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Día 325: El reencuentro con Patri

Día 325: El reencuentro con Patri

Aunque lleva ya dos días en la isla, todavía no he visto a mi amiga Patri, que ha venido a visitarnos a nosotros pero también a otro amigo suyo que vive en Kalkara, donde se está quedando a dormir. Como no estamos muy bien comunicados y además han estado de turismo a saco estos días, nuestro encuentro no se ha producido hasta hoy, cuando ha venido a Sliema para tomar algo con nosotros y sailr. La idea era haber ido también a la playa, pero se nos ha hecho tarde.

Hemos quedado con ella en el Times Square, un bar que está situado justo enfrente del Fortizza (Sliema), en donde también habíamos quedado con María, Nuria, César, Christian, etc… en definitiva, con nuestra family maltesa, que son muy aficionados a este bar. Además los viernes hacen karaoke, y como estos son muy de karaoke, no suelen faltar a su cita semanal cada viernes. Una vez hemos llegado y tras el reencuentro con Patri, nos hemos puesto al día de nuestras vidas, que no la veía desde que estuvimos en Londres, ciudad donde ella reside, allá por Febrero.Después de cenar y bebernos alguna que otra cerveza, hemos decidido salir un poco por Paceville, junto con su amigo Dani, que se nos acababa de incorporar.

Con Nerea y Patri en el Footloose

Con Nerea y Patri en el Footloose

Cuando hemos llegado a St Julian’s también se han incorporado Laura y Nerea, así que todos juntos hemos ido hacia el Coconut, un bar de rock que está situado en la calle que va desde el Burguer King hasta el BarCelona. Allí hemos tomado la primera y cuando hemos decidido cambiar de sitio, hemos tenido las dos primeras bajas de la noche, la de David y la de Dani, que no parecían muy emocionados con la idea de ir al Footloose, nuestra siguiente parada. Siempre que voy a Paceville, me gusta pasar por aquí, ya que allí trabaja Lucía, una amiga nuestra a la que vemos muy poco, y así de paso la saludo. Además tienen ofertas muy buenas en la bebida, así que es lo que más barato sale para beber. Después de echarnos unos bailes como podíamos y de que nos abandonara Laura, hemos decidido ir al Habana, aunque ha sido entrar y salir e irnos al Native. Siempre intentamos evitarlo yendo a otros lugares, pero al final siempre acabamos aquí. Allí ya hemos empezado con chupitos y Nerea, que mañana tiene que madrugar, nos ha dejado a Patri y a mí solos ante el peligro. Sólo os digo que hemos acabado en el Clique y hemos tenido que coger un taxi (con regateo incluído) para volver a casa. Una vez hemos llegado a casa, ya de día, les he pedido a los obreros, que por favor no hicieran ruido, que no nos dejan tranquilos ni los sábados.

Día 305: La noche más larga

Día 305: La noche más larga

Hoy sábado era día The Parranda. Durante toda la semana hemos estado promocionándola mediante un vídeo bastante gracioso que grabamos la semana pasada y que aún no había subido, así que aquí os lo dejo para que no os quedéis sin ver las apariciones de la Kinky, Elena, De la Hera, La Paredes, Nuria y demás. Gracias por vuestra colaboración chicos:

Como tanto David como Carmen siguen de vacaciones en España, hoy también me ha tocado estar solo desde el principio organizando toda la historia, aunque enseguida ha llegado la Kinky y ha empezado a poner música. Ya sabéis que al principio ponemos música más tranquila, más chill y vamos increcendo según van pasando las horas. A partir de las once es cuando siempre se llena el Surfside y últimamente la gente aguanta allí hasta la hora de cierre, que poco a poco hemos conseguido que sean las 4 de la mañana.

Y se nos hizo de día...

