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Día 337: Miguelito, no es un adiós, es un hasta luego

Día 337: Miguelito, no es un adiós, es un hasta luego

Últimamente no cesa el ritmo de gente de nuestro círculo que abandona la isla. Es lo malo de vivir en un país de paso para la mayoría, y en el que la gente suele venir a pasar temporadas cortas, y ahora que se acaba el verano es cuando se nota aún más esto. Además, como las despedidas se van sucediendo en muy poco espacio de tiempo no da tiempo a asimilar una marcha, cuando ya tienes la siguiente.

En este caso nuestro protagonista es Miguelito, uno de los miembros de la family maltesa. Caprichos de la vida, le conocimos a los pocos días de llegar a la isla en un viaje de autobús, cuando volvíamos de una protesta a Rajoy que se hizo en Valeta,  pero justo el día de después se iba junto con su novia después de pasar una temporada el año anterior.  Luego volvió por aquí en Abril y ahí fue cuando realmente empezamos a conocer a esta pedazo de persona. Hemos vivido muy buenos momentos con él en fiestas, BBQ, festivales y quedadas de cervezas. Se va a notar su ausencia.

Para despedirnos de él, hoy hemos quedado todos para cenar. Antes de la cita Dei ha estado terminado de montar el vídeo de la última The Parranda Beach Party del verano. Aquí os lo dejo:

Despedida de Miguelito

Despedida de Miguelito

A eso de las siete hemos llegado al Times Square, el bar que nuestra family utiliza como base de reuniones, ya sea para tomar una cerveza o para hacerse un karaoke los viernes. También es un buen lugar para ver partidos de fútbol. Después de tomarnos una allí, hemos ido todos juntos a cenar al Surfside. Como es miércoles, había mucho ambiente ya que es el típico día que los malteses salen a cenar y también de fiesta. Como dice Dei, los miércoles son los nuevos jueves. Allí ha corrido el vino que daba gusto ya que había una oferta y por cada dos cena de dos personas que hemos pedido nos regalado una botella de vino. Como éramos catorce ya podéis echar cuentas de cuantas botellas han caído. Una vez hemos terminado, la mayoría se ha ido a casa, pero quedamos cinco para tomarnos la última en una fiesta que se celebra los miércoles de verano en el mismo lugar donde celebramos The Parranda. Se llama A Little Crush, y hoy era la última del verano. La música era electrónica pero con gusto. Después de estar allí un rato al final hemos tenido que decir: ¡Bye bye Miguelito! Esperamos que la vida te sonría y que vuelvas pronto por aquí.

Día 331: El verano se va y Marta y Guillem con él

Día 331: El verano se va y Marta y Guillem con él

Ya no quedan nada más que dos días para despedirnos del verano. Este último mes hemos despedido a mucha gente de nuestro alrededor y de momento la sangría no para. Hoy tenemos la despedida anticipada de Marta y Guillem. Anticipada porque aún no se van, ya que estarán una semana más en la isla, pero así aprovechaban para tener a todos juntos por un día.

Así que después de estar por casa con las cosas habituales (blog, correos, internet y organización de The Parranda), nos hemos puesto guapos, o por lo menos lo hemos intentado, y nos hemos ido a su casa, que nos pilla a menos de un minuto de la nuestra. Han sido nuestro vecinos por casi seis meses y les conocí nada más llegar a la isla, ya que nos habían escrito antes de su llegada para apuntarse a un curso en la escuela ESE, una escuela de inglés que se encuentra en Paceville y con la que colaboramos.

