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Estudiar inglés en Malta día 8: A por la segunda semana de curso

Estudiar inglés en Malta día 8: A por la segunda semana de curso

Antes de comenzar el curso y como no podía dormir, me di una vuelta cerca del alojamiento. Como véis los amaneceres de Malta son espectaculares.

Amanecer en Sliema

Amanecer en Sliema antes del curso

Volvemos a comenzar la semana, y lo hacemos con una novedad: la posibilidad de tener clases privadas en un nivel avanzado. La escuela como venimos diciendo es Linguatime, nos ha ofrecido tomar clases particulares adaptadas a la necesidad de cada alumno. La razón es porque no había suficientes estudiantes para hacer clases colectivas (probablemente porque es temporada baja). En este caso nos ofrecieron a mi compañera Asami y a mi, los únicos alumnos de la clase de nivel avanzado, la oportunidad de atender clases privadas. Pude asistir esta clase porque estoy en Upper Intermediate (un nivel por debajo de Advance). Equivaldría a los niveles situados entre B2 y C1. Opté por la clase orientada a Negocio mientras Asami (que estaba matriculada en un General 20) se decidió por mejorar la parte de conversación.

En las clases privadas, no se sigue ningún libro. Son sesiones están centradas en detectar tus errores ya sea en el writing, speaking o reading. Todo con la intención de ofrecerte pautas para corregir esos errores que muchas veces se vician y se convierten en crónicos. Es una buena herramienta para la gente que ya tiene una buena base. Así que únicamente lo que necesita es “pulir” los fallos que comete. En base a esto, hemos estado analizando mis puntos débiles. Algún problemilla con la pronunciación de la “sh” y prestar más atención en el listening. El profesor me aconsejó escucharme más a mi mismo cuando estoy hablando en inglés. Así detectar mis errores e intentar cambiarlos. Una manera muy interesante para mejorar el inglés. 

En las clases de conversación, hemos cambiado de profesor y hemos tenido a una profesora británica con un acento muy claro. Otra de los grandes puntos de la escuela, hablo en general ya que no conozco a todos los profesores, es que los profesores tienen acentos muy claros. Fuera de estereotipos, por lo que las clases se siguen muy bien y nunca te llegas a perder.

Valletta

Terminadas las clases, hemos ido a Valleta con mis compañeros de piso. Muchos de ellos no conocían la capital, así que ha sido una buena oportunidad para visitar de nuevo las calles de esta joya del Mediterráneo.  Hablando en inglés y perfeccionando el idioma, claro está. No os podéis perder los jardines que hay en la ciudad. Los Upper Barrakka Gardens y los Lower Barrakka Garden son lugares mágicos. Unas vistas que te dejan literalmente sin habla ya sea durante el día como por la noche.

Entrada al nuevo centro multiusos

Como ya os recomendé anteriormente, no dudéis en perderos por las calles de esta ciudad que va a ser capital europea de la cultura en 2018. Más si se tiene en cuenta que se esta preparando para el evento de tal magnitud y repercusión. Tenedlo en cuenta porque va a haber una multitud de actos culturales. Estos se añadirán a los que hacen habitualmente cada año.

La Navidad en Malta

La Navidad en Malta

Este año ha sido la primera vez que paso la Navidad completa en el extranjero. El año pasado ya pasé la Nochevieja y Reyes en Malta, pero estuve durante la semana de Nochebuena en España disfrutando de mi familia y amigos. Este año, por motivos de trabajo y teniendo en cuenta el precio de los billetes, he decidido quedarme y pasar mi primera Navidad completa en Malta.

Navidad en Valletta

Navidad en Valletta

Aquí eso del espíritu navideño se vive de una manera menos intensa, o al menos así lo percibimos los que no somos de aquí cuando lo comparamos con España. La primera consciencia de que llegaba la Navidad la tuve el domingo 22 de Diciembre, cuando fui a pasar el día a Valletta con Cristina y Lola. La idea era tomarnos unas cañas de mediodía, así que pensamos que Valletta podría ser una buena opción para ver su decoración navideña. Después de tomar unas cañas y comer algo en el Albert, decidimos dar una vuelta por las calles de la capital, repletas de gente y con un ambiente muy navideño. Para que os hagáis una idea, tienen hasta un hilo musical con villancicos en las calles.

Después llego la Nochebuena, y con ello el The Cañeo especial que habíamos organizado en La Parrandera. Allí estuvimos desde el mediodía de cañas con todo aquel que se pasó a vivir con nosotros esas horas previas a la cena de Nochebuena, en las que, por lo menos en los pueblos de Castilla La Mancha, es muy típico irse de cañas con los amigos. Después de todo el día de cervecitas y tapas, a eso de las ocho de la tarde, ya estábamos allí reunidos todos los que íbamos a cenar juntos ese día, así que chapamos el chiringuito y nos dirigimos a casa de Alejandro Frechoso, que es donde iba a tener lugar la cena. En el último momento, viendo que algunos conocidos (ahora ya amigos) que se habían pasado por La Parrandera, se habían quedado un poco tirados y no tenían con quien cenar ese día, decidimos invitarlos a cenar con nosotros, así que al final nos juntamos 14 personas para cenar. Una vez en la casa, repartimos las tareas y entre todos preparamos una cena bien completa, en la que no podían faltar los canapés, el vino, los langostinos y un plato principal, que en nuestro caso fue salmón al horno. Como había muchos entrantes e íbamos ya un poco perjudicados, tengo que decir que el salmón ni lo tocamos. Después una cena de lo más surrealista, unas cuantas conversaciones divertidas y los más valientes nos fuimos a terminar la fiesta en esa jungla llamada Paceville.

The Nochevieja

The Nochevieja

Para Nochevieja lo organizamos de manera diferente, ya que entre todos decidimos cenar fuera, así que Cristina y yo nos pusimos manos a la obra para organizar la cena y la fiesta de Nochevieja en la Parrandera, con sus uvas, su cotillón y todo. Para la cena al final, con amigos, amigos de amigos y demás, nos acabamos juntando 36 personas, en esta foto podéis ver la longitud de la mesa. Después llegaron las uvas y con ello las prisas, ya que aún no habíamos comido el postre y teníamos que empezar a hacer hueco para toda la gente que venía a las once y media a comerse las uvas. Enseguida conseguimos medio despejarlo y a diez minutos antes de las campanadas La Parrandera estaba repleta de españoles deseosos de entrar juntos en el 2014 conectando con Televisión Española y con ello, un poco con nuestra gente de España. Tengo que decir que fue un momento muy bonito, y desde aquí aprovecho para dar las gracias a todos los que decidisteis venir a comeros las uvas con nosotros. Después empezó la fiesta, capitaneada por Dj Kinky Blonde y nosotros, entre copa y copa que servíamos, de vez en cuando nos escaqueábamos para echarnos unos bailes con nuestra gente. A pesar de estar trabajando, tengo que decir que me encantó la noche, hasta las seis estuvimos dándolo todo…

Regalo de David

Pepa Pig

La siguiente y última cita tenía lugar hoy, día de Reyes, aunque antes vino su víspera, la Noche de Reyes. Por el día nos fuimos a tomar una caña con Álex, Pablo (nuevos fichajes) y Cristina. El tiempo no acompañaba, y además habíamos quedado en el Dixies (chiringuito en la playa de Sliema), así que enseguida decidimos abortar el plan e irnos a comer a un restaurante chino que está situado enfrente de la bola del mundo de Sliema. Tenemos que decir que la comida estaba bastante buena en general, aunque para ser un chino, era demasiado caro. Una vez terminamos de comer, y después de la sobremesa correspondiente, nos despedimos y cada mochuelo a su olivo. Por la tarde vinieron a casa Belén, Maite y Raquel, y con ellas estuvimos tomando chocolate caliente y panetone. Una vez se fueron, David hizo el amago de ir a comprar sushi al Gochi, pero estaba cerrado, así que nos tuvimos que conformar con pedir comida para llevar en el KFC. No es que sea una exquisitez pero puedes llamar por teléfono y te traen la comida a casa. Después película (“Gru, mi villano favorito”) y a poner los zapatos, a ver si con suerte caía algo. Y sí, sí ha caído. Cuando nos hemos levantado, nos hemos puesto contentos al saber que los Reyes Magos se habían acordado de nosotros. A mí me han regalado un viaje a Amsterdam, un libro, un cd y ropa y a David un radiocassette para el Rojito, una Pepa Pig y un Kinder Sorpresa. Hemos sido muy suertudos, seguramente sea porque fuimos muy buenos en el 2013…