Y se nos hizo de día…

Como siempre, algunos nos quedamos con ganas de más, así que después de cerrar me he ido en taxi a Paceville con algunas de las amigas de Elena que han venido estos días a visitarla. Una vez hemos llegado allí, ellas han decidido irse, pero yo he decidido continuar la fiesta con Pedro y Elena, que han aparecido en el momento más oportuno. Cómo no, hemos ido al Native, donde juraría que hemos estado hasta que lo han cerrado, aunque no lo tengo muy claro. Después, ya de día, les he acompañado al autobús, pero teníamos una conversación tan interesante que hemos decidido irnos a desayunar juntos los tres. Cuando íbamos de camino, nos han invitado desde una terraza a subir a una casa, y para arriba que hemos ido los tres sin pensárnoslo mucho. Después de aceptar una última copa y charlas un rato con ellos, esta vez sí, nos hemos ido a desayunar.

Hemos desayunado en un bar que está justo enfrente del Barcelona, donde cualquier cosa que te pidas para desayunar vale un euro, desde un sandwich a un bollo. Después de desayunar, hemos empezado a pedir cervezas y al final hemos acabado en las fiestas de St Julian’s. Podría seguir contando cómo ha seguido la cosa, ya que al final se nos han juntado dos días, siendo esta la noche más larga que he pasado desde que estoy en Malta, pero eso ya lo dejo para mañana.

Día 303: Nuestra primera vez en un karaoke maltés

Día 303: Nuestra primera vez en un karaoke maltés

Después de la celebración de ayer, hoy he estado todo el día bastante tranquilo en casa, hasta he tenido tiempo de echarme un poco la siesta. Por la noche, habíamos quedado para ir a cenar al Gochi y despedirnos de Ana Paredes y de paso dar una vuelta por las fiestas de St Julian’s. El caso es que la Paredes, que mañana abandona la isla definitivamente, al final no ha podido venir, pero allí estábamos todos los demás a las nueve, como clavos en la taberna, con una nueva excusa para vernos.

Con motivo de las fiestas de St Julian’s han colocado más mesas de las que suele haber en este mítico bar que está situado justo enfrente del LOVE. Allí, en una de estas mesas, hemos estado tomando un par de Cisk mientras nos reuníamos todos. A la cita han acudido Cristina, Piotr, Laura, James, Lola, Alberto y Elena. Juntos, nos hemos ido a cenar al Gochi, y a algunas menos aficionadas al sushi, como Lola y Elena, les ha convencido. Después de cenar, ya nos habían abandonado Laura, James y Alberto, pero el resto hemos continuado juntos la noche.

Cristina y Elena dando el cante

Cristina y Elena dando el cante

El siguiente destino que hemos elegido ha sido el Corks, un bar karaoke que está situado a la entrada de Paceville. Ha sido la primera vez de todos en un karaoke maltés y tenemos que decir que ha sido igual de divertido que humillante. Eufóricos y emocionados hemos cantado varias canciones, si llega a ser por nosotros no soltamos el micro en toda la noche, aunque al que controlaba el tema creo que no le hemos caído demasiado bien. Después de pedirle varias veces que nos pusiera ‘Wannabe’ de las Spice Girls y que se negara en rotundo, hemos cantado ‘La vida es un carnaval’ (porque él ha querido), ‘Twist and shout’ y hemos destrozado totalmente ‘I love it’, nuestro hit de este verano. También Piotr se ha animado con una en solitario y Cristina y Elena se han marcado ‘The Passenger’ a duo. Una vez hecho el destrozo de ‘I love it’, hemos tardado segundos en abandonar el bar, que no queríamos ser nominados.

De ahí hemos ido al Juuls y hemos perdido a otro miembro del grupo más, Piotr, que a pesar de ser polaco, hoy se ha despedido a la francesa. Después, Cristina, Lola, Elena y yo hemos ido hasta el Native, donde nos ha abandonado Lola y los tres que quedábamos hemos acabado en el Habana, en el que nunca habíamos estado y que nos ha sorprendido para bien. Allí Elena nos ha abandonado porque, según ella, íbamos muy ralentizados para su gusto (palabras textuales). Después los campeones de la noche, Cristina y yo, hemos vuelto al Native, que por suerte, no ha tardado mucho en cerrar. A la salida nos hemos encontrado con Belén (Alegría) y un amigo y los cuatro juntos nos hemos cogido un taxi de vuelta a casa. Tengo que decir que ha sido una de las noches más divertidas que recuerdo en la isla. ¡Qué grandes sois, pandilla!

