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Día 244: Intento fallido

Día 244: Intento fallido

A las ocho menos cuarto ya estaba en pie, la razón es que he tendido que acompañar a ClubClass a una nueva alumna que se quería apuntar, Maria, una murciana que ha llegado hace dos semanas y que por casualidades de la vida es amiga de uno de mis mejores amigos, el rey sir Nolan. ¡El mundo es un pañuelo! Así que hemos quedado en el torreón que queda en el paseo de Sliema que se llama It-Torri. Desde allí nos hemos dirigido a ClubClass, escuela que se encuentra en Swieqi. Allí hemos hablado con Dagmar, que como siempre nos ha atendido de manera exquisita.

Paseo de Sliema

Bola del mundo en el paseo de Sliema

Una vez he dejado a María realizando la prueba de nivel, me he vuelto a casa para desayunar un poco y seguir contestando vuestros mails. Ya casi a medio día, he recordado que tenía que pasar a recoger la rueda que nos estaban reparando. No me corría prisa ya que es la de repuesto, pero visto los últimos incidentes que hemos tenido con el Rojito es mejor prevenir que lamentar. Así que, ante de que me entrara la pereza, he bajado a la pequeña gasolinera que hay enfrente de la bola del mundo, en el paseo de Sliema, para recogerla. Como siempre me han atendido muy bien y por fin he podido recoger la rueda y pagar también la otra que nos cambiaron.

Ya con el coche listo, he vuelto a casa a comer. Después César me ha propuesto ir al gimnasio del hotel Le Méridiem y como a mí se me terminó la inscripción hace algo menos de un mes, decidí acompañarle quedándome en el spa, ya que entrar en el gimnasio iba a ser demasiado cantoso. Aún así no ha colado, ya que nos han hecho una pillada de las de campeonato cuando estábamos en las taquillas. De todas formas entrar en el spa es relativamente barato, ya que sólo cuesta 8 euros el día, según nos dijo amablemente el responsable que me hizo la pillada. En fin, mi gozo en un pozo, así que me he vuelto a casa y aquí he estado esperando a César con la intención de ir a tomar algo cuando saliera, pero nos ha dado tanta pereza que al final nos hemos quedado en casa. Hemos estado viendo Mama, la última pelicula de Guillermo del Toro, y cenando pizza de nuestro sitio favorito, el Mum’s.

Día 237: Ahora sí que sí… ¡Llegó el calor!

Día 237: Ahora sí que sí… ¡Llegó el calor!

Hoy ha sido el primer día de auténtico calor en Malta. Todos decían que llegaba tarde, pero al fin está aquí para quedarse por una larga temporada. Como tenemos la misma franja horaria que en España aún estando bastante más al Este, amanece como casi dos horas antes y también el sol se pone, como corresponde, dos horas antes de lo que lo hace en España, anocheciendo pasadas las ocho de la tarde. Esta mañana me ha impactado muchísimo levantarme a las ocho y que el termómetro ya marcara más de 25 grados, y no es que me levantara por gusto, sino porque tenemos obras al lado de casa y los albañiles empiezan a trabajar a las 7 de la mañana para evitar el calor. Por lo visto, esto sólo es el comienzo, ya que en Julio y Agosto está previsto que superemos los 40 grados.

Hoy la mayor parte de nuestro día ha transcurrido en casa. Como teníamos muchas cosas que hacer, nos hemos puesto manos a la obra para dejar todo al día. Es increíble la cantidad de emails que se pueden acumular en un par de días sin mirar el correo. Después de echarle unas horas, hemos dejado todo resuelto.

Kiosko Balluta Bay

Kiosko Balluta Bay

Para despejarnos, a última hora de la tarde, nos hemos ido con la intención de dar un paseo e ir a cenar al Gochi, que es uno de los mejores, por no decir el mejor, restaurante de sushi de la isla. Además es baratísimo, ojalá hubiera restaurantes de sushi así en España. Por desgracia, al ser lunes estaba cerrado, así que nos hemos quedado con las ganas. En su lugar, hemos ido al Sir Alez, una de las terrazas que hay en el paseo marítimo de St Julian’s, llegando a Balluta Bay. La comida no es nada del otro mundo, y muy económico no es, pero con la buena noche que hacía, las vistas a la bahía hacen que sea un sitio agradable.

