Tag Archives: ta’ fra ben

Día 296: Fiestas de Mosta

Día 296: Fiestas de Mosta

Hoy 15 de Agosto, día festivo en Malta, había quedado por la mañana con James y Laura para que me vinieran a recoger con el coche e ir juntos a Mosta, a vivir sus fiestas desde por la mañana, ya que nos han dicho que los malteses viven las fiestas mucho más de día. Habíamos quedado a eso de las doce, y yo me estaba empezando a rajar, ya que no había descansado mucho, pero al final me han dicho que venían a buscarme a la una, así que mucho mejor. Los tres hemos tirado hacia Mosta donde esperábamos juntarnos con Elena, su hermano y su cuñada, que llegaron ayer, y con Lola y sus hermanas.

En las fiestas de Mosta

En las fiestas de Mosta

Cuando hemos llegado ya había gente bebiendo y comiendo por las calles, aunque esperábamos que hubiera mucho más ambiente. Eso sí, la charanga no podía faltar, que aquí en Malta también son muy de eso. Después de habernos tomado la primer cerveza han aparecido Elena and company y hemos empezado a hacer la ruta de bares para ver el ambiente que había. En algunos la gente estaba muy animada, aunque para ser fiestas tampoco era nada del otro mundo. Entre cerveza y cerveza, hemos acabado otra vez en el Dingles, el bar del barrio, y Lola por fin ha bajado para unirse a nosotros. Ahí ya llevábamos unas cuantas cervezas, así que a las cuatro de la tarde, hora en la que hemos decidido comer, ya íbamos bastante perjudicados. Después de comer un par de pizzas y tomas la última allí, hemos decidido hacernos un café del mar, a ver si se nos bajaba un poco el melocotón en la piscina.

Para allá hemos ido los seis en un coche, Lola no ha venido porque tenía que ir a ver un piso. Una vez allí, hemos ido directos a la piscina, y la verdad que después de todo el día de calor y cervezas, lo hemos agradecido y nos hemos quedado mucho más despejados. De allí James y Laura se han ido y los demás hemos ido a cenar algo en un bar de Qawra, situado justo en la plaza de la estación de autobuses. Una vez que hemos llenado el estómago, yo me he venido a casa en autobús (12) y Elena and company han ido a tomarse algo al Ta’ Fra Ben, el bar de reggae que hay justo al lado del Café del Mar.

Día 275: Café del Mar

Día 275: Café del Mar

Desde que nos enteramos de que habían abierto un Café del mar en Malta, teníamos ganas de ir a conocerlo, pero no ha sido hasta hoy cuando por fin nos hemos decidido. La idea era ir a partir de las tres, ya que a partir de esa hora la entrada es a mitad de precio, son 5 euros en lugar de 10. Como todavía no habíamos comido, hemos preparado unos bocadillos y en cuanto ha llegado Laura a casa hemos partido hacia allá. Como el Café del mar está en Qawra, justo al lado de Bugibba, hemos pasado por casa de Carmen para recogerla, y para dejarle su sillón de coche que utiliza tanto para actuar en concierto, como para desayunar en el balcón de su casa.

Ya los cuatro en el coche, desde Bugibba hemos partido hacia Qawra y en cuestión de cinco minutos ya estábamos allí. Cuando hemos llegado al Café del mar, que está justo al lado del Acuario que están construyendo, nos han dicho que estaba lleno, así que hemos decidido ir a bañarnos a unas rocas que hay muy cerca. La verdad es que gracias a Carmen hemos descubierto un rincón que era una pasada, con el agua absolutamente cristalina. Después de este baño, ha llegado Elena y hemos ido al Ta Fra Ben, donde hemos aprovechado para comer y tomarnos una cerveza. Después de terminar y de la sobremesa correspondiente, hemos hecho el segundo intento de entrar al Café del mar.

Esta vez, ya sí que había sitio, y hemos podido entrar. Además hemos tenido la suerte de que no había nadie en la puerta, con lo que hemos conseguido pasar gratis. Como había varias tumbonas libres, hemos podido coger cinco en primera linea de piscina e inmediatamente nos hemos metido en el agua. La piscina es una auténtica pasada, ya que además de ser muy grande, cuando estás metido, tienes la sensación de que la piscina se funde con el mar. Allí hemos pasado casi toda la tarde en remojo. Cuando se acercaba el atardecer, David se ha pedido un coctail (5,50€) y el resto nos hemos pedido una botella de vino blanco para compartir (11€). La verdad es que nos han sorprendido los precios, ya que parece un sitio bastante pijo, pero no es nada caro.

