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Día 266: El cumpleaños gitano

Día 266: El cumpleaños gitano

Después de la intensa noche de ayer, esta mañana nos hemos quedado apalacandos en la casa de Elena y Lola. Poco a poco la gente se ha ido yendo a trabajar y los que hemos quedado en la casa, hemos ido levantándonos poco a poco. Yo he sido casi uno de los últimos en levantarme, y cuando lo he hecho, por el salón ya estaban Carmen, Laura, Elena y Lola. Lola estaba preparando su maleta, ya que a la una volaba a Sevilla con Ryanair. En verano hay vuelos a Madrid, Barcelona, Sevilla y Valencia, por lo que llegar a la isla desde España es mucho más fácil que en invierno, cuando sólo hay vuelos desde Madrid.

Una vez que Lola ha terminado de hacer la maleta, he ido a llevarla con el coche al aeropuerto. Desde Mosta el viaje en coche no es más de veinte minutos. Si hubiera hecho el mismo trayecto en autobús habría tardado más del doble, una simple demostración de cómo funciona aquí el transporte público. Como no tenía que facturar, hemos llegado al aeropuerto como quince minutos antes de la hora de cierre de puerta, suficiente para este aeropuerto, que es muy pequeño y funcional. En el camino, el Rojito ha pasado un mal trago, ya que con las altas temperaturas, el radiador se calienta mucho, así que he tenido que parar un poco en el Mc Donalds que se encuentra a doscientos metros del aeropuerto para que descansara.

Cuando ya estaba menos caliente, he vuelto a casa para recoger los bañadores, ya que el plan de la tarde iba a ser irnos a la playa, pero después de comer, la idea ha cambiado radicalmente y nos hemos puesto a ver la película “Así en el cielo como en la tierra”, una disparatada comedia española al estilo de “La vida de Brian”. Todos hemos caído en la siesta durante la película, ya que estábamos tumbados en los colchones que habíamos colocado estratégicamente en el salón.

Baroque Bar

Baroque Bar

Después de la siesta, por fin hemos decidido salir un rato a la calle, y nuevamente el Rojito nos ha deparado una nueva sorpresa. Una de las ruedas estaba pinchada. Es la cuarta en poco tiempo y estamos empezando a pensar que tenemos mal de ojo. Como no podíamos hacer nada, ya que era tarde, hemos decidido quedarnos a dormir una noche más en Mosta y continuar con el cumpleaños gitano de Carmen. Hemos ido a cenar a la plaza del Domme, a un pequeño restaurante que se lama Baroque Cafe and Wine y para terminar la noche, nos hemos vuelto a tirar en los colchones del salón para ver un capítulo de Gandia Shore y reírnos un poco con los personajes que aparecen en este programa.

Día 265: La gran noche de Carmen

Día 265: La gran noche de Carmen

Hoy le voy a dedicar el post a la persona más importante que he conocido en esta aventura, Carmen. La conocimos un 5 de Octubre, sólo tres días después de aterrizar en Malta, en una manifestación por la visita de Rajoy en Valletta. Después de esta mini concentración, decidimos ir a tomar algo juntos al Bridge y allí pudimos conocernos un poco mejor. Parece que conectamos, así que cuando íbamos de vuelta a casa, antes de bajarnos del autobús, nos intercambiamos los teléfonos rápidamente.

Mi Teta

Con mi Teta en The Parranda

Cuando nos propusieron la locura de hacer una fiesta española, ya era una de nuestras grandes amigas aquí en Malta y quisimos que formara parte de esto, así que le propusimos formar un equipo juntos y ella aceptó encantada. De esa forma nació The Parranda hace ya ocho meses. Eso hizo que nuestra relación se estrechara aún más y que empezáramos a compartir las alegrías y, a veces, las penas. Durante todo este tiempo ha sido uno de mis grandes apoyos en la isla y seguro que sin ella esta aventura habría sido completamente distinta.

Hoy era la celebración de su cumpleaños, que en realidad es mañana, pero como teníamos pensado dormir todos juntos, a partir de las doce podríamos felicitarla. Desde hace una semana le veníamos preparando una sorpresa, que sabíamos que sería algo que le haría muy feliz, una colecta entre todos sus amigos para que pueda grabar su primer EP. Además de que se lo merezca como persona, todos los que la hemos escuchado sabemos que se lo merece como artista. Durante todos estos días hemos estado intentando recaudar lo máximo posible entre toda su gente sin que ella se enterara y hemos conseguido que así fuera hasta hoy.