Despedida de Marta y Guillem

Despedida de Marta y Guillem

Cuando hemos llegado a su casa, nos quedamos con la boca abierta de la impresionante terraza que tenían en su piso, con vistas a Balluta Bay. Como hemos llegado un poco tarde ya había pasado la ronda de las hamburguesas, así que nos hemos quedado sin probarlas. Menos mal que Guillem nos ha hecho unos perritos buenísimos para que le perdonáramos. El vino, el rebujito que magistralmente han hecho Neus y Miriam, y las cervezas de última hora, han acompañado esta fantástica velada. Además, ya se sabe que de una cena salen muchos planes, así que mañana, para seguir, posiblemente iremos a la Closing Party de Gianpula, una discoteca al aire libre que se encuentra en Rabat, en el centro de la isla. Después de la cena, ya a eso de las dos de la madrugada, nos hemos ido al aeropuerto a recoger a Javi, un amigo del pueblo de Dei, que viene a pasar el fin de semana con nosotros. Nada más recogerle les he dejado directamente en Paceville de fiesta y yo me he ido a dormir a casa.

Día 328: Cenita y poker en Mosta

Día 328: Cenita y poker en Mosta

Hoy hemos estado trabajando todo el día, que durante el fin de semana siempre se nos acumula bastante trabajo. Por la tarde nuestra idea era ir a Kalkara a visitar a Patri, pero no ha podido ser, porque ayer estuvieron de Boat Party y hoy no tenían cuerpo, así que hemos pospuesto la quedada para despedirnos a las ocho en Valletta y tomarnos algo por allí.

Concatedral de San Juan (Valletta)

Concatedral de San Juan (Valletta)

A Valletta hemos ido con el Rojito, ya que luego habíamos quedado para cenar en Mosta, en casa de Lola. Con Patri habíamos quedado en encontrarnos en el Albert’s, pero como hoy era lunes, estaba cerrado, así que hemos decidido ir al Tico-Tico y hemos tenido la misma mala suerte. Así que ya sabéis, el lunes no es un buen día para ir a Valletta. Finalmente nos hemos sentado en la terraza de uno de los bares que hay al lado de la concatedral. Después, queríamos que Patri se viniera a Mosta a cenar, pero como su vuelo sale mañana bien prontito, no ha podido ser, así que nos hemos despedido y hemos partido hacia casa de Lola.

Antes de dirigirnos hacia Mosta hemos pasado a recoger a Cristina, que casi nos fulmina con la mirada, ya que llevaba esperándonos un buen rato por un malentendido. Una vez hemos llegado a Mosta, hemos bajado a comprar unas pizzas y hemos cortado un poco del queso manchego que me trajeron mis padres, acompañándolo con un vino blanco La Torre, uno de nuestros favoritos de Malta. Después de cenar hemos echado una timba de póker y Nerea y yo les hemos dado un buen repaso a todos. Se han querido consolar pensando que era la suerte del principiante, pero la verdad es que no hemos jugado nada mal. Después de darle un achuchón a Lola, que se va a España por una semana, nos hemos venido para casa.

Día 322: ¡Y otra despedida más!

Día 322: ¡Y otra despedida más!

Después de estar toda la mañana trabajando y como últimamente no lo hacemos mucho, esta tarde hemos decidido darnos un descanso e irnos a la playa de Golden Bay. La idea era ir después de comer con Lola y Enrica, pero nosotros hemos acabado llegando a eso de las cinco y ellas casi a las siete de la tarde, así que lo que hemos hecho más bien es ver el atardecer. La verdad es que esta playa tiene un atardecer muy bonito, ya que el sol cae de lleno sobre el mar.

Llegando a L-Ingliz con Cristina

L-Ingliz (o el Albert’s)

Una vez se ha ocultado el sol y después de dejar a Enrica en Msida, hemos partido hacia Valletta con el Rojito, donde habíamos quedado con Lozano Cano, Ángela y Cristina para despedirnos de Javi, que tiene su vuelo de vuelta a España este jueves. Javi ha estado sólo tres meses en Malta, así que cuando hemos empezado a tener más trato con él ha sido justo cuando ya se tenía que ir. Es una pena, pero es algo muy frecuente en Malta, ya que la mayoría de la gente viene para estancias muy cortas.

