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Día 329: ¡Ya tengo bici!

Día 329: ¡Ya tengo bici!

Desde que llegamos a Malta siempre había tenido la idea de tener una bici para moverme por la isla, ya que como las distancias son cortas, a priori parece que es la mejor manera para hacerlo. Pero una vez llegamos aquí y vimos cual era el estado de las carreteras y las calles, tan resbaladizas como estar sobre un paso de cebra constante, y muchas de ellas llenas de agujeros y baches. Todo esto unido a las malas prácticas de los conductores, hizo que se me quitara la idea por completo.

Mi bici

Mi bici

A pesar de todo, con el paso del tiempo la idea volvió a salir a la luz, así que cuando vi un anuncio que puso una pareja española que se iba de la isla ofertando una bicicleta por treinta euros, no me pude contener. Hoy me he decidido a quedar con ellos y por lo menos ver el estado en el que se encontraba la bici, aunque por el precio no me esperaba gran cosa. Hemos quedado justo en frente del Tower Supermarket de Sliema, cerca de donde vivía esta simpática pareja. Esta zona es conocida como Sliema Ferries y es una de las mejores zonas de Malta, bien comunicada por el bus y con el supermercado cerca.

Después de verla, no he podido hacer otra cosa que quedármela, no es ni la mejor ni la más bonita pero me va a hacer un pequeño apaño para los pequeños desplazamientos. Una vez la traje a casa, como tenía que inflar las ruedas y comprar un pequeño candado para tenerla en la calle, la he subido para enseñársela a Dei y guardarla aquí hasta que compre el candado mañana.

En la web MaltaPark podéis encontrar numerosos artículos de segunda mano. Ahí fue precisamente donde encontramos nuestro actual coche, también conocido como el Rojito.

Día 317: Nos vamos de compras y no compramos nada

Día 317: Nos vamos de compras y no compramos nada

Ayer fue Dei y hoy me ha tocado ir a mi a ESE para hacer la inscripción de dos nuevas alumnas en la escuela. Bueno más que nuevas, son dos alumnas que repiten en la escuela, ya que estuvieron en ella en los meses de Marzo a Mayo. Además que son dos amigas nuestras, Neus y Miriam. Como tenía pinta de llover, hemos bajado en el Mini para que no nos pillara el chaparrón, y menos mal que lo hicimos ya que justo cuando llegue al punto de encuentro, ha empezado a llover.

Sólo ha venido Neus, ya que hoy Miriam estaba de camino a España para pasar unos días. Hemos tenido la gran suerte de poder aparcar cerca de la escuela, ya que por la zona de Paceville es muy difícil encontrar hueco sea la hora que sea. Cuando hemos entrado en la escuela, ha empezado un gran tormenta de agua y viento que ha durado más o menos el tiempo que hemos estado dentro. Era como si un ciclón llegara de repente, menos mal que sólo ha durado unos diez minutos. Después nos hemos enterado de que a unos amigos se les voló una mesa que les rompió los cristales de su casa. La verdad que ha sido algo espectacular, según los malteses es algo normal que pase a principios de Septiembre. Ocurre cada año.

Bus Stop Kiosk

Bus Stop Kiosk

Por la tarde, Dei tenía ganas desde hace tiempo de ir de compras, así que nos hemos decidido a ir a dar una vuelta por el centro comercial The Point, a ver si encontrábamos algo. En el centro comercial podéis encontrar tiendas como Nike, Sprigfield o Pull and Bear, aunque no creáis que hay muchas cosas más. Como ya han pasado o están casi por terminar las rebajas, la mayoría de ropa era de temporada de invierno, así que al final no nos hemos comprado nada, que esperamos que todavía falte mucho para el invierno. Ya que habíamos salido de casa, hemos decidido dar un paseo por Sliema Ferries, comernos un crep en Checkers y tomar algo en un pequeño bar que está al lado del mar que se llama Bus Stop Kiosk, que es muy frecuentado por gente maltesa. Allí se nos unieron Lola, James y Laura, de la que hemos aprovechado para despedirnos, ya que justo se va a España unos días.

Día 315: Llegó el momento de la despedida

Día 315: Llegó el momento de la despedida

Hoy es nuestro último día en Malta. Por la mañana hemos ido Javi, David y yo a devolver el coche de alquiler, no han puesto ninguna pega así que ha sido bastante rápido. Luego hemos ido a lavar el Mini que estaba bastante guarrete después de haber salido del taller y estar aparcado en la calle 15 días…. ¡Ha quedado impecable! Después, Javi y yo nos hemos acercado al hotel de mis padres por si tenían algún problema con el check out. Cuando hemos llegado habían hecho el check out, por lo visto el chico que estaba en recepción, no hablaba español pero si que lo entendía, así que hemos cogido las maletas cuesta arriba a casa de los Davices.