La prueba del delito

La prueba del delito

La celebración de su cumpleaños consistía en una fiesta de pijamas en la azotea de Elena y Lola, en Mosta. A eso de las ocho hemos salido de casa con la intención de llegar lo antes posible, pero ha habido un inconveniente. Cuando hemos ido a buscar el coche, nos hemos dado cuenta de que nos lo habían movido. Cuando ayer lo aparcamos, lo dejamos en posición horizontal, alineado con el resto de coches, y cuando lo hemos encontrado hoy, para nuestro asombro, estaba colocado en posición vertical obstruyendo un poco la calle. Además, como no podía ser de otra forma, teniamos una multa. Con todo esto hemos decidido ir a comisaría para intentar aclarar la historia, pero nos han mareado de una comisaría a otra y al final no hemos solucionado nada. En fin, esto es Malta.

Como nos han dicho que hasta que el agente no llegara el miércoles no podíamos hacer nada, nos hemos olvidado del tema y hemos partido hacia Mosta. Allí nos hemos encontrado con una celebración muy íntima en la que estaban Laura, Cristina, Elena, Bea, Alberto, Lola y la protagonista. En la azotea, con unas vistas impresionantes a la iglesia de Mosta hemos empezado a cenar, compartiendo lo que cada uno habíamos preparado. Después de cenar, mientras nos tomábamos una copita, no podíamos parar de mirar el reloj, teníamos muchas ganas de que fueran las doce, para que Carmen soplara las velas y sobre todo, para ver su reacción al descubrir su regalo.

Crowdfunding

Crowdfunding

Por fin han llegado las doce e inmediatamente después de que soplara las velas y se pusiera a cortar la tarta como si no hubiera un mañana, le hemos entregado una cartulina a modo de vale, en el que podía leerse “Grabación del primer EP de Carmen Toledo” como título. Cuando lo ha leído, se ha quedado como si le hubiéramos regalado un collage, sin asimilar la magnitud del regalo que tenía entre las manos. Una vez ha ido leyendo la descripción de su regalo, se ha dado cuenta de lo que conllevaba éste y su emoción ha aumentado infinitamente hasta convertirse en lágrimas. También le hemos dado un ordenador para que viera con sus ojos de qué estabamos hablando y tecleando como ha podido, por fin ha conseguido entrar en la página y descubrir que había un Crowdfunding detrás de todo esto. La verdad es que el resto también estabámos muy emocionados por verla tan feliz, yo me he tirado un buen rato temblando por los nervios de darle el regalo, me suele pasar cada vez que hago un regalo. No hay nada más bonito que poder hacer feliz a alguien. Si queréis participar en el crowdfunding, todavía estáis a tiempo, con sólo 5 euros tendréis el cd una vez esté fabricado.

Después del gran momento, hemos visto el vídeo que le había grabado su hermana en el que su familia y amigos le felicitaban y también el de su amiga Ana de Albacete. Carmen se ha vuelto a emocionar al ver ambos. Además, para seguir con los sentimientos a flor de piel, había preparado un juego de preguntas en el que nos teníamos que sincerar y contarte nuestros secretos. Unas cuatro horas de preguntas y respuestas bastante sinceras y emotivas, hasta que hemos ido cayendo uno a uno, algunos durmiendo en los colchones que habíamos colocado en la azotea y otros en las camas de Lola y Elena. Una noche inolvidable.

Día 241: Mañana intensa, tarde tranquila

Día 241: Mañana intensa, tarde tranquila

Esta mañana he quedado con Estefy, una chica almeriense que acaba de empezar su aventura en la isla. Habíamos quedado para que la acompañara a una de las escuelas con las que colaboramos, ya que habíamos estado viendo varias el martes. La escuela por la que se ha decidido es Elanguest, una pequeña  y familiar escuela que se encuentra en St. Julians, muy cerca de Paceville. Allí hemos estado hablando un poco de lo que buscaba en la isla y cuáles eran sus objetivos.  Va bien encaminada para aprender inglés, ya que ha empezado a con vivir con gente de fuera, por lo que en su casa sólo se habla inglés. Con esto ya tiene el 50% para hacer una buena inmersión lingüística, esperemos que con la escuela consiga ese otro 50%. Allí hemos estado con Isabel, una española que  trabaja en la escuela y que como siempre nos ha atendido muy amablemente, así da gusto.