El sitio donde hemos quedado ha sido el L-Ingliz, aunque para nosotros es más conocido como el Albert’s, haciendo honor al nombre de su dueño, un tipo bastante majete, que de vez en cuando se tira el rollo y nos saca alguna tapita, aunque cada vez lo hace menos. También es el sitio en el que se celebra el Triq Cinemoon Festival, que para los que no lo conozcáis es un festival de cine al aire libre que está teniendo lugar cada dos semanas durante este verano 2013. El próximo pase será este mismo jueves bajo la temática “Killing”. Pues bien, allí hemos estado tomándonos nuestras últimas cervezas con Javi, al que le deseamos mucha suerte en su nueva vida en Londres.

Día 320: Época de despedidas

Día 320: Época de despedidas

Parece ser que estamos en época de despedidas. A finales de Agosto ya nos dejaron dos de nuestras grandes amigas en la isla, la Paredes y Elena. Ahora le toca el turno a algunos de los voluntarios europeos que hemos conocido aquí, que cierran ciclo después de haber estado un año en Malta, como por ejemplo Selina, que hoy nos había convocado a todos para despedirla en Kalkara, justo en uno de los puntos donde más momentos buenos hemos pasado.

Vistas nocturnas desde Kalkara

Vistas nocturnas desde Kalkara

Kalkara es una de las tres ciudades, uno de los puntos turísticos clave de la isla. Está situada enfrente de Valletta y se puede divisar desde los Barrakka Gardens, al igual que desde ella se puede divisar Valletta. Nosotros siempre que vamos, visitamos nuestro rincón secreto particular, que viene a ser una calita rodeada de cuevas o pequeños refugios, en la que nunca suele haber nadie. Igual a muchos os suena de la Hippie Spring Party que hicimos para celebrar la entrada de la primavera. Pues bien, allí hemos llegado pasadas las seis de la tarde, después de recoger a Cristina y Piotr con el Rojito y hacer una parada puntual en el kiosko que hay a la entrada de esta ciudad, para comprar las cervezas oportunas para disfrutar más aún de un sitio como éste.

Aunque siempre digan que los españoles llegamos tarde, hoy hemos llegado de los primeros. Allí ya estaba Selina y algunos amigos más que no conocíamos. Cuando hemos llegado todavía hacía bastante calor y apetecía darse un baño en esas aguas tan limpias, pero no llevábamos bañador, así que hemos optado por refrescarnos con la cerveza. Al rato de estar allí, han llegado caras conocidas como Ángela, Lozano Cano y Javi, que también se va de Malta esta semana. Con ellos hemos estado hablando la mayor parte de la velada. Debían ser las once de la noche cuando hemos decidido retirarnos a casa, que ya tuvimos bastante fiesta ayer.

Día 303: Nuestra primera vez en un karaoke maltés

Día 303: Nuestra primera vez en un karaoke maltés

Después de la celebración de ayer, hoy he estado todo el día bastante tranquilo en casa, hasta he tenido tiempo de echarme un poco la siesta. Por la noche, habíamos quedado para ir a cenar al Gochi y despedirnos de Ana Paredes y de paso dar una vuelta por las fiestas de St Julian’s. El caso es que la Paredes, que mañana abandona la isla definitivamente, al final no ha podido venir, pero allí estábamos todos los demás a las nueve, como clavos en la taberna, con una nueva excusa para vernos.

Con motivo de las fiestas de St Julian’s han colocado más mesas de las que suele haber en este mítico bar que está situado justo enfrente del LOVE. Allí, en una de estas mesas, hemos estado tomando un par de Cisk mientras nos reuníamos todos. A la cita han acudido Cristina, Piotr, Laura, James, Lola, Alberto y Elena. Juntos, nos hemos ido a cenar al Gochi, y a algunas menos aficionadas al sushi, como Lola y Elena, les ha convencido. Después de cenar, ya nos habían abandonado Laura, James y Alberto, pero el resto hemos continuado juntos la noche.

