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Día 325: El reencuentro con Patri

Día 325: El reencuentro con Patri

Aunque lleva ya dos días en la isla, todavía no he visto a mi amiga Patri, que ha venido a visitarnos a nosotros pero también a otro amigo suyo que vive en Kalkara, donde se está quedando a dormir. Como no estamos muy bien comunicados y además han estado de turismo a saco estos días, nuestro encuentro no se ha producido hasta hoy, cuando ha venido a Sliema para tomar algo con nosotros y sailr. La idea era haber ido también a la playa, pero se nos ha hecho tarde.

Hemos quedado con ella en el Times Square, un bar que está situado justo enfrente del Fortizza (Sliema), en donde también habíamos quedado con María, Nuria, César, Christian, etc… en definitiva, con nuestra family maltesa, que son muy aficionados a este bar. Además los viernes hacen karaoke, y como estos son muy de karaoke, no suelen faltar a su cita semanal cada viernes. Una vez hemos llegado y tras el reencuentro con Patri, nos hemos puesto al día de nuestras vidas, que no la veía desde que estuvimos en Londres, ciudad donde ella reside, allá por Febrero.Después de cenar y bebernos alguna que otra cerveza, hemos decidido salir un poco por Paceville, junto con su amigo Dani, que se nos acababa de incorporar.

Con Nerea y Patri en el Footloose

Con Nerea y Patri en el Footloose

Cuando hemos llegado a St Julian’s también se han incorporado Laura y Nerea, así que todos juntos hemos ido hacia el Coconut, un bar de rock que está situado en la calle que va desde el Burguer King hasta el BarCelona. Allí hemos tomado la primera y cuando hemos decidido cambiar de sitio, hemos tenido las dos primeras bajas de la noche, la de David y la de Dani, que no parecían muy emocionados con la idea de ir al Footloose, nuestra siguiente parada. Siempre que voy a Paceville, me gusta pasar por aquí, ya que allí trabaja Lucía, una amiga nuestra a la que vemos muy poco, y así de paso la saludo. Además tienen ofertas muy buenas en la bebida, así que es lo que más barato sale para beber. Después de echarnos unos bailes como podíamos y de que nos abandonara Laura, hemos decidido ir al Habana, aunque ha sido entrar y salir e irnos al Native. Siempre intentamos evitarlo yendo a otros lugares, pero al final siempre acabamos aquí. Allí ya hemos empezado con chupitos y Nerea, que mañana tiene que madrugar, nos ha dejado a Patri y a mí solos ante el peligro. Sólo os digo que hemos acabado en el Clique y hemos tenido que coger un taxi (con regateo incluído) para volver a casa. Una vez hemos llegado a casa, ya de día, les he pedido a los obreros, que por favor no hicieran ruido, que no nos dejan tranquilos ni los sábados.

Día 290: ¡Hasta pronto Malta! Volveremos…

Día 290: ¡Hasta pronto Malta! Volveremos…
Mini biblioteca en la playa de Sliema

Mini biblioteca en la playa de Sliema

Como ya contamos con dos días más y el encanto de Malta hizo desaparecer el enfado que arrastrábamos por Vueling, los no vuelos, los aviones con luces de coches que sobrevuelan las fiestas reggae, las atenciones al cliente y la broma de pagar otro billete, hoy hemos decidido volver a las playas del Surfside. Pasado el mediodía hemos llegado Fran, Dei y una servidora (David ha preferido bajar más tarde) a la bahía para bañarnos, tomar el sol y picotear con galletis, Bigilla (una salsa maltesa a base de no sé muy bien qué) y unas cervezas. Recomendamos esta playa de piedras porque además de estar al lado del Surfside, local donde se celebra The Parranda, está céntrico, ofrece libros gratis para leer (en un armario bajo la torre del socorrista) y regalan unos ceniceros de playa con forma de monedero estupendos.

Después del picoteo hemos intentado buscar un pastichi mientras esperábamos el autobús que nos llevaría hasta Bugiba para ir al Café del Mar, pero no lo hemos encontrado (nos quedamos con las ganas de probarlo, que dicen que por 30 céntimos matas el hambre y encima están bastante buenos) y nos hemos pedido un bocadillo para llevar. Hemos esperado el bus número 12 pero al ver que no llegaba hemos cogido 222 con la esperanza de poder hacer transbordo en Bugibba. Finalmente ha habido una incidencia en la línea del 12 y hemos ido andando hasta el Café del Mar.  El paseo ha merecido la pena porque tomarte una botella de vino blanco y ver atardecer en la piscina «infinity» de este local no tiene precio. Hacía demasiado viento, pero no ha conseguido borrarnos la sonrisa.