Un Mini en el taller

Un Mini en el taller

Allí he dejado a Estefy realizando la prueba de nivel para que no tuviese que ir pronto el lunes por la mañana, y me he ido andando dirección al garaje donde dejamos al Rojito el miércoles. Cristian el mecánico, me había escrito esta mañana y ya tenía el coche listo. No os recomiendo andar por Malta alrededor de la una en esta época del año, ya que hacía un calor impresionante. Yo llegue al garage que está situado muy cerca de Pembroke chorreando de sudor. Al final, el problema del Rojito era de uno de los ejes de la rueda, pero ya está solucionado, se ha quedado perfecto, lo he podido comprabar volviendo a casa. La verdad es que me he quedado muy contento con el mecánicopor lo que me he quedado muy contento con el mecánico, ya que además sólo me ha cobrado 20 euros.  Tenía varios Minis reparando o haciéndoles tunning, ya que como dijimos el miércoles, es muy aficionado a estos coches. Si tenéis algún día alguna reparación que realizar os lo recomiendo totalmente. Aquí os dejo su dirección, sólo tenéis que preguntar por el mecánico, ya que es muy conocido en la zona.

Ya en casa, después de comer me he quedado relajado viendo una serie, aprovecho ahora que Dei no está, que el no es muy aficionado de las series en general, sólo de algunas. La que estoy viendo ahora se llama Revolution y es de los creadores de Perdidos, también os la recomiendo. Después tenía pensado salir a tomar algo con Cesar, pero al final me dejó tirado porque se ha quedado dormido en el sofá, una perfecta excusa para no salir de casa.

Día 235: ¡Nos roban el photocall de The Parranda!

Día 235: ¡Nos roban el photocall de The Parranda!

Ayer al final nos liamos bastante y entre eso y el problema que tuvimos con el Rojito llegamos a casa como a las cuatro y media. Hoy nos ha tocado levantarnos más o menos pronto, ya que habíamos quedado a las 12 y media con Inma para llevarla al aeropuerto y teníamos que comprobar si éramos capaces de arrancar el coche. Cuando hemos llegado al sitio donde lo dejamos aparcado ayer no nos lo podíamos crear, estaba toda la calle en obras y nos hemos encontrado el coche subido en la acerca completamente lleno de tierra. Menos mal que los obreros nos han ayudado a moverlo y le han pasado la manguera, porque casi nos da algo. Para arrancarlo ha habido que empujarlo una vez más.

Inma a su llegada en el aeropuerto

Inma a su llegada en el aeropuerto

Una vez solucionado el problema nos hemos puesto rumbo a la casa de Inma, que está situada en Swieqi, otra buena opción para vivir. Swieqi es otro pueblo/ciudad que está situado justo al lado de St Julian’s y es bastante más barato, además aquí se pueden encontrar casas amplias con terrazas, jardines y demás. Cuando hemos llegado ya estaba Ana por allí, que se había acercado a despedirse de la gaditana. Enseguida hemos partido hacia el aeropuerto, ya que no queríamos parar el coche por si luego no lo podíamos arrancar.

Una vez en el aeropuerto, he acompañado a Inma para comprobar que facturaba sin problemas, sólo hemos tenido que recolocar un par de cosas. Después hemos salido y ya nos hemos despedido de ella. Nos ha prometido que volverá en cuanto termine la temporada de verano en España, esperamos que cumpla su palabra. Desde allí, nos hemos ido a recoger unos flyers que nos tenía que dar Martin. Hemos ido a recogerlos al antiguo hospital de San Luqa, que está situado en Pietà, muy cerca de Msida. Desde ahí hemos ido al Lidl para comprar algo de comer, que iban a venir a casa César, Bea y una amiga de Bea.

Por fin hemos llegado a casa después de estar toda la mañana sin parar y me he puesto a cocinar rápidamente para que los invitados no me pillaran con las manos en la masa, pero no ha habido suerte. Enseguida he llegado César, así que él y David me han echado una mano con el cous cous, que parece que no, pero tiene mucho trabajo. Bea y su amiga al final se han rajado, así que finalmente hemos comido solo los tres. Después de comer, he intentado dormir la siesta, ya que llevo un par de días sin descansar bien y quería recuperar fuerzas para esta noche. Dormir no he dormido pero por lo menos he descansado algo. Mientras David y César han estado de sobremesa, con café y tarta.