Y nada, ahora toca empezar un nuevo año con ganas, en el que casi seguro pasaremos la mayor parte del tiempo en Malta, pero quién sabe, en el que igual nos planteamos el momento de volver a España. El tiempo lo dirá… ¡Os deseamos un 2014 lleno de aventuras! Los que deis el paso de venir a la isla este año, que no os quepa la menor duda de que las tendréis…

Día 329: ¡Ya tengo bici!

Día 329: ¡Ya tengo bici!

Desde que llegamos a Malta siempre había tenido la idea de tener una bici para moverme por la isla, ya que como las distancias son cortas, a priori parece que es la mejor manera para hacerlo. Pero una vez llegamos aquí y vimos cual era el estado de las carreteras y las calles, tan resbaladizas como estar sobre un paso de cebra constante, y muchas de ellas llenas de agujeros y baches. Todo esto unido a las malas prácticas de los conductores, hizo que se me quitara la idea por completo.

Mi bici

Mi bici

A pesar de todo, con el paso del tiempo la idea volvió a salir a la luz, así que cuando vi un anuncio que puso una pareja española que se iba de la isla ofertando una bicicleta por treinta euros, no me pude contener. Hoy me he decidido a quedar con ellos y por lo menos ver el estado en el que se encontraba la bici, aunque por el precio no me esperaba gran cosa. Hemos quedado justo en frente del Tower Supermarket de Sliema, cerca de donde vivía esta simpática pareja. Esta zona es conocida como Sliema Ferries y es una de las mejores zonas de Malta, bien comunicada por el bus y con el supermercado cerca.

Después de verla, no he podido hacer otra cosa que quedármela, no es ni la mejor ni la más bonita pero me va a hacer un pequeño apaño para los pequeños desplazamientos. Una vez la traje a casa, como tenía que inflar las ruedas y comprar un pequeño candado para tenerla en la calle, la he subido para enseñársela a Dei y guardarla aquí hasta que compre el candado mañana.

En la web MaltaPark podéis encontrar numerosos artículos de segunda mano. Ahí fue precisamente donde encontramos nuestro actual coche, también conocido como el Rojito.

Día 324: Una comida junto al mar

Día 324: Una comida junto al mar

Esta mañana hemos hecho rápidamente todo lo que teníamos acumulado de trabajo para irnos prontito a la playa de Sliema, que está justo al lado del Surfside (a la derecha según miras al mar), ya que allí nos estaban esperando Laura y su amiga Nerea. Justo cuando hemos llegado nosotros, ha llegado también Lola, que se unía al plan en el último momento. Allí nos hemos dado un par de chapuzones y nos hemos puesto un poco al día, que se nos acumulan las historias en esta isla. Tengo que decir que este rincón de la playa de Sliema, es de mis favoritos para bañarme. El agua suele estar tranquila y muy limpia, además tiene mucha profundidad, por lo que también es un buen sitio para hacer snorkel.

Como hoy estábamos bastante contentos y Lola quería celebrar que había cobrado, hemos ido a comer al Surfside. Nos hemos sentado en la planta de abajo, ya que es la que está más cerca del mar, y tenemos que decir que hemos estado muy a gusto. Hemos cogido tres pizzas para compartir acompañadas de sus correspondientes cervezas. No es porque nosotros trabajemos aquí, pero hay que reconocer que la comida de este sitio está buenísima. Como Laura tenía prisa, nada más terminar de comer se han ido ella y Nerea y nosotros nos hemos quedado tomando un café con Lola y disfrutando de las vistas. Después hemos vuelto juntos, ya que ella tenía que ver un piso en Balluta Bay.