Momento locura en el Café del Mar

Momento locura en el Café del Mar

A eso de las 19.00h han llegado Laura y Joana y tras terminar de ver la caída del sol, hemos decido ir a ver a Elena y Lola a bailar flamenco al Angelo’s. Allí las hemos encontrado junto a las hermanas y la madre de Lola.  Entre sevillana y sevillana, a las que me he atrevido a bailar una -descalza y sin recordarlas demasiado bien- hemos cenado una hamburguesa. Unas cuantas cervezas y la indecisión por ser la última noche, nos han llevado a «re-liarnos» en la van de Manuel, a quien hemos llamado para que supuestamente, en principio, nos llevara a casa. Como no podía ser de otra manera hemos acabado en Paceville. Lola, su hermana María, Elena, su vecino Jose, Dei, Fran y yo lo hemos dado todo «tarimeando» en el Footloose. Hemos acabado en Native. Una última noche de risas y baile que hemos coronado con unas pizzas de atún a las que ha invitado Lola.

Vídeo de una de las sevillanas que se han marcado Elena, Lola y sus hermanas, Isa y María, en el Angelo’s:

Nos quedamos con unos recuerdos increíbles, con gente a la que hemos conocido estupenda, que ya saben donde tienen casa; con una Parranda en el cuerpo (que aunque podrían haber sido dos, menos es nada); con habernos entusiasmado como niños bajo el agua, con tan sólo unas gafas y un tubo; con atardeceres espectaculares; con un moreno que esperamos tarde en irse; con picaduras de mosquitos que parecen heridas de guerra; con unos kilos de más; con un sabor a Captain Morgan y James Cook que será difícil de olvidar;  con una toalla de playa de menos que le regalamos, con mucho gusto, a María -la hermana de Lola; con un vuelo de menos y un billete de más; con menos dinero en la cuenta pero con muchas sonrisas, experiencias y ganas de volver. Pero nos quedamos sobre todo con unos anfitriones increíbles (que lo parten, que son canelita en rama- de la güena) que nos han hecho sentir como en casa: David y Dei. ¡¡¡Gracias!!!  Inhobbukhom hafna!

Día 258: Despedida a la maltesa

Día 258: Despedida a la maltesa

Hoy ha sido el penúltimo día de Sara y Javi en la isla. Mientras ellos han ido a pasar el día a Comino, nosotros nos quedábamos haciendo nuestras tareas habituales. Luego, para descansar un poco, nos hemos enganchado a Black Mirror. Estos días hemos estado viendo la primera temporada, que te deja impactado desde el primer capitulo, y hoy hemos empezado la segunda. Como son capítulos que no tienen que ver el uno con el otro, puedes verlos sueltos. Eso sí, tienen una temática común, los medios de comunicación.

Ya bien entrada la tarde, han llegado más morenos de lo que vinieron ya que han estado desde las diez de la mañana hasta las seis de la tarde en el pequeño islote que se encuentra en la parte norte de la isla. La lancha para ir a ella les ha costado diez euros y han negociado volver un poco más tarde de lo habitual, ya que la lanchas suelen volver sobre las 5 o 5 y media. Nos han contado que han alquilado una tumbona, para intentar estar más o menos cómodos ante la masificación de la Blue Lagoon, les ha costado cuatro euros todo el día.

Monumento Love en Spinola Bay

Reflejo del monumento Love en Spinola Bay

Para despedirnos, hemos decidido ir a dar una vuelta por St Julian’s y Portomaso, ya que no habían visto esta zona, así que hemos ido andando por el paseo marítimo de St. Julians hasta llegar a Spinola Bay. Allí, después de diez meses viviendo aquí, por fin hemos podido ver el reflejo de la escultura LOVE en el agua. Es algo que habíamos leído pero nunca habíamos conseguido verlo porque pensábamos que teníamos que verlo desde el monumento, y hoy por fin nos hemos dado cuenta de que hay que verlo desde uno de los lados, como podéis ver en la foto. Después del gran descubrimiento, hemos bajado hasta Portomaso y hemos llegado hasta la playa de Paceville. Después de hacer hambre con el paseo, hemos ido a cenar al Gululu, que es un restaurante de comida maltesa que se encuentra en Spinola Bay. Allí hemos pedido un picoteo compuesto de  varios dip malteses, en el que no podía faltar la Bigilla y las famosas Gallettis. También hemos pedido unas Ftira L-form para compartir, que son una versión maltesa de las pizzas italianas. Hemos pedido una que llevaba hummus y otra con la típica salchicha maltesa, todo bastante rico. Para terminar la noche y que se despidieran bien de la isla, nos hemos ido a dar una vuelta por Paceville y hemos hecho una pequeña ronda de chupitos por alguno de sus locales. Hemos estado en el Footloose, en el Coyote y hemos terminado en el Native, como no podía ser de otra manera. El Coyote nos ha sorprendido gratamente, ya que aún no habíamos estado, así que habrá que repetir para salir un poco de la rutina.

Día 173: Noche improvisada

Día 173: Noche improvisada

Aunque ayer estuve todo el día medio malo, seguramente por haberme confiado con el buen tiempo de estos días, hoy ya me encontraba bastante mejor. Por la mañana, mientras David se ha ido a una reunión con la escuela Elanguest, yo me he quedado en casa trabajando un poco. Elanguest es una escuela pequeñíta y familiar en la que trabaja de profesora Lara, una amiga nuestra. Está situada en Paceville y parece ser que a partir de ahora también colaboraremos con ellos. La verdad es que se nota que empieza la temporada alta y mucha gente empieza a planificarse para venir a estudiar inglés en verano.

Por lo demás, el día ha transcurrido de lo más normal y tranquilo hasta que ha llegado la noche. Por la tarde, Lucía nos ha propuesto ir a su casa para cenar y despedir a Jesús, compañero suyo del Footloose, que se marcha en unos días de Malta. Al final nos hemos animado y hemos decidido ir a la cena. Había que preparar algo y, para variar, nosotros hemos recurrido a uno de nuestros platos de siempre, el hummus, que se prepara muy rápido y hace bien el apaño como aperitivo. Vamos a tener que empezar a aprender recetas nuevas, que últimamente nos estamos repitiendo demasiado.

En Footloose

En Footloose con un poco de humo

En la cena, aparte de Jesús y Lucía, también estaban Miriam, los compañeros de piso de Lucía, y Elo y sus dos amigos franceses, a los que Lucía había conocido la noche anterior. Tenemos que decir que Lucía nos ha sorprendido como cocinera, ya que ha preparado unas albóndigas de soja que estaban buenísimas. Para la sobremesa hemos podido disfrutar de las coreografías de Mathieu, uno de los franceses, que no tiene nada que envidiar a Britney Spears. Después de cenar nos han liado y hemos ido a tomar algo con ellos al Footloose. Allí han empezado a correr las jarras de bebida y lo que pretendía ser una copa, se ha ido de madre. De lo que viene después, no nos acordamos mucho.

 

Día 156: De Birgu a Paceville

Día 156: De Birgu a Paceville

Esta tarde, David, uno de los voluntarios, nos había convocado en Birgu para hacer una cena en su casa. A eso de las seis, hemos pasado a recoger a Laura y Cristina y de paso, conocer su nueva casa. Hace unas semanas, por fin dejaron el castillo, la famosa maisonette en la que hemos hecho tantos eventos. El cambio ha sido a mejor, ya que, aunque su antigua casa de Birkirkara era impresionante, por su tamaño, su decoración antigua y su terraza, la de ahora es mucho más acogedora y está mucho mejor situada, en Msida, a cinco minutos del mar.

Preparados para salir

Cena en Birgu

Una vez echado el ojo a su nuevo hogar, como hemos podido, nos hemos metido en el rojito. A Laura, bautizada temporalmente como «la duquesita», la hemos dejado delante porque iba con muletas y, aunque le ha costado un poco meterse, nos hemos apañado bien. En unos quince minutos estábamos en Birgu y allí ya estaba David junto con Selina y Adina, dos voluntarias alemanas. Mientras esperábamos, hemos empezado a jugar a un juego de cartas muy parecido al que en España llamamos «culo». Creo que ha sido la primera vez que jugaba a las cartas en otro idioma y la verdad es que la experiencia ha sido divertida. Enseguida han llegado Alessia y Alberto con la compra de la cena y la bebida, y al rato también se nos ha incorporado Marco, el compañero de piso y voluntariado de Laura y Cristina. Hoy la verdad es que estábamos un poco vagos y hemos dejado que nos hicieran la cena Alberto, David y Alessia.

Después de cenar, hemos seguido bebiendo algo y poniendo en común, con los italianos Alessia y Marco, los grupos y programas de televisión que eran famosos tanto en Italia como en España. Pensábamos que conocían a las Mamachicho, pero para nuestra sorpresa, nos empezaron a mirar raro cuando les hablamos del tema. Después de ver algunos vídeos frikis, llegó Ángela y nos fuimos repartidos en dos coches hasta Paceville. De camino, dejamos a Laura en su casa, que aunque es una valiente, era un poco peligroso meterse en la boca del lobo con sus muletas. El camino ha estado amenizado por los temazos que nos hemos marcado Cristina y yo, a falta de radiocassette buenas son gargantas.

La segunda parada de la noche fue el Playground, una discoteca bastante peculiar en la que nunca habíamos estado, que está situada en la calle del casino Dragonara. La entrada era un largo pasillo que daba la sensación de cueva. El sitio por dentro era bastante antro, aunque está bien conocer cosas diferentes. Si no fuera porque los djs no estaban teniendo su mejor noche con el drum and bass, nos habríamos quedado más tiempo, pero un mini grupo formado por Ángela, Cristina, David y yo, decidimos desertar antes de que fuera demasiado tarde. Así que, como no podía ser de otra forma, hemos terminado la noche entre el Native y el Footloose. Nos quejamos siempre del Native, pero tiene algo que nos hace volver una y otra vez. ¿Qué será?

Día 141: Teletransporte

Día 141: Teletransporte

Como ya dijimos ayer, anoche nos tuvimos que quedar en Bugibba a dormir, ya que perdimos el último autobús, que pasaba a las 22:50. Pero después de ver el desayuno que Carmen nos tenía preparado esta mañana, fue una gran idea haber decidido quedarnos allí a dormir, ojalá perdamos más autobuses. Así que, con el estomago lleno y las pilas cargadas, nos hemos venido a casa a eso de las once de la mañana, que habíamos quedado con Mikel para llevar el coche al taller. Finalmente Mikel no ha podido venir, pero hemos conseguido encontrar el taller y hemos dejado el coche allí. Mañana tenemos que llamar sobre las tres para saber si nos lo pueden arreglar o no. Crucemos los dedos.

Spinola Bay

Día soleado en Spinola Bay

Deprisa y corriendo, nos hemos ido a Paceville ya que teníamos una nueva reunión en Footloose. Allí nos hemos encontrado con Carmen y hemos avanzado en una idea que no podemos hacer pública aún, pero en cuanto terminemos de concretarla os lo haremos saber. Después de la reunión y con el socecillo que hacía, nos hemos ido el trío lalala y Lucía, una gallega encantadora que trabaja en el Footloose, a Spinola Bay a tomar una cerveza en una de sus terrazas. Como la mayoría estaban cerradas y hacía un día espléndido, hemos comprado un par de latas de cerveza en un pequeño bar y nos las hemos tomado al lado del mar. Como podéis ver, las vistas que teníamos eran impresionantes, así las cervezas saben mucho mejor.

Ya por la noche, después de salir del gimnasio, había un acontecimiento importante también aquí en Malta, ya que el Barça-Real Madrid lo es alrededor de todo el planeta. Cómo no, nosotros nos unimos a la quedada para ver el partido en el Surfside, que estaba repleto de españoles. Durante el partido, nos enteramos de que era el cumple de Carlos, otro gallego que, aunque no lleva mucho en la isla, nos dejará próximamente. Después del partido hemos ido al Footloose a celebrarlo, que además Lucía le tenía preparada una pequeña sorpresa en forma de champán. En días como hoy, no estaría mal que existiera el teletransporte, que aunque la isla sea pequeña, uno termina agotado de estar todo el día de un sitio para otro.

Día 138: El día del jamón

Día 138: El día del jamón

Hoy nos hemos ido a comer con Carmen a Bugibba. Esta vez hemos tenido que ir en autobús ya que nuestro coche pierde agua y no queremos moverlo mucho hasta que no pase por el mecánico. Aprovechando el buen día que ha hecho, hemos tendido una alfombra en su balcón y nos hemos colocado allí como hemos podido para comer. Carmen ha preparado quinoa con verduras y una ensalada y nosotros hemos hecho una empanada de bacon con dátiles. Para beber hemos llevado una botella de vino rosado espumoso recién comprada en el Towers. Después de esta gran comida, hemos estado bastante tiempo de sobremesa en el balcón, aunque en cuanto se ha ido el sol nos hemos tenido que meter dentro.

Después ha venido Bea, la Kinky Blonde, y hemos estado hablando de nuevas ideas para la Parranda. La idea era ir todos juntos al Día del Jamón, pero Bea y Carmen estaban caseras hoy, así que hemos ido David y yo solos. El Día del Jamón era un evento organizado por la gente de Made in Spain, que son españoles que se encargan de importar  productos ibéricos a Malta.

Españoles en Malta apoyando el 23F

Españoles en Malta apoyando el 23F

Pasadas las ocho y media, llegábamos al Lady Di’s Bar, el pequeño bar de Sliema donde tenía lugar el evento. Se supone que era una degustación de jamón, pero yo ni siquiera he probado un trozo ya que había demasiada gente y no había previsiones de comida para todos. Lo que sí he probado ha sido la tortilla, exactamente dos trozos, ha sido todo un logro ya que las bandejas no duraban llenas ni un minuto, todos nos abalanzábamos como si no hubiera un mañana. También hemos aprovechado la ocasión para hacernos todos la foto que veis, con la pancarta que se ha currado la Lulu, en apoyo a las manifestaciones del 23F que tenían lugar hoy en España. Aunque estamos lejos, tenemos siempre en mente la penosa situación de nuestro país.

En el Lady Di’s Bar hemos coincidimos con muchos amigos y también hemos conocido a otra gente, como Clara y Joselu, una pareja recién llegada que también había contactado con nosotros antes de venir a Malta. Clara es enfermera y en apenas cuatro días que lleva en la isla, ya ha encontrado trabajo en una clínica. Eso se llama empezar con buen pie. Con ellos, con Vanesa y con el estómago vacío hemos decidido ir a cenar y a salir un poco por Paceville a eso de las doce. Como éramos cinco, hemos cogido una van, que nos ha llevado por dos euros.

Una vez hemos llegado a Paceville, hemos cogido una porción de pizza por 1,30€ y la verdad es que estaba riquísima. Después hemos ido a tomar algo al Soho, uno de los club más bonitos de Paceville y al final, muy a mi pesar, hemos acabado en el Native. Hoy estaba especialmente abarrotado de gente y era imposible estar a gusto, así que después de aguantar unas dos horas, hemos decidido cambiarnos al Footloose, aunque ya prácticamente estaban cerrando. Una vez ha cerrado, hemos estado cantando nuestro propio repertorio en la puerta, mientras esperábamos a Lucía. Como no salía, hemos decidido irnos a casa, no sin antes comer una hamburguesa de un euro, en la hamburguesería que está justo enfrente. La verdad es que están muy buenas y por ese precio merece la pena irse a dormir con el estómago lleno.

Día 131: La vida nocturna

Día 131: La vida nocturna

Llegó el sábado y después de estar ayer tranquilos durante todo el día, hemos recuperado fuerzas suficientes para volver a la carga. El plan de hoy era ir al cumpleaños de Delfín. Él y su novia, María Jose llegaron hace poco a la isla, con muchas ilusiones y nuevos proyectos, y seguro que con la fuerza que tienen pueden conseguir todo lo que se propongan.

En el cumple de Delfín

En el cumple de Delfín

Ya preparados hemos ido para la casa de Delfín y Maria Jose que está en Swieqi, un barrio residencial muy tranquilo, formado por más casas que pisos y más orientado a familias. Para los que busquen la tranquilidad es una buena opción, ya que además se encuentra muy cerca de St. Julians, centro neurálgico del ocio y restauración. La verdad es que la casa impresiona, tienen la parte de abajo ya que arriba viven sus caseros, pero tienen un patio maravilloso y una piscina privada, que esperamos probar cuando llegue el buen tiempo. Allí nos hemos reunido una buena pandilla, con la incorporación de cuatro recién llegados a Malta, entre ellos Inma, una gaditana que nos había contactado por el blog y con la que teníamos pensado vernos el lunes. Para cenar hemos disfrutado de las delicias que nos tenían preparadas, un delicioso Cous Cous y la tradicional tortilla de patatas. Listos para salir, nos hicimos la foto de grupo que podéis ver.

Dispuestos a recorrer Paceville, nuestra primera parada fue el Places, que ha sido reinaugurado después de las reformas que han realizado. El club, con una decoración minimalista y con la música dance como estandarte, ha quedado muy bonito, aunque algo raro de distribución. La fiesta la organizaba nuestro amigo Dani, así que los asistentes nos conocíamos casi todos y nos encontrábamos como en familia, Entre ellos estaba Vane y un montón de amigos con los que habíamos quedado allí. Después hemos seguido la ruta por Footloose y Qube para visitar a nuestros camareros favoritos, Lucía, Ángel e Íker. En ambos suena música internacional bastante comercial y tienen precios muy buenos en las jarras y tablas de chupitos. Para terminar acabamos en el Native, donde principalmente suena música latina, sobre todo reggaeton, salsa y bachata, aunque a veces ponen algo de música española e internacional

Después de esta pequeña guía de los clubs de Paceville, ya sólo me queda comentaros que existe un after hour llamado Clique, en el que podéis terminar a altas horas. Yo todavía no he llegado a entrar, pero seguro que habrá muchas oportunidades.

Día 126: Encuentros

Día 126: Encuentros

Después del fin de semana tan intenso, hemos pasado la mañana descansando y relajándonos un poco de las idas y venidas. No sabíamos lo que nos esperaba por la tarde, ya que ha sido todo bastante improvisado.

Nos ha tocado algo muy duro, ya que teníamos que elegir al dj de The Parranda, y con el nivelazo que han tenido Angel (DJ Rico) , Alberto (DJ de la Hera) y Bea ( DJ Kinky Blonde) la decisión era muy difícil. Al final nos hemos decantado por dj Kinky Blonde, que arrasó el jueves pasado y creemos que es la que más encaja con nuestro concepto musical y el estilo de la fiesta. Así que hemos tenido que pasar por el duro momento de comunicar la decisión y ha sido bastante difícil teniendo en cuenta que ya consideramos a los tres como amigos. Carmen se lo ha dicho a Alberto y nosotros hemos quedado con Ángel. Él nos ha ayudado un montón y es un chaval encantador, este albaceteño quiere comerse el mundo en Malta y seguro que lo conseguirá . ¡Muchas gracias Ángel!

Encuentros en Malta

Encuentros en Malta

Después del mal sabor de boca, habíamos quedado para conocer a Isabel, una arandina que venía a visitar Malta con un grupo de amigos y se puso en contacto con nosotros a través del blog para intentar encontrar un guía turístico que les hiciera una buena ruta durante los cuatro días días que iban a estar aquí. Como el fin de semana estuvimos en Gozo, no hemos podido quedar con ella hasta hoy. Nos hemos encontrado en Sardinella, donde estaban terminando de comer, ya que habían llegado muy tarde de su visita a Gozo. Eran unos diez amigos, todos ellos de Aranda de Duero (Burgos), tierra de buen comer gracias a su lechazo y su buen beber por su vino de Ribera del Duero. Después hemos caminado por el paseo marítimo hasta llegar al Peppy’s, un restaurante con vistas al mar que está situado en la playa de Sliema. Allí hemos estado tomando una cerveza contando experiencias de Malta. Ha sido muy agradable pasar la tarde con ellos.

Les hemos dejado en el LOVE, ya que se alojaban en el hotel St Juliani, que está justo enfrente. De ahí hemos ido hasta Paceville, donde teníamos nuestro próximo encuentro con Vito, un malagueño que está trabajando para la escuela EF, una de las más grandes de la isla y con sedes en casi todo el mundo. Hemos estado en el Native, donde nos ha invitado a un cóctel y hemos tenido nuestra primera toma de contacto para reunirnos con EF y empezar a colaborar con ellos. De vuelta a casa, nos hemos encontrado con Iker, relaciones publicas del Cube, con el que hemos estado un rato charlando y después nos ha invitado a tomar otro cóctel. Ya que estábamos por allí, también nos hemos pasado por Footloose para ver a Lucía y Angel, que estaban espectaculares disfrazados de vampiros.