Atardecer en Café del Mar

Atardecer en Café del Mar

Para ver el atardecer, que cae prácticamente en el mar que se divisa de frente, algunos hemos optado por verlo dentro de la piscina y otros en las hamacas. La verdad es que ha sido muy bonito contemplarlo, y también ha dado mucho juego a la hora de hacer fotos, cogiéndolo, tocándolo, chupándolo… lo típico. Después del atardecer, nos hemos secado y ya nos hemos ido a buscar un sitio para cenar. Aunque en el Café del Mar se puede cenar y no es caro, preferíamos cambiar de lugar.

Dando una vuelta por Qawra, hemos visto un pequeño restaurante inglés que tenía buena pinta o por lo menos parecía que tenía variedad, ya que en la carta hemos visto que tenían tapas. Allí hemos pedido varios platos para compartir y hemos salido a 9 euros por cabeza. Para rematar el día, hemos ido al Ta Fra Ben, un bar de reggae que también está situado en Qawra, justo al lado del Café del Mar y el acuario. Los jueves hay jam sessions y se pone muy bien de gente, hoy estaba hasta arriba y hemos tenido que sentarnos en el suelo. Como no estábamos muy cómodos y además estábamos muy cansados después de todo el día por ahí, enseguida hemos decidido irnos a casa.

Después del tour por Bugibba, Mosta y Msida para dejar a Carmen, Elena y Laura, por fin hemos llegado a casa. Tengo que decir que me ha encantado el día de hoy, hemos disfrutado mucho como peces en el agua en el Café del Mar, así que seguro que volveremos.

Día 233: Los jueves de Ta’ Fra Ben

Día 233: Los jueves de Ta’ Fra Ben

Después del viaje, hoy  tocaba ponerse al día de todo el trabajo que no hemos hecho durante estos cinco días que hemos pasado en Sicilia. De esta forma hemos pasado toda la mañana y casi toda la tarde. A eso de las ocho iba a quedar con María, una chica que acaba de llegar a la isla y que tenía ganas de conocernos para que le contáramos un poco más acerca de Malta. Cuando he llegado, he estado esperándola un rato pero no ha aparecido, parece ser que no nos entendimos bien por e-mail, así que he decidido hacer un plan alternativo.

He llamado a Lola, mi compañera de fiestas, para ver qué planes tenía, porque han venido unos amigos a visitarla y tenía ganas de conocerlos. Cuando la he llamado me ha dicho que iban a ir al Ta’ Fra Ben, un bar de reggae que está en Qawra, justo al lado de Bugibba. He llamado a Cristina para tirar con ellas para allá y me ha dicho que James nos llevaba en coche, así que hemos quedado con él y Laura a la salida de su clase de biodanza. Tenéis que ver la energía con la que bailan los dos, bautizados recientemente por nosotros como biodancers, no tienen desperdicio.

Ta' Fra Ben

Ta’ Fra Ben

Finalmente he quedado con Cristina en Balluta Bay y hemos ido a recoger a los biodancers al Amigos, que es el bar al que suelen ir siempre después de clase. De allí hemos partido hacia Qawra con el coche de James, con previa parada en una pastizzeria de Bugibba, que estábamos sin cenar. Una vez hemos llegado al Ta’ Fra Ben, allí ya estaban esperándonos Lola y sus tres amigos sevillanos, Fernando, Vero y Álvaro. Hoy, como cada jueves, había jam session y allí hemos estado sentados en una mesa escuchando música reggae y tomando algo super a gusto. El bar me ha gustado mucho, además tiene una terraza con piscina en la parte de arriba, que según nos han dicho, abren en verano, cuando hace más calor. Con la tontería nos han dado casi las tres de la mañana, hora en la que evidentemente ya no había transporte público, así que nos ha tocado llamar a una van.

Moverse en van por Malta es algo muy típico, ya que es una opción rápida y barata. Siempre se puede negociar el precio y es recomendable hacerlo cuando llamas, para que luego no haya sorpresas. Lola ya tiene el contacto de un conductor que siempre se lo deja por el mismo precio, 2 euros, así que eso es lo que hemos pagado cada uno por el trayecto de Qawra hasta el destino que hemos elegido cada uno. El viaje ha sido sin duda el mejor momento de la noche, parecíamos una excursión de estudiantes de tercero de la ESO. Los sevillanos se han quedado en Mosta, ya que estaban muy cansados por la marcha que se pegaron el día anterior. Después, hemos pasado por Valletta a dejar a Ramón. Cristina y yo nos hemos bajado en Paceville a continuar un poco la noche junto con Carlos y un amigo suyo, a los que hemos conocido hoy, y allí en la van hemos dejado a Salvatore que sería el último en bajarse en Pembroke. Como veis, el conductor nos ha dado una vuelta por toda la isla por un precio bastante popular. La noche ha terminado enseguida, ya que hemos hecho el amago de ir al Native, pero cada día nos gusta menos el ambiente que tiene.