En el Triq Cinemoon Festival

En el Triq Cinemoon Festival

Por la noche, tocaba Triq Cinemoon Festival, que ya está llegando a su fin, ya que sólo quedaban dos sesiones, la de hoy y la del 26 de Septiembre. Para los que no lo sepáis, Triq Cinemoon es un festival de cine al aire libre que organizan unos amigos en Valletta y que ha tenido un éxito enorme este verano. Hoy la película elegida era Match Point de Woody Allen, y tenemos que decir que la hemos disfrutado mucho comentando un poco para darle más emoción al asunto. El final no nos ha gustado mucho, pero creo que de todas las veces que he ido al festival, hoy ha sido el día que más he disfrutado. El Albert, dueño de L-Ingliz, se ha comportado genial como siempre, y ha sacado bastantes cosas para picar, así que además de disfrutar de la peli nos hemos ido cenados a casa.

 

Día 315: Llegó el momento de la despedida

Día 315: Llegó el momento de la despedida

Hoy es nuestro último día en Malta. Por la mañana hemos ido Javi, David y yo a devolver el coche de alquiler, no han puesto ninguna pega así que ha sido bastante rápido. Luego hemos ido a lavar el Mini que estaba bastante guarrete después de haber salido del taller y estar aparcado en la calle 15 días…. ¡Ha quedado impecable! Después, Javi y yo nos hemos acercado al hotel de mis padres por si tenían algún problema con el check out. Cuando hemos llegado habían hecho el check out, por lo visto el chico que estaba en recepción, no hablaba español pero si que lo entendía, así que hemos cogido las maletas cuesta arriba a casa de los Davices.

En el mirador del The Point (Sliema Ferries)

En el mirador del The Point (Sliema Ferries)

Una vez recuperados del sofoco de las cuestas, hemos decidido ir a dar una vuelta por Sliema Ferries con la idea de comer fuera. Hemos entrado en algunas tiendas de souvenir y en Talira, una tienda de “todo a cien”, aunque en este caso era a 2€. Después de comprar algunas cositas para la casa de los Davices hemos seguido paseando por el puerto hasta que se ha puesto a llover cada vez más fuerte y nos hemos tenido que refugiar en la terraza cubierta del Burger King. Una vez ha parado hemos ido al mirador del The Point, desde donde se hay unas vistas muy bonitas de Valleta. La verdad es que nos ha resultado raro que estando tan cerca no hayan construido un puente para llegar hasta la capital. De este modo se tardaría en llegar poco más de 5 minutos.

Hoy comer ha sido tarea difícil, no sabíamos muy bien donde comer, al principio pensábamos en ir a Valleta pero con la lluvia se nos han quitado las ganas de desplazarnos. Cerca del mirador, David conocía un restaurante así que hemos ido hacía él a mirar la carta. De camino al restaurante ha empezado a llover cada vez más fuerte y no había ningún sitio donde poder refugiarnos, así que cuando hemos llegado al restaurante estábamos literalmente empapados. Allí hemos estado resguardándonos de la lluvia en una zona acristalada donde estaba el ascensor para bajar al restaurante. Mientras esperábamos a que escampara, le hemos echado un vistazo a la carta, que era más de los mismo (ensaladas, pasta, pizza, etc). Pero mi padre prefería ir al Surfside a comer costillas y como no estaba muy lejos, hemos caminado hasta allí.

En la playa de Sliema

En la playa de Sliema

Con el tiempo que hacía, hemos preferido quedarnos en la zona interior del restaurante. Hemos compartido unas bruschettas como aperitivo. Han tardado bastante en servirnos la comida, algo que es bastante habitual en la isla. Hoy había dos bandos, por un lado hemos compartido pescado y por otro costillas. La verdad es que las costillas estaban muy buenas, aunque el pescado también estaba bueno. De postre hemos pedido dos porciones de tarta para compartir, mi padre y yo hemos compartido una banoffee pie, y Javi y mi madre, una tarta de chocolate. La banoffee pie lleva plátano, caramelo y galleta, estaba deliciosa. Tengo que decir que tanto el dueño del restaurante como los camareros nos han tratado muy bien y, aunque ha habido un error con la comida, lo han solucionado con bastante rapidez.

