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Día 328: Cenita y poker en Mosta

Día 328: Cenita y poker en Mosta

Hoy hemos estado trabajando todo el día, que durante el fin de semana siempre se nos acumula bastante trabajo. Por la tarde nuestra idea era ir a Kalkara a visitar a Patri, pero no ha podido ser, porque ayer estuvieron de Boat Party y hoy no tenían cuerpo, así que hemos pospuesto la quedada para despedirnos a las ocho en Valletta y tomarnos algo por allí.

Concatedral de San Juan (Valletta)

Concatedral de San Juan (Valletta)

A Valletta hemos ido con el Rojito, ya que luego habíamos quedado para cenar en Mosta, en casa de Lola. Con Patri habíamos quedado en encontrarnos en el Albert’s, pero como hoy era lunes, estaba cerrado, así que hemos decidido ir al Tico-Tico y hemos tenido la misma mala suerte. Así que ya sabéis, el lunes no es un buen día para ir a Valletta. Finalmente nos hemos sentado en la terraza de uno de los bares que hay al lado de la concatedral. Después, queríamos que Patri se viniera a Mosta a cenar, pero como su vuelo sale mañana bien prontito, no ha podido ser, así que nos hemos despedido y hemos partido hacia casa de Lola.

Antes de dirigirnos hacia Mosta hemos pasado a recoger a Cristina, que casi nos fulmina con la mirada, ya que llevaba esperándonos un buen rato por un malentendido. Una vez hemos llegado a Mosta, hemos bajado a comprar unas pizzas y hemos cortado un poco del queso manchego que me trajeron mis padres, acompañándolo con un vino blanco La Torre, uno de nuestros favoritos de Malta. Después de cenar hemos echado una timba de póker y Nerea y yo les hemos dado un buen repaso a todos. Se han querido consolar pensando que era la suerte del principiante, pero la verdad es que no hemos jugado nada mal. Después de darle un achuchón a Lola, que se va a España por una semana, nos hemos venido para casa.

Día 296: Fiestas de Mosta

Día 296: Fiestas de Mosta

Hoy 15 de Agosto, día festivo en Malta, había quedado por la mañana con James y Laura para que me vinieran a recoger con el coche e ir juntos a Mosta, a vivir sus fiestas desde por la mañana, ya que nos han dicho que los malteses viven las fiestas mucho más de día. Habíamos quedado a eso de las doce, y yo me estaba empezando a rajar, ya que no había descansado mucho, pero al final me han dicho que venían a buscarme a la una, así que mucho mejor. Los tres hemos tirado hacia Mosta donde esperábamos juntarnos con Elena, su hermano y su cuñada, que llegaron ayer, y con Lola y sus hermanas.

En las fiestas de Mosta

En las fiestas de Mosta

Cuando hemos llegado ya había gente bebiendo y comiendo por las calles, aunque esperábamos que hubiera mucho más ambiente. Eso sí, la charanga no podía faltar, que aquí en Malta también son muy de eso. Después de habernos tomado la primer cerveza han aparecido Elena and company y hemos empezado a hacer la ruta de bares para ver el ambiente que había. En algunos la gente estaba muy animada, aunque para ser fiestas tampoco era nada del otro mundo. Entre cerveza y cerveza, hemos acabado otra vez en el Dingles, el bar del barrio, y Lola por fin ha bajado para unirse a nosotros. Ahí ya llevábamos unas cuantas cervezas, así que a las cuatro de la tarde, hora en la que hemos decidido comer, ya íbamos bastante perjudicados. Después de comer un par de pizzas y tomas la última allí, hemos decidido hacernos un café del mar, a ver si se nos bajaba un poco el melocotón en la piscina.

Para allá hemos ido los seis en un coche, Lola no ha venido porque tenía que ir a ver un piso. Una vez allí, hemos ido directos a la piscina, y la verdad que después de todo el día de calor y cervezas, lo hemos agradecido y nos hemos quedado mucho más despejados. De allí James y Laura se han ido y los demás hemos ido a cenar algo en un bar de Qawra, situado justo en la plaza de la estación de autobuses. Una vez que hemos llenado el estómago, yo me he venido a casa en autobús (12) y Elena and company han ido a tomarse algo al Ta’ Fra Ben, el bar de reggae que hay justo al lado del Café del Mar.