Cristina y Elena dando el cante

Cristina y Elena dando el cante

El siguiente destino que hemos elegido ha sido el Corks, un bar karaoke que está situado a la entrada de Paceville. Ha sido la primera vez de todos en un karaoke maltés y tenemos que decir que ha sido igual de divertido que humillante. Eufóricos y emocionados hemos cantado varias canciones, si llega a ser por nosotros no soltamos el micro en toda la noche, aunque al que controlaba el tema creo que no le hemos caído demasiado bien. Después de pedirle varias veces que nos pusiera ‘Wannabe’ de las Spice Girls y que se negara en rotundo, hemos cantado ‘La vida es un carnaval’ (porque él ha querido), ‘Twist and shout’ y hemos destrozado totalmente ‘I love it’, nuestro hit de este verano. También Piotr se ha animado con una en solitario y Cristina y Elena se han marcado ‘The Passenger’ a duo. Una vez hecho el destrozo de ‘I love it’, hemos tardado segundos en abandonar el bar, que no queríamos ser nominados.

De ahí hemos ido al Juuls y hemos perdido a otro miembro del grupo más, Piotr, que a pesar de ser polaco, hoy se ha despedido a la francesa. Después, Cristina, Lola, Elena y yo hemos ido hasta el Native, donde nos ha abandonado Lola y los tres que quedábamos hemos acabado en el Habana, en el que nunca habíamos estado y que nos ha sorprendido para bien. Allí Elena nos ha abandonado porque, según ella, íbamos muy ralentizados para su gusto (palabras textuales). Después los campeones de la noche, Cristina y yo, hemos vuelto al Native, que por suerte, no ha tardado mucho en cerrar. A la salida nos hemos encontrado con Belén (Alegría) y un amigo y los cuatro juntos nos hemos cogido un taxi de vuelta a casa. Tengo que decir que ha sido una de las noches más divertidas que recuerdo en la isla. ¡Qué grandes sois, pandilla!

Día 292: Pool party y despedida en Valletta

Día 292: Pool party y despedida en Valletta

Reventados del sábado y de las obras que durante la semana tenemos al lado de casa, hoy domingo sólo podíamos dormir del tirón. Así ha sido, nos hemos levantado bastante tarde pero era totalmente merecido. Una vez que hemos conseguido levantarnos y después de comer algo, teníamos dos planes para la tarde, una pool party y la despedida de Ramón, que después de pasar unos meses por Malta, pone rumbo a Dinamarca para empezar una nueva etapa, sin descartar volver a la isla.

Dispuestos a cumplir con los dos planes para hoy, hos hemos ido al Bamba Beach, que está muy cerca de Ill-Fortizza en el paseo de Sliema. Allí se celebraba la pool party que organizan Ruth y Jose y en la que ya estuvimos en la fiesta de inauguración. Justo en esa fiesta, grabaron imágenes para hacer un vídeo promocional en el cual salimos. Os lo dejamos para que lo veáis:


Allí hemos estado con Mayte y unos amigos de Ruth que han venido a pasar unos días por la isla. También hemos visto a muchas caras conocida, parece que hoy nos habíamos puesto de acuerdo todos para ir, ya que conocíamos a casi todo el mundo.

Sobre las nueve, nos hemos puesto rumbo a Valletta. Como tenemos el Austin Mini, más conocido como el Rojito, en el taller, hemos tenido que coger el bus 12 para ir a la capital. En este momento en el que no tenemos el coche, es cuando nos damos cuenta de el gran uso que hace en esta isla. Lo hemos sufrido durante todo el fin de semana y los días que han estado Lola y Fran. Hoy no me quejo porque tardara mucho en llegar, si no porque llevaba el aire acondicionado como si estuviéramos en el polo norte.