De vuelta a casa, hemos preferido ir por la playa de rocas de Sliema ya que iba a ser la última vez que escuchábamos el sonido del mar. Cuando hemos llegado a casa, Javi y yo nos hemos puesto a hacer la maleta y allí hemos estado charlando y escuchando las últimas instrucciones de mis padres hacia mi hermano sobre jardinería y otros temas. Sobre las 18:30 ha venido el taxi que previamente habíamos solicitado a la empresa e-cab, se han presentado con una furgoneta en la que cabían 8 personas, así que hemos ido tan a gusto. Esta vez la despedida ha sido menos dramática que las anteriores en Madrid y en poco menos de 20 minutos ya estábamos en el aeropuerto, ni que decir tiene que el conductor nos ha llevado a toda pastilla como si fuésemos a perder el vuelo. Nos ha quedado claro que aquí en Malta conducen bastante rápido y de forma agresiva.

Última foto en el balcón de mi hermano

Última foto en el balcón de mi hermano

Una vez hemos hecho el check in en el mostrador, nos hemos dirigido al control de seguridad donde a Javi le han hecho abrir la maleta por llevar una vela que compramos en Mdina Glass, hemos tenido que desenvolver todo el papel para que vieran lo que contenía el paquete. Como aún nos sobraba un poquito de tiempo, hemos dado una vuelta por las tiendas del aeropuerto donde hemos comprado algunas cosillas como cerveza Cisk y las Galletis que tanto nos han gustado. La hora de embarque estaba prevista media hora antes del despegue. Así que ha sido el momento de decirle adiós o hasta pronto a la isla.

He de decir que el primer día que llegamos, Malta no me gustó mucho, pero cada día me ha ido gustando un poco más. Malta tiene un encanto especial. Además, hemos podido acompañar a mis padres en su primera visita al extranjero, aunque probablemente sea la última…jajaja. Muchas gracias a mi hermano y en especial a David, por acogernos en su casa y por aguantarnos que en algunos momentos ha podido ser un poco estresante… ¡Hasta pronto!

Día 300: ¡Trescientos días en Malta!

Día 300: ¡Trescientos días en Malta!

¡Ya llevamos trescientos días en la isla! Ha pasado casi un año desde que llegamos a Malta sin tener ni idea de lo que nos depararía el futuro. Ahora ya estamos totalmente estabilizados aquí y tenemos la idea de quedarnos, por lo menos, otro año más, ya que estamos encantados de trabajar en lo que trabajamos y de los nuevos proyectos que se nos presentan de cara al invierno. También estamos felices de tener los amigos que tenemos aquí, que son casi como hermanos y que tanto nos aportan. Ahora algunos se empezarán a ir y será cuando nos demos cuenta de que esta aventura tiene fecha de caducidad, pero mientras podamos, seguiremos disfrutándola. Aprovechamos también para dar las gracias a todos los que nos seguís, a los que lo hacéis desde el principio y a los que os habéis ido incorporando poco a poco.

El día de hoy ha transcurrido con mucha normalidad. Por la mañana he estado trabajando contestando todos los e-mails que nos llegan. Estoy contento porque aunque estoy solo estos días, lo estoy llevando todo más o menos al día. Al mediodía he ido a cortarme el pelo con Holly, que por fin ha vuelto de vacaciones. Menos mal, porque mi flequillo se estaba empezando a parecer al de la Juanpe. Ya hemos hablado de ella más veces, pero por si no nos habéis leído, Holly es una chica noruega encantadora que, aparte de hacer muchas otras cosas, corta el pelo genial por sólo 10 euros, tanto a chicos como a chicas. Si estáis interesados podéis llamarla por teléfono (99564064) y os atenderá encantada en su casa de Sliema.

