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Día 336: Fútbol en Floriana

Día 336: Fútbol en Floriana

Ahora que el calor ya no es tan fuerte como en estos últimos meses, es una buena época para retomar el ejercicio físico en la calle. La temperatura ahora mismo es ideal, ya que hace calor durante el día y bajan un poco las temperaturas por la noche, así que hoy tenía que ser por fin el día que cumpliría la promesa que le hice a Marco, un italiano que también forma parte del grupo de voluntarios europeos. Casi todos los martes se reúnen en los campos de fútbol que hay en Floriana, justo antes de llegar a la famosa fuente de los tritones de Valletta, en la parte izquierda de la plaza de la independencia si miramos de cara a la fuente.

Playa del Surfside

Playa del Surfside

Como el partido era por la tarde, nos ha dado tiempo a realizar las tareas cotidianas y trabajar un poquito. Dei ha estado montando el vídeo para la Parranda especial del final del verano y mientras lo montaba ha tenido una idea para la que necesitaba imágenes del Surfside, así que para allá que nos hemos ido a grabar. Cuando hemos llegado ya estaba atardeciendo, así que ya no quedaba mucha gente en la playa, pero hemos podido disfrutar de una luz muy bonita y de la tranquilidad de la que es imposible disfrutar en verano. Después de grabar lo que necesitábamos, nos hemos venido a casa y Dei ha seguido con el montaje. El vídeo tiene muy buena pinta, seguramente mañana ya lo tenga finiquitado. Va a estar muy gracioso, ya que en él aparece mucha gente que nos ha enviado vídeos diciendo cómo ha sido su verano en Malta. Imaginamos que mañana lo veréis colgado en el blog.

Campos de futbol

Campos de fútbol de Floriana

Ya por la tarde, he cogido las cosas del fútbol y he puesto rumbo a Valletta con el Rojito, que últimamente se está portando muy bien. Desde el problema que tuvimos en verano no hemos tenido que volver a pasar por el taller, así que cruzamos los dedos para que dure. En menos de quince minutos ya estaba en el parking del campo de fútbol y poco a poco ha ido llegando la gente. Éramos todos de diferente nacionalidad: italianos, españoles, malteses, checos, alemanes, pero el único idioma era el fútbol, así que hemos pasado un rato muy agradable. Aunque yo la verdad es que soy una auténtico patán, pero bueno por lo menos he hecho ejercicio en buena compañía. En Malta, hay un grupo de españoles que organizan este tipo de pachangas y tienen un grupo en facebook, os lo dejo aquí.

Cuando he llegado a casa, Dei no estaba, ya que se había ido a una barbacoa con Laura y James. Por lo visto él no tenía ni idea de dónde iba y apareció en una casa en San Gwann llena de españoles. Ahí han grabado una de las escenas estelares del vídeo que podréis ver mañana.

Día 324: Una comida junto al mar

Día 324: Una comida junto al mar

Esta mañana hemos hecho rápidamente todo lo que teníamos acumulado de trabajo para irnos prontito a la playa de Sliema, que está justo al lado del Surfside (a la derecha según miras al mar), ya que allí nos estaban esperando Laura y su amiga Nerea. Justo cuando hemos llegado nosotros, ha llegado también Lola, que se unía al plan en el último momento. Allí nos hemos dado un par de chapuzones y nos hemos puesto un poco al día, que se nos acumulan las historias en esta isla. Tengo que decir que este rincón de la playa de Sliema, es de mis favoritos para bañarme. El agua suele estar tranquila y muy limpia, además tiene mucha profundidad, por lo que también es un buen sitio para hacer snorkel.

Como hoy estábamos bastante contentos y Lola quería celebrar que había cobrado, hemos ido a comer al Surfside. Nos hemos sentado en la planta de abajo, ya que es la que está más cerca del mar, y tenemos que decir que hemos estado muy a gusto. Hemos cogido tres pizzas para compartir acompañadas de sus correspondientes cervezas. No es porque nosotros trabajemos aquí, pero hay que reconocer que la comida de este sitio está buenísima. Como Laura tenía prisa, nada más terminar de comer se han ido ella y Nerea y nosotros nos hemos quedado tomando un café con Lola y disfrutando de las vistas. Después hemos vuelto juntos, ya que ella tenía que ver un piso en Balluta Bay.