Cuando nos dirigíamos el Gochi nos hemos encontrado a Guillem y Marta, dos chicos de Granollers que vinieron recientemente a la isla. Ya que habíamos quedado con Ana y Dani para tomar algo, hemos quedado con ellos en tomarnos algo después de cenar. Hemos quedado en vernos en el kiosko de Balluta, que como son vecinos, también les pilla cerca de casa. Así que después de cenar, hemos ido para allá y allí nos hemos encontrado todos. También se han unido Miriam y Neus, que desde esta semana también son vecinas nuestras. Allí hemos pasado un rato agradable, hablando de famoseos y de la vida de los buzos profesionales, ya que Dani lo era y nos ha contado varias anécdotas y cosas peculiares de la vida que llevan, como por ejemplo, cómo hacen sus necesidades debajo del agua. Muy interesante.

Día 218: Cinco personas y una mesa

Día 218: Cinco personas y una mesa

Hoy por la mañana queríamos hacer varias cosas pero al final no hemos hecho casi ninguna, ya que teníamos bastante trabajo acumulado y teníamos que ponernos al día. Uno de nuestros planes era ir al Festival Fair Trade and Social Exclusion que se celebraba en Valletta con motivo del Día Internacional del Comercio Justo y el Día de la Liberación de África. En el festival se organizaban varias actividades, como venta de productos de comercio justo, conciertos, actividades para niños,… Estaba organizado por nuestros amigos los voluntarios europeos (Cristina, Laura, Piotr, Marco, Elena, Lola,…) y participaban diferentes organizaciones de Malta.

Como en una limusina

Como en una limusina

Nos hubiera encantado ir, pero al final se nos ha echado la hora encima y nos ha dado la hora de comer, así que nos hemos ido al plan que nos había propuesto Valentín. La idea empezó como una barbacoa multitudinaria en su casa, derivó en pedir pizzas y comer en el patio que tienen y finalmente ha terminado por ser una reunión de cinco amigos intentando pedir pizzas al Pizza Hut contrarreloj sin ningún éxito. David y yo teníamos que estar a las cinco en el Surfside y después de una hora esperando las pizzas, hemos decidido cancelar el pedido e irnos a comer allí. Así que nos hemos metido los cinco en el mini como hemos podido, encajándonos en la parte de atrás con la mesa que habíamos comprado para The Cañeo. Sin duda, un momento digno para el mítico programa «¿Qué apostamos?».

Con mi Lola

Con mi Lola

Misión cumplida. A eso de las cinco hemos llegado al Surfside y hemos pedido allí unas pizzas para comer sentados en la terraza y disfrutando de las pizzas. Enseguida Valentín y sus amigos, Esteban y Bea, se han tenido que ir a la Boat Party para la que tenían tickets. Nosotros hemos esperado un poco para empezar la Parranda, ya que nos hemos topado con una despedida de soltera bastante peculiar. Una vez ha llegado la Kinky Blonde, la música de The Parranda ha empezado a sonar y hasta la madre de la novia se ha bailado unas buenas rumbas. Ya por la noche, como hacía un poco de frío, hemos decidido trasladar el campamento a la parte de dentro y allí hemos estado hasta las dos y media gozándolo.

Día 143: Las pescaderías de Gzira

Día 143: Las pescaderías de Gzira

Esta mañana he vuelto a quedar con Borja para acompañarle a terminar de formalizar la matrícula del curso de inglés que va a hacer en la escuela ESE. Ha venido con sus dos pequeños Borja y Carmen, que son graciosísimos y un poco traviesos. Cuando hemos terminado, como habían venido en coche, me han acercado hasta casa y aquí me he encontrado con David. Como teníamos la nevera vacía y no queremos hacer la compra hasta que volvamos de nuestro viaje de Londres, hemos decidido darnos un capricho e ir a la pescadería.

