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Día 282: Las piscinas naturales de Sliema

Día 282: Las piscinas naturales de Sliema

Soy Lola, ya estuve de visita por Malta en Noviembre y esta vez he vuelto acompañada de Fran para disfrutar del verano en Malta. Hoy hemos ido los dos a visitar Valletta. Hemos cogido el bus número 22 y después de que nos diera una gran vuelta, hemos llegado a la capital. La ciudad se desvestía de las fiestas que han sido hace no mucho y todavía quedaban luces, guirnaldas y gran cantidad de esculturas de Santos y Vírgenes. Pese a esa decoración, la Valetta sigue teniendo ese aire decadente; una ciudad extraña, vieja, de color de piedra que sin embargo cuenta con una gente muy amable y unas vistas espectaculares. Tras andar casi todas las calles, el calor nos ha obligado a irnos de vuelta hacia Sliema.

Piscinas naturales junto al Surfside

Piscinas naturales en Sliema

Hemos decidido bajarnos un poco antes de Balluta y tras andar un buen rato, comernos los bocadillos por el camino y preguntar en varios locales para alquilar un coche, nos hemos encontrado con el Surfside. Me ha hecho tanta ilusión reconocerlo que nos hemos tomado el café en la terraza que está a la altura del paseo marítimo. Por cierto, un café con Baileys gigante y buenísimo, algo caro, pero muy rico. A Fran le ha encantado el lugar por las vistas a las piscinas naturales, así que hemos terminado también pidiéndonos un GinTonic. Gracias a la conexión wifi «free» nos hemos puesto al día con la historia del Malta, hemos dado envidia a nuestro amigo Víctor enviándole algunas fotos y hemos esperado a que Dei viniera y se tomara algo con nosotros.

Finalmente no hemos podido resistirnos a bañarnos en las piscinas naturales que están junto al Surfside y después de haber salvado unos cuantos gritos por la extraña sensación de tocar el musgo adherido a las piedras, hemos disfrutado, como siempre en Malta, de un agua súper limpia y con buena temperatura. De vuelta a casa de David y Dei, nos hemos encontrado con el kiosko Dixies, allí hemos pedido una pizza rúcula y jamón y una mini-botella de vino blanco, que era peor que cualquier vino peleón. Lo bueno es que el atardecer, estas vistas y lo buena que estaba la pizza han hecho que terminemos el día de lujo.

Para rematar, una peli en casa :» Una pistola en cada mano», de Cesc Gay. Muy recomendable con protagonistas como Ricardo Darín, Luís Tosar, Javier Cámara, Leonor Watling, Eduardo Noriega y Candela Peña, entre otros. Profunda, divertida y directa, aborda temas muy humanos. Diferentes historias con diferentes parejas de actores en las situaciones más surrealistas.

Día 181: Flamenqueando en Malta

Día 181: Flamenqueando en Malta

Hoy nos tocaba grabar el vídeo para la fiesta del jueves. Para ello nos ofrecieron ayuda Inma y Lola, dos andaluzas con mucho arte. Decidimos grabarlo en el paseo maritímo de Sliema, al lado del Surfside, donde nos encontramos con ellas y con Elena que también venía a ayudarnos. Antes de bailar tenían que entonarse un poquillo, así que compramos unas cervecitas para tomárnoslas al sol antes de empezar a grabar. Después de que se arreglaran y se retocaran como unas veinte veces, hemos empezado a grabar. Ha sido todo un escándalo, había conductores pitando, gente parándose  a mirar y al final hasta hubo aplausos desde una terraza del edificio de enfrente. La verdad es que nos lo hemos pasado muy bien grabándolo. Aquí podéis ver el resultado:

Foto de después del rodaje

Foto de después del rodaje

Para celebrarlo, las hemos invitado a comer en el kiosko Dixies, que se encuentra en el parque que hay al lado de la playa de Sliema y desde el que se puede disfrutar de unas vistas muy bonitas al mar y a St Julian’s. Además con el día tan bueno que ha hecho ha sido un gran placer para los sentidos. Allí hemos tomado unos bocadillos (unos 4€) y unas cervecitas bien frías. Después hemos pasado la sobremesa contando las anécdotas del vídeo y hablando de la vida en Malta en general. Las tres se encuentran muy a gusto en la isla, les pasa lo mismo que a nosotros, que están encantadas con el clima y con lo divertido que es vivir aquí. A las cuatro, como todos teníamos cosas que hacer, nos hemos ido cada uno por nuestro lado. Nosotros hemos pasado por casa rápido a dejar todos los bártulos, pero enseguida nos hemos ido, ya que teníamos una reunión pendiente con Martin y habíamos quedado en el City of London para vernos.