En el Triq Cinemoon Festival

En el Triq Cinemoon Festival

Por la noche, tocaba Triq Cinemoon Festival, que ya está llegando a su fin, ya que sólo quedaban dos sesiones, la de hoy y la del 26 de Septiembre. Para los que no lo sepáis, Triq Cinemoon es un festival de cine al aire libre que organizan unos amigos en Valletta y que ha tenido un éxito enorme este verano. Hoy la película elegida era Match Point de Woody Allen, y tenemos que decir que la hemos disfrutado mucho comentando un poco para darle más emoción al asunto. El final no nos ha gustado mucho, pero creo que de todas las veces que he ido al festival, hoy ha sido el día que más he disfrutado. El Albert, dueño de L-Ingliz, se ha comportado genial como siempre, y ha sacado bastantes cosas para picar, así que además de disfrutar de la peli nos hemos ido cenados a casa.

 

Día 312: Un cumpleaños diferente

Día 312: Un cumpleaños diferente
En la puerta de Mdina

En la puerta de Mdina

Hoy es un día especial, es mi 28º cumpleaños! Dei nos ha dejado solos porque con estos días de guía turístico se le ha ido acumulando trabajo. Así que hoy hemos aprovechado y nos hemos levantado un poquito antes para aprovechar el día.  Por la mañana hemos ido a Mdina,  una ciudad amurallada situada en el centro de Malta. Hemos visitado la oficina de turismo para conseguir un mapa y alguna que otra guía de Malta y Gozo, aunque sea un poco tarde, la guardaremos de recuerdo. Justo al lado hay una tienda de Mdina Glass, así que hemos estado echando un vistazo a las pequeñas y algunas no tan pequeñas obras de arte realizadas con cristal. Hemos visto posibles regalos que a la vuelta hemos comprado.

Después hemos estado paseando por la ciudad y hemos entrado en la Catedral de San Pablo, nos ha costado 5 € por persona, también incluye la entrada al museo de la catedral. Allí se pueden ver todo tipo de artilugios de la iglesia (pinturas, monedas,túnicas, etc). Si te gustan todo este tipo de cosas, te parecerá interesante, a nosotros no nos gustó mucho la verdad, bueno a mi madre sí.

Luego decidimos ir a visitar las catacumbas de Rabat, aunque al final no hemos entrado porque costaba otros 5€ por persona y estábamos un poco cansados. Así que hemos vuelto a coger el coche y nos hemos dirigido hacia el noroeste de la isla para ir a Ghajn Tuffieha Bay. De camino nos ha empezado a llover, pero una vez allí, saliendo del coche, ha empezado a llover con más fuerza, así que no hemos tenido que meter en el coche a esperar a ver si dejaba de llover. Después de llegar hasta allí no podíamos irnos sin ver la playa al menos, así que cuando ya no llovía tan fuerte hemos bajado a verla. La verdad es que era una playa bastante bonita, pero la lluvia no nos ha permitido quedarnos más tiempo. Así que después de haber bajado las interminables escaleras, nos ha tocado subirlas y hemos llegado arriba sin aliento.

Hemos vuelto a St Julians para comer, hemos pasado primero por casa de mi hermano, pero seguía liado y ha preferido quedarse en casa. Nosotros hemos comido en el Peppi’s, estaba todo muy bueno. Mi padre ha decidido probar hoy el conejo, parecía estar hecho de forma distinta al que probamos ayer en Xlendi, pero mi padre ha dicho que estaba muy bueno. Así que ahora tenemos la duda de como es el plato típico Maltese Rabbit…

Después de comer, Javi ha ido de nuevo a casa de Dei para ir a recoger a David al aeropuerto, que llegaba hoy después de haber estado más de dos semanas de vacaciones en España. Mientras tanto mis padres y yo nos hemos quedado en la piscina de su hotel, aunque más que una piscina parecía una bañera, pero para refrescarte era suficiente.