Día 302: Cumpleaños de Josito

Día 302: Cumpleaños de Josito

Ayer se nos acabó la bombona de butano, después de por lo menos seis meses sin tener que cambiarla y con el plato de arroz con pollo y verduras, que estaba preparando, a medio hacer. Es lo que tiene, estas cosas siempre pasan cuando menos te lo esperas. Lo primero que he hice fue meterlo todo en un tupper y guardarlo en la nevera para intentar recuperarlo en un futuro próximo. Hoy por la mañana ha venido el casero a traerme una bombona nueva, que el hombre muy majo, siempre que se nos acaba el gas viene a cambiárnosla. Así que, ya con la bombona nueva (por un módico precio de 17,50€), por fin he podido terminar el arroz con pollo y verduras que empecé ayer. Tengo que decir, que a pesar de estar esperando un día en la nevera, estaba buenísimo.

De celebración en el City of London

De celebración en el City of London

Por la tarde he felicitado a Josito, ya que hoy era su cumple, y he quedado en tomarme algo con él para celebrarlo. Habían quedado a las ocho y media en el City of London, así que allí me he presentado a la hora acordada. Allí he estado entre caras conocidas, a las que últimamente veo menos como Vane, Ana, Lidia, Vero, Belén, Carla, y cómo no, el propio Josito. También me he encontrado con María, que justo estaba tomando algo con un amigo que ha venido a visitarla y se nos han unido. Se supone que la idea original era tomar una cerveza tranquilamente, pero la cosa se nos ha ido de las manos y hemos acabado todos en el Native.

Tengo que decir que la noche ha sido muy divertida y que hoy no se estaba del todo mal en este antro al que siempre prometo no volver. Allí hemos estado casi hasta la hora de cierre y luego los más valientes hemos ido a tomar la última a casa de Josito y Vane, cómo no.

Día 295: David se va de vacaciones

Día 295: David se va de vacaciones

Hoy David se iba a España y cogía el vuelo por la noche, a eso de las 00:·30, así que teníamos todo el día para aprovecharlo. Por la mañana hemos estrado trabajando en casa hasta la hora de comer. Después de recoger todo y de que hiciera la maleta, hemos ido a la playa que hay cerca de casa, para pegarnos un bañito, que David hasta que no vuelva ya no lo va a probar. Allí nos hemos encontrado con Belén, una habitual de la pequeña playa de arena que hay justo detrás del restaurante Fresco’s. Nosotros tampoco hemos estado mucho tiempo ya que David todavía tenía que terminar de hacer la maleta y además habíamos quedado con los Paredes en el City of London, que se van la semana que viene de Malta y David ya no les ve.

Hemos quedado en el City of London a eso de las siete, aunque casi todos hemos llegado tarde. También han venido Nuria, María, Alejandro, Leandro y su novia (de la que ahora mismo no recuerdo el nombre). Allí hemos tomado una cerveza y enseguida he ido con David a recoger la maleta en casa y le he acompañado a la parada de autobús de Gzira, para coger el X2. Hemos ido con tiempo, ya que con los autobuses no te puedes arriesgar, y antes de las diez ya estaba cogiéndolo.

Yo he vuelto un rato con estos al City of London y después he ido al evento que organizaba Miriam en el Beer Garden, el bar en el que trabaja. Ya hablamos en su día de este sitio, es un bar aparentemente normal con un patio muy bonito en su interior. Me he decidido a ir solo pero cuando he llegado había muchas caras conocidas y he estado hablando un poco con todo el mundo, aunque con los que más tiempo he pasado ha sido con Raquel y su novio Kyle. De allí, ya pasadas las doce, me he ido a las fiestas de Mosta, donde me esperan Laura, Lola, Elena y compañía.

