Tag Archives: vinos

Día 200: Una cena para celebrar los doscientos días en la isla

Día 200: Una cena para celebrar los doscientos días en la isla

Cómo pasa el tiempo, ya llevamos nada más y nada menos que doscientos días en la roca, como Malta es conocida para muchos. Después de siete meses en la isla, seguimos con las mismas ganas de vivir esta ventura que al principio. Además, por mucho que digan que la isla es pequeña, todavía nos quedan muchísimos rincones por descubrir.

Esta mañana Carmen recibía una visita muy especial, ya que su hermana y dos amigas llegaban para estar con ella durante una semana. Como se iban a juntar cuatro en la casa, necesitaban un colchón para dormir dos de ellas, así que Carmen nos ha invitado a comer a su casa con la condición de que le dejáramos nuestro colchón hinchable. A eso de las dos, nos hemos puesto camino de Bugibba con el Rojito, que últimamente se está portando muy bien y no nos ha vuelto a dar más problemas. Nada más aparcar, hemos visto una chica con toda la pinta de ser española entrando en una tienda y nosotros, sin contarnos un pelo, la hemos seguido y hemos descubierto que se cumplían nuestras sospechas, era Cristina, la hermana de Carmen.

David con Carmen, Patricia, Ana y Cristina

David con Carmen, Patricia, Ana y Cristina

Ya en casa de Carmen, hemos conocido a Ana y Patricia, las otras dos huéspedes que nos faltaban. Allí estaban manos a la obra preparando la comida y los aperitivos. Nada más llegar, nos hemos dado cuenta de que se nos había olvidado el colchón, nos hemos emocionado tanto con la comida, que se nos ha olvidado lo principal. Como cada vez que viene alguien de visita, hemos podido disfrutar de algunos manjares de nuestra tierra, hoy teníamos queso manchego, lomo y chorizo. Para comer, un plato de pasta con calabacín y tomate natural que estaba buenísimo. Durante el té, hemos tenido tiempo de conocer un poco más a estas tres albaceteñas antes de que se echaran la siesta, que después de todo el día de viaje, estaban reventadas. Nosotros nos hemos quedado hablando un rato con nuestra «teta» y, como tenía que ir a recoger su coche a Mdina, hemos quedado en vernos allí y llevarle el colchón.

Después de pasar por casa, hemos partido hacia Mdina, esta vez asegurándonos de que no se nos olvidaba nada. La idea era visitar un poco la ciudad con ellas, pero el abuelo, como Carmen apodó a su coche, amenazaba con no volver a arrancar si estas paraban el coche. Así que les hemos entregado el colchón con el coche en marcha y hemos quedado en vernos mañana.  Como habíamos salido con la idea de cenar fuera, David me ha propuesto ir a cenar la Valletta, así que para allá que nos hemos ido.

D'Office

D’Office

Habíamos pensado en ir al Monalizza, pero hemos visto la carta y era todo muy minimalista y bastante caro, así que hemos decidido ir a un restaurante con el que nos quedamos con ganas de ir otra vez, el restaurante D’Office, situado en la calle Triq L-Arcisqof. Es fácilmente reconocible porque tiene una bicicleta apoyada en su fachada que forma parte de la decoración. David ha pedido unos rollos de ternera rellenos acompañados de una salsa muy buena y yo filetes de pollo también con otra salsa riquísima, todo acompañado de verduras y patatas. El personal ha sido muy amable y el sitio es muy acogedor, nosotros hemos decidido sentarnos en las mesas de fuera que están alumbradas por bombillas colgadas. Además nos ha parecido que estaba muy bien de precio, hemos salido por unos 30 euros, con copa de vino, pan y demás.

St George's Square

St George’s Square en la Malta Fashion Week

Después, hemos ido al Albert, como le llaman los voluntarios en honor a su dueño, o L’Ingliz, su nombre real. Está situado en la calle San Gwann, muy cerca de la concatedral de St John. De camino nos hemos encontrado con la plaza de St George decorada como veis en la foto con motivo de la Malta Fashion Week. En el Albert, nos hemos encontrado con Laura y sus amigas, que nos han llamado durante la cena para ver si luego nos tomábamos algo. El sitio es un pequeño bar de vinos en el que normalmente suelen ponerte alguna tapa para picar. De precio está bastante bien, las copas de vino cuestan 2,50€ y el botellín de Cisk 1,50€. Nos hemos tomado un par y a eso de las doce de la noche nos hemos ido casa. Ha sido un gran día, uno más de los muchos que hemos tenido en estos 200 días que llevamos en la isla. Muchas gracias a todos los que hacéis que nuestra estancia aquí sea tan genial.

Día 103: Tarde multitudinaria

Día 103: Tarde multitudinaria

Hoy teníamos prevista una comida en Rabat con Martin pero como David está con gripe hemos decidido posponerla para poder ir todos. La verdad es que llevamos ya un tiempo intentando hacer esta comida, pero no hay manera, a ver si la semana que viene estamos todos libres de virus y de ataduras. Como se ha cancelado el plan, hemos estado en casa toda la mañana y parte de la tarde, justo hasta que nuestros amigos han dicho de ir a tomar algo al City of London.