La última foto con el photocall

Última foto con el photocall antes de su desaparición

A las cinco y media nos hemos ido al Surfside, ya que hoy la fiesta la empezábamos a las seis y había que preparar algunas cosillas. Enseguida ha llegado la Kinky Blonde y ha empezado la música. Yo hoy me he ido con Laura y Cristina a pasear el photocall por la playa y a repartir flyers, toda una experiencia. La verdad es que estas dos parranderas son unas jefas de las fotos, cada vez se superan más en originalidad. Cuando ya se ha empezado a bajar el sol, hemos vuelto al Surfside y hemos empezado a disfrutar de la fiesta mojito en mano. Poco a poco la cosa se ha ido animando hasta que a las once de la noche, el Surfside estaba hasta arriba de gente. Un poco más tarde hemos decidido hacer fotos con el mítico photocall y para sorpresa nuestra no lo encontrábamos por ningún lado. Después de anunciar la desaparición con el micrófono y de preguntar a la gente que estaba situada al lado de la salida, hemos llegado a la conclusión de que nos lo habían robado. Por lo visto han visto salir a cuatro chicos no españoles con él, la próxima vez, por favor, ¡no dejéis salir a nadie de la Parranda con una polaroid gigante!

La fiesta ha ido llegando a su fin y yo me he animado, incitado por la Kinky, a pinchar durante la última media hora. Aparte de Paloma San Basilio y Mari Carmen de La Pegatina, no recuerdo qué más canciones he puesto. Creo que tengo bastante peligro a los platos. Los del bar ya no nos han dejado alargar la cosa más y nos hemos ido a continuar la fiesta por Paceville, algunos hemos ido al Juuls y otros al Monaliza.

Día 234: Inma’s Pool Party

Día 234: Inma’s Pool Party
Despedida de Inma

Despedida de Inma

El plan de hoy era la despedida de una de las mejores personas que hemos conocido en la isla. Inma, una gaditana de la Linea de la Concepción, nos deja para volver a España a trabajar en la temporada de verano. Hoy nos ha invitado a pasar el día en la piscina comunitaria que tiene en su casa. No es nada habitual esto en Malta, ya que pocas casas lo tienen, así que qué mejor despedida de la isla. La única condición era llevar algo de picar, por lo que Dei ha realizado, a petición de Inma, una de sus especialidades, el hummus.

Con el Rojito, hemos ido hasta Swieqi, que es donde se encuentra la casa de Inma. La casa es espectacular, sobre todo por fuera, ya que además de la piscina tiene un bonito jardín trasero repleto de plantas e incluso una fuente. Allí nos hemos reunido unas veinte personas a disfrutar de una tarde de amigos, sol, buen rollo y cerveza. Al final de la tarde, Inma nos ha prometido que volvería, así que esperamos que cumpla su palabra. Antes de irnos, hemos quedado para recogerla y llevarla al aeropuerto mañana, ya que va a llevar tres maletas y es imposible que una persona sola las maneje. Esperamos poder meterlas en el Mini.

Al salir de la casa, el Rojito ha vuelto a ser protagonista, aunque esta vez he tenido yo la culpa. Cuando llegamos esta mañana, me dejé las luces dadas, así que como imagináis la batería murió. Nos ha sido imposible arrancarlo, ni si quiera empujándolo, así que hemos tenido que pasar al plan B parando coches para ver si nos podían hacer el puente con unas pinzas. Después de casi media hora intentándolo, al final un amable maltés, que para más inri se llamaba también David, nos ha ayudado y hemos conseguido que reviviera. Después de darle las gracias mil veces, nos hemos venido a casa a cambiarnos ya que teníamos una cena en La Valeta.