Iglesia de Mosta en fiestas

Iglesia de Mosta en fiestas

Para ir he cogido el autobús nocturno N21. He tenido mucha suerte porque cuando he llegado a la parada de Paceville, desde donde salen todos los nocturnos, ya estaba allí. Además, sorprendentemente, el conductor era muy simpático, algo no muy habitual entre los conductores de autobuses de Malta. Cuando he llegado hemos dado una vuelta por las calles iluminadas de Mosta, que estaban repletas de gente y puestos de todo tipo. Como podéis ver en la foto, la iglesia hoy estaba aún más bonita con la cantidad de bombillas con las que la han adornado. Otra cosa no, pero por bombillas que no sea. Al final hemos acabado en el Dimples, el bar de la Malta profunda que está enfrente de la casa de Lola y Elena, y tampoco nos hemos recogido muy tarde ya que mañana volvemos a las fiestas, que por lo visto empiezan desde por la mañana.

Día 290: ¡Hasta pronto Malta! Volveremos…

Día 290: ¡Hasta pronto Malta! Volveremos…
Mini biblioteca en la playa de Sliema

Mini biblioteca en la playa de Sliema

Como ya contamos con dos días más y el encanto de Malta hizo desaparecer el enfado que arrastrábamos por Vueling, los no vuelos, los aviones con luces de coches que sobrevuelan las fiestas reggae, las atenciones al cliente y la broma de pagar otro billete, hoy hemos decidido volver a las playas del Surfside. Pasado el mediodía hemos llegado Fran, Dei y una servidora (David ha preferido bajar más tarde) a la bahía para bañarnos, tomar el sol y picotear con galletis, Bigilla (una salsa maltesa a base de no sé muy bien qué) y unas cervezas. Recomendamos esta playa de piedras porque además de estar al lado del Surfside, local donde se celebra The Parranda, está céntrico, ofrece libros gratis para leer (en un armario bajo la torre del socorrista) y regalan unos ceniceros de playa con forma de monedero estupendos.

Después del picoteo hemos intentado buscar un pastichi mientras esperábamos el autobús que nos llevaría hasta Bugiba para ir al Café del Mar, pero no lo hemos encontrado (nos quedamos con las ganas de probarlo, que dicen que por 30 céntimos matas el hambre y encima están bastante buenos) y nos hemos pedido un bocadillo para llevar. Hemos esperado el bus número 12 pero al ver que no llegaba hemos cogido 222 con la esperanza de poder hacer transbordo en Bugibba. Finalmente ha habido una incidencia en la línea del 12 y hemos ido andando hasta el Café del Mar.  El paseo ha merecido la pena porque tomarte una botella de vino blanco y ver atardecer en la piscina “infinity” de este local no tiene precio. Hacía demasiado viento, pero no ha conseguido borrarnos la sonrisa.

Momento locura en el Café del Mar

Momento locura en el Café del Mar

A eso de las 19.00h han llegado Laura y Joana y tras terminar de ver la caída del sol, hemos decido ir a ver a Elena y Lola a bailar flamenco al Angelo’s. Allí las hemos encontrado junto a las hermanas y la madre de Lola.  Entre sevillana y sevillana, a las que me he atrevido a bailar una -descalza y sin recordarlas demasiado bien- hemos cenado una hamburguesa. Unas cuantas cervezas y la indecisión por ser la última noche, nos han llevado a “re-liarnos” en la van de Manuel, a quien hemos llamado para que supuestamente, en principio, nos llevara a casa. Como no podía ser de otra manera hemos acabado en Paceville. Lola, su hermana María, Elena, su vecino Jose, Dei, Fran y yo lo hemos dado todo “tarimeando” en el Footloose. Hemos acabado en Native. Una última noche de risas y baile que hemos coronado con unas pizzas de atún a las que ha invitado Lola.