Martin, que sigue sin invitarnos a la cena o comida que nos prometió en su casa y que esperamos que después de leer esto nos haga una invitación formal, nos hizo esperar un poco pero al final llegó. Estuvimos hablando de muchas cosas que teníamos pendientes, como la organización de la fiesta de este jueves y los futuros planes para el verano. Hemos sido afortunados de encontrarle en este viaje, o de que él nos encontrara, ya que el haberle conocido nos está trayendo muchas cosas buenas en esta aventura de Malta.

Día 171: El sol es para tomarlo con amigos

Día 171: El sol es para tomarlo con amigos

Grandioso ha sido el sol que resplandecía esta mañana en Malta, así que dispuestos a aprovechar el día, hemos decidido salir a comer fuera. Nos hemos lanzado a la calle con rumbo a la playa de Sliema para ver si nos poníamos un poco morenos. Pronto nos ha entrado el hambre, así que hemos ido al kiosko Dixies para comer algo. Este pequeño lugar se encuentra metido en el parque que se encuentra al lado de la playa en el que viven muchos gatos que incluso se dejan tocar.

Cuando hemos llegado nos hemos encontrado a Fátima y Montse con las que he estado hablando y con Mayte e Iñigo, con los que ha estado Dei. Estaban igual que nosotros aprovechando el día espléndido que nos había regalado este último domingo de Marzo. Nos hemos decidido por un bocata de pollo y uno de cerdo (4,50 euros). No eran nada del otro mundo, sobre todo el de cerdo que estaba muy seco, pero bueno con una Cisk (2 euros) entraba mejor. Fátima se pidió una pizza caprichosa (9 euros) que tenía muy buena pinta. Y como dice mi madre, si una cosa tiene buena pinta mejor sabrá, y así ha sido.

Playa Sliema

Playa Sliema

Sobre las cuadro, nos hemos movido a la playa que queda cerca del Surfside para encontrarnos con la family maltesa. Allí estaban María la portuguesa, Maria, Nuria y Toni con unos amigos aprovechando los rayos del sol. Aquí otra cervecita no podía faltar para disfrutar de las fantásticas vistas que podéis ver en la foto. Cuando el sol se ha ido de esa parte de la playa, hemos decidido volver a la parte en la estábamos al principio, donde hemos podido resguardarnos del viento al lado de unas rocas. Una vez más el sol nos ha abandoado y como ha empezado a hacer un poco de rasca, hemos decididos ir a casa a cambiarnos, ya que llevábamos pantalón corto y chanclas. Pero ya una vez en casa el sillón nos ha atrapado y nos hemos quedado viendo Argo, la película ganadora del Oscar de este año. Es muy recomendable verla, nos ha gustado a los dos.

Día 121: Vaya ritmo llevamos…

Día 121: Vaya ritmo llevamos…

Esta mañana hemos tenido una reunión con Martin. Hemos quedado en el City of London para hablar acerca de The Parranda y otros futuros proyectos que tenemos entre manos. Mientras le esperábamos nos hemos encontrado con Sergio y María, una chica sueca con raíces españolas muy simpática. Cuando estábamos hablando con Martin nos ha llamado Ney, que acaba de llegar a la isla y quería conocernos. Ney, es un brasileño afincado en España que nos escribió antes de venir para que le echáramos una mano con el tema de os cursos y el alojamiento. Como Martín también ha estado viviendo en Brasil, allí hemos estado recordando viejas historias. También ha surgido la idea de organizar una cena brasileña.

Playa de Sliema

El Dixie’s a lo lejos (arriba)

Después nos ha llamado Vane y se ha unido a nosotros para comer. Hemos ido al Dixie’s, que es un kiosko que está justo al lado de la playa de Sliema, y nos hemos comido unos bocadillos. Por unos cuatro euros puedes elegir entre una gran variedad, no son gran cosa pero por lo menos puedes comer por poco dinero al lado del mar. Después me he ido pitando porque había quedado con Raquel a las 16:30 para ir a clase de inglés. Y a esa hora, allí estaba puntual en la parada del autobús esperándola para ir a Hamrun, que es donde tenemos las clases del curso del Ministerio. Solemos coger el 24 o el 32, que nos dejan en Msida, justo al lado del mar, y de ahí caminamos unos cinco minutos hasta la escuela.

Cuando hemos llegado sólo estaban Javi y la profesora, así que hemos empezado la clase con sólo tres personas. Un poco más tarde ha llegado Jose, igual lo conocéis por este vídeo tan chulo que hizo patinando por Malta. Como sólo hemos estado los cuatro españoles y en general tenemos un nivel de inglés aceptable, hemos avanzado bastante. Una vez ha acabado la clase de nuevo hemos ido hacia Msida para coger el bus y allí hemos dejado a Javi que se volvía en su lancha motora hasta Sliema, donde vive durante estos meses de frío hasta que pueda volver a su barco.

Cuando he llegado a casa nos hemos ido al gimnasio para rematar el día. Como veis llevamos una semana bastante movidita, estamos que no paramos. Además los distintos proyectos que tenemos están empezando a dar sus frutos, así que no podemos estar más contentos.

Día 54: Lola ya está aquí y, ¡todo es maravilloso!

Día 54: Lola ya está aquí y, ¡todo es maravilloso!

Sí, soy yo, Lola, para otros muchos María Serrano, la «suertuda maravillada» que ha visitado por primera vez a los protagonistas de La aventura de Malta. Tras esta breve presentación, obligada por Dei, os cuento cómo he vivido mi llegada a la isla.

Los Davices me reciben en el aeropuerto

David y Dei me reciben en el aeropuerto

El avión ha sido tan puntual que me ha sorprendido, Ryanair se ha portado esta vez. A las 13.30h he aterrizado en Malta y me ha recibido un tiempo delicioso: sol y una temperatura estupenda, algo que se agradece tras el frío de Madrid y el madrugón para coger el vuelo.

Creía que Dei y David me esperarían en la puerta de salida con globos y un cartel de bienvenida, pero el nuevo bólido les ha jugado una mala pasada y no han llegado a tiempo; para no perder la costumbre han llegado tarde pero esta vez no por su culpa…, ahora os contaré. Y pasado el tiempo que dura un cigarro, ahí estaban con su nuevo coche, que se abría camino entre el resto de automóviles del aeropuerto con toda la gracia: «Hacían gentes», que se dice en mi pueblo, es decir, todo el mundo los ha mirado…

Les he echado esta foto antes de bajarse del coche, para luego darles uno de esos abrazos que reconfortan y con los que no puedes dejar de sonreír. Me han explicado que han llegado tarde porque el coche, aparcado frente a su casa, no les ha arrancado antes de salir hacia al aeropuerto. Pero tras pedir ayuda a un maltés (muy amable) han empujado al coche por una cuesta y lo han conseguido arrancar.

Me han dado a elegir el lugar que visitar, pero después de 5 años de mi primera visita a Malta y con los nervios de la llegada, he preferido que elijan ellos. El destino ha sido Mdina, una ciudad preciosa donde me han invitado a comer en el Fontanella, un bocadillo de pollo y una pinta de cerveza, todo estaba buenísimo. Muy típico nuestro, hemos estado haciendo un reportaje de fotos para la posteridad.

Antes de que anocheciera hemos ido al Dixie, donde he conocido a una parte de los españoles que David y Dei conocen en Malta. Casualidades de la vida, he estado con Lali, una compañera de trabajo que también ha decidido venirse a vivir a este pequeño país. Tomando una cerveza nos han animado a ir a una fiesta que «iba», y ahora os explico el porqué de ese verbo en pasado, a tener lugar en el Surf Side. La fiesta prometía porque con 6€ aseguraban bebida y comida, pero al final la noche ha sido totalmente diferente. En lugar de estar en el Surf Side, hemos estado en casa de Jarlé (o como se escriba, nadie lo sabe) y Gorka. Una fiesta en casa de estos dos chicos que se han visto con 50 españoles, por lo menos, ocupando su estupendo hogar. Menos mal que tenían patio. Ahí he conocido a Carmen, Cristian y César, y otros tantos, como Granada y las tres chicas de Albacete…

La fiesta en la casa se acabó pronto, así que hemos ido al Juuls, donde te puedes tomar unos mojitos de fresa exquisitos (7€), bailar reggae y sorprendentemente fumar en su interior. El sitio estaba lleno y como queríamos cambiar de música, hemos ido Paceville, la zona de discotecas. Hemos estado en el Native, bailando música latina, española y rumbas…Ha sido realmente divertido, porque el camarero nos ha invitado a dos bandejas de 12 chupitos (que vale 9,90€), dos copas (2,50€) y una jarra de Vodka con Redbull, que eran pedidos que sobraban de gente que les pedía y luego se piraban y/o no pagaban ni volvían, así que en vez de tirarlo nos lo dieron y como os imagináis, ese camarero se ha ganado nuestra simpatía en un momento. Animados por el alcohol hemos aguantado hasta que hemos decidido cambiar de bar para ir al Hugo’s, una discoteca donde hemos bailado un poquito de techno house.

Ha acabado la noche, después de tomar una hamburguesa y andar un buen rato hasta llegar a casa. Las agujetas de bailar ya se notan y el sueño y el cansancio me pueden así que me voy a dormir en el colchón hinchable muy cómodo (que estreno hoy) y feliz por estar disfrutando otra vez de la compañía y las risas de David y Dei.

Pd: No dejéis de ver las fotos que adjunto aquí abajo 🙂