Día 295: David se va de vacaciones

Día 295: David se va de vacaciones

Hoy David se iba a España y cogía el vuelo por la noche, a eso de las 00:·30, así que teníamos todo el día para aprovecharlo. Por la mañana hemos estrado trabajando en casa hasta la hora de comer. Después de recoger todo y de que hiciera la maleta, hemos ido a la playa que hay cerca de casa, para pegarnos un bañito, que David hasta que no vuelva ya no lo va a probar. Allí nos hemos encontrado con Belén, una habitual de la pequeña playa de arena que hay justo detrás del restaurante Fresco’s. Nosotros tampoco hemos estado mucho tiempo ya que David todavía tenía que terminar de hacer la maleta y además habíamos quedado con los Paredes en el City of London, que se van la semana que viene de Malta y David ya no les ve.

Hemos quedado en el City of London a eso de las siete, aunque casi todos hemos llegado tarde. También han venido Nuria, María, Alejandro, Leandro y su novia (de la que ahora mismo no recuerdo el nombre). Allí hemos tomado una cerveza y enseguida he ido con David a recoger la maleta en casa y le he acompañado a la parada de autobús de Gzira, para coger el X2. Hemos ido con tiempo, ya que con los autobuses no te puedes arriesgar, y antes de las diez ya estaba cogiéndolo.

Yo he vuelto un rato con estos al City of London y después he ido al evento que organizaba Miriam en el Beer Garden, el bar en el que trabaja. Ya hablamos en su día de este sitio, es un bar aparentemente normal con un patio muy bonito en su interior. Me he decidido a ir solo pero cuando he llegado había muchas caras conocidas y he estado hablando un poco con todo el mundo, aunque con los que más tiempo he pasado ha sido con Raquel y su novio Kyle. De allí, ya pasadas las doce, me he ido a las fiestas de Mosta, donde me esperan Laura, Lola, Elena y compañía.

Iglesia de Mosta en fiestas

Iglesia de Mosta en fiestas

Para ir he cogido el autobús nocturno N21. He tenido mucha suerte porque cuando he llegado a la parada de Paceville, desde donde salen todos los nocturnos, ya estaba allí. Además, sorprendentemente, el conductor era muy simpático, algo no muy habitual entre los conductores de autobuses de Malta. Cuando he llegado hemos dado una vuelta por las calles iluminadas de Mosta, que estaban repletas de gente y puestos de todo tipo. Como podéis ver en la foto, la iglesia hoy estaba aún más bonita con la cantidad de bombillas con las que la han adornado. Otra cosa no, pero por bombillas que no sea. Al final hemos acabado en el Dimples, el bar de la Malta profunda que está enfrente de la casa de Lola y Elena, y tampoco nos hemos recogido muy tarde ya que mañana volvemos a las fiestas, que por lo visto empiezan desde por la mañana.

Día 287: Lola y Fran bajo el agua de la Azure Window

Día 287: Lola y Fran bajo el agua de la Azure Window

Hoy martes hemos decidido alquilar un coche mientras el Rojito está en el taller para dejar a David y Dei descansar un poco de nosotros, que deben estar un poco harticos… Nos han ofrecido un Chevrolett Spark, que hemos conseguido a través de Budget (Avis) a razón de unos 29 € al día. Como nos salía más barato alquilarlo tres días (martes, miércoles y jueves) en lugar de dos, hemos optado por aprovecharlo. Este primer día con coche hemos cogido el Ferry en Cirkewwa para ir hasta Gozo. Nos ha costado 20€ el traslado de dos personas y un coche- ida y vuelta- hasta la isla vecina. Un trayecto que por cierto se paga a la vuelta, en el puerto de Mgarr.

Għajnsielem

Għajnsielem

Allí es, precisamente, dónde hemos desembarcado a las 13.00h. Desde este punto de la isla de Gozo hemos decidido recorrer todos los pueblos de Este a Oeste. Pasando por Ghajnsielem (ciudad que- creo- acoge la enorme cúpula que se ve desde Malta y Comino), Qala y Nadur, hemos llegado hasta la Ramla Bay, una playa al norte, pero en la que no nos hemos bañado porque yo ya la conocía de la última vez que estuve en Malta con Dei y David y porque Fran prefería descubrir otros lugares. Hemos estado en Marsalforn, un pueblo cercano a Ramla Bay, también al norte de la isla con una pequeña bahía donde hemos comido un sandwich que habíamos preparado.

Para aprovechar el tiempo, pensamos en tomar café en Victoria, donde había mercadillo, pero tras dar un paseo por la ciudad, el calor nos ha empujado directamente a buscar la Azure Window. Era el destino más esperado, sobre todo para Fran, que no lo conocía, había visto las fotos y además le habían comentado que era una de las localizaciones de Juego de Tronos. Nos ha costado llegar hasta ella porque hemos pasado por diferentes pueblos como Zebbug, Ghasri, Gharb y San Lawrenz, y porque hemos intentado encontrar la referencia que hacía en un cartel a Ulises. Llamados por la curiosidad al intuir que la leyenda tendría protagonismo en algún punto de la isla, hemos dado unas cuantas vueltas sin encontrar finalmente nada. Ahora desde casa y con ayuda de Internet, sí hemos conocido que cuenta la tradición que Gozo es la Ogigia de la Odisea, y cerca de Xaghra está la cueva de Calypso, que al parecer fue la hermosa ninfa que cautivó a Ulises durante siete años, mientras Penélope le esperaba. ¿Qué romántico, verdad? Bueno…Aquí os dejo un artículo de Público donde explica algo más de este mito y del protagonismo de la isla de Gozo en la leyenda de Ulises.

Zona para bañarse en la Azure Window

Zona para bañarse en la Azure Window

Preparados con gafas y tubo, hemos buceado debajo de la Azure Window, que hasta ahora yo siempre había visto desde arriba y que Fran aún no conocía. Como era de esperar, nos ha sorprendido la inmensidad del azul mediterráneo en todas sus tonalidades (desde el turquesa al azul oscuro), los peces, los corales y la vegetación marina. Además las vistas desde abajo también son impresionantes, te sientes muy pequeño bajo esa enorme roca. Por cierto, no olvidéis llevar “cangrejeras” o chanclas atadas porque resbalan mucho las piedras que llevan al acceso del agua bajo la “Ventana”. Las probabilidades de caer al agua con la mochila puesta (cámara de fotos, tabaco y cartera incluidas), son muy altas. Un último cigarro en el lugar donde Khaleesi y Drogo, uno de los protagonistas de Juego de Tronos, se casaron y tras habernos hecho las correspondientes fotos hemos vuelto hacia Mgarr para coger el Ferry de vuelta a casa de David y Dei.

Iglesia de Mosta

Iglesia de Mosta

Lo destacable de Gozo es que tiene más vegetación y la vista es más bonita que en Malta mientras recorres la isla en coche. Un día más hemos disfrutado del mar, del sol y los atardeceras desde este punto del Mediterráneo, de cada pueblo, cada uno de ellos, con su iglesia enorme, sus calles y casas de color arena. Casi todos, por cierto, preparados para las fiestas o reponiéndose de ellas.

Esta noche de martes hemos cenado en Mosta en casa de Lola y Elena con Cristina, David, Dei y María (hermana de Lola que también está de visita en la isla). Con cervezas, vino, tortilla de patatas, ensalada, pisto, humus y lomo hemos terminado un día estupendo.  A la luz de las velas en la terraza de la casa de Lola y Elena, con la cúpula de la catedral de Mosta al fondo y con lluvia de estrellas incluida.