Pescadería Azzopardi

Pescadería Azzopardi

Hemos intentado ir a la pescadería Rita, que está en Gzira, pero cuando hemos llegado a las 12:45 ya había cerrado. Al llegar nos hemos dado cuenta de que cierran a las 12:·30 de Lunes a Viernes y a las 13:00 los sábados, así que si algún día queréis comer pescado fresco más vale que no lo dejéis para última hora. Como estaba cerrada, hemos decidido probar suerte en la pescadería Azzopardi, que también está situada en Gzira, más cerca de la Piscina Nacional. Ésta sí que estaba abierta y, aunque es un poco más cara que Rita, podéis ver en la foto la buena pinta que tiene todo. Nosotros hemos comprado dos Awrata, que es un pescado local, por unos 8 euros. Como ya hemos dicho varias veces, el pescado en Malta es bastante caro. Este en concreto está buenísimo, así que de vez en cuando merece la pena darse un capricho. Nosotros lo hemos cocinado al horno con patatas, cebolla, aceite, limón y algunas especias. Ha quedado riquísimo.

Por la tarde hemos ido al gimnasio para no perder la rutina, que esta semana estamos en racha. Como hemos ido con tiempo, después hemos podido pasar un rato en el spa, que no nos ha venido nada mal para relajarnos un poco antes de ir a la Parranda. Hoy, como no había que preparar nada, hemos llegado al Prestige a las diez, después de encontrarnos con María y Lío, los portugueses, y de comprar una porción de pizza (1,30€) y unos macarrones (2,50€) en una pequeña tienda de Paceville. Esta noche la Parranda estaba dedicada al Día de Andalucía, así que como era de espera, han caído unas sevillanas y se ha llenado de andaluces y parranderos con ganas de celebrarlo.

Día 129: San Valentín

Día 129: San Valentín

Al darnos cuenta de que el día de San Valentín caía en jueves, se nos ocurrió que podíamos hacer una Parranda especial para celebrarlo. Por eso pusimos toda la carne en el asador al grabar el vídeo y parece que resultó, porque todo el mundo nos ha dicho que le ha encantado. Además también organizamos un concurso de fotos de amor y algunas sorpresas para esta noche.

Por eso hoy teníamos que ultimar algunos detalles de la decoración y de alguna de las actividades que pretendíamos hacer por la noche. Así que por la tarde hemos ido a la papelería que hay en Sliema en busca de cartulinas, papel de envolver y libretas, y ha habido suerte porque tenían todo lo que necesitábamos. Una vez en casa, con los materiales, hemos terminado de rematar algunas cosas y a las ocho y media hemos salido hacia el Prestige.

La familia parrandera al completo

La familia parrandera al completo

De camino nos hemos dado cuenta de que en Malta San Valentín se celebra mucho. Había muchas parejas cenando en los restaurante y la mayoría de ellos estaban decorados con corazones y cosas así. Antes de llegar al Prestige, hemos hecho una parada en una pastizzería que está justo a la entrada de Paceville para comprar dos porciones de pizza (0,70€ cada una). Y nada, con el cuerpo lleno hemos llegado al Prestige, donde ya estaba Martin empezando con la decoración del bar. As que nada, nos hemos puesto manos a la obra y hemos empezado a hinchar globos, pegar fotos y también hemos colocado un buzón de mensajes de amor.

Un poco antes de las 22:00 llegaba nuestra dj, la Kinky Blonde, así que ya estaba todo listo para empezar la fiesta. Creemos que hoy ha sido el día que más se ha llenado el Prestige desde que empezamos con la fiesta. Es una alegría ver cómo este proyecto, que empezó siendo algo muy pequeño, cada día va creciendo y se va haciendo popular entre los españoles y los malteses de la isla. Una vez más queremos dar las gracias a los que venís cada jueves, ya que, como dice nuestra amiga Laura, generáis muy buena «vibra».

Día 109: Vuelta al castillo

Día 109: Vuelta al castillo

Aunque ayer no terminamos la noche demasiado tarde, nos hemos levantado ya rozando el mediodía y la mañana ha transcurrido sin mucha actividad. Por la tarde ha caído una gran tormenta que me ha impedido ir a comprar los ingredientes para hacer una empanada y llevarla a la cena que teníamos en el castillo, la impresionante casa de Laura y Cristina en Birkirkara. Así que en lugar de eso, en el momento que ha escampado, he pasado rápidamente por el Towers a comprar una pizza y unas cervezas, y de ahí he ido directamente a esperar el autobús.

Para ir a Birkirkara desde St Julian’s o Sliema, la opción directa es el 202 o el 203, se van alternando, cada media hora pasa uno. Debe ser que he llegado justo cuando acababa de pasar, porque me ha tocado esperar prácticamente media hora bajo el frío que hacía esta noche después de la tormenta. Justo antes de que llegara, me he encontrado con Toni que salía del gimnasio y se ha venido conmigo en el autobús hasta Sliema. Yo he continuado hasta Birkirkara, en total el trayecto habrá sido de una media hora, que si la sumamos a la media que me ha tocado esperar, es una hora. Una hora para hacer una distancia de apenas 5 kilómetros. Para que comprendáis como funciona el transporte en Malta.

Pizza al baño María

Pizza al baño María

Una vez me he bajado del autobús, aunque más o menos me acordaba de dónde estaba el castillo, he hecho una llamada de confirmación para ver si estaba andando en la dirección correcta. Y sí, tras cinco minutillos andando desde la parada, por fin he llegado al caserón de Laura y Cristina. Allí había ya un montón de gente, entre ellos Carmen, Bea, Alberto, Julia, los compañeros de Laura y Cristina y mucha gente que conocíamos de la otra vez que estuvimos en la casa. Un poco más tarde ha llegado Ana (Paredes) con su novio, así que estábamos casi al completo.

La noche ha transcurrido entre la cocina y uno de los salones de la casa, con cerveza, vino y algo de picar. La anécdota divertida de la noche ha tenido lugar cuando he aparecido yo tan feliz con mis pizzas congeladas y me han dicho que el horno no funcionaba, así que como tampoco tenían microhondas, Laura ha decidido inventarse una receta, la pizza al baño María. Y tengo que decir que después de media hora haciéndose, las pizzas han quedado muy ricas, hasta estaban crujientes y todo. Después del experimento, hemos tenido la suerte de que Carmen y Bea tocaran y cantaran para nosotros y, una vez más, ha sido un regalo.

A eso de las dos, como salía el último coche que nos podía dejar en St Julian’s, hemos abandonado el castillo y, un poco animados por el vino, Bea y yo hemos decidido que queríamos alargar un poco la noche. Así que Julia nos ha dejado en Paceville a los dos y hemos ido a tomar algo al Coconut. Yo nunca había estado en este sitio, está justo enfrente del Prestige y no estaba mal, aunque no había casi nadie. Ponen música rock y la bebida parece bastante barata, hemos pedido una jarra de ron con Coca-Cola y nos ha costado algo más de 13 euros. Después hemos ido al Native, aunque no hemos aguantado mucho allí, y por último, hemos ido al Clique, otro sitio en el que tampoco había estado nunca. Me habían hablado muchas veces de él como un antro y bueno, es bastante antro pero menos de lo que esperaba, aunque sí que es verdad que la gente está un poco desfasada. La música es electrónica, bastante cañera y bastante alta, pero la verdad es que nos ha gustado. Además nos hemos encontrado con María y Emma y allí hemos estado bailando hasta que me he quedado sin pilas y he sido el primero en abandonar.