City of London

City of London

Como llevo una semana de bastante encierro he sido de los primeros en apuntarme, así que a eso de las seis y media estaba llegando al City of London donde ya estaban Lio, César y Javi el navegante. Hemos tomado la primera cerveza y enseguida han llegado Nuria, Ainhoa, Ana y Lidia. La siguiente tanda venía desde Valletta con Carmen, Cristina, Ana y Bea, que llevaban ya bastantes horas deambulando por ahí. Y por último ha llegado María con unos amigos, con lo que sin comerlo ni beberlo hemos acabado siendo como unas 20 personas en total. Al principio estábamos fuera bajo el calor de las lámparas de gas, pero como éramos tantos, no cogíamos y nos hemos tenido que dividir en dos grupos, algunos nos hemos quedado fuera y otros se han pasado dentro.

La tarde ha pasado entre cervezas (una pinta 1,50€), vinos (3,50€ la botella pequeña) y grandes conversaciones (gratis). Estos planes improvisados son de las cosas que más me gustan de Malta, que al final te hacen sentir como en un pueblo. A las 22:00 nos hemos retirado unos cuantos, yo no me quería liar demasiado que había dejado a David en la cama y seguro que le hacía ilusión que le preparara la cena. Y así ha sido, una rica tortilla de patatas, nada mejor para combatir cualquier mal.

Día 78: Un día perfecto

Día 78: Un día perfecto

Hoy ha sido un día muy completo. Después de la celebración de ayer del cumpleaños de David, nos ha costado levantarnos, pero no quedaba otra porque habíamos quedado en llevar a Paloma y Rafa al aeropuerto. Y a las 11:15 estaban los dos puntuales en casa, mientras nosotros terminábamos de ducharnos y vestirnos a toda prisa para llevarles a tiempo. Y así ha sido, a las 11:20 salíamos con nuestro mini dirección al aeropuerto después de hacer un auténtico rompecabezas para meternos cuatro personas y cuatro maletas en un espacio muy reducido. Y poco antes de las 12 ya estábamos en el aeropuerto, una hora y media antes de que saliera su vuelo. Después de despedirnos de ellos hasta después de Navidad, hemos espero a ver si llegaba María, que también tenía que coger ese vuelo y así ha sido. Ha sido genial poder despedirnos también de ella, ya que no pudimos ir a su fiesta de despedida por lo que pasó el domingo y, aunque le encantaría, aún no está segura de que vaya a volver después de Navidad.

Una vez que hemos terminado con las despedidas, a David se le ha ocurrido que podíamos acercarnos a Valletta a ver a Carmen actuar, así que para allá que nos hemos ido. Hoy se celebraban una seria de actos por la pluralidad cultural en la casa del Primer Ministro y Carmen era unas de las que actuaba cantando con su guitarra. Aunque a su actuación en acústico no hemos llegado, después han actuado unos amigos suyos que hacen una fusión de música étnica muy bonita y Carmen ha cantado con ellos en un par de temas. A pesar del frío debido al fuerte viento que hacía, ha merecido la pena, La intensidad que se percibía en esa calle era brutal. Aquí os dejo un trocito de esa actuación:

Una vez ha terminado, hemos ido a ver a Cristina y Laura, que a eso de las 2 de la tarde ya tenían recogido el puesto debido al fuerte viento que soplaba hoy en Valletta. Así que nada, los 5 junto con Marco y Amélie, una amiga belga de Carmen, nos hemos ido al L-Ingliz a tomarnos unos vinos. El sitio ha sido todo un descubrimiento, es un pequeño bar con mucho encanto y con un dueño majísimo. Hemos pedido varios vinos y cañas y no ha parado de sacarnos tapas durante todo el tiempo que hemos estado allí, algo muy poco habitual en Malta. Así que, aunque no es especialmente barato (2,50 la copa de vino), no está nada mal por la comida que pone. Allí hemos estado hasta las tres de la tarde, hora en la que hemos decidido venirnos todos a casa a comer y grabar el siguiente vídeo de The Parranda. Marco no ha podido venir porque le tocaba trabajar por la tarde. Repartidos en dos coches, el abuelo y el pequeño rojo, hemos partido hacia nuestro hogar.

L-Ingliz

L-Ingliz

Al llegar, Cristina y yo nos hemos puesto a preparar una tortilla de patatas mientras Carmen nos deleitaba con su guitarra, aunque yo más bien he hecho de pinche, ya que hoy la hemos hecho a su estilo. Con siete huevos, cinco patatas y una cebolla, imaginad qué tortilla ha salido. Con eso y la pasta que traían Cristina y Laura en su ya mítica olla, hemos comido los seis. Todo muy rico.

Con un poco de sobremesa de por medio, después hemos empezado a grabar el vídeo para promocionar la Parranda de este jueves. Y además de reirnos muchísimo, hemos descubierto a tres grandes actrices. Seguro que en cuanto colguemos el vídeo, algún director se pone en contacto con nosotros para contratarlas. Ha sido muy curioso, porque justo cuando hemos terminado de grabarlo, ha habido un apagón en el barrio y hemos estado más de una hora sin luz. Así, a la luz de las velas y mientras fumábamos una cachimba, han surgido conversaciones de lo más interesantes y al final nos ha dado la hora de la cena. Así que otra vez nos hemos puesto manos a la obra y hemos cocinado, esta vez Laura y yo, un revuelto de verduras con setas riquísimo.

Ya a eso de las 12 de la noche David y yo hemos llevado a Laura y Cristina a su casa en Birkirkara, ya que no tenían otra forma de volverse a casa, que entre semana los autobuses terminan a las 11. Y allí las hemos dejado y hemos vuelto a casa a preparle la cama a Carmen, que hoy se ha quedado a dormir en casa. Ha sido un gran día, un día perfecto.