Black Gold

Black Gold

Por la tarde he quedado con Laura para dar una vuelta por Gzira. Queríamos ir al bar de pescadores que hay justo enfrente del Jubileé y que tiene una terraza  junto al mar muy chula, pero justo hoy lunes estaba cerrado. En su lugar, hemos decidido ir al Black Gold, el bar con decoración de madera que está justo al lado del Medasia y el Tex-Mex. El sitio no me ha entusiasmado especialmente, ya que la terraza está justo al lado de la carretera, y aparte de tener las mesas muy juntas, es muy ruidosa. Tiene pinta de  ser un bar más para el invierno, ya que además suelen programar conciertos en directo, así que a partir de Octubre le daremos otra oportunidad. Después de tomarnos varias Cisk (1,50€) y unas patatas (2,50€), han llegado Cristina y sus amigos de Villarobledo y nos hemos tomado la última con ellos antes de irnos a casa.

 

Día 292: Pool party y despedida en Valletta

Día 292: Pool party y despedida en Valletta

Reventados del sábado y de las obras que durante la semana tenemos al lado de casa, hoy domingo sólo podíamos dormir del tirón. Así ha sido, nos hemos levantado bastante tarde pero era totalmente merecido. Una vez que hemos conseguido levantarnos y después de comer algo, teníamos dos planes para la tarde, una pool party y la despedida de Ramón, que después de pasar unos meses por Malta, pone rumbo a Dinamarca para empezar una nueva etapa, sin descartar volver a la isla.

Dispuestos a cumplir con los dos planes para hoy, hos hemos ido al Bamba Beach, que está muy cerca de Ill-Fortizza en el paseo de Sliema. Allí se celebraba la pool party que organizan Ruth y Jose y en la que ya estuvimos en la fiesta de inauguración. Justo en esa fiesta, grabaron imágenes para hacer un vídeo promocional en el cual salimos. Os lo dejamos para que lo veáis:


Allí hemos estado con Mayte y unos amigos de Ruth que han venido a pasar unos días por la isla. También hemos visto a muchas caras conocida, parece que hoy nos habíamos puesto de acuerdo todos para ir, ya que conocíamos a casi todo el mundo.

Sobre las nueve, nos hemos puesto rumbo a Valletta. Como tenemos el Austin Mini, más conocido como el Rojito, en el taller, hemos tenido que coger el bus 12 para ir a la capital. En este momento en el que no tenemos el coche, es cuando nos damos cuenta de el gran uso que hace en esta isla. Lo hemos sufrido durante todo el fin de semana y los días que han estado Lola y Fran. Hoy no me quejo porque tardara mucho en llegar, si no porque llevaba el aire acondicionado como si estuviéramos en el polo norte.

Despedida de Ramón

Despedida de Ramón

Al final hemos llegado a Valletta y ya estaba toda la pandilla de voluntarios a la entrada para ir al lugar en el que habíamos quedado todos juntos. La cita era junto al Valletta United Waterpolo Pitch y el Zmerc Pub. Se encuentra muy cerca de la concatedral y del Monalizza y es una zona de pequeños bares y ambiente maltés, no muy transitados, pero con unas vistas a Sliema Ferries que merecen la pena. Hemos cenado allí, en una pequeña zona de baño que se encuentra entre los dos locales. Ramón y dos compañeras más habían preparado mojito y comida vegetariana para despedirse. Todo estaba muy bueno y con esas vistas y la compañía, todo sabía mejor aún. Hacía las once, las López, Elena y yo nos hemos ido a coger el último bus para volver a casa y aún se ha quedado mucha gente por allí, Dei entre ellos. Ramón, esperamos que todo vaya muy bien por Dinamarca.

 

Día 290: ¡Hasta pronto Malta! Volveremos…

Día 290: ¡Hasta pronto Malta! Volveremos…
Mini biblioteca en la playa de Sliema

Mini biblioteca en la playa de Sliema

Como ya contamos con dos días más y el encanto de Malta hizo desaparecer el enfado que arrastrábamos por Vueling, los no vuelos, los aviones con luces de coches que sobrevuelan las fiestas reggae, las atenciones al cliente y la broma de pagar otro billete, hoy hemos decidido volver a las playas del Surfside. Pasado el mediodía hemos llegado Fran, Dei y una servidora (David ha preferido bajar más tarde) a la bahía para bañarnos, tomar el sol y picotear con galletis, Bigilla (una salsa maltesa a base de no sé muy bien qué) y unas cervezas. Recomendamos esta playa de piedras porque además de estar al lado del Surfside, local donde se celebra The Parranda, está céntrico, ofrece libros gratis para leer (en un armario bajo la torre del socorrista) y regalan unos ceniceros de playa con forma de monedero estupendos.