Despedida de Ramón

Despedida de Ramón

Al final hemos llegado a Valletta y ya estaba toda la pandilla de voluntarios a la entrada para ir al lugar en el que habíamos quedado todos juntos. La cita era junto al Valletta United Waterpolo Pitch y el Zmerc Pub. Se encuentra muy cerca de la concatedral y del Monalizza y es una zona de pequeños bares y ambiente maltés, no muy transitados, pero con unas vistas a Sliema Ferries que merecen la pena. Hemos cenado allí, en una pequeña zona de baño que se encuentra entre los dos locales. Ramón y dos compañeras más habían preparado mojito y comida vegetariana para despedirse. Todo estaba muy bueno y con esas vistas y la compañía, todo sabía mejor aún. Hacía las once, las López, Elena y yo nos hemos ido a coger el último bus para volver a casa y aún se ha quedado mucha gente por allí, Dei entre ellos. Ramón, esperamos que todo vaya muy bien por Dinamarca.

 

Día 235: ¡Nos roban el photocall de The Parranda!

Día 235: ¡Nos roban el photocall de The Parranda!

Ayer al final nos liamos bastante y entre eso y el problema que tuvimos con el Rojito llegamos a casa como a las cuatro y media. Hoy nos ha tocado levantarnos más o menos pronto, ya que habíamos quedado a las 12 y media con Inma para llevarla al aeropuerto y teníamos que comprobar si éramos capaces de arrancar el coche. Cuando hemos llegado al sitio donde lo dejamos aparcado ayer no nos lo podíamos crear, estaba toda la calle en obras y nos hemos encontrado el coche subido en la acerca completamente lleno de tierra. Menos mal que los obreros nos han ayudado a moverlo y le han pasado la manguera, porque casi nos da algo. Para arrancarlo ha habido que empujarlo una vez más.

Inma a su llegada en el aeropuerto

Inma a su llegada en el aeropuerto

Una vez solucionado el problema nos hemos puesto rumbo a la casa de Inma, que está situada en Swieqi, otra buena opción para vivir. Swieqi es otro pueblo/ciudad que está situado justo al lado de St Julian’s y es bastante más barato, además aquí se pueden encontrar casas amplias con terrazas, jardines y demás. Cuando hemos llegado ya estaba Ana por allí, que se había acercado a despedirse de la gaditana. Enseguida hemos partido hacia el aeropuerto, ya que no queríamos parar el coche por si luego no lo podíamos arrancar.

Una vez en el aeropuerto, he acompañado a Inma para comprobar que facturaba sin problemas, sólo hemos tenido que recolocar un par de cosas. Después hemos salido y ya nos hemos despedido de ella. Nos ha prometido que volverá en cuanto termine la temporada de verano en España, esperamos que cumpla su palabra. Desde allí, nos hemos ido a recoger unos flyers que nos tenía que dar Martin. Hemos ido a recogerlos al antiguo hospital de San Luqa, que está situado en Pietà, muy cerca de Msida. Desde ahí hemos ido al Lidl para comprar algo de comer, que iban a venir a casa César, Bea y una amiga de Bea.

Por fin hemos llegado a casa después de estar toda la mañana sin parar y me he puesto a cocinar rápidamente para que los invitados no me pillaran con las manos en la masa, pero no ha habido suerte. Enseguida he llegado César, así que él y David me han echado una mano con el cous cous, que parece que no, pero tiene mucho trabajo. Bea y su amiga al final se han rajado, así que finalmente hemos comido solo los tres. Después de comer, he intentado dormir la siesta, ya que llevo un par de días sin descansar bien y quería recuperar fuerzas para esta noche. Dormir no he dormido pero por lo menos he descansado algo. Mientras David y César han estado de sobremesa, con café y tarta.