Bridge Bar

Bridge Bar

Como consecuencia de todo el tiempo perdido, no nos ha dado tiempo a llegar a la cena en el restaurante sudaní, ya que cuando hemos salido de casa ya estaban terminando, así que hemos cenado algo rápido en el Mc Donalds y de ahí hemos ido al Bridge, el siguiente punto de encuentro. Todos los viernes organizan un concierto de Jazz debajo del puente que hay justo al lado del Bridge Bar, de ahí el nombre. Además decoran las escaleras con cojines y velas para que la gente se siente creando un ambiente muy bueno. Sin duda, es un buen plan para un viernes por la noche, sobre todo para los que os gusten los planes diferentes y al aire libre. Allí hemos estado tomando una cerveza mientras esperábamos la llegada de Cristina, Elena, Laura, Lola y sus amigos sevillanos. También han venido Mari Cari y Piotr, así que nos hemos juntado un buen grupito. Una vez terminado hemos ido a tomar la última al Tico Tico, el bar donde trabaja Lola, ya que quería que su gente lo viera. Hemos llegado por los pelos, ya que eran ya las dos de la mañana y estaban a punto de cerrar.

Pasadas las tres, cuando en el bar ya nos estaban poniendo cara de “iros a vuestra casa”, nos hemos puesto rumbo al coche con Laura y Piort, pero el Rojito ha seguido con su afán de protagonismo. Creíamos que con dejarlo arrancado mientras nos cambiábamos y con el viaje a Valletta la batería se habría cargado. Ingenuos de nosotros, ya que cuando hemos llegado, el Rojito decía que ni de broma. Hemos intentado arrancarlo de nuevo a empujón sin éxito, así que hemos tenido que ponernos a parar coches en un escenario peculiar, concretamente en el monumento en memoria de la guerra a la entrada de la ciudad. Si no hemos parado treinta coches, no hemos parado ninguno, pero no ha habido suerte, ninguno llevaba pinzas. Ya como medida desesperada, hemos decidido empujar el coche y dejarlo aparcado allí, pero al hacerlo, hemos hecho la última intentona de arrancarlo y lo hemos conseguido, así que al final hemos llegado a casa motorizados.

Día 223: The Promo por Malta

Día 223: The Promo por Malta

Como de este finde dependía bastante la continuidad de la Parranda, hoy teníamos preparado un plan de promoción para la fiesta del sábado. Nuestra idea era hacer un cartel vistoso para colocarlo encima del Rojito y pasearnos por toda la isla, además de repartir flyers en las academias y en la playa y hacer una pequeña performance en el aeropuerto.

The Promo en el aeropuerto

The Promo en el aeropuerto

A las diez y media de la mañana hemos quedado en el Surfside con Carmen y toda la gente que nos iba a ayudar con esto, Cristina, Lola, Ana, la Paredes y Dani. Juntos hemos decidido empezar la jornada laboral desayunando en el Mint, situado casi enfrente del Surfside. La verdad es que es un lujo desayunar aquí, ya que tienen cosas riquísimas como zumos naturales y tartas de fruta riquísimas, aunque es un pelín caro. Una vez teníamos el estómago lleno hemos empezado con nuestro plan de promoción. Lo primero ha sido situar una especie de marquesina, que se había currado Dani, encima del Rojito. Mientras un equipo (David, Carmen y Dani) hacía esto, el resto nos hemos ido a la salida de las academias a entregar flyers. Hemos pasado por ESE, EC y EF y la acogida ha sido bastante buena. El mejor momento ha sido cuando estábamos en EC, que justo ha llegado el Rojito tuneado y la gente ha flipado bastante, hasta nos ha llamado la atención un trabajador de la escuela. De ahí nos hemos ido a St George Bay o la playa de Paceville, como es conocida por muchos.

Una vez hemos acabado con casi todos los flyers, nos hemos vuelto a dividir en dos grupos para pegar carteles. El primer grupo formado por Carmen, Ana y yo, hemos pegado los carteles desde Balluta Bay hasta el Surfside y el segundo equipo, formado por Cristina, Lola y Dani, han hecho lo propio desde Paceville hasta Balluta Bay. David ha sido el encargado de transportarnos a unos y a otros. Una vez hemos colgado todos los carteles, hemos ido a comer al Surfside. La mayoría nos hemos decantado por el risotto, ya que aquí lo hacen especialmente rico. Justo cuando estábamos comiendo, la Paredes se ha vuelto a reincorporar después de su clase de guitarra y también ha venido Alberto de la Hera. Todos juntos hemos partido hacia el aeropuerto.