Después del picoteo hemos intentado buscar un pastichi mientras esperábamos el autobús que nos llevaría hasta Bugiba para ir al Café del Mar, pero no lo hemos encontrado (nos quedamos con las ganas de probarlo, que dicen que por 30 céntimos matas el hambre y encima están bastante buenos) y nos hemos pedido un bocadillo para llevar. Hemos esperado el bus número 12 pero al ver que no llegaba hemos cogido 222 con la esperanza de poder hacer transbordo en Bugibba. Finalmente ha habido una incidencia en la línea del 12 y hemos ido andando hasta el Café del Mar.  El paseo ha merecido la pena porque tomarte una botella de vino blanco y ver atardecer en la piscina “infinity” de este local no tiene precio. Hacía demasiado viento, pero no ha conseguido borrarnos la sonrisa.

Momento locura en el Café del Mar

Momento locura en el Café del Mar

A eso de las 19.00h han llegado Laura y Joana y tras terminar de ver la caída del sol, hemos decido ir a ver a Elena y Lola a bailar flamenco al Angelo’s. Allí las hemos encontrado junto a las hermanas y la madre de Lola.  Entre sevillana y sevillana, a las que me he atrevido a bailar una -descalza y sin recordarlas demasiado bien- hemos cenado una hamburguesa. Unas cuantas cervezas y la indecisión por ser la última noche, nos han llevado a “re-liarnos” en la van de Manuel, a quien hemos llamado para que supuestamente, en principio, nos llevara a casa. Como no podía ser de otra manera hemos acabado en Paceville. Lola, su hermana María, Elena, su vecino Jose, Dei, Fran y yo lo hemos dado todo “tarimeando” en el Footloose. Hemos acabado en Native. Una última noche de risas y baile que hemos coronado con unas pizzas de atún a las que ha invitado Lola.

Vídeo de una de las sevillanas que se han marcado Elena, Lola y sus hermanas, Isa y María, en el Angelo’s:

Nos quedamos con unos recuerdos increíbles, con gente a la que hemos conocido estupenda, que ya saben donde tienen casa; con una Parranda en el cuerpo (que aunque podrían haber sido dos, menos es nada); con habernos entusiasmado como niños bajo el agua, con tan sólo unas gafas y un tubo; con atardeceres espectaculares; con un moreno que esperamos tarde en irse; con picaduras de mosquitos que parecen heridas de guerra; con unos kilos de más; con un sabor a Captain Morgan y James Cook que será difícil de olvidar;  con una toalla de playa de menos que le regalamos, con mucho gusto, a María -la hermana de Lola; con un vuelo de menos y un billete de más; con menos dinero en la cuenta pero con muchas sonrisas, experiencias y ganas de volver. Pero nos quedamos sobre todo con unos anfitriones increíbles (que lo parten, que son canelita en rama- de la güena) que nos han hecho sentir como en casa: David y Dei. ¡¡¡Gracias!!!  Inhobbukhom hafna!

Día 282: Las piscinas naturales de Sliema

Día 282: Las piscinas naturales de Sliema

Soy Lola, ya estuve de visita por Malta en Noviembre y esta vez he vuelto acompañada de Fran para disfrutar del verano en Malta. Hoy hemos ido los dos a visitar Valletta. Hemos cogido el bus número 22 y después de que nos diera una gran vuelta, hemos llegado a la capital. La ciudad se desvestía de las fiestas que han sido hace no mucho y todavía quedaban luces, guirnaldas y gran cantidad de esculturas de Santos y Vírgenes. Pese a esa decoración, la Valetta sigue teniendo ese aire decadente; una ciudad extraña, vieja, de color de piedra que sin embargo cuenta con una gente muy amable y unas vistas espectaculares. Tras andar casi todas las calles, el calor nos ha obligado a irnos de vuelta hacia Sliema.