La última foto con el photocall

Última foto con el photocall antes de su desaparición

A las cinco y media nos hemos ido al Surfside, ya que hoy la fiesta la empezábamos a las seis y había que preparar algunas cosillas. Enseguida ha llegado la Kinky Blonde y ha empezado la música. Yo hoy me he ido con Laura y Cristina a pasear el photocall por la playa y a repartir flyers, toda una experiencia. La verdad es que estas dos parranderas son unas jefas de las fotos, cada vez se superan más en originalidad. Cuando ya se ha empezado a bajar el sol, hemos vuelto al Surfside y hemos empezado a disfrutar de la fiesta mojito en mano. Poco a poco la cosa se ha ido animando hasta que a las once de la noche, el Surfside estaba hasta arriba de gente. Un poco más tarde hemos decidido hacer fotos con el mítico photocall y para sorpresa nuestra no lo encontrábamos por ningún lado. Después de anunciar la desaparición con el micrófono y de preguntar a la gente que estaba situada al lado de la salida, hemos llegado a la conclusión de que nos lo habían robado. Por lo visto han visto salir a cuatro chicos no españoles con él, la próxima vez, por favor, ¡no dejéis salir a nadie de la Parranda con una polaroid gigante!

La fiesta ha ido llegando a su fin y yo me he animado, incitado por la Kinky, a pinchar durante la última media hora. Aparte de Paloma San Basilio y Mari Carmen de La Pegatina, no recuerdo qué más canciones he puesto. Creo que tengo bastante peligro a los platos. Los del bar ya no nos han dejado alargar la cosa más y nos hemos ido a continuar la fiesta por Paceville, algunos hemos ido al Juuls y otros al Monaliza.

Día 234: Inma’s Pool Party

Día 234: Inma’s Pool Party
Despedida de Inma

Despedida de Inma

El plan de hoy era la despedida de una de las mejores personas que hemos conocido en la isla. Inma, una gaditana de la Linea de la Concepción, nos deja para volver a España a trabajar en la temporada de verano. Hoy nos ha invitado a pasar el día en la piscina comunitaria que tiene en su casa. No es nada habitual esto en Malta, ya que pocas casas lo tienen, así que qué mejor despedida de la isla. La única condición era llevar algo de picar, por lo que Dei ha realizado, a petición de Inma, una de sus especialidades, el hummus.

Con el Rojito, hemos ido hasta Swieqi, que es donde se encuentra la casa de Inma. La casa es espectacular, sobre todo por fuera, ya que además de la piscina tiene un bonito jardín trasero repleto de plantas e incluso una fuente. Allí nos hemos reunido unas veinte personas a disfrutar de una tarde de amigos, sol, buen rollo y cerveza. Al final de la tarde, Inma nos ha prometido que volvería, así que esperamos que cumpla su palabra. Antes de irnos, hemos quedado para recogerla y llevarla al aeropuerto mañana, ya que va a llevar tres maletas y es imposible que una persona sola las maneje. Esperamos poder meterlas en el Mini.

Al salir de la casa, el Rojito ha vuelto a ser protagonista, aunque esta vez he tenido yo la culpa. Cuando llegamos esta mañana, me dejé las luces dadas, así que como imagináis la batería murió. Nos ha sido imposible arrancarlo, ni si quiera empujándolo, así que hemos tenido que pasar al plan B parando coches para ver si nos podían hacer el puente con unas pinzas. Después de casi media hora intentándolo, al final un amable maltés, que para más inri se llamaba también David, nos ha ayudado y hemos conseguido que reviviera. Después de darle las gracias mil veces, nos hemos venido a casa a cambiarnos ya que teníamos una cena en La Valeta.

Bridge Bar

Bridge Bar

Como consecuencia de todo el tiempo perdido, no nos ha dado tiempo a llegar a la cena en el restaurante sudaní, ya que cuando hemos salido de casa ya estaban terminando, así que hemos cenado algo rápido en el Mc Donalds y de ahí hemos ido al Bridge, el siguiente punto de encuentro. Todos los viernes organizan un concierto de Jazz debajo del puente que hay justo al lado del Bridge Bar, de ahí el nombre. Además decoran las escaleras con cojines y velas para que la gente se siente creando un ambiente muy bueno. Sin duda, es un buen plan para un viernes por la noche, sobre todo para los que os gusten los planes diferentes y al aire libre. Allí hemos estado tomando una cerveza mientras esperábamos la llegada de Cristina, Elena, Laura, Lola y sus amigos sevillanos. También han venido Mari Cari y Piotr, así que nos hemos juntado un buen grupito. Una vez terminado hemos ido a tomar la última al Tico Tico, el bar donde trabaja Lola, ya que quería que su gente lo viera. Hemos llegado por los pelos, ya que eran ya las dos de la mañana y estaban a punto de cerrar.

Pasadas las tres, cuando en el bar ya nos estaban poniendo cara de “iros a vuestra casa”, nos hemos puesto rumbo al coche con Laura y Piort, pero el Rojito ha seguido con su afán de protagonismo. Creíamos que con dejarlo arrancado mientras nos cambiábamos y con el viaje a Valletta la batería se habría cargado. Ingenuos de nosotros, ya que cuando hemos llegado, el Rojito decía que ni de broma. Hemos intentado arrancarlo de nuevo a empujón sin éxito, así que hemos tenido que ponernos a parar coches en un escenario peculiar, concretamente en el monumento en memoria de la guerra a la entrada de la ciudad. Si no hemos parado treinta coches, no hemos parado ninguno, pero no ha habido suerte, ninguno llevaba pinzas. Ya como medida desesperada, hemos decidido empujar el coche y dejarlo aparcado allí, pero al hacerlo, hemos hecho la última intentona de arrancarlo y lo hemos conseguido, así que al final hemos llegado a casa motorizados.

Día 169: Merienda en St Thomas Bay

Día 169: Merienda en St Thomas Bay

Hoy nos hemos levantado con las caras sonrientes. Después del éxito de ayer en la fiesta no podía ser de otra manera. ¡Nuestra pequeña se ha hecho mayor! Unido al fantástico día que ha hecho hoy, qué más podíamos pedir. Todo sabía mejor, el té, las galletas, la ducha de por la mañana… Espero que se repitan más días como el de ayer en nuestra estancia en la isla y que podamos disfrutarlos con todos los parranderos.

Nuestro plan de hoy era ir a la despedida de Louisa y Linda, que trabajaban en un proyecto de medio ambiente mediante el servicio de voluntariado europeo. Después de un año en la isla, se terminaba su voluntariado y aunque no tienen demasiadas ganas de volver a casa, lo tienen que hacer. El plan era ir a St Tomas Bay que se encuentra en Marsaskala y hacer una pequeña merienda en la que cada uno teníamos que aportar algo. Nosotros íbamos a ir en coche pero como os comentamos, perdimos la llave del deposito de la gasolina y por lo tanto no podemos rellenarlo. En fin, lo que no nos pase a nosotros… Así que hemos tenido que ir a Valletta y allí coger el autobús 91 que va a esa preciosa ciudad que se encuentra en el sur de la isla. La duración del viaje desde Valletta es de unos 45 minutos.

Marsaskala

St Tomas Bay

Marsaskala es una pequeño pueblo de pescadores, menos turístico que Marsaslokk, pero tiene una playa y un paseo marítimo con unas vistas impresionantes del mar, la costa y los acantilados. Una vez hemos llegado a St Thomas Bay, nos hemos encontrado con algunos de los voluntarios que hemos ido conociendo a lo largo de nuestro viaje, Laura, Elena o Marco son algunos de ellos. Enseguida ha anochecido y la merienda-cena ha tenido lugar junto a unas rocas que nos resguardaban del viento bajo la luz de las velas. Todo sabe mejor en sitios así. El único inconveniente, es que al ir en autobús, dependíamos de los horarios de éste. Aquí los autobuses entre semana terminan entre las diez y media y las once y media, así que como no queríamos arriesgarnos a perderlo, a eso de las nueve y media, hemos cogido el 91 de regreso a Valletta, para luego coger allí otro hasta casa.