Vídeo de una de las sevillanas que se han marcado Elena, Lola y sus hermanas, Isa y María, en el Angelo’s:

Nos quedamos con unos recuerdos increíbles, con gente a la que hemos conocido estupenda, que ya saben donde tienen casa; con una Parranda en el cuerpo (que aunque podrían haber sido dos, menos es nada); con habernos entusiasmado como niños bajo el agua, con tan sólo unas gafas y un tubo; con atardeceres espectaculares; con un moreno que esperamos tarde en irse; con picaduras de mosquitos que parecen heridas de guerra; con unos kilos de más; con un sabor a Captain Morgan y James Cook que será difícil de olvidar;  con una toalla de playa de menos que le regalamos, con mucho gusto, a María -la hermana de Lola; con un vuelo de menos y un billete de más; con menos dinero en la cuenta pero con muchas sonrisas, experiencias y ganas de volver. Pero nos quedamos sobre todo con unos anfitriones increíbles (que lo parten, que son canelita en rama- de la güena) que nos han hecho sentir como en casa: David y Dei. ¡¡¡Gracias!!!  Inhobbukhom hafna!

Día 258: Despedida a la maltesa

Día 258: Despedida a la maltesa

Hoy ha sido el penúltimo día de Sara y Javi en la isla. Mientras ellos han ido a pasar el día a Comino, nosotros nos quedábamos haciendo nuestras tareas habituales. Luego, para descansar un poco, nos hemos enganchado a Black Mirror. Estos días hemos estado viendo la primera temporada, que te deja impactado desde el primer capitulo, y hoy hemos empezado la segunda. Como son capítulos que no tienen que ver el uno con el otro, puedes verlos sueltos. Eso sí, tienen una temática común, los medios de comunicación.

Ya bien entrada la tarde, han llegado más morenos de lo que vinieron ya que han estado desde las diez de la mañana hasta las seis de la tarde en el pequeño islote que se encuentra en la parte norte de la isla. La lancha para ir a ella les ha costado diez euros y han negociado volver un poco más tarde de lo habitual, ya que la lanchas suelen volver sobre las 5 o 5 y media. Nos han contado que han alquilado una tumbona, para intentar estar más o menos cómodos ante la masificación de la Blue Lagoon, les ha costado cuatro euros todo el día.

Monumento Love en Spinola Bay

Reflejo del monumento Love en Spinola Bay

Para despedirnos, hemos decidido ir a dar una vuelta por St Julian’s y Portomaso, ya que no habían visto esta zona, así que hemos ido andando por el paseo marítimo de St. Julians hasta llegar a Spinola Bay. Allí, después de diez meses viviendo aquí, por fin hemos podido ver el reflejo de la escultura LOVE en el agua. Es algo que habíamos leído pero nunca habíamos conseguido verlo porque pensábamos que teníamos que verlo desde el monumento, y hoy por fin nos hemos dado cuenta de que hay que verlo desde uno de los lados, como podéis ver en la foto. Después del gran descubrimiento, hemos bajado hasta Portomaso y hemos llegado hasta la playa de Paceville. Después de hacer hambre con el paseo, hemos ido a cenar al Gululu, que es un restaurante de comida maltesa que se encuentra en Spinola Bay. Allí hemos pedido un picoteo compuesto de  varios dip malteses, en el que no podía faltar la Bigilla y las famosas Gallettis. También hemos pedido unas Ftira L-form para compartir, que son una versión maltesa de las pizzas italianas. Hemos pedido una que llevaba hummus y otra con la típica salchicha maltesa, todo bastante rico. Para terminar la noche y que se despidieran bien de la isla, nos hemos ido a dar una vuelta por Paceville y hemos hecho una pequeña ronda de chupitos por alguno de sus locales. Hemos estado en el Footloose, en el Coyote y hemos terminado en el Native, como no podía ser de otra manera. El Coyote nos ha sorprendido gratamente, ya que aún no habíamos estado, así que habrá que repetir para salir un poco de la rutina.