Piscinas naturales junto al Surfside

Piscinas naturales en Sliema

Hemos decidido bajarnos un poco antes de Balluta y tras andar un buen rato, comernos los bocadillos por el camino y preguntar en varios locales para alquilar un coche, nos hemos encontrado con el Surfside. Me ha hecho tanta ilusión reconocerlo que nos hemos tomado el café en la terraza que está a la altura del paseo marítimo. Por cierto, un café con Baileys gigante y buenísimo, algo caro, pero muy rico. A Fran le ha encantado el lugar por las vistas a las piscinas naturales, así que hemos terminado también pidiéndonos un GinTonic. Gracias a la conexión wifi “free” nos hemos puesto al día con la historia del Malta, hemos dado envidia a nuestro amigo Víctor enviándole algunas fotos y hemos esperado a que Dei viniera y se tomara algo con nosotros.

Finalmente no hemos podido resistirnos a bañarnos en las piscinas naturales que están junto al Surfside y después de haber salvado unos cuantos gritos por la extraña sensación de tocar el musgo adherido a las piedras, hemos disfrutado, como siempre en Malta, de un agua súper limpia y con buena temperatura. De vuelta a casa de David y Dei, nos hemos encontrado con el kiosko Dixies, allí hemos pedido una pizza rúcula y jamón y una mini-botella de vino blanco, que era peor que cualquier vino peleón. Lo bueno es que el atardecer, estas vistas y lo buena que estaba la pizza han hecho que terminemos el día de lujo.

Para rematar, una peli en casa :” Una pistola en cada mano”, de Cesc Gay. Muy recomendable con protagonistas como Ricardo Darín, Luís Tosar, Javier Cámara, Leonor Watling, Eduardo Noriega y Candela Peña, entre otros. Profunda, divertida y directa, aborda temas muy humanos. Diferentes historias con diferentes parejas de actores en las situaciones más surrealistas.

Día 273: Nuevos proyectos para este invierno

Día 273: Nuevos proyectos para este invierno

Hoy habíamos quedado con la Peces para hacer algún plan juntos. Cuando hemos hablado con ella nos ha dicho que estaba de camino a Ghan Tuffieha, una playa de arena situada al noroeste de la isla, así que hemos decidido ir para allá. Le hemos dicho a Carmen que si le apetecía el plan y se ha animado, así que de camino, hemos pasado por Bugibba para recogerla. Una vez que hemos llegado allí nos hemos puesto a buscar a Laura, pero no había rastro de ella, y es que resulta que como no le habíamos confirmado que íbamos se había vuelto. Si es que somos un desastre…

Ghan Tuffieha

Ghan Tuffieha

Lo primero que hemos hecho ha sido darnos un baño, que hacía un calor que llegaba a ser insoportable. Había bastantes algas, pero en general el agua estaba bastante limpia. Lo que más me gusta de esta playa es que el agua está tranquila y puedes meterte muy hacia dentro, por lo que es ideal para nadar. Después de darnos el primer baño y secarnos en la arena, hemos ido al único chiringuito que hay en la playa a comer. Aunque es el único que hay en esta playa y está en un lugar privilegiado, está bastante bien de precio. David y yo hemos optado por una hamburguesa con patatas, que nos ha costado 6,50€. Las Cisk pequeñas las tienen a 2 euros.

Después de comer y de una sobremesa bastante larga, hemos vuelto a la playa a darnos el último baño y en cuanto nos hemos secado, hemos cogido el coche y nos hemos venido hacia Sliema, que teníamos que recoger los banderines que nos dejamos puestos el otro día en el Surfside y de paso hablar con el dueño. La verdad es que hemos salido muy contentos de la reunión, ya que la gente del Surfside está muy contenta con nosotros y nos han propuesto un nuevo proyecto de cara al invierno, que de momento no podemos adelantar, pero que pinta muy bien. Son muchos meses de trabajo y esfuerzo trabajando en The Parranda, pero parece que están teniendo su recompensa. Ahora de momento, nos entramos en la Boat Party que tendrá lugar el próximo 31 de Julio.