En el mirador del The Point (Sliema Ferries)

En el mirador del The Point (Sliema Ferries)

Una vez recuperados del sofoco de las cuestas, hemos decidido ir a dar una vuelta por Sliema Ferries con la idea de comer fuera. Hemos entrado en algunas tiendas de souvenir y en Talira, una tienda de «todo a cien», aunque en este caso era a 2€. Después de comprar algunas cositas para la casa de los Davices hemos seguido paseando por el puerto hasta que se ha puesto a llover cada vez más fuerte y nos hemos tenido que refugiar en la terraza cubierta del Burger King. Una vez ha parado hemos ido al mirador del The Point, desde donde se hay unas vistas muy bonitas de Valleta. La verdad es que nos ha resultado raro que estando tan cerca no hayan construido un puente para llegar hasta la capital. De este modo se tardaría en llegar poco más de 5 minutos.

Hoy comer ha sido tarea difícil, no sabíamos muy bien donde comer, al principio pensábamos en ir a Valleta pero con la lluvia se nos han quitado las ganas de desplazarnos. Cerca del mirador, David conocía un restaurante así que hemos ido hacía él a mirar la carta. De camino al restaurante ha empezado a llover cada vez más fuerte y no había ningún sitio donde poder refugiarnos, así que cuando hemos llegado al restaurante estábamos literalmente empapados. Allí hemos estado resguardándonos de la lluvia en una zona acristalada donde estaba el ascensor para bajar al restaurante. Mientras esperábamos a que escampara, le hemos echado un vistazo a la carta, que era más de los mismo (ensaladas, pasta, pizza, etc). Pero mi padre prefería ir al Surfside a comer costillas y como no estaba muy lejos, hemos caminado hasta allí.

En la playa de Sliema

En la playa de Sliema

Con el tiempo que hacía, hemos preferido quedarnos en la zona interior del restaurante. Hemos compartido unas bruschettas como aperitivo. Han tardado bastante en servirnos la comida, algo que es bastante habitual en la isla. Hoy había dos bandos, por un lado hemos compartido pescado y por otro costillas. La verdad es que las costillas estaban muy buenas, aunque el pescado también estaba bueno. De postre hemos pedido dos porciones de tarta para compartir, mi padre y yo hemos compartido una banoffee pie, y Javi y mi madre, una tarta de chocolate. La banoffee pie lleva plátano, caramelo y galleta, estaba deliciosa. Tengo que decir que tanto el dueño del restaurante como los camareros nos han tratado muy bien y, aunque ha habido un error con la comida, lo han solucionado con bastante rapidez.

De vuelta a casa, hemos preferido ir por la playa de rocas de Sliema ya que iba a ser la última vez que escuchábamos el sonido del mar. Cuando hemos llegado a casa, Javi y yo nos hemos puesto a hacer la maleta y allí hemos estado charlando y escuchando las últimas instrucciones de mis padres hacia mi hermano sobre jardinería y otros temas. Sobre las 18:30 ha venido el taxi que previamente habíamos solicitado a la empresa e-cab, se han presentado con una furgoneta en la que cabían 8 personas, así que hemos ido tan a gusto. Esta vez la despedida ha sido menos dramática que las anteriores en Madrid y en poco menos de 20 minutos ya estábamos en el aeropuerto, ni que decir tiene que el conductor nos ha llevado a toda pastilla como si fuésemos a perder el vuelo. Nos ha quedado claro que aquí en Malta conducen bastante rápido y de forma agresiva.

Última foto en el balcón de mi hermano

Última foto en el balcón de mi hermano

Una vez hemos hecho el check in en el mostrador, nos hemos dirigido al control de seguridad donde a Javi le han hecho abrir la maleta por llevar una vela que compramos en Mdina Glass, hemos tenido que desenvolver todo el papel para que vieran lo que contenía el paquete. Como aún nos sobraba un poquito de tiempo, hemos dado una vuelta por las tiendas del aeropuerto donde hemos comprado algunas cosillas como cerveza Cisk y las Galletis que tanto nos han gustado. La hora de embarque estaba prevista media hora antes del despegue. Así que ha sido el momento de decirle adiós o hasta pronto a la isla.