La idea era recibir a la gente que venía en los vuelos de Valencia y de Madrid que llegaban esta tarde, aunque a los de Valencia los hemos recibido a medias, ya que cuando hemos llegado, ya habían aterrizado. Lo mejor ha sido cuando ha llegado el vuelo de Madrid y les hemos recibido con una pancarta que decía “Welcome to The Parranda”, aplausos, abrazos y algún ole, han tenido lugar en la puerta de llegadas. También hemos aprovechado para recoger a nuestros amigos Ángel y Susana, que llegaban hoy en este mismo vuelo. Aquí podéis ver un vídeo resumen de toda la jornada:

Por la noche, tenía lugar la última Parranda en el Prestige. Después de seis meses haciéndola allí, hoy le decíamos adiós, ya que organizar dos fiestas semanales es demasiado y últimamente estábamos comprobando que la gente se decantaba claramente por la del sábado. Hoy, como era la última, muchísima gente ha venido a despedirse del lugar donde todo esto empezó. Una noche genial, en la que no ha faltado el mítico photocall y en la que hemos aprovechado para dar las gracias a todos los que habéis venido a The Parranda durante todo este tiempo. Desde aquí, aprovechamos para decíroslo una vez más, muchas gracias.

Última foto de grupo en el Prestige

Última foto de grupo en el Prestige

Día 189: Vuelta a Malta en un día

Día 189: Vuelta a Malta en un día

Como terminamos ayer en la habitación de Jorge y Fran tomando la última, nos dio tanta pereza volvernos a casa a las tantas que nos quedamos a dormir allí . Nos hemos levantado como a las doce, todavía con los efectos del alcohol, y hemos venido a casa para ducharnos, ya que ayer en el punto de la exaltación de la amistad, habíamos prometido a los dos que les llevábamos a ver un poco Malta. Han tenido muy mala suerte con el tiempo durante estos días, ya que la semanas pasada tuvimos muy buenos días, incluso nos dimos el primer baño, pero estos tres días que llevan en la isla, solo les han tenido nubes, lluvia y mucho viento.

Blue Grotto

Blue Grotto

Una vez duchados y listos hemos cojito el Rojito y nos hemos puesto rumbo a Paceville para recogerles, después, nuestro destino sería Blue Grotto. Se trata de una serie de cavernas marinas, en las que todos los días desde el amanecer hasta el medio día se puede observar un espectáculo único. La ubicación de la cueva junto con la luz del sol lleva a la “duplicación” del agua que muestra numerosos matices de azules. Varias cavernas espejo tienen brillantes de colores fosforescentes, otras cavernas muestran una profunda sombra oscura de color azul. Pero hemos ido en mal día, ya que al llegar, como el mar estaba revuelto, no han salido los pequeños barcos que te llevan por las cuevas. Así que nuestro gozo en un pozo, nos htemos tenido que marchar. Desde allí, decidimos poner rumbo a los acantilados de Dingli.

Por unas carreteras la muy tortuosas y llenas de baches, llegamos al centro de observación que se encuentra encima de los acantilados. Vistas muy bonitas pero nos lo esperábamos mucho más espectacular, por las fotos que habíamos visto por internet. Con un poco de decepción, un poco de hambre y aunque el día no acompañaba, decidimos ir a Golden Bay para terminar la ruta. Y tuvimos mucha suerte, ya que nos pusimos a comer en uno de sus restaurantes que estaba a pie de playa y ¡nos salió el sol!. Increíble pero por fin Jorge y Fran vieron el sol en su último día en Malta. Estaban tan contentos que palabras textuales, casi se ponen a llorar. Después de comer, los cuatro nos quedamos dormidos en la playa como una hora y a eso de las siete nos hemos vuelto para casa una vez les hemos dejado en su hotel.

Barbacoa en la casa de Ana

Barbacoa en la casa de Ana

Por la noche teníamos una barbacoa en la nueva casa de Ana, ya sabéis, esa chica tan mona de la que muchas veces os hemos hablado. Con unas cuantas cervezas y con bastante cansancio, nos hemos ido para allá. Tenemos que decir que la casa es espectacular, tiene una terraza increíble para disfrutar bien el verano. Allí nos encontramos con un montón de gente como veis en la foto, con ganas de disfrutar y comer las delicias a la brasa de la barbacoa. Pipi, el cocinero de la carne, nos deleitó con su buen hacer y la anfitriona preparó una riquísima ensalada de pasta, además de pan tumaca y muchas otras cosas. Una velada perfecta, en la que nos despedimos de Maria, una chica sueca encantadora que deja Malta para irse a vivir a Marbella. Para terminar la noche, fuimos a rematar al Juuls y un poquito más tarde al Native.