The Parranda

The Parranda

Por la noche, nos esperaba la famosa Parranda. Así que una vez estábamos arreglados, sobre las 21:00 , hemos ido a buscar a mi padres y nos hemos dirigido al Surfside. Cuando hemos llegado no había mucha gente ya que por lo visto se empieza a animar sobre las 23:00. Mientras tanto hemos estado cenando en plan picoteo, que hoy no teníamos mucha hambre, el clima húmedo nos la quita. Eso sí, no ha podido faltar una porción de tarta de chocolate para celebrar mi cumpleaños, así que Dei ha improvisado cogiendo una vela de las gordas que tienen en las mesas para que soplara y pidiera el deseo correspondiente.

Allí hemos conocido a muchos de los amigos de mi hermano y David, de algunos ya habíamos oído hablar en alguna ocasión. El ambiente que se crea cada sábado en el Surfside creo que es inmejorable para pasar un buen rato entre amigos. A eso de las 00:00 hemos decidido irnos a casa a descansar ya que estábamos agotados y así hemos dejado a mi hermano y David disfrutar de la Parranda a su aire.

 

Día 310: Comino, Cominotto, Cominito…

Día 310: Comino, Cominotto, Cominito…

Soy Javi, (Dei´s brother in law). En nuestro segundo día en la isla, hemos realizado la visita a Comino como principal atracción. Por la mañana a primera hora (la primera hora de Dei es cuando están comiendo los malteses), hemos ido a recoger el coche de alquiler a la zona de Paceville. Una vez hecho todo el papeleo, nos hemos puesto en marcha. Ni que decir tiene que nunca había conducido por la izquierda, aparentemente todo el mundo te dice que es igual pero al revés, pero ya me gustaría a mí verles tomar las rotondas en sentido contrario. Tienes la sensación que un coche te va a salir de frente. Me han dado ganas de coger el volante y ponerlo en el lado izquierdo. Después de unos minutos adaptándote al coche, poco a poco te vas soltando y vuelve todo a la normalidad.

En la lancha de camino a Comino

En la lancha de camino a Comino

El puerto desde donde salen los ferries y barcos hacia Gozo y Comino se llama Cirkewwa, situado en la zona norte de la isla. Hemos tardado aproximadamente una media hora en llegar hasta allí. Una vez allí, vienen a ofrecerte los servicios de traslado a Comino diferentes comerciales de varias empresas. El precio suele ser 10 euros, aunque si insistes puedes llegar a un acuerdo y te lo pueden llegar a bajar a 8 €. Nosotros hemos cogido 5 entradas con la empresa Awesome Comino. La vuelta la hemos cogido sobre las 18 de la tarde ya que nos han dicho que más tarde era imposible. Recordar el nombre de la compañía que aparece en el  barco, puesto que luego para la vuelta, en el embarcadero, aparecen numerosos barcos de distintas compañías. Después de una espera corta, hemos montado en una lancha, al estilo “Miami Vice” y la duración del trayecto ha sido de unos15 o 20 minutos. A nuestra llegada, nos ha sorprendió la acumulación de gente que había por metro cuadrado (sombrilla y hamaca incluida), pero nuestra parada no era en Blue Lagoon, sino al otro lado de la isla, donde existe una playa más tranquila, llamada St Marija Bay, donde nos ha dejado el barco.

Hemos estado dándonos un chapuzón y comiendo unos bocadillos en esta playa, con mucha más arena y menos jaleo, pero a eso de las 16:00, hemos decido irnos a ver la Blue Lagoon. El trayecto ha sido de una media hora andando, eso sí, cayendo fuego, por lo que particularmente se me ha hecho eterno.

Llegando a la Blue Lagoon

Llegando a la Blue Lagoon

Cuando hemos llegado a la Blue Lagoon, hemos alquilado dos hamacas y una sombrilla. Como buen español, coges dos y te sientas en cinco. Cada hamaca valía 4 € y la sombrilla otros 4 €, como era ya última hora de la tarde la sombrilla nos la ha regalado. Allí nos hemos dado un chapuzón hasta las 18:00 que llegaba nuestra lancha. Según nos íbamos en el barco, teníamos la sensación de que la isla es más bonita sin gente que con ella, la cantidad de gente que había hoy la afeaba muchísimo.

En el camino de vuelta, el barco nos ha llevado por las grutas de la isla para ver otra cara de la misma. Nos ha parecido muy bonita y como os he comentado antes, si no fuera por la cantidad de gente que había, sería de los sitios más bonitos que he visto. De nuevo en Cirkewwa, hemos cogido el coche de vuelta a casa, otra media horita de camino.

Por la noche hemos estado en un restaurante de Ballutta Bay llamado “Piccolo Padre”. Como los  platos suelen ser abundantes, hemos compartido 4 platos y nos ha salido a menos de 10 € por cabeza. El lugar y la comida nos ha gustado mucho, aunque esperábamos que nos pusieran en la terraza con vistas al mar, pero no se puede tener todo en esta vida…

 

Día 295: David se va de vacaciones

Día 295: David se va de vacaciones

Hoy David se iba a España y cogía el vuelo por la noche, a eso de las 00:·30, así que teníamos todo el día para aprovecharlo. Por la mañana hemos estrado trabajando en casa hasta la hora de comer. Después de recoger todo y de que hiciera la maleta, hemos ido a la playa que hay cerca de casa, para pegarnos un bañito, que David hasta que no vuelva ya no lo va a probar. Allí nos hemos encontrado con Belén, una habitual de la pequeña playa de arena que hay justo detrás del restaurante Fresco’s. Nosotros tampoco hemos estado mucho tiempo ya que David todavía tenía que terminar de hacer la maleta y además habíamos quedado con los Paredes en el City of London, que se van la semana que viene de Malta y David ya no les ve.

Hemos quedado en el City of London a eso de las siete, aunque casi todos hemos llegado tarde. También han venido Nuria, María, Alejandro, Leandro y su novia (de la que ahora mismo no recuerdo el nombre). Allí hemos tomado una cerveza y enseguida he ido con David a recoger la maleta en casa y le he acompañado a la parada de autobús de Gzira, para coger el X2. Hemos ido con tiempo, ya que con los autobuses no te puedes arriesgar, y antes de las diez ya estaba cogiéndolo.

Yo he vuelto un rato con estos al City of London y después he ido al evento que organizaba Miriam en el Beer Garden, el bar en el que trabaja. Ya hablamos en su día de este sitio, es un bar aparentemente normal con un patio muy bonito en su interior. Me he decidido a ir solo pero cuando he llegado había muchas caras conocidas y he estado hablando un poco con todo el mundo, aunque con los que más tiempo he pasado ha sido con Raquel y su novio Kyle. De allí, ya pasadas las doce, me he ido a las fiestas de Mosta, donde me esperan Laura, Lola, Elena y compañía.

Iglesia de Mosta en fiestas

Iglesia de Mosta en fiestas

Para ir he cogido el autobús nocturno N21. He tenido mucha suerte porque cuando he llegado a la parada de Paceville, desde donde salen todos los nocturnos, ya estaba allí. Además, sorprendentemente, el conductor era muy simpático, algo no muy habitual entre los conductores de autobuses de Malta. Cuando he llegado hemos dado una vuelta por las calles iluminadas de Mosta, que estaban repletas de gente y puestos de todo tipo. Como podéis ver en la foto, la iglesia hoy estaba aún más bonita con la cantidad de bombillas con las que la han adornado. Otra cosa no, pero por bombillas que no sea. Al final hemos acabado en el Dimples, el bar de la Malta profunda que está enfrente de la casa de Lola y Elena, y tampoco nos hemos recogido muy tarde ya que mañana volvemos a las fiestas, que por lo visto empiezan desde por la mañana.

Día 294: Cena en la playa de Ta’Xbiex

Día 294: Cena en la playa de Ta’Xbiex

Ayer estuvimos tan a gusto en la playa de Ta’Xtiex que hoy hemos decidido repetir y hacer una barbacoa un poco diferente. Como estamos cansados de tanta carne, salchichas y hamburguesas, esta vez nos hemos decidido cambiar y hacerla de pescado. Como ya teníamos compradas las barbacoas de usar y tirar (2,90€) nos hemos repartimos las tareas, para comprar el resto de cosas y a nosotros nos ha tocado comprar el pescado.

Pescadería Rita

Pescadería Rita

La idea era ir a comprarlo a la pescadería Rita durante el día, pero como teníamos muchas tareas que hacer en casa y nos han confirmado que abrían por la tarde, hemos decidido posponerlo. Los horarios cambian dependiendo del día de la semana, así que mejor asegurarse antes de dejar las cosas para última hora. Nosotros hemos ido a eso de las seis, ya que sabíamos que hoy a las seis y media cerraban. Nos hemos sorprendido cuando nos hemos encontrado trabajando allí a una chica española a la que se nos olvidó preguntarle el nombre. Nos ha dado un trato magnífico y nos ha aconsejado el mejor pescado para la barbacoa. Compramos algo parecido a la dorada (seis euros el kilo) y gambones (catorce euros el kilo). Comprando 6 doradas y casi setecientos gramos de gambones nos ha salido todo por 22 euros. No está nada mal ya que aquí el pescado es caro y como éramos exactamente seis personas, nos ha salido a menos de cuatro euros por cabeza.

Barbacoa con vistas

Barbacoa de pescado con vistas a Valletta

Con todo comprado y con la nevera preparada para que el pescado siguiera fresquito, hemos puesto rumbo a la playa. Allí hemos vuelto a disfrutar de sus magníficas vistas a Valletta. Poco a poco fueron llegando los comensales. Elena y Jose desde Mosta, Cristina desde Msida y Alberto desde el parque acuático donde trabaja. Dei empezó a cocinar el pescado y ya olía genial, cuando hemos empezado a comerlo no podíamos nada más que decir que estaba todo riquísimo, tanto las doradas como los gambones. Hasta los propios malteses que pasaban por allí comentaban lo bien que nos lo habíamos montado. Después, para bajar la cena, Dei se ha tirado al mar a nadar un poco con Ángela que se ha unido a nosotros más tarde con Lozano Cano, Laura y James. Allí hemos estado más o menos hasta la una más, hora en la que hemos decidido irnos a casa algunos y otros a contemplar la lluvia de estrellas en un evento que había hoy en la playa de Tuffieha. Este pequeño rincón que hemos descubierto en Ta’Xbiex es un lugar espectacular para pasar las noches.

Día 293: Un paseo nocturno hasta Ta’Xbiex

Día 293: Un paseo nocturno hasta Ta’Xbiex

Después del fin de semana y de que se hayan ido Lola y Fran, hoy teníamos muchas cosas que hacer durante el día, así que hemos pasado prácticamente todo el tiempo en casa trabajando para ponernos un poco al día. Por la tarde David ha ido a darse un masaje con Alejandro Frechoso, un chico español del que ya hablamos en otro post, que hace masajes terapéuticos utilizando sobre todo la técnica del masaje thai. Además el masaje está muy bien de precio (20€) y son de larga duración.

Vistas desde Ta'Xbiex

Vistas desde Ta’Xbiex

Cuando ha llegado del masaje hemos quedado en la playa de Ta’Xbiex, justo al lado de Msida, para despedirnos de Juana, la amiga de Laura que ya se va mañana. Hasta allí hemos ido andando desde St Julian’s, la verdad es que si vas por el interior no se tarda apenas nada. Bajando por la calle D’Argens y después por Triq Belvedere, la calle de la comisaría de Gzira, te plantas en el paseo marítimo en cinco o diez minutos. Ahí apareces en el Bayview Hotel y una vez pasas Manoel Island, empieza Ta’Xbiex, con su puerto lleno de barcos y yates. Una vez pasada la zona de los barcos, hemos llegado a la pequeña playa de rocas del Irrera Restaurant, donde estaban Elena, Cristina, Laura y Juana. Poco más tarde han llegado Piotr y Lola y sus hermanas Isa y María.

La verdad es que me han entrado ganas de bañarme porque hacía bastante calor esta noche y el agua tenía muy buena pinta, pero no me he llevado el bañador. Además, desde esa parte hay unas vistas a Valletta muy bonitas. Allí hemos estado tomándonos una cerveza (Cisk grande 2€ en el kiosko de al lado) y charlando hasta más de la una, hora en la que nos hemos despedido de Juana, una adicta a las fotografías majísima a la que esperamos ver muy pronto. A la vuelta hemos hecho exactamente el mismo recorrido a la inversa, un paseo muy agradable para estas noches de verano. Aquí os dejamos el itinerario que hemos seguido.

Día 290: ¡Hasta pronto Malta! Volveremos…

Día 290: ¡Hasta pronto Malta! Volveremos…
Mini biblioteca en la playa de Sliema

Mini biblioteca en la playa de Sliema

Como ya contamos con dos días más y el encanto de Malta hizo desaparecer el enfado que arrastrábamos por Vueling, los no vuelos, los aviones con luces de coches que sobrevuelan las fiestas reggae, las atenciones al cliente y la broma de pagar otro billete, hoy hemos decidido volver a las playas del Surfside. Pasado el mediodía hemos llegado Fran, Dei y una servidora (David ha preferido bajar más tarde) a la bahía para bañarnos, tomar el sol y picotear con galletis, Bigilla (una salsa maltesa a base de no sé muy bien qué) y unas cervezas. Recomendamos esta playa de piedras porque además de estar al lado del Surfside, local donde se celebra The Parranda, está céntrico, ofrece libros gratis para leer (en un armario bajo la torre del socorrista) y regalan unos ceniceros de playa con forma de monedero estupendos.

Después del picoteo hemos intentado buscar un pastichi mientras esperábamos el autobús que nos llevaría hasta Bugiba para ir al Café del Mar, pero no lo hemos encontrado (nos quedamos con las ganas de probarlo, que dicen que por 30 céntimos matas el hambre y encima están bastante buenos) y nos hemos pedido un bocadillo para llevar. Hemos esperado el bus número 12 pero al ver que no llegaba hemos cogido 222 con la esperanza de poder hacer transbordo en Bugibba. Finalmente ha habido una incidencia en la línea del 12 y hemos ido andando hasta el Café del Mar.  El paseo ha merecido la pena porque tomarte una botella de vino blanco y ver atardecer en la piscina “infinity” de este local no tiene precio. Hacía demasiado viento, pero no ha conseguido borrarnos la sonrisa.

Momento locura en el Café del Mar

Momento locura en el Café del Mar

A eso de las 19.00h han llegado Laura y Joana y tras terminar de ver la caída del sol, hemos decido ir a ver a Elena y Lola a bailar flamenco al Angelo’s. Allí las hemos encontrado junto a las hermanas y la madre de Lola.  Entre sevillana y sevillana, a las que me he atrevido a bailar una -descalza y sin recordarlas demasiado bien- hemos cenado una hamburguesa. Unas cuantas cervezas y la indecisión por ser la última noche, nos han llevado a “re-liarnos” en la van de Manuel, a quien hemos llamado para que supuestamente, en principio, nos llevara a casa. Como no podía ser de otra manera hemos acabado en Paceville. Lola, su hermana María, Elena, su vecino Jose, Dei, Fran y yo lo hemos dado todo “tarimeando” en el Footloose. Hemos acabado en Native. Una última noche de risas y baile que hemos coronado con unas pizzas de atún a las que ha invitado Lola.

Vídeo de una de las sevillanas que se han marcado Elena, Lola y sus hermanas, Isa y María, en el Angelo’s:

Nos quedamos con unos recuerdos increíbles, con gente a la que hemos conocido estupenda, que ya saben donde tienen casa; con una Parranda en el cuerpo (que aunque podrían haber sido dos, menos es nada); con habernos entusiasmado como niños bajo el agua, con tan sólo unas gafas y un tubo; con atardeceres espectaculares; con un moreno que esperamos tarde en irse; con picaduras de mosquitos que parecen heridas de guerra; con unos kilos de más; con un sabor a Captain Morgan y James Cook que será difícil de olvidar;  con una toalla de playa de menos que le regalamos, con mucho gusto, a María -la hermana de Lola; con un vuelo de menos y un billete de más; con menos dinero en la cuenta pero con muchas sonrisas, experiencias y ganas de volver. Pero nos quedamos sobre todo con unos anfitriones increíbles (que lo parten, que son canelita en rama- de la güena) que nos han hecho sentir como en casa: David y Dei. ¡¡¡Gracias!!!  Inhobbukhom hafna!

Día 289: ¡Nos quedamos dos días más!

Día 289: ¡Nos quedamos dos días más!

El Jueves ha amanecido un poco convulso. Después de desayunar, y sin saber muy bien cómo, nos ha dado por pensar:

      – Nuestro vuelo de vuelta, HOY jueves por la noche, salía a las 00:25 no?
      – Sí, esta noche, claro…
      – ….
      – Te imaginas qué gracioso sería que con HOY jueves a las 00:25, se refiera realmente a ANOCHE, ya que las    00:25 de HOY fueron ANOCHE?
      – Sí, sería muy gracioso…
      – OH, WAIT!!

 

Efectivamente, nuestro vuelo fue uno de aquellos aviones tan luminosos que se veían ayer desde Paradise Bay…

Vueling NO MORE

Vueling NO MORE

Por resumir, y no centrarnos en la odisea con Vueling, decir que, aun sabiendo por una conocida de Dei que, en estos casos, y como otras compañías, Vueling tiene una opción llamada “rescate” con la que poder comprar un segundo billete a un precio más barato de lo normal, no hemos podido hacer nada porque no hemos podido contactar con absolutamente nadie de la compañía. No disponen de ventanilla en el aeropuerto de Malta, y ninguno de los teléfonos que hemos ido consiguiendo han dado respuesta alguna, ni desde aquí ni desde España. Sólo parece que la presión en redes sociales – por Twiter-, al final del día, puede conseguir que nos hagan algo de caso, pero la respuesta es muy lenta y no podemos arriesgarnos a quedarnos sin billete para el sábado, siguiente vuelo de Vueling. En fin, que no nos ha quedado otra que comprar dos billetes de nuevo y pagar el precio normal por ellos…

Después de dedicar la mañana a ir al aeropuerto por si podíamos arreglar algo, y esperar respuesta de Vueling, que no llega, hemos vuelto a casa para comer con David y Dei, dormido una siesta, y por la tarde María y yo hemos ido a devolver el coche de alquiler al hotel Hilton de St Julians. Habíamos quedado después con David y Dei en la playa del Fresco’s, cerca de casa, y nos hemos bañado muy poco porque el agua estaba muy sucia. Creo que al nivel de suciedad no ayudó que una niña pequeña que estaba con su madre en la orilla, se haya dado cuenta, por el peso que le provocaba en el bañador, de que había, digamos, hecho de vientre, y aunque lo intentaba controlar no podía con el peso en su pequeño bañador. La madre, rauda, al verlo, ha ido corriendo al encuentro con su pequeña criaturilla para coger a su vez su pequeñito regalo y arrojarlo al mar con un ágil movimiento de mano. No hemos vuelto a bañarnos en la playa, por aquello de evitar sorpresas….

Exiles

Exiles

Laura le comentó a David que iban a una fiesta reggae (fiesta? reggae? otra vez??) y como teníamos una mezcla de cansancio y cabreo por nuestro despiste con el avión, preferimos tomar algo por la zona (la fiesta era en Qwara). Estuvimos tomando unas cervezas en el Exiles, un chiringuito junto al mar bastante chulo, con una Gramola en la que, por lo visto, cuando eliges una canción te la pone en la lista de reproducción detrás de las que ya hubiera, y se ve que había unas cuantas… Una vez ha sonado el “Dreams” de Cranberries que Dei había elegido un buen rato y un par de cervezas antes, nos hemos ido dando un paseo para casa.

Acompañada por unas tostas muy ricas de Dei y unas palomitas, hemos empezado a ver la pelicula “Cuento Chino”, argentina y protagonizada por Ricardo Darín, que a pesar de la buena pinta que tenía, no nos ha podido mantener despiertos a ninguno salvo a David, que permaneció atento al desenlace de la historia del pobre chino perdido en Argentina.

Día 288: Ghar Lapsi y más…

Día 288: Ghar Lapsi y más…
Ghar Lapsi

Ghar Lapsi

Hoy por la mañana Lola y yo hemos cogido el coche y hemos puesto rumbo al sur de la isla de Malta. Allí hemos pasado buena parte del día, entre las playas de Blue Grotto y Ghar Lapsi. Son playas pequeñas y sin arena, con lo que fundamentalmente hemos aprovechado para bañarnos y disfrutar de nuevo con las gafas de buceo, viendo los paisajes y los peces que siempre sorprenden. En la playa de Blue Grotto, más conocida, había mucha gente haciendo buceo con bombona, con lo que parece que el espectáculo bajo sus aguas y sus grutas debe ser impresionante. Lo dejamos para nuestra siguiente visita… Recomendamos ir a Ghar Lapsi porque, aunque es un lugar frecuentado por muchas familias y niños, tiene sombra en una entrante de la ladera de la montaña rocosa que te permite bañarte en una piscina natural. La vegetación bajo esa piscina, que a priori no parece sorprender, te deja nuevamente con la boca abierta. Para llegar en bus a Ghar Lapsi hay que coger el 71 desde Valletta (sólo en verano) y para Blue Grotto el 201 desde el aeropuerto o también el 71 desde Valletta (sólo en verano).

Una vez nos hemos cansado de la playa, hemos pasado por la fábrica de Playmobil. Teniendo en cuenta que siempre he sido más de Lego, la verdad es que es muy gracioso ver figuras de playmobil de tamaño casi real, reyes, princesas, policías e incluso azafatos de vuelo. Hemos entrado dentro, donde está la comisaría, un helicoptero de policía en el techo, el dragón…en fin, un momento curioso en el que sentirte de nuevo como un niño entre juguetes…

Atardecer en Paradise Bay

Atardecer en Paradise Bay

Una vez en casa, nos hemos preparado para salir en dirección a Paradise Bay, donde el Juuls celebraba una fiesta Reggae en un bar junto a la playa. En lugar de entrar en el bar, hemos llevado bebida y nos hemos quedado disfrutando de la música reggae mientras veíamos atardecer y nos dábamos un baño en la playa. Entre copa y copa, veíamos aviones pasar por encima nuestra, saliendo y entrando en la isla…quién nos iba a decir en ese momento que en uno de ellos deberíamos estar subidos rumbo de vuelta a España…..

La fiesta ha sido muy divertida, y allí hemos estado con mucha gente conocida: Raquel y Kyle, Lola, Cristina, Elena, Laura, Juana, Bea…ha sido una noche muy divertida, y ya bien avanzada la fiesta, cuando la entrada era gratis,nos hemos metido dentro del bar para disfrutarla en primerísima fila. En esta isla se respira el Reggae por todos sus costados y la fiesta ha sido una clara muestra de ello. Al final, como suele pasar, nos hemos ido desperdigando, aunque no ha faltado el baño nocturno en Paradise Bay.  David, Dei, Cristina, Lola y yo hemos puesto rumbo a casa en el Chevrolet de alquiler, cerrando así un día muy divertido.