He de decir que el primer día que llegamos, Malta no me gustó mucho, pero cada día me ha ido gustando un poco más. Malta tiene un encanto especial. Además, hemos podido acompañar a mis padres en su primera visita al extranjero, aunque probablemente sea la última…jajaja. Muchas gracias a mi hermano y en especial a David, por acogernos en su casa y por aguantarnos que en algunos momentos ha podido ser un poco estresante… ¡Hasta pronto!

Día 228: Bye Bye Ángel

Día 228: Bye Bye Ángel

Después de unos días muy intensos, el final del viaje para Ángel ha llegado. Creo que no tenía muchas ganas de dejar la isla y espero que se lo haya pasado muy bien por estas tierras y nos deje un comentario a favor o en contra, aunque por llevar la contraria, seguro que lo pone en contra. Ayer por la noche le preguntamos que es lo que más le apetecía hacer en sus últimas horas y nos dijo que quería playa, así que ese ha sido el plan para la mañana de hoy. Por desgracia, el tiempo en Malta está un poco loco y no lo hemos podido llevar a cabo ya que estaba nublado.

Vistas a La Valeta

Vistas a La Valeta

Como plan alternativo hemos decidido dar un paseo desde la bola del mundo de Sliema hasta el Sliema Ferries. Así  hemos ido por todo el paseo marítimo y hemos ido dejando atrás el Surfside y el Fortizza (una antigua fortificación reconvertida en un restaurante).  Hemos hecho una parada junto al centro comercial The Point, para contemplar las vistas a Valletta que se pueden ver desde la pasarela de madera. No me cansaré de decirlo, pero las vistas que se aprecian desde este lugar son una pasada, aunque luego Ángel se meta conmigo porque siempre hablo de vistas increíbles. El paseo lo hemos terminado justo delante del Zara, donde estaba trabajando Teresa en uno de los puestos de viajes turísticos que se ofrecen en el puerto de Sliema Ferries.

Sobre la marcha, hemos decidido comprar algo para hacer la comida en casa y aprovechando que estábamos por la zona hemos ido a comprar al Tower. Dei nos ha prepararado su famoso  Pollo Tika Massala, que lo hace para chuparse los dedos. Yo por lo menos, siempre repito un par de veces cuando lo cocina, seguro que lo cogerían en Masterchef. Con el estómago lleno, ha llegado la hora de la partida. Nos habíamos relajado demasiado y teníamos el tiempo justo para llegar al aeropuerto. Menos mal que tenemos el Rojito, que nos lleva al aeropuerto en sólo 20 minutos, no como el autobús que casi siempre tarda más de una hora.

Ángel

Ángel

La última anécdota la hemos tenido en la puerta de embarque, ya que unas chicas se acercaron a Ángel para darle una bolsa que se le había olvidado a un amigo suyo y que se la diera. Al final la historia ha salido bien y la bolsa ha llegado a su destino. A la izquierda os dejamos una foto del protagonista de este día. Si alguna esta interesada, no dudéis en escribirnos para llevaros esta joya, con la condición de que nos lo preste para que nos visite nuevamente. Nosotros mientras tanto, hemos estado esperando la llegada de Dani, un amigo de Susana y conocido nuestro, que también vive en la isla pero que se tuvo que ir a España por unos días. Como siempre, Dani ha llegado con su gorra a lo Fito y Susana se ha llevado una alegría tremenda, ya que hacía bastante tiempo que no se veían.

Con el Rojito, los cuatro nos hemos puesto rumbo a Gzira, esta vez para dejar a Dani en su casa y también a Susana que hoy se muda para pasar también unos días con él. Ya de paso, Dani nos ha enseñado su casa, una autentica maisonette maltesa, con su jardín, su azotea y sus tres plantas, que nos ha encantado. A ver si algún día nos mudamos a una casa así. De vuelta a casa, y después de varios días dejando el trabajo un poco de lado, nos hemos puesto a currar para dejar al día todo lo que teníamos pendiente, aunque teníamos tanto que todavía hemos dejado bastante para mañana.

Día 207: Todo cierra pronto

Día 207: Todo cierra pronto

Nuevo día con muchas cosas en mente, pero a la hora de la verdad luego haces pocas. Desde hace tiempo, llevo con la intención de lavar el coche bien y hacer unos pequeños arreglos, pero nunca lo hago. También se me rompieron las cuerdas de la raqueta de squash y tenía que repararla. Son esas pequeñas cosas que dan mucha pereza y que nunca haces y hoy quería dejar todo resuelto.

Por la tarde, Mireia ha venido a casa para que Dei le ayudara con unas dudas que tenía sobre Excel. Dei en Madrid trabajaba de profesor de informática en una academia y tiene bastante controlado muchas cosas de ofimática y diseño web. Gracias a él hemos hecho todos los vídeos de Parranda y la mayoría de los carteles, ya que también controla un poco de diseño gráfico y edición de vídeo. Una vez resueltas las dudas, me he ido con Mireia para resolver las cosas del coche y, para mi desgracia, me he encontrado el taller cerrado a eso de las seis de la tarde. Mi único consuelo ha sido que he podido comprar super-glue en una tienda de arreglo de zapatos que está en Gzira.

Chequers

Chequers

Después, he pasado un rato por casa, pero ya que me había puesto en movimiento y aún sabiendo que seguramente estaría cerrado, he decidido probar suerte e ir a las tiendas de deporte del The Point para intentar arreglar las cuerdas de la raqueta. Las tiendas de deporte se encuentran en la parte baja del centro comercial. Allí he llegado sobre las siete y veinte y, tal y como esperaba, ya estaban cerradas. La costumbre española de apurar para comprar o hacer cosas a última hora, no funciona en Malta y aunque ya llevamos bastante tiempo por aquí no nos acostumbramos.

Con la decepción de dos cosas sin hacer, ya de vuelta a casa, Dei y yo hemos decidido ir a dar una vuelta por el paseo de Sliema Ferries y caminando nos hemos encontrado con Irene y su compañera de piso que estaban corriendo por allí. La verdad es que un lugar ideal para hacer  deporte con vistas al mar y a Valletta. Después de estar un rato con ellas, hemos pensado en cenar un crêpe en el Chequers, que por lo que dice todo el mundo, tiene los mejores crêpes de la zona. Nosotros nos hemos decidido por el de jamón y queso (2,90€) y estaba muy bueno. Ya con el estómago lleno nos hemos venido para casa.

Día 203: De academia en academia

Día 203: De academia en academia

Dei sigue malo, así que otro día más que me toca escribir el blog. Está empleándose a fondo para ver si se recupera para la Parranda del sábado en Surfside. Esta mañana tenía una cita con Roberta, ya que se quería apuntar a la academia AM Language, que se encuentra en Sliema y con la que hemos empezado a colaborar recientemente. El problema es que después de la fiesta de ayer, me he quedado un pelín dormido y me he tenido que levantar deprisa y corriendo para no llegar tarde. Al final con el típico retraso español, he llegado más o menos a la hora acordada. Allí nos han recibido de una manera impecable, tanto en recepción, como la directora de estudios. Roberta se ha quedado encantada y contenta para empezar dentro de dos lunes.

Escuela ESE

Escuela ESE

De vuelta a casa y sin batería en el móvil, ha sido llegar y decirme Dei que nos estaba esperando una pareja recién llegada a la isla para apuntarse también a un curso, esta vez en la escuela ESE. He quedado con ellos en el Zara de Sliema Ferries y, con el Rojito, nos hemos ido hasta la escuela que se encuentra en Paceville. Marta y Guillem han llegado de Granollers esta misma semana. Se pusieron en contacto con nosotros hace tiempo a través del blog y al final han decidido venir a probar suerte. Han empezado con buen pie, ya que los dos ya tienen el trabajo apalabrado. Son encantadores, esperamos que les vaya muy bien en su aventura. ESE les ha encantado por sus instalaciones y por el trato, siempre estupendo, que nos ha ofrecido Macarena, una madrileña que trabaja en la escuela.

Después de la mañana ajetreada y del cansancio del día anterior, por la tarde solo quería relajarme en casa y estar tranquilo, así que el resto del día lo hemos pasado tirados en el sofá y trabajando un poco poniéndonos al día con el correo y todo lo que teníamos pendiente.

 

Día 195: Cena multicultural

Día 195: Cena multicultural

Hoy era un día un poco extraño, ya que como esta semana decidimos cambiar la Parranda al martes porque el miércoles era festivo, hoy no teníamos plan para la noche. Ya sabéis, un jueves sin Parranda no es un jueves. Nos hemos levantado pronto y hemos estado recogiendo y recolocando un poco la casa, que con tantos días de actividad la teníamos un poco abandonada.

Después de comer, hemos decidido ir de compras, que últimamente no sabemos por qué, pero a la gente le ha dado por llevarse la ropa que no es suya cuando vamos de fiesta. A mí ya me han quitado dos sudaderas del H&M de 15 euros, ya veis que botín se han llevado, pero es que a Dei ya le han quitado varios jerseys y una chaqueta de cuero. En fin, cuando salgáis por Paceville, tened cuidado de donde dejáis las cosas, sobre todo en el Native ya que estas historias se están repitiendo con bastante facilidad durante las últimas semanas. Dispuestos a reponer un poco nuestro fondo de armario, nos hemos ido al Centro Comercial The Point, que se encuentra en Sliema Ferries. Es lo más parecido a un centro comercial de los que se pueden ver en España, aquí no se ven con mucha asiduidad. Nos hemos recorrido varias tiendas sin éxito, ya que ya han empezado con la temporada de verano.

Cena multicultural

Laura, Piotr, Dei, Carmen, Amelia y Maria José

Como tenía que llevar a Cristian al aeropuerto, por el camino he dejado a Dei en el Zara que también está en Sliema Ferries, pero fuera del centro comercial. Parecer ser que allí sí ha encontrado algún jersey. Mientras, Cristian y yo nos hemos puesto de camino a Luqa, que es donde se encuentra el aeropuerto internacional de Malta. Se va unos días a Londres de vacaciones, esperamos que se lo pase de lujo por allí. De vuelta a casa, me ha llamado Dei con un plan para la noche. Laura, una de nuestras voluntarias favoritas,  ha recibido la visita de Amelia, Carmen y Maria José, unas amigas que han venido a pasar unos días a la isla. La cena de bienvenida ha sido un mix de comida polaca (a manos de Piotr ), italiana (preparada por Marco), brasileña (con un postre riquísimo hecho por Thaisa), maltesa (aperitivos varios) y, cómo no, española, a base de chorizo, lomo y jamón recién llegados de España. Después hemos ido un rato al Juul’s que, para los que no lo sepáis, es un bar de reggae que está situado en Spinola Bay. Para terminar la noche hemos ido al Native, pero esta vez tuvimos cuidado y volvimos a casa con toda la ropa.

Día 191: Malta International Fireworks Festival

Día 191: Malta International Fireworks Festival

Después de los eventos varios de ayer, hoy nos hemos levantado muy tarde. Es lo que tiene salir hasta las tantas de la mañana. Aunque yo he de decir que ayer me recogí pronto, a las dos estaba por casa. Dei llegó sobre las ocho, y según él no fue de los últimos en irse, por lo que os podéis imaginar como terminaron los demás. Así que por la mañana fui yo el que se levantó primero y estuvo vagueando un poco por casa.

Vistas a Valeta desde Sliema Ferries

Vistas a Valletta desde Sliema Ferries

He estado esperando a Dei para ver si finalmente comíamos juntos o no, pero como tardaba tanto en levantarse al final he hecho el plan por mi cuenta y me he ido al Mc Donalds de Sliema Ferries, ya que no me apetecía mucho cocinar a esas horas. Ha hecho un día espectacular, así que después de comer, he decidido irme a la orilla del puerto a tomarme un café al sol. No he podido tener mejor idea ya que con el solecito y las vistas a Valletta, ha sido un verdadero lujo y placer. Mientras estaba allí, han pasado tres autobuses descapotables en los que parecía que había gente de celebrando alguna victoria de fútbol, que aunque este deporte en Malta no sea de primer nivel, es el primer deporte nacional. Cuando el sol ha empezado a caer, se ha levantado la brisa marina, así que era el momento de volver a casa.

 

Malta International Fireworks Festival

Malta International Fireworks Festival

Ya con Dei, me propuso un plan muy bueno para rematar la semana, el festival de fuegos artificiales. Malta International Fireworks Festival es un concurso de fuegos artificiales que se ha estado celebrando esta semana en diferentes emplazamientos de la isla. Como no habíamos podido ir a ninguno, aprovechamos el domingo para ir a verlo a Golden Bay, un sitio que últimamente estamos frecuentando mucho. Con el Rojito, nos hemos puesto en camino pero no habíamos pensado que iba a tener tanta afluencia de público, por lo que nos hemos comido un atasco enorme. Aun así hemos llegado a tiempo, ya que empezaba alrededor de las nueve de la noche. Conseguimos ponernos en uno de los laterales de la carretera, que tenía muy buenas vista. En el programa competían tres equipos que si no nos equivocamos eran de Malta, Italia y España. Sólo nos hemos quedado a ver los primeros, que nos han gustado pero tampoco nos han dejado muy impactados. Pero no ha sido por eso por lo que no nos hemos quedado a los dos siguientes, sino porque el primero ha provocado un pequeño incendio que han tardado bastante tiempo en apagar y como no sabíamos a que hora se iba a reanudar, hemos decidido que era buen momento para volvernos e intentar no pillar el atasco de vuelta. El caso es que lo hemos conseguido.

Día 136: El regateo en Malta

Día 136: El regateo en Malta

Después de comer he recibido la llamada de Bea (la Kinky Blonde) diciéndome que estaba por Sliema Ferries y que si iba con ella a acompañarle a comprar unos cascos para pinchar. Me he duchado corriendo y he ido en su búsqueda. De camino he pasado por una tienda y he visto unos cascos en el escaparate, así que no me lo he pensado dos veces y he entrado a preguntar el precio. Cuando me he encontrado con Bea, la pobre estaba un poco perdida y bastante harta de buscar, así que le he propuesto mi opción, ya que eran bastante baratos. Allí nos hemos vuelto a plantar en la tienda y Bea, ni corta ni perezosa, le ha preguntado al hombre que si no tendría algún descuento. Sorprendentemente él le ha dicho que sí, que se los dejaba en 35€ (costaban 39€), así que hoy he vuelto a aprender algo más de Malta, el regateo es posible incluso en las tiendas de electrónica.

Después nos hemos sentando en el Café Cuba a tomar una Coca-Cola y relajarnos un poco. Allí nos ha atendido Estela, una española habitual de la Parranda que trabaja allí. También nos hemos encontrado con Cristian, que se ha sentado justo en la mesa de al lado con una amiga. En Malta es raro dar un paseo o sentarte a tomar algo y no encontrarte con nadie, sobre todo en la zona de St Julian’s y Sliema.

The Parranda ; ¡A tope!

The Parranda: ¡A tope!

Ya por la noche, después de haber pasado por casa a descansar, hemos partido hacia el Prestige, donde antes de la Parranda teníamos una pequeña reunión con Carmen y Martin. De camino, ya en Paceville, hemos hecho una parada en una hamburguesería donde venden las hamburguesas a un euro y están muy buenas, que no nos ha dado tiempo a cenar en casa. Una vez en el Prestige, hemos hablado algunos temas pendientes, aunque enseguida ha empezado a llegar la gente y ha empezado la fiesta. No hace falta que diga que una vez más lo hemos vuelto a pasar genial. Han venido muchas caras nuevas, entre ellas Diana, con la que tengo amigas en común en Madrid, lleva en Malta desde Septiembre y aún no me había encontrado con ella. Me ha hecho mucha ilusión que viniera.

Día 50: Squash en Malta

Día 50: Squash en Malta
Valletta desde Sliema Ferries

Valletta desde Sliema Ferries

Cuando llegué a la isla, me pregunté qué tal era el squash en Malta. Así que empece a mirar por internet y encontré la página MaltaSquash, una web que engloba todo lo relacionado con el squash en Malta. Me puse en contacto con ellos y hoy empezó la «Malta national league» en la que compito en la 6º división. Sí, la última, pero por algo hay que empezar. Para poder participar en ella sólo hay que pagar por ser miembro de la asociación, son 30 euros por la inscripción de un año. Te asignan una división y a partir de ahí, te dan los contactos de tus contrincantes para que podáis poneros de acuerdo y ver dónde y cuándo jugáis. Hoy he jugado en el Union Club, que está muy bien situado, muy cerca del centro comercial «Plaza», las pistas están bien cuidadas y es muy barato alquilar una (2,5 euros). El primer partido, una victoria 3-2 contra Maris, un chico letón que es la mar de amigable y simpático.

Os advierto que para poder comprar una raqueta de squash me recorrí toda Sliema Ferries y el centro comercial «The Point», y sólo en una tienda del centro comercial tienen raquetas, está en el nivel -3 y se llama «Lotto». También podéis comprarla en la piscina nacional o en el Eurosport. Intentando buscar el lugar para jugar, me encontré con estas impresionantes vistas que podéis ver en un mirador que está entrando al «The Point». Es una gozada para la vista y merece mucho la pena.

Valletta desde Sliema Ferries

Valletta desde Sliema Ferries

El resto del día se puede resumir en que mañana casi seguro lanzamos por fin la web que venimos comentando desde el principio y en que hemos conocido a Granada, una chica muy simpática que contactó con nosotros a través del blog. ¡Bienvenida a Malta!