Día 172: Más historias del Rojito

Día 172: Más historias del Rojito

Esta mañana por fin hemos podido dejar a nuestro Austin Mini en buenas condiciones. La última aventura con el Rojito fue que perdimos la llave del depósito. Después de eso fuimos al mecánico para que nos abriera la tapa y poder echar gasolina, así que la forzó y la volvió a cerrar haciendo presión con un trapo. Supuestamente con eso podríamos pasar el fin de semana y luego comprar una nueva tapa, pero el sábado, al volver de la fiesta reggae, perdimos la tapa y el depósito quedó al descubierto. Las soluciones temporales nunca fueron buenas, así que esta mañana hemos ido por fin a un mecánico que nos recomendaron hace tiempo. Sólo sabíamos que se llamaba “Joe, the mechanic”, o por lo menos todo el mundo lo conoce así. Nos decían que estaba debajo del puente, que siempre creíamos que se referían al puente de Balluta Bay, pero es el puente que hay en Triq Birkirkara, llegando a la carretera que lleva a Valleta. Está justo donde la gasolinera y tienen todo tipo de piezas de coche. Allí hemos encontrado la tapa del depósito del Mini por tan sólo 10 euros. Ya con esto nos hemos quedado más tranquilos.

El Rojito viendo el atardecer

El Rojito viendo el atardecer

Por la tarde, Dei se ha empezado a encontrar mal. Después de llevar unos días con síntomas, al final ha caído. Esto es por los cambios bruscos de temperatura que estamos teniendo estos días. Durante el día pega mucho el sol y tenemos unos 22 grados, pero cuando atardece, unido a la brisa marina, hace fresquillo y hace falta una buena sudadera. Yo aproveché para ir a una entrevista que me hizo Spot on Connections, una de las muchas recruitment que existen en Malta, sobre todo orientadas a las Betting Companies. Espero tener noticias pronto

Ya para terminar el día he quedado para jugar mi último partido de este trimestre en la liga de Squash de Malta. He ganado el último partido y he subido de categoría. Ya estoy en quinta división, a ver que tal se da el siguiente trimestre. Me está viniendo muy bien para conocer a gente maltesa y de otros países, y así de paso practicar el inglés o simplemente tomar unas cañas. El deporte siempre une.

Día 160: Un café en el Surfside

Día 160: Un café en el Surfside

Después de unos días muy intensos de eventos varios y visitar lugares, hoy hemos parado un poco y hemos estado muy tranquilos en casa. Estas dos últimas semanas el rojito ha hecho más de 150 millas, que en una isla tan pequeña da para mucho. Para que os hagáis una idea, de punta a punta de la isla habrá unos 35 kilómetros (21 millas aproximadamente) así que es como si hubiéramos dado seis vueltas por la isla de punta a punta. Ahí queda eso.

Surfside

Surfside

Por la mañana, hemos recibido la compra que hicimos ayer a través de la web Malta Supermarket. Ya sabéis que si compráis más de 75 euros os la llevan gratis a casa. Nosotros llevamos varios meses haciendo la compra por ahí y la verdad es que nunca hemos tenido ningún problema. Lo que sí sabemos es que más de uno se ha llevado una sorpresa al comprar grandes cantidades de leche y comprobar que le caducaba a los tres días. Hay que tener cuidado porque en Malta venden mucho la leche fresca para consumir en el día, así que antes de comprar fijaros bien en los envases.

Después de colocar todo, Dei ha estado montando el nuevo vídeo de The Parranda, que grabamos ayer en Kalkara con la ayuda de todos los voluntarios. Como os podéis imaginar al ver el resultado, fue bastante divertido grabarlo y la verdad es que la idea le surgió muy espontáneamente a Carmen en un momento de lucidez.

Por la tarde para despejarnos un poco, Carmen nos ha dicho de ir a tomar un café al Surfside. Este restaurante al lado del mar, tiene un encanto especial por sus vistas, sobre todo en verano, que según nos han dicho hay muy buen ambiente para ir a tomar algo por la tarde, disfrutando de la playa de Sliema con buena música, cócteles, comida y cachimbas. Como veis hoy hemos tenido un día de los más normalito, que por otra parte ya nos hacía falta.