Día 102: El virus sigue en casa

Día 102: El virus sigue en casa

Parecía que ya nos habíamos librado del maléfico virus maltés, pero no, ahora el que está malo es David. La verdad es que tenemos ya varios casos de gente que ha caído enferma en nuestro entorno en las últimas semanas. Además, la gripe que hemos cogido todos es bastante fuerte, de estar por lo menos cuatro días en cama y sin salir de casa. Así que, a los que todavía no habéis tenido tan mala suerte, os recomiendo que os cuidéis y hagáis lo que sea que ayude a mejorar vuestras defensas. En casa, de momento los únicos que se han librado son David el gnomo y Sparky, nuestra nueva mascota.

Sparky

Sparky

Entre eso y la ya habitual resaca de los viernes, después de una gran Parranda como la de ayer, no hemos hecho prácticamente nada durante todo el día. Lo más productivo que hemos hecho ha sido contestar los numerosos e-mails que estamos recibiendo estos días de gente que está pensando en venir a vivir o estudiar y nos preguntan por el alojamiento, los cursos de inglés y el trabajo. Estamos encantados de poder informar y contar a la gente nuestra experiencia, se está convirtiendo ya casi en un trabajo y estamos felices por ello. Gracias al blog varias escuelas de inglés se pusieron en contacto con nosotros para que colaborásemos con ellos, de tal forma que al enviarles alumnos nos pagan una comisión. A nosotros se nos ocurrió que podíamos utilizar una parte de esa comisión para hacer descuento a los alumnos que vayan de nuestra parte y de esa forma ayudar también a la gente que lee nuestro blog. Así que últimamente con la cantidad de gente que nos escribe, estamos bastante ocupados con este tema y vamos a ver si nos da para llegar a fin de mes.

Por la noche no teníamos ni siquiera fuerzas para ir a por una pizza, así que hoy directamente hemos llamado por teléfono al Mum’s y nos la han traído. Es la primera vez que hago un pedido por teléfono en inglés y creo se me ha dado bastante bien. Además han tardado muy poco en traérnosla. Si algún día os entra la pereza como a nosotros podéis hacer vuestro pedido llamando al 2133 1367, los precios de las pizzas van desde los 4 hasta los 7 euros. Como veis, mucho más barato que el Telepizza.

Día 88: Cena con «Las Sánchez»

Día 88: Cena con «Las Sánchez»

«The Parranda» nos dejó muertos así que hemos estado tirados en la cama toda la mañana. Menos mal que nos quedaba cous-cous de la comida del día anterior y sólo teníamos que calentarlo, porque menuda pereza ponernos a cocinar. Así que después de la «productiva mañana», hemos seguido durante toda la tarde en el mismo plan pero ya tirados en el sofá respondiendo los emails que nos mandáis y fumando una cachimba.

Restaurante Amigos

Restaurante Amigos

A todo esto, nos hemos acordado de que teníamos una cita por la noche: La cena con «Las Sánchez». La famosa Carmen, a la que conoceréis de los conciertos y actuaciones que hemos ido poniendo en el blog, por ejemplo cuando actuó en el Juuls, tiene la visita de su madre, su tía y su primo estos días, que han aprovechado las vacaciones navideñas. Así que hemos acudido a nuestra cita con Mercedes, Rosi y Jesús, en el restaurante «Amigos» que se encuentra en Sliema (hay otro en Paceville). Cuando hemos llegado ya estaban esperándonos con una sonrisa y  lo hemos pasado la mar de bien hablando con ellas de cómo se lo han pasado, dónde han estado y de sus experiencias y situaciones inverosímiles como la que tuvieron en Popeye Village, donde esperando una barca se les quiso colar una pareja nórdica provocando el enfado de toda la familia. Una lástima y un error no haber caído en inmortalizar el momento de la cena, pero seguro que volvemos a coincidir con ellas en el futuro. Sobre el restaurante, todo estaba muy bueno os recomendamos las hamburguesas gourment y las pizzas. Lo malo es que han tardado una barbaridad en servirnos, se han equivocado en una de las pizzas y nos ha dado la sensación de que todo es bastante caótico.

