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Día 320: Época de despedidas

Día 320: Época de despedidas

Parece ser que estamos en época de despedidas. A finales de Agosto ya nos dejaron dos de nuestras grandes amigas en la isla, la Paredes y Elena. Ahora le toca el turno a algunos de los voluntarios europeos que hemos conocido aquí, que cierran ciclo después de haber estado un año en Malta, como por ejemplo Selina, que hoy nos había convocado a todos para despedirla en Kalkara, justo en uno de los puntos donde más momentos buenos hemos pasado.

Vistas nocturnas desde Kalkara

Vistas nocturnas desde Kalkara

Kalkara es una de las tres ciudades, uno de los puntos turísticos clave de la isla. Está situada enfrente de Valletta y se puede divisar desde los Barrakka Gardens, al igual que desde ella se puede divisar Valletta. Nosotros siempre que vamos, visitamos nuestro rincón secreto particular, que viene a ser una calita rodeada de cuevas o pequeños refugios, en la que nunca suele haber nadie. Igual a muchos os suena de la Hippie Spring Party que hicimos para celebrar la entrada de la primavera. Pues bien, allí hemos llegado pasadas las seis de la tarde, después de recoger a Cristina y Piotr con el Rojito y hacer una parada puntual en el kiosko que hay a la entrada de esta ciudad, para comprar las cervezas oportunas para disfrutar más aún de un sitio como éste.

Aunque siempre digan que los españoles llegamos tarde, hoy hemos llegado de los primeros. Allí ya estaba Selina y algunos amigos más que no conocíamos. Cuando hemos llegado todavía hacía bastante calor y apetecía darse un baño en esas aguas tan limpias, pero no llevábamos bañador, así que hemos optado por refrescarnos con la cerveza. Al rato de estar allí, han llegado caras conocidas como Ángela, Lozano Cano y Javi, que también se va de Malta esta semana. Con ellos hemos estado hablando la mayor parte de la velada. Debían ser las once de la noche cuando hemos decidido retirarnos a casa, que ya tuvimos bastante fiesta ayer.

Día 253: Fiesta Reggae en Paradise Bay

Día 253: Fiesta Reggae en Paradise Bay

Para continuar con nuestra ajetreada semana, hoy teníamos un nuevo evento, la fiesta reggae que organizaba el Juuls en Paradise Bay. La idea era ir un poco antes de que empezara para disfrutar de una tarde en esta pequeña playa de arena que, como la mayoría, está situada en la parte norte de la isla. Nosotros no habíamos estado nunca, así que más que la fiesta reggae, lo que nos llamaba la atención del plan era conocer la playa.

Llegando a Paradise Bay

Llegando a Paradise Bay

Después de comer, hemos partido hacia la playa de Mellieha, donde nos estaban esperando Laura y Cristina para ir juntos hasta Paradise Bay. A eso de las seis llegábamos a nuestro destino y como aún hacía bastante calor, hemos aprovechado para darnos un baño en su agua cristalina. La verdad es que no habíamos escuchado buenas palabras sobre esta playa pero a nosotros nos ha encantado, de hecho diríamos que es de las mejores playas de Malta. El agua, muy tranquila y cristalina, es perfecta para darse un baño bien largo, además la temperatura del agua hoy era perfecta.

Enseguida ha empezado la música reggae y ha ido llegando más gente, Carmen y sus amigos, Alberto, Bea, Lola y todos los habituales que no nos perdemos ni un solo evento de esta isla. La entrada a la fiesta costaba 5 euros y era en el bar que está justo en la playa, así que hemos decidido quedarnos en la arena, donde estábamos muy a gusto y desde donde se escuchaba perfectamente la música y de paso, ahorrarnos los 5 euros. Allí nos hemos comido bien a gusto la tortilla que ha preparado Laura y hemos estado disfrutando de la música y la compañía hasta que la fiesta ha acabado a eso de las 2 de la mañana. Genial tarde-noche en un sitio privilegiado, seguro que volvemos.

Día 235: ¡Nos roban el photocall de The Parranda!

Día 235: ¡Nos roban el photocall de The Parranda!

Ayer al final nos liamos bastante y entre eso y el problema que tuvimos con el Rojito llegamos a casa como a las cuatro y media. Hoy nos ha tocado levantarnos más o menos pronto, ya que habíamos quedado a las 12 y media con Inma para llevarla al aeropuerto y teníamos que comprobar si éramos capaces de arrancar el coche. Cuando hemos llegado al sitio donde lo dejamos aparcado ayer no nos lo podíamos crear, estaba toda la calle en obras y nos hemos encontrado el coche subido en la acerca completamente lleno de tierra. Menos mal que los obreros nos han ayudado a moverlo y le han pasado la manguera, porque casi nos da algo. Para arrancarlo ha habido que empujarlo una vez más.

Inma a su llegada en el aeropuerto

Inma a su llegada en el aeropuerto

Una vez solucionado el problema nos hemos puesto rumbo a la casa de Inma, que está situada en Swieqi, otra buena opción para vivir. Swieqi es otro pueblo/ciudad que está situado justo al lado de St Julian’s y es bastante más barato, además aquí se pueden encontrar casas amplias con terrazas, jardines y demás. Cuando hemos llegado ya estaba Ana por allí, que se había acercado a despedirse de la gaditana. Enseguida hemos partido hacia el aeropuerto, ya que no queríamos parar el coche por si luego no lo podíamos arrancar.

Una vez en el aeropuerto, he acompañado a Inma para comprobar que facturaba sin problemas, sólo hemos tenido que recolocar un par de cosas. Después hemos salido y ya nos hemos despedido de ella. Nos ha prometido que volverá en cuanto termine la temporada de verano en España, esperamos que cumpla su palabra. Desde allí, nos hemos ido a recoger unos flyers que nos tenía que dar Martin. Hemos ido a recogerlos al antiguo hospital de San Luqa, que está situado en Pietà, muy cerca de Msida. Desde ahí hemos ido al Lidl para comprar algo de comer, que iban a venir a casa César, Bea y una amiga de Bea.

Por fin hemos llegado a casa después de estar toda la mañana sin parar y me he puesto a cocinar rápidamente para que los invitados no me pillaran con las manos en la masa, pero no ha habido suerte. Enseguida he llegado César, así que él y David me han echado una mano con el cous cous, que parece que no, pero tiene mucho trabajo. Bea y su amiga al final se han rajado, así que finalmente hemos comido solo los tres. Después de comer, he intentado dormir la siesta, ya que llevo un par de días sin descansar bien y quería recuperar fuerzas para esta noche. Dormir no he dormido pero por lo menos he descansado algo. Mientras David y César han estado de sobremesa, con café y tarta.

La última foto con el photocall

Última foto con el photocall antes de su desaparición

A las cinco y media nos hemos ido al Surfside, ya que hoy la fiesta la empezábamos a las seis y había que preparar algunas cosillas. Enseguida ha llegado la Kinky Blonde y ha empezado la música. Yo hoy me he ido con Laura y Cristina a pasear el photocall por la playa y a repartir flyers, toda una experiencia. La verdad es que estas dos parranderas son unas jefas de las fotos, cada vez se superan más en originalidad. Cuando ya se ha empezado a bajar el sol, hemos vuelto al Surfside y hemos empezado a disfrutar de la fiesta mojito en mano. Poco a poco la cosa se ha ido animando hasta que a las once de la noche, el Surfside estaba hasta arriba de gente. Un poco más tarde hemos decidido hacer fotos con el mítico photocall y para sorpresa nuestra no lo encontrábamos por ningún lado. Después de anunciar la desaparición con el micrófono y de preguntar a la gente que estaba situada al lado de la salida, hemos llegado a la conclusión de que nos lo habían robado. Por lo visto han visto salir a cuatro chicos no españoles con él, la próxima vez, por favor, ¡no dejéis salir a nadie de la Parranda con una polaroid gigante!

La fiesta ha ido llegando a su fin y yo me he animado, incitado por la Kinky, a pinchar durante la última media hora. Aparte de Paloma San Basilio y Mari Carmen de La Pegatina, no recuerdo qué más canciones he puesto. Creo que tengo bastante peligro a los platos. Los del bar ya no nos han dejado alargar la cosa más y nos hemos ido a continuar la fiesta por Paceville, algunos hemos ido al Juuls y otros al Monaliza.

Día 229: De cañas con Cristina

Día 229: De cañas con Cristina

Esta mañana hemos seguido poniéndonos al día con todo el trabajo acumulado de estos días, ya que ayer no nos dio tiempo a hacerlo todo, así que de esta forma se nos ha pasado todo el día y parte de la tarde. Pasadas las seis, hemos ido al Eurosport de Birkirkara a intentar conseguir mi equipo de Snorkel. Llevamos intentando conseguirlo desde que me lo trajeron los Reyes Magos por Navidad,  me dijeron que por estas fechas ya lo tendrían, pero nada, no ha habido suerte.

A la vuelta, hemos pensado en llamar a Cristina para tomarnos algo con ella y desconectar un poco, que estábamos saturados de tanto ordenador. Cristina, por lo que se ve, ha recibido la llamada como agua de Mayo, ya que estaba acicalándose, precisamente, para salir a tomar algo. Le hemos pedido que nos llevara a algún bar de su barrio (Msida) y, así ha sido, nos ha llegado a un bar muy maltés situado justo al lado del mar, enfrente del Jubilee. El sitio era bastante cutre, de los que a mí me gustan, pero bien de precio y bien de vistas al mar, todo un fichaje. Mientras nos bebíamos una Cisk (1,50€), se nos ha ocurrido ir al Albert (o L-Ingliz) en Valletta, a esperar a Lola y Elena que salían de trabajar sobre las ocho y media.

Llegando a L-Ingliz con Cristina

Llegando a L-Ingliz con Cristina

Con el Rojito, hemos partido los tres hacia allá y lo hemos aparcado en el parking público que hay en Floriana, justo antes de entrar a Valletta. En el Albert, nos hemos sentado en la terraza y enseguida han llegado Lola y Elena, a las que hacía bastante que no veíamos. Allí nos hemos puesto un poco al día y nos hemos bebido otra cerveza (1,50€), acompañada, como siempre en este sitio, de algo de picoteo. En este punto de la noche, ya le había prometido a Cristina que después me iba con ella al Juuls, así que, a pesar de no estar hoy con espíritu festivo, me he propuesto cumplir mi promesa. A Lola esta vez le ha salido el punto responsable y ha sido imposible liarla.

Una vez ha empezado a hacer frío nos hemos retirado y, antes de ir al Juuls, hemos pasado por casa para abrigarme un poco, que como habíamos salido por la tarde, iba yo demasiado veraniego para el tiempo que está haciendo por las noches. David se ha rajado y ha preferido quedarse en casa. Cristina y yo nos hemos ido con la idea de pasarnos por la jamming del Gochi y, de paso, cenar algo de Sushi, pero cuando hemos llegado nos hemos encontrado que lo estaban cerrando, así que hemos ido directamente al Juuls. Allí nos hemos encontrado con Piotr y su amiga de Polonia que ha venido a visitarle estos días y juntos nos hemos quedado tomando algo en las escaleras que hacen la función de terraza del bar.

Día 208: Un rodaje muy cómico

Día 208: Un rodaje muy cómico

Hoy habíamos quedado con Carmen, Laura, Cristina y Alberto para hablar de la promoción de The Parranda, ya que últimamente estos tres últimos nos están echando una mano como relaciones públicas paseando el photocall por las calles de Malta. Tenemos muchas ideas de cara al verano y queríamos concretar un poco, así que Laura y Cristina nos han invitado a comer a su casa para charlar un poco acerca de todo esto. Realmente era una excusa para reunirnos y comer juntos, ya que no podemos estar sin vernos más de dos días.

Una vez allí, hemos tomado el aperitivo y enseguida hemos comido una pasta con verduras riquísima que habían preparado las anfitrionas. Por allí también hemos visto a Piotr y Marco, que en cuanto han olido la comida han salido de sus madrigueras para venir a comer a la cocina con nosotros.  Una vez hemos terminado nos hemos puesto un poco más serios para hablar de lo que teníamos que hablar. De momento no podemos desvelar nada, no sea que algún avispado nos robe las ideas, que últimamente parece que hay carencia de originalidad.

Miriam en un momento del rodaje

Miriam en un momento del rodaje

A eso de las cuatro y media de la tarde, nos hemos despedido y hemos partido hacia el LOVE, donde habíamos quedado con Miriam para grabar el vídeo de promoción de The Cañeo, nuestro nuevo evento previsto para el Domingo 26 en el MeLounge (Spinola Bay). Cuando ha aparecido, a pesar de que no hacía muy buen día, ha llegado con muchas ganas de darlo todo con la cámara y hemos empezado a grabar enseguida. Lo primero que hemos hecho ha sido grabar el recorrido del LOVE al MeLounge, para guiar a los que no sepan llegar. Creo que ha sido el camino a un bar más divertido que he hecho nunca, ya que Miriam es una actriz cómica en potencia y nos ha hecho reír muchísimo.

Una vez en el MeLounge, hemos grabado la segunda parte del vídeo con la colaboración de Borja, el encantador cocinero del bar. Creo que esta parte ha sido aún más divertida, ya que ambos se han compenetrado muy bien. Les estamos muy agradecidos por su colaboración. Para nosotros han sido un descubrimiento total, ya que pensamos que los dos pueden tener un gran futuro en el cine mudo, que es el formato en el que hemos decidido grabar este vídeo, por diferenciarlo un poco de los de The Parranda. Después del rodaje, Emilio y Carlos nos han invitado a una caña en la terraza de su bar, pero enseguida nos hemos ido, ya que se ha empezado a levantar un viento completamente insoportable.

Por la noche, teníamos la despedida de Maria José, pero entre que yo todavía sigo medio malo, David se ha empezado a encontrar mal hoy y que no hacía buen tiempo, al final hemos decidido quedar en casa. Yo he aprovechado para montar la primera parte del vídeo, que me ha llevado unas cinco horas apróximadamente, así que ya os podéis imaginar a qué hora me he acostado. Aquí podéis ver el resultado:

Día 200: Una cena para celebrar los doscientos días en la isla

Día 200: Una cena para celebrar los doscientos días en la isla

Cómo pasa el tiempo, ya llevamos nada más y nada menos que doscientos días en la roca, como Malta es conocida para muchos. Después de siete meses en la isla, seguimos con las mismas ganas de vivir esta ventura que al principio. Además, por mucho que digan que la isla es pequeña, todavía nos quedan muchísimos rincones por descubrir.

Esta mañana Carmen recibía una visita muy especial, ya que su hermana y dos amigas llegaban para estar con ella durante una semana. Como se iban a juntar cuatro en la casa, necesitaban un colchón para dormir dos de ellas, así que Carmen nos ha invitado a comer a su casa con la condición de que le dejáramos nuestro colchón hinchable. A eso de las dos, nos hemos puesto camino de Bugibba con el Rojito, que últimamente se está portando muy bien y no nos ha vuelto a dar más problemas. Nada más aparcar, hemos visto una chica con toda la pinta de ser española entrando en una tienda y nosotros, sin contarnos un pelo, la hemos seguido y hemos descubierto que se cumplían nuestras sospechas, era Cristina, la hermana de Carmen.

David con Carmen, Patricia, Ana y Cristina

David con Carmen, Patricia, Ana y Cristina

Ya en casa de Carmen, hemos conocido a Ana y Patricia, las otras dos huéspedes que nos faltaban. Allí estaban manos a la obra preparando la comida y los aperitivos. Nada más llegar, nos hemos dado cuenta de que se nos había olvidado el colchón, nos hemos emocionado tanto con la comida, que se nos ha olvidado lo principal. Como cada vez que viene alguien de visita, hemos podido disfrutar de algunos manjares de nuestra tierra, hoy teníamos queso manchego, lomo y chorizo. Para comer, un plato de pasta con calabacín y tomate natural que estaba buenísimo. Durante el té, hemos tenido tiempo de conocer un poco más a estas tres albaceteñas antes de que se echaran la siesta, que después de todo el día de viaje, estaban reventadas. Nosotros nos hemos quedado hablando un rato con nuestra “teta” y, como tenía que ir a recoger su coche a Mdina, hemos quedado en vernos allí y llevarle el colchón.

Después de pasar por casa, hemos partido hacia Mdina, esta vez asegurándonos de que no se nos olvidaba nada. La idea era visitar un poco la ciudad con ellas, pero el abuelo, como Carmen apodó a su coche, amenazaba con no volver a arrancar si estas paraban el coche. Así que les hemos entregado el colchón con el coche en marcha y hemos quedado en vernos mañana.  Como habíamos salido con la idea de cenar fuera, David me ha propuesto ir a cenar la Valletta, así que para allá que nos hemos ido.

D'Office

D’Office

Habíamos pensado en ir al Monalizza, pero hemos visto la carta y era todo muy minimalista y bastante caro, así que hemos decidido ir a un restaurante con el que nos quedamos con ganas de ir otra vez, el restaurante D’Office, situado en la calle Triq L-Arcisqof. Es fácilmente reconocible porque tiene una bicicleta apoyada en su fachada que forma parte de la decoración. David ha pedido unos rollos de ternera rellenos acompañados de una salsa muy buena y yo filetes de pollo también con otra salsa riquísima, todo acompañado de verduras y patatas. El personal ha sido muy amable y el sitio es muy acogedor, nosotros hemos decidido sentarnos en las mesas de fuera que están alumbradas por bombillas colgadas. Además nos ha parecido que estaba muy bien de precio, hemos salido por unos 30 euros, con copa de vino, pan y demás.

St George's Square

St George’s Square en la Malta Fashion Week

Después, hemos ido al Albert, como le llaman los voluntarios en honor a su dueño, o L’Ingliz, su nombre real. Está situado en la calle San Gwann, muy cerca de la concatedral de St John. De camino nos hemos encontrado con la plaza de St George decorada como veis en la foto con motivo de la Malta Fashion Week. En el Albert, nos hemos encontrado con Laura y sus amigas, que nos han llamado durante la cena para ver si luego nos tomábamos algo. El sitio es un pequeño bar de vinos en el que normalmente suelen ponerte alguna tapa para picar. De precio está bastante bien, las copas de vino cuestan 2,50€ y el botellín de Cisk 1,50€. Nos hemos tomado un par y a eso de las doce de la noche nos hemos ido casa. Ha sido un gran día, uno más de los muchos que hemos tenido en estos 200 días que llevamos en la isla. Muchas gracias a todos los que hacéis que nuestra estancia aquí sea tan genial.

Día 188: Radio Patio en Malta

Día 188: Radio Patio en Malta

Esta mañana nos hemos levantado más o menos pronto porque habíamos quedado con Mayte, una chica gallega que acaba de llegar a la isla. Hemos ido a recogerla a las once al Surfside, que queda prácticamente al lado de donde vive. Resulta, que una casualidad más de Malta, está viviendo con unos amigos nuestros, aunque en principio es temporal. De ella hemos ido a la escuela ESE, ya que Mayte quería inscribirse en un curso de tres semanas, para soltarse un poco con el inglés. Después la hemos vuelto a dejar en el Surfside y hemos vuelto a casa que habíamos quedado con Laura y Cristina.

Hoy  nos tocaba grabar un vídeo para anunciar que cambiábamos la Parranda de la semana que viene del jueves al martes, ya que el miércoles es fiesta y seguramente el martes se anime mucha más gente a salir de marcha. Hemos intentado recrear una conversación entre dos vecinas parranderas al estilo Mari. Ha resultado complicