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Día 323: Cena en Gochi y un poquito de Juuls

Día 323: Cena en Gochi y un poquito de Juuls

Las visitas a la isla no cesan. Acaba de llegar Patricia, una amiga de Dei malagueña afincada en Londres, que como también tiene otro amigo en la isla aparte de él, se va a quedar estos primeros días en su casa. El plan de hoy era quedar con ellos para ir a la playa, pero al final entre unas cosas y otras, no hemos podido quedar, así que mientras esperábamos su llamada nos hemos quedado en casa para ver qué hacíamos.

Gochi

Gochi

Una vez que ya hemos visto que hoy no era el día para vernos, hemos decido hacer nuestro plan para la tarde noche. Laura, también tenía la visita de su amiga Nerea y querían ir a cenar al Gochi, un restaurante de sushi que se encuentra en St Julians, así que nos hemos apuntado de cabeza para ir con ellas. Además, los miércoles hacen jamming session (improvisación de música en directo). Yo no soy un apasionado del sushi, pero he de decir que en el Gochi está muy rico y tiene un precio muy asequible, ya que los rollos pequeños de 4 piezas valen un euro y medio y los más grandes de 6 piezas unos 3 euros.

Después, ya que estábamos tan cerca, nos hemos ido a tomar algo al Juul’s, que estaba bastante animado. Hay que tener en cuenta que el miércoles es un día en el que tradicionalmente salen los malteses, lo que viene a ser un jueves para nosotros en España. Había bastante gente por las escaleras que quedan cerca del bar, así que allí hemos estado tomándonos unas cervezas. Una de las cosas que le llamó la atención a Nerea, la amiga de Laura, es que puedas pedir Kalimocho. La verdad que una cosa bastante curiosa, ya que en la isla es el único sitio donde lo hemos visto. El precio de este Kalimocho maltés es de 2,50€ por un vaso grande.

Día 303: Nuestra primera vez en un karaoke maltés

Día 303: Nuestra primera vez en un karaoke maltés

Después de la celebración de ayer, hoy he estado todo el día bastante tranquilo en casa, hasta he tenido tiempo de echarme un poco la siesta. Por la noche, habíamos quedado para ir a cenar al Gochi y despedirnos de Ana Paredes y de paso dar una vuelta por las fiestas de St Julian’s. El caso es que la Paredes, que mañana abandona la isla definitivamente, al final no ha podido venir, pero allí estábamos todos los demás a las nueve, como clavos en la taberna, con una nueva excusa para vernos.

Con motivo de las fiestas de St Julian’s han colocado más mesas de las que suele haber en este mítico bar que está situado justo enfrente del LOVE. Allí, en una de estas mesas, hemos estado tomando un par de Cisk mientras nos reuníamos todos. A la cita han acudido Cristina, Piotr, Laura, James, Lola, Alberto y Elena. Juntos, nos hemos ido a cenar al Gochi, y a algunas menos aficionadas al sushi, como Lola y Elena, les ha convencido. Después de cenar, ya nos habían abandonado Laura, James y Alberto, pero el resto hemos continuado juntos la noche.

Cristina y Elena dando el cante

Cristina y Elena dando el cante

El siguiente destino que hemos elegido ha sido el Corks, un bar karaoke que está situado a la entrada de Paceville. Ha sido la primera vez de todos en un karaoke maltés y tenemos que decir que ha sido igual de divertido que humillante. Eufóricos y emocionados hemos cantado varias canciones, si llega a ser por nosotros no soltamos el micro en toda la noche, aunque al que controlaba el tema creo que no le hemos caído demasiado bien. Después de pedirle varias veces que nos pusiera ‘Wannabe’ de las Spice Girls y que se negara en rotundo, hemos cantado ‘La vida es un carnaval’ (porque él ha querido), ‘Twist and shout’ y hemos destrozado totalmente ‘I love it’, nuestro hit de este verano. También Piotr se ha animado con una en solitario y Cristina y Elena se han marcado ‘The Passenger’ a duo. Una vez hecho el destrozo de ‘I love it’, hemos tardado segundos en abandonar el bar, que no queríamos ser nominados.

De ahí hemos ido al Juuls y hemos perdido a otro miembro del grupo más, Piotr, que a pesar de ser polaco, hoy se ha despedido a la francesa. Después, Cristina, Lola, Elena y yo hemos ido hasta el Native, donde nos ha abandonado Lola y los tres que quedábamos hemos acabado en el Habana, en el que nunca habíamos estado y que nos ha sorprendido para bien. Allí Elena nos ha abandonado porque, según ella, íbamos muy ralentizados para su gusto (palabras textuales). Después los campeones de la noche, Cristina y yo, hemos vuelto al Native, que por suerte, no ha tardado mucho en cerrar. A la salida nos hemos encontrado con Belén (Alegría) y un amigo y los cuatro juntos nos hemos cogido un taxi de vuelta a casa. Tengo que decir que ha sido una de las noches más divertidas que recuerdo en la isla. ¡Qué grandes sois, pandilla!

Día 237: Ahora sí que sí… ¡Llegó el calor!

Día 237: Ahora sí que sí… ¡Llegó el calor!

Hoy ha sido el primer día de auténtico calor en Malta. Todos decían que llegaba tarde, pero al fin está aquí para quedarse por una larga temporada. Como tenemos la misma franja horaria que en España aún estando bastante más al Este, amanece como casi dos horas antes y también el sol se pone, como corresponde, dos horas antes de lo que lo hace en España, anocheciendo pasadas las ocho de la tarde. Esta mañana me ha impactado muchísimo levantarme a las ocho y que el termómetro ya marcara más de 25 grados, y no es que me levantara por gusto, sino porque tenemos obras al lado de casa y los albañiles empiezan a trabajar a las 7 de la mañana para evitar el calor. Por lo visto, esto sólo es el comienzo, ya que en Julio y Agosto está previsto que superemos los 40 grados.

Hoy la mayor parte de nuestro día ha transcurrido en casa. Como teníamos muchas cosas que hacer, nos hemos puesto manos a la obra para dejar todo al día. Es increíble la cantidad de emails que se pueden acumular en un par de días sin mirar el correo. Después de echarle unas horas, hemos dejado todo resuelto.

Kiosko Balluta Bay

Kiosko Balluta Bay

Para despejarnos, a última hora de la tarde, nos hemos ido con la intención de dar un paseo e ir a cenar al Gochi, que es uno de los mejores, por no decir el mejor, restaurante de sushi de la isla. Además es baratísimo, ojalá hubiera restaurantes de sushi así en España. Por desgracia, al ser lunes estaba cerrado, así que nos hemos quedado con las ganas. En su lugar, hemos ido al Sir Alez, una de las terrazas que hay en el paseo marítimo de St Julian’s, llegando a Balluta Bay. La comida no es nada del otro mundo, y muy económico no es, pero con la buena noche que hacía, las vistas a la bahía hacen que sea un sitio agradable.

Cuando nos dirigíamos el Gochi nos hemos encontrado a Guillem y Marta, dos chicos de Granollers que vinieron recientemente a la isla. Ya que habíamos quedado con Ana y Dani para tomar algo, hemos quedado con ellos en tomarnos algo después de cenar. Hemos quedado en vernos en el kiosko de Balluta, que como son vecinos, también les pilla cerca de casa. Así que después de cenar, hemos ido para allá y allí nos hemos encontrado todos. También se han unido Miriam y Neus, que desde esta semana también son vecinas nuestras. Allí hemos pasado un rato agradable, hablando de famoseos y de la vida de los buzos profesionales, ya que Dani lo era y nos ha contado varias anécdotas y cosas peculiares de la vida que llevan, como por ejemplo, cómo hacen sus necesidades debajo del agua. Muy interesante.

Día 229: De cañas con Cristina

Día 229: De cañas con Cristina

Esta mañana hemos seguido poniéndonos al día con todo el trabajo acumulado de estos días, ya que ayer no nos dio tiempo a hacerlo todo, así que de esta forma se nos ha pasado todo el día y parte de la tarde. Pasadas las seis, hemos ido al Eurosport de Birkirkara a intentar conseguir mi equipo de Snorkel. Llevamos intentando conseguirlo desde que me lo trajeron los Reyes Magos por Navidad,  me dijeron que por estas fechas ya lo tendrían, pero nada, no ha habido suerte.

A la vuelta, hemos pensado en llamar a Cristina para tomarnos algo con ella y desconectar un poco, que estábamos saturados de tanto ordenador. Cristina, por lo que se ve, ha recibido la llamada como agua de Mayo, ya que estaba acicalándose, precisamente, para salir a tomar algo. Le hemos pedido que nos llevara a algún bar de su barrio (Msida) y, así ha sido, nos ha llegado a un bar muy maltés situado justo al lado del mar, enfrente del Jubilee. El sitio era bastante cutre, de los que a mí me gustan, pero bien de precio y bien de vistas al mar, todo un fichaje. Mientras nos bebíamos una Cisk (1,50€), se nos ha ocurrido ir al Albert (o L-Ingliz) en Valletta, a esperar a Lola y Elena que salían de trabajar sobre las ocho y media.

Llegando a L-Ingliz con Cristina

Llegando a L-Ingliz con Cristina

Con el Rojito, hemos partido los tres hacia allá y lo hemos aparcado en el parking público que hay en Floriana, justo antes de entrar a Valletta. En el Albert, nos hemos sentado en la terraza y enseguida han llegado Lola y Elena, a las que hacía bastante que no veíamos. Allí nos hemos puesto un poco al día y nos hemos bebido otra cerveza (1,50€), acompañada, como siempre en este sitio, de algo de picoteo. En este punto de la noche, ya le había prometido a Cristina que después me iba con ella al Juuls, así que, a pesar de no estar hoy con espíritu festivo, me he propuesto cumplir mi promesa. A Lola esta vez le ha salido el punto responsable y ha sido imposible liarla.

Una vez ha empezado a hacer frío nos hemos retirado y, antes de ir al Juuls, hemos pasado por casa para abrigarme un poco, que como habíamos salido por la tarde, iba yo demasiado veraniego para el tiempo que está haciendo por las noches. David se ha rajado y ha preferido quedarse en casa. Cristina y yo nos hemos ido con la idea de pasarnos por la jamming del Gochi y, de paso, cenar algo de Sushi, pero cuando hemos llegado nos hemos encontrado que lo estaban cerrando, así que hemos ido directamente al Juuls. Allí nos hemos encontrado con Piotr y su amiga de Polonia que ha venido a visitarle estos días y juntos nos hemos quedado tomando algo en las escaleras que hacen la función de terraza del bar.

Día 193: Martes de bancos, sushi, reuniones, helados, cena y Parranda

Día 193: Martes de bancos, sushi, reuniones, helados, cena y Parranda

Hoy nos hemos levantado más o menos pronto, ya que teníamos que recoger un cheque en Club Class. Como íbamos un poco a contrarreloj, hemos cogido el coche para llegar antes. De allí hemos intentado ir a cobrar el cheque al Bank of Valletta que hay en San Gwann, pero nos han dicho que sólo se pueden cobrar los cheques antes de las doce. Como nos ha parecido algo bastante estúpido y sin sentido, hemos intentado ir al Bank of Valletta que tenemos al lado de casa, en Balluta Bay, donde nos han dicho exactamente lo mismo. Le he preguntado que cuál era el motivo de peso por el que tenía que hacerlo antes de las doce y su única respuesta ha sido que es el protocolo del banco.

Gochi para llevar

Sushi para llevar

Una vez lo hemos dejado por imposible, hemos vuelto a San Gwann, ya que Carmen había salido de currar tarde allí y si venía andando iba a llegar tarde a la cita que teníamos para hablar con la gente del Melounge. Una vez que la hemos recogido y hemos llegado a Spinola Bay, hemos parado en el Gochi para comprarnos una bandeja de sushi para comer. Carmen y yo hemos salido por unos 6 euros cada uno, como veis está genial de precio. David no ha querido nada, que el sushi no es que le entusiasme. Con nuestra bandeja nos hemos ido al Melounge donde habíamos quedado para hablar con los dueños acerca de organizar un evento que llevamos posponiendo desde hace unos dos meses. Hoy ha sido una reunión muy productiva, ya que parece que por fin hemos terminado de concretar todo. Pronto anunciaremos más detalles.

Desde ahí, la siguiente parada ha sido el Mc Donald’s, que David estaba desmayado por no haber comido nada. Allí nos hemos sentado en la terraza que tienen arriba que tiene unas vistas muy bonitas a Spinola Bay. Después hemos pasado por casa a tomar el café y de ahí otra vez nos hemos ido Carmen y yo al Surfside para controlar que todo estaba bien para la fiesta del sábado. De vuelta a casa de nuevo, Carmen me ha invitado a un helado en la que ella dice que «es la mejor heladería de Malta», que está justo enfrente de la bola del mundo del paseo marítimo de Sliema.

Martes The Parranda

Martes The Parranda

Ya por la noche, hemos ido los tres a cenar antes de la Parranda. Aunque es Martes, esta semana hemos decidido cambiarla porque mañana es fiesta, ya que aquí en Malta también se celebra el Día del Trabajador. No sabíamos muy bien donde meternos, ya que no queríamos ir a un sitio donde tuvieran el fútbol a todo volumen. Al final nos hemos decantado por el Sardinella, que está muy cerca del LOVE. El sitio está bastante bien de precio, unos 8 o 9  euros el plato de pasta o la pizza. Estaba todo bastante bueno, excepto el plato de pasta de David que llevaba hígado, es lo que tiene no llevar el diccionario de inglés encima. La única pega es que tardaban demasiado en servir la comida y nos hemos tenido que ir casi con la comida en la boca, ya que no llegábamos a la Parranda.

La Parranda de hoy ha estado genial, ya que al ser festivo mañana, ha venido mucha más gente que otros jueves. Hoy Laura, Cristina y Alberto han vuelto a sacar el Photocall a la calle y la verdad es que han hecho unas fotos muy divertidas con la gente que se han ido encontrando en Paceville. Dentro la fiesta ha transcurrido como siempre, aunque hoy con más caras conocidas que de costumbre. Me he encontrado con Laura, con la que tengo una amiga en común en Madrid. Ha venido a visitar a Diana, a la que también conozco de Madrid y que lleva viviendo en Malta desde Septiembre. Nosotros hoy nos hemos recogido un poco antes de cerrar, ni última copita en el Native ni nada, que ya estaba bien después de todo el día sin parar.

Día 89: Una noche de Reyes perfecta

Día 89: Una noche de Reyes perfecta

El día de hoy ha transcurrido con bastante normalidad. Por la tarde hemos tenido las últimas conversaciones con los Reyes Magos, que aunque muchos no lo sabíais, también vienen a Malta. Además, a los Reyes les faltaba papel de regalo y he tenido que salir en busca de una papelería abierta un sábado a las seis de la tarde. La he encontrado en el paseo marítimo de Sliema, pasada la bola del mundo que gira. Los dueños no son las personas más amables del mundo pero en caso de urgencia no está mal saber que están ahí. Además también tienen fotocopiadora y te imprimen lo que sea si lo llevas en un pendrive. Después de este imprevisto de última hora, he llegado a casa a eso de las 18:30 y lo primero que he hecho ha sido conectar el ordenador con la tele para ver la retransmisión que hacía  rtve.es de la cabalgata de Reyes de Madrid. La verdad es que estando lejos de España y teniendo en cuenta que en el extranjero no existe la tradición de los Reyes Magos, hace ilusión cualquier detalle en este día.

Frankenweenie

Una Noche de Reyes perfecta

Una hora más tarde llegaba David con una bandeja de sushi del Gochi. Así que antes de lo esperado, he tenido mi primer regalo de Reyes, la mejor cena que se puede tener para la noche de Reyes. En ese momento he pensado que qué mejor para acompañar semejante manjar que una botella de vino de tres euros, y me he lanzado a su búsqueda. La verdad es que no ha sido difícil porque ya tengo fichada una tienda de alimentación que abre también los fines de semana justo enfrente de la comisaría de Policía de Sliema. No tienen gran variedad de cosas pero si necesitas una botella de vino o unas cervezas siempre están allí para ayudarte. Además suelen cerrar a eso de las nueve de la noche, bastante tarde teniendo en cuenta los horarios de aquí.

Ya en casa, hemos acompañado el vino y el sushi con un plato de queso manchego y jamón, que todavía nos queda algo de cuando estuvimos en España. Y nada, una cachimba para la sobremesa y una película después de preparar los zapatos delante de la estufa, a falta de árbol de Navidad. La película que hemos elegido para la noche de hoy es la de Frankenweenie de Tim Burton. Tenía muchas ganas de verla y no me ha decepcionado, algo sorprendente teniendo en cuenta las últimas películas del director. Esta vez parece que ha vuelto a sus orígenes de la forma más acertada. Después de todo esto y a la espera de ver si mañana me han dejado algo sus majestades, puedo decir que he tenido una noche de Reyes perfecta.

Día 44: ¡Tenemos coche, un Austin Mini!

Día 44: ¡Tenemos coche, un Austin Mini!

Lo que leéis, ¡nos hemos comprado un coche! Además, por qué no decirlo, es el coche más bonito de toda la isla ;-). Si nos habéis seguido habitualmente, habréis leído que nos hemos quejado un poco del transporte publico aquí en Malta. Así que hemos sondeado un poco el mercado de segunda mano en MaltaPark, la mayor pagina que se dedica a ello. Así hemos encontrado el coche que nos gustaba.

Austin Mini

¡Nuestro coche!

Os presento a nuestro nuevo coche, un Austin Mini de 1971. Se lo hemos comprado a un chico que estudia mecánica superior aquí en Malta. La verdad es que la familia parece ser una apasionada de los coches, ya que tanto el padre como el hijo tienen un Austin Mini también. Y os preguntaréis, ¿por que un coche antiguo? pues tres son las razones principales. La primera que nos encanta el coche a los dos, estos coches tienen un encanto especial de los que igual sólo puedes disfrutar una vez en la vida. La segunda es el precio, nos ha salido muy barato, y como nuestra estancia es temporal no nos queríamos gastar mucho. Y por último, que Malta es un sitio ideal para hacerlo, aquí puedes utilizar estos coches de manera usual, ya que, como la velocidad máxima en toda la isla es de 60 km/h y existen muchos radares, es una tontería comprar un coche nuevo o con más motor. Todo desde nuestro punto de vista. Con el Austin Mini el máximo son 80 km/h, así que no vamos a tener ningún problema. Ahora estamos de papeleo, pero cuando lo tengamos en nuestro poder haremos un posado con él.

Gochi

Ya por la noche, hemos ido a una «jam session» que, para los que no lo sepáis, es una especie de concierto en el que los músicos improvisan sobre la marcha. Allí estuvo nuestra amiga Carmen y otros cuatro músicos más. También nos volvimos a encontrar con Irene. Fue un rato agradable en un pequeño restaurante de sushi llamado Gochi. No lo conocíamos y nos ha sorprendido. Es un sitio muy chulo, muy bien decorado y con muy bien ambiente. Además la comida tiene muy buena pinta y no parece caro, así que seguramente iremos a cenar un día de estos.