Una vez que nos hemos despedido de las albaceteñas, hemos venido a casa a ver una película, que era el mejor plan para nuestros cuerpos. Así que hemos visto una de las sensaciones del año en España, al menos en taquilla, que es Las Aventuras de Tadeo Jones. Se deja ver y es entretenida.

Día 83: Vuelta a Malta

Día 83: Vuelta a Malta

Volvemos a la carga después de nuestro primer viaje a España para pasar la Navidad. Han sido unos días muy bien aprovechados, sobre todo para ver a nuestras familias y amigos a los que ya echábamos de menos. A mí personalmente no me ha dado tiempo ver a todo el mundo, pero he hecho todo lo que he podido. He disfrutado bastante este viaje, aunque también me he sentido raro y fuera de sitio, con ganas de volver cuanto antes a la isla. En este viaje he sentido que ahora lo que me hace feliz es estar aquí, en Malta, pero me ha venido bien para pensar en ello con perspectiva y decidir lo que quiero hacer a partir de mañana en esta isla tan especial.

Llegando a Malta

Llegando a Malta

Hoy, a eso de las 11 de la mañana, estaban mi hermano Óscar y mi cuñada María esperándonos en la puerta de casa de David para llevarnos al aeropuerto. Allí, en la Terminal 1 de Barajas, nos han dejado poco antes de las 12 de la mañana. Después de despedirnos, han aguardado en la distancia comprobando que el queso manchego de Corral de Almaguer pasaba el control de seguridad. Y así ha sido, así que después de decirnos el último adiós con la mano, David y yo hemos seguido rumbo a la puerta de embarque, la C45. Allí nos hemos encontrado con Nuria, que también regresaba hoy a Malta.

El avión ha sido puntual, así que hemos podido embarcar a la hora prevista. A eso de las 13:30 decíamos adiós a Madrid, sobrevolando sus numerosas nubes desde el aire. El vuelo lo hemos pasado prácticamente durmiendo, que esta semana no hemos descansado todo lo que deberíamos, y a las 16:15 ya estábamos tomando contacto con el suelo maltés. Después de esperar al megamaletón de Nuria, hemos salido y allí estaba María recibiéndonos con una sonrisa. Realmente ha ido a recoger a Nuria, pero hemos preferido pensar que nos recibía también a nosotros, y hasta nos hemos sentido importantes. Al salir del aeropuerto nos hemos despedido de ellas, que tenían que coger el autobús X4 y nosotros el X2, el que por cierto, nos ha dado una estupenda vuelta por media isla de Malta durante más de una hora.

Mum's Pizzeria

Mum’s Pizzeria

Después de la eterna vuelta en autobús, que se nos ha hecho casi más larga que el vuelo, hemos llegado a casa un poco antes de las seis de la tarde. Sólo nos ha dado tiempo a deshacer la maleta y poco más, ya que a las siete habíamos quedado en el City of London con Nuria, María y los portugueses para hablar de la cena de Nochevieja que tenemos mañana. Ha sido raro volver a tomarnos una cerveza sin una triste aceituna o patata frita como acompañamiento, pero es lo que tiene Malta, que no es perfecta. Allí hemos decidido el menú y hemos quedado para ir mañana a comprarlo. Y de tanto hablar de comida nos ha empezado a entrar el hambre a todos y nos hemos marchado.

Como nosotros no teníamos nada en la nevera, de vuelta a casa hemos hecho una parada en la pizzería Mum’s, que está situada en el número 8 de Mrabat Street, en Sliema. Es la más barata de la zona, así que desde que la hemos descubierto solemos recurrir a ella en casos de emergencia como el de hoy. Además están muy buenas, aunque hoy para saciar bien nuestra gula, se nos ha ocurrido coger también patatas y calamares y luego nos hemos arrepentido bastante. Por algo se llamará pizzería…