Día 241: Mañana intensa, tarde tranquila

Día 241: Mañana intensa, tarde tranquila

Esta mañana he quedado con Estefy, una chica almeriense que acaba de empezar su aventura en la isla. Habíamos quedado para que la acompañara a una de las escuelas con las que colaboramos, ya que habíamos estado viendo varias el martes. La escuela por la que se ha decidido es Elanguest, una pequeña  y familiar escuela que se encuentra en St. Julians, muy cerca de Paceville. Allí hemos estado hablando un poco de lo que buscaba en la isla y cuáles eran sus objetivos.  Va bien encaminada para aprender inglés, ya que ha empezado a con vivir con gente de fuera, por lo que en su casa sólo se habla inglés. Con esto ya tiene el 50% para hacer una buena inmersión lingüística, esperemos que con la escuela consiga ese otro 50%. Allí hemos estado con Isabel, una española que  trabaja en la escuela y que como siempre nos ha atendido muy amablemente, así da gusto.

Un Mini en el taller

Un Mini en el taller

Allí he dejado a Estefy realizando la prueba de nivel para que no tuviese que ir pronto el lunes por la mañana, y me he ido andando dirección al garaje donde dejamos al Rojito el miércoles. Cristian el mecánico, me había escrito esta mañana y ya tenía el coche listo. No os recomiendo andar por Malta alrededor de la una en esta época del año, ya que hacía un calor impresionante. Yo llegue al garage que está situado muy cerca de Pembroke chorreando de sudor. Al final, el problema del Rojito era de uno de los ejes de la rueda, pero ya está solucionado, se ha quedado perfecto, lo he podido comprabar volviendo a casa. La verdad es que me he quedado muy contento con el mecánicopor lo que me he quedado muy contento con el mecánico, ya que además sólo me ha cobrado 20 euros.  Tenía varios Minis reparando o haciéndoles tunning, ya que como dijimos el miércoles, es muy aficionado a estos coches. Si tenéis algún día alguna reparación que realizar os lo recomiendo totalmente. Aquí os dejo su dirección, sólo tenéis que preguntar por el mecánico, ya que es muy conocido en la zona.

Ya en casa, después de comer me he quedado relajado viendo una serie, aprovecho ahora que Dei no está, que el no es muy aficionado de las series en general, sólo de algunas. La que estoy viendo ahora se llama Revolution y es de los creadores de Perdidos, también os la recomiendo. Después tenía pensado salir a tomar algo con Cesar, pero al final me dejó tirado porque se ha quedado dormido en el sofá, una perfecta excusa para no salir de casa.

Día 239: La suerte nos acompaña

Día 239: La suerte nos acompaña

Ayer Carmen regresó de España, después de estar una semana visitando a amigos y familia. Como Dei se va el jueves también a ver a su familia, hoy era casi un día obligado para vernos. Teníamos pensado ir a comer pero al final no hemos conseguido hablar a tiempo y hemos tenido que retrasarlo todo y dejarlo para la tarde. Durante la comida se nos ha ocurrido que podíamos grabar un vídeo para The Parranda con la temática del robo del photocall del último día que el otro, así que hemos contactado con Martin y Carmen para ver si podíamos llevar a cabo la idea.