Día 267: Cada mochuelo a su olivo

Día 267: Cada mochuelo a su olivo

Después de dos días encerrados en casa de Elena celebrando el cumpleaños de Carmen como si estuviéramos en Gran Hermano, hoy ya tocaba que cada uno se fuera a su casa. Yo creo que si hubiéramos hecho el amago de quedarnos un minuto más, a Elena le habríamos escuchado eso de “cada mochuelo a su olivo”, pero para no hacerle pasar por ese mal trago, hemos abandonado voluntariamente. Eso sí, cuando ella ya se había ido a trabajar.

Antes de irnos, teníamos que solucionar el pinchazo del coche, así que nos hemos dispuesto a intentar solucionarlo en alguna de las gasolineras cercanas. En una de ellas nos han dicho que si les llevábamos la rueda, en media hora nos la arreglaban, así que hemos optado por esa opción. Quitar la rueda no ha sido tarea fácil, ya que tanto nuestro gato como la llave para sacarla no funcionaban, así que hemos conseguido un gato prestado y hemos comprado una llave para ruedas por 10 euros en la misma gasolinera. Una vez la hemos conseguido sacar, la hemos llevado a arreglar y mientras tanto hemos terminado de recoger la casa y de hacer las maletas, que parece que en lugar de irnos de cumpleaños, nos habíamos ido de casa rural. Cuando hemos terminado, nos hemos despedido de Carmen, que se ha ido en dirección a Bugibba y Laura, David y yo nos hemos ido con el Rojito ya arreglado hacia Msida, donde hemos dejado a Laura antes de volver a casa.

Alejandro

Alejandro haciendo un masaje tailandés

La verdad es que tengo que decir que me ha encantado la experiencia de pasar estos dos días conviviendo con esta gente tan maravillosa, que ya son casi como hermanas. Eso sí, tenemos que decir que los finalistas hemos sido Elena, Carmen, Laura, David y yo, que el resto no ha vivido ni la mitad de este cumpleaños gitano.

Por la tarde, tenía cita con Alejandro Frechoso para darme un masaje terapéutico. A Alejandro le conocemos desde hace tiempo, ya que es un habitual de The Parranda y, como está empezando y quiere promocionarse, el sábado se ofreció a darme un masaje gratis para que lo probara, así que ante una oferta así no podía decirle que no y esta tarde he ido a su casa. La verdad es que tengo que decir que he quedado encantado, han sido más de dos horas de masaje y me ha aliviado muchísimo la tensión que tengo desde hace tiempo en la espalda. Alejandro trabaja como masajista en Medasia Playa, pero es recomiendo que si estáis intererados, contactéis con él a través de su Facebook personal, ya que os va a salir mucho más barato (20€) si os lo hace en su casa.

Día 266: El cumpleaños gitano

Día 266: El cumpleaños gitano

Después de la intensa noche de ayer, esta mañana nos hemos quedado apalacandos en la casa de Elena y Lola. Poco a poco la gente se ha ido yendo a trabajar y los que hemos quedado en la casa, hemos ido levantándonos poco a poco. Yo he sido casi uno de los últimos en levantarme, y cuando lo he hecho, por el salón ya estaban Carmen, Laura, Elena y Lola. Lola estaba preparando su maleta, ya que a la una volaba a Sevilla con Ryanair. En verano hay vuelos a Madrid, Barcelona, Sevilla y Valencia, por lo que llegar a la isla desde España es mucho más fácil que en invierno, cuando sólo hay vuelos desde Madrid.

Una vez que Lola ha terminado de hacer la maleta, he ido a llevarla con el coche al aeropuerto. Desde Mosta el viaje en coche no es más de veinte minutos. Si hubiera hecho el mismo trayecto en autobús habría tardado más del doble, una simple demostración de cómo funciona aquí el transporte público. Como no tenía que facturar, hemos llegado al aeropuerto como quince minutos antes de la hora de cierre de puerta, suficiente para este aeropuerto, que es muy pequeño y funcional. En el camino, el Rojito ha pasado un mal trago, ya que con las altas temperaturas, el radiador se calienta mucho, así que he tenido que parar un poco en el Mc Donalds que se encuentra a doscientos metros del aeropuerto para que descansara.

Cuando ya estaba menos caliente, he vuelto a casa para recoger los bañadores, ya que el plan de la tarde iba a ser irnos a la playa, pero después de comer, la idea ha cambiado radicalmente y nos hemos puesto a ver la película “Así en el cielo como en la tierra”, una disparatada comedia española al estilo de “La vida de Brian”. Todos hemos caído en la siesta durante la película, ya que estábamos tumbados en los colchones que habíamos colocado estratégicamente en el salón.

Baroque Bar

Baroque Bar

Después de la siesta, por fin hemos decidido salir un rato a la calle, y nuevamente el Rojito nos ha deparado una nueva sorpresa. Una de las ruedas estaba pinchada. Es la cuarta en poco tiempo y estamos empezando a pensar que tenemos mal de ojo. Como no podíamos hacer nada, ya que era tarde, hemos decidido quedarnos a dormir una noche más en Mosta y continuar con el cumpleaños gitano de Carmen. Hemos ido a cenar a la plaza del Domme, a un pequeño restaurante que se lama Baroque Cafe and Wine y para terminar la noche, nos hemos vuelto a tirar en los colchones del salón para ver un capítulo de Gandia Shore y reírnos un poco con los personajes que aparecen en este programa.

Día 257: Cumpleaños de Lola

Día 257: Cumpleaños de Lola

Hoy era el día de una de nuestras mejores amigas de Malta, la Lola. Apenas lleva tres meses en la isla, pero enseguida se ha hecho un gran hueco entre todos nosotros con ese desparpajo y ese arte que no se puede aguantar. Para ella la vida en Malta es un ‘caxondeo’ continuo, y es que su aventura de Malta la está viviendo de la manera más intensa posible. Por todo eso y porque es capaz de sacarte una sonrisa en cualquier tipo de situación, hoy no podíamos perdernos por nada del mundo la celebración de su cumpleaños en su casa de Mosta.

Foto de grupo

Foto de grupo

Cuando Javi y Sara han vuelto de su excursión por Marsaxlokk y St Peter’s Pool, nos hemos duchado y adecentado para el evento de esta noche y a eso de las ocho de la tarde, hemos partido hacia Mosta. Cuando hemos llegado a casa de Lola y Elena, ya estaban por allí muchos de los invitados, pero faltaban muchos otros por llegar, así que David ha ido a enseñar a Sara y Javi la que, en nuestra opinión, es la iglesia más bonita de todo Malta, la iglesia de Santa María Asunción o Rotunda Mosta, como es conocida por los malteses. Ese era el escenario de fondo esta noche, ya que desde la azotea de Lola y Elena, donde tenía lugar la celebración, se ve perfectamente la bonita cúpula que tiene esta iglesia.

Cuando han vuelto, ya había llegado casi todo el mundo y ha empezado la celebración. Lola, como buena cocinera que es, había preparado una paella para la ocasión, y también tortilla de patatas y pisto. A los diez minutos de sacar la cena, ya no quedaba nada, y más de una ha acabado chupando la paellera, así que ya os podéis imaginar como estaba todo. Después ha llegado la tarta, el feliz cumpleaños, las fotos y al final hemos acabado la noche bebiéndonos un chupito de tequila haciendo honor a la cumpleañera.

 

Día 220: El primer pinchazo del Rojito

Día 220: El primer pinchazo del Rojito

Levantarme pronto y que Dei siga durmiendo es una constante, así que hoy, que me he levantado especialmente pronto y que hacía un día espectacular, he decidido poner rumbo a Golden Bay a aprovechar un poco la mañana. Desde St Julians con el Rojito se tarda unos 25 a 30 minutos dependiendo del tráfico. Si optáis por el transporte público tenéis que coger el 225 hasta el final de la línea. El viaje puede durar como una hora, ya que pasa por todo el centro de la isla (va vía Mosta), con el inconveniente de que el 225 es una de las peores líneas de la isla, pasa una o dos veces cada hora, y eso si pasa.

En Golden Bay ha pegado el sol como ningún día de los que llevamos en la isla, tanto que es la primera vez que me he sentido achicharrado. Una vez que Dei se ha levantado, me ha llamado para saber donde estaba y venir, pero hacía tanto calor que he decidido irme a casa para comer. A la vuelta me esperaba una gran sorpresa, y es que ya en los alrededores de Pembroke se me ha reventado una rueda. Sinceramente no me sorprende que se reventara, sino que no haya sucedido antes ya que el estado de las carreteras es un poco deficiente en casi todos los tramos. He tenido que aparcar lo más cerca al guardarrail, ya que los coches pasaban muy cerca.

La rueda reventada

La rueda reventada

En este punto ha empezado una nueva aventura, una de tantas que hemos tenido con el coche, así que otra experiencia más. Me he puesto a cambiar la rueda, pero la suerte no ha estado conmigo hoy, ya que el gato que tenemos en el Mini, también se puede calificar como mini y no me daba lo suficiente como para levantar el coche, ya que se caía todo el tiempo. En ese momento he decidido llamar al seguro del coche para que vinieran a asistirme y la mala suerte ha continuado. En Malta los seguros a terceros no te incluyen la grúa, a menos que en un accidente seas tú el damnificado, así que si quería grúa tenía que pagarla de mi bolsillo. El plan B, era recurrir a nuestro ángel de la guarda Raúl, que ha venido con Dei y su furgoneta a intentar levantar el coche con su gato. Esta vez la suerte nos ha acompañado y hemos podido cambiar la rueda con facilidad. Al ponerla nos hemos dado cuenta de que estaba deshinchada, así que hemos tenido que ir lentamente hasta la gasolinera más cercana para hincharla un poco.

Como veis, una nueva aventura en Malta. Con todo lo pasado, solo tenía ganas de llegar a casa y ducharme, ya que en la carretera pasé un calor tremendo y bastantes sudores, ya que los coches pasaban muy cerca. Después acerqué a Dei hasta Mdina, que había quedado para reunirse con Carmen y Martin mientras yo me quedaba tranquilo en casa recuperándome del susto.

Día 209: Aterrizaje en Malta

Día 209: Aterrizaje en Malta

Me presento. Soy Pedro, amigo de los Davices. Hoy he llegado a la pequeña isla del mediterráneo súper ilusionado para visitarles y conocer este pequeño país. Mi sorpresa ha sido que, al bajar del avión, he comprobado que nadie me estaba esperando… “¡Estos Davices siempre llegan tarde!”. Pero no había por qué preocuparse, a los cinco minutos ya estaban ahí en ese fantástico mini rojo (‘El Rojito’).

Cumpleaños de Elena

Cumpleaños de Elena

El pobre David estaba con fiebre, pero aún así, nada más llegar, hemos ido a soltar la maleta al piso donde viven. Allí nos esperaba Carmen, con la que hemos ido al cumpleaños de su amiga Elena otra vez en el Rojito (reuniones sociales nada más llegar para que la integración sea más rápida). Elena vive con Lola y tienen un piso estupendo en Mosta, con una azotea increíble con vistas a toda la ciudad y donde destaca, muy cerca, la cúpula Domm. Como hacía buena tarde hemos subido a tomar algo a la azotea y ahí he podido conocer a parte de la familia maltesa mientras corría la sangría y el picoteo (no me he sentido para nada fuera de España).

David, como no se encontraba bien, se ha ido para casa y yo me he quedado con Dei y el resto, que cada vez eran más personas y cada una de una nacionalidad. Poco a poco me he ido soltando y he estado hablando con unos y con otros, dándome cuenta que estos días iba a tener a gente maravillosa a mi alrededor.

Foto mítica en The Parranda

Foto mítica en The Parranda

Pero la noche no quedaba ahí, ya que hoy era jueves ‘The Parranda’ y a eso de las diez hemos salido para allá. Dei, Carmen, Irina y yo hemos ido en el coche de su amigo Lozano Cano a la fiesta, mientras que los demás buscaban su propia forma de llegar (nosotros teníamos que ser los primeros que para algo soy amigo de los organizadores).

Y entonces he descubierto el ‘Prestige’, el local donde se celebra ‘The Parranda’, un sitio muy chulo y en el que antes de las doce había happy hour (2×1),así que había que aprovechar. Allí estaba Bea (más conocida como ‘La Kinki Blonde’) que es la dj de la fiesta, con su madre (Flori) que había llegado en el mismo vuelo que yo y ahí estaba acompañando a su hija. No ha habido mucho jaleo pero la noche ha sido muy divertida. Hoy era la fiesta especial de Eurovisión y, como no podía ser de otra manera, han sonado todos los hits eurovisivos. Una vez ha terminado la fiesta, he conocido un poquito más de Pacheville. Hemos ido al Footloose, donde Lucía, la amiga de Dei, nos ha invitado a una bandeja de chupitos, algo muy típico de Malta. A las 2:30 ya era hora de irse a la cama que había sido un día muy largo y me esperaba una semana muy intensa.

Día 206: El viento nos acompaña por donde vamos

Día 206: El viento nos acompaña por donde vamos

Hoy con la visita de Luis, teníamos previsto hacer un recorrido por la parte norte de la isla e incluso ir a la playa un rato. Así que me he levantado más o menos pronto para aprovechar el día. He tenido un pequeño percance en la sincronización, ya que nos entendimos mal hablando por Whatsapp, así que cada uno hemos ido a un lado, pero al final hemos conseguido encontrarnos y nos hemos puesto rumbo a la antigua capital maltesa.

Mdina, sobre la que ya hemos hablado en otros post, se encuentra en la parte central de la isla y sobre una de las zona más elevadas. Por ello, además de ser una hermosa cuidad amurallada y de pequeñas calles con mucho encanto, tiene unas vistas impresionantes de toda la isla. Después de recorrerla, ver la plaza de la catedral y el mirador, hemos ido al restaurante del que dicen que tiene la mejor tarta de chocolate de Malta a desayunar. El sitio en cuestión es el Fontanella, que además tiene unas vistas impresionantes. Además de las tartas, os puedo decir que cualquier cosa de su carta está buena. Además, no es nada caro y se encuentra en un sitio privilegiado, así que si vais de visista a Mdina, es un buen sitio para comer.

Dome de Mosta

Dome de Mosta

Después de la visita a Mdina, nos hemos ido a Mosta, que se encuentra a tan sólo unos 4 kilómetros. Con el Rojito nos hemos presentado en un santiamén. Queríamos visitar la fantástica cúpula de su iglesia Asunción de la Virgen María, que es la cuarta mayor de Europa, pero por desgracia cierra las visitas a la hora de comer (de una a tres de la tarde). En su lugar hemos hecho algo típico maltés, comprarnos un pastizzi en un puesto que hay cerca de la iglesia para que Luis lo probara. De ahí nos hemos partido hacia las tres playas de arena que hay en la parte norte de la isla.

Golden BayGħajn Tuffieħa (más conocida como Riviera) y Ġnejna Bay son tres playas que se encuentran a muy poca distancia en el noroeste de la isla. Las más conocidas son las dos primeras, siendo la segunda una playa más natural y dentro de un entorno protegido. La última es la menos conocida y la menos transitada. Hacía tanto viento, que no hemos podido ni bañarnos ni sentarnos en la arena, así que hemos optado por hacer un poco de senderismo por la playa de Għajn Tuffieħa, con las vistas que veis en la foto.

Panorámica de Għajn Tuffieħa y Ġnejna Bay

Panorámica de Għajn Tuffieħa y Ġnejna Bay

Con nuestro gozo en un pozo, hemos vuelto a Mosta y esta vez sí hemos podido visitar la iglesia. Después, casi a las cuatro de la tarde,  hemos comido en un pequeño restaurante que se encuentra a la derecha de la iglesia. Hemos probado los dos platos típicos de Malta, el conejo y la Ftira. Luis, como buen seguidor de Masterchef, era más critico que yo, a mi me pareció que estaba todo muy bueno. Después de comer, vuelta a casa con el Rojito, café en un restaurante al lado de la playa de Sliema y despedida, ya que yo había quedado y Luis se iba a visitar las tres ciudades. Día intenso y en buena compañía.

Aquí un collage resumen del día:

Collage de la visita