Gasolineras por la isla

Gasolineras por la isla

Aprovechamos la mañana para hacer cosas y ver la última entrega de Masterchef, que por cierto cada día está más interesante, aunque nos ha dado pena que se haya ido Maribel. A eso de las seis hemos arrancado para Bugibba y el Rojito ha vuelto a hacer una de las suyas. Por la mañana ya había escuchado un ruido un poco raro, aunque no le he dado mucha importancia, pero cuando íbamos por la carretera hacia Bugibba, el ruido ha ido incrementándose hasta el punto de que el coche ha empezado a temblar y no hemos tenido más remedio que parar en una de las gasolineras que están en la carretera, muy cerca de la salida de Paceville. Nada más parar, unos de los trabajadores nos ha visto y se ha interesado por el tema, así que le hemos contado lo que le pasaba al coche y nos ha indicado que a menos de 100 metros había un mecánico fanático de los Austin Mini que nos podía reparar cualquier avería que tuviéramos. Como no teníamos más opciones, hemos ido donde nos ha indicado. El sitio en cuestión estaba dentro de un garaje, no muy visible la verdad. Allí hemos hablado con Christian, el mecánico, que nos ha dicho que en ese momento ya estaba cerrado el taller pero que le dejáramos el coche y mañana nos llamaba, así que no hemos tenido más remedio que ir en el autobús 222 (también se puede ir con el 12).

Por fin, hemos llegado a la casa de Carmen que esta semana tiene la visita de Vir. También se nos ha unido Martin, que ha llegado con el nuevo photocall para intentar arreglarlo y grabar el nuevo vídeo de promoción para la fiesta de este sábado. Lo hemos hecho después de una lluvia de ideas que se ha prolongado durante toda la tarde. Aquí podéis ver el resultado:

Día 230: Un cumpleaños a la española

Día 230: Un cumpleaños a la española

Después de una semana aquí hoy se nos ha ido Susana, que en estos dos últimos días se ha estado quedando en la casa de Dani. Qué pequeño es el mundo, Dani y Dei no se conocían antes de estar aquí, después le conocimos gracias al blog y mucho más tarde se enteraron de que tenían una amiga en común. Pero lo que iba a ser un día de despedida ha sido mucho más.

Por la mañana, teníamos la idea en la cabeza de dejar cerrado el regalo que le hice a Dei por su cumpleaños, que fue un viaje a Sicilia. Como esta semana no teníamos The Parranda ni el jueves ni el sábado, era la mejor fecha para aprovechar el fin de semana e irnos para allá. Sin pensarlo dos veces, he buscado unos vuelos para mañana y voilá, ya tenemos viaje a Sicilia. La diferencia entre vuelo de Ryanair, Air Malta y el ferry era mínima así que al final nos hemos decidido por Air Malta, que te deja directamente en Catania, y desde allí movernos a donde queramos.

Los cumpleañeros

Los cumpleañeros

Con los vuelos comprados y ya comidos, hemos ido a buscar a Susana para llevarla al aeropuerto. También hemos llevado a una amiga de Dani que es de Mallorca y que ha pasado por aquí unos días para ver qué le parecía la isla para vivir. Según nos ha contado su experiencia ha sido muy buena, así que seguro que muy pronto la tenemos por aquí. Con la tristeza de un adiós, hemos vuelto a casa por poco tiempo ya que hoy teníamos el cumpleaños de los valencianos David y Ángela, que están en la isla como voluntarios europeos. El cumpleaños se celebraba en la casa de Alberto de la Hera, que se encuentra en Fgura, justo al lado de Birgu. Fgura es una pequeña ciudad maltesa, que se encuentra en las cercanías del puerto y es una de las ciudades de más rápido crecimiento de Malta, llegando a convertirse en una de las principales áreas comerciales de la parte central-meridional de la isla.

Allí hemos llegado después de recoger a Cristina en Msida. La casa se encontraba justo enfrente del cine de la ciudad por lo que nos ha sido muy fácil encontrarla. Allí estaban la mayoría de voluntarios europeos que conocemos para celebrar el cumpleaños de sus dos compañeros. David y Ángela se lo han currado mucho y gracias a ellos hemos podido disfrutar de mucha comida de sabor español a base de pisto, tortilla de patata, pan tumaca,… todo riquísimo. A las doce de la noche, justo cuando Ángela cumplía los años en realidad, ha llegado la hora de los regalos. Para rematar la noche, la mayoría hemos ido para Paceville y, para variar, hemos terminado en el Native bailoteando y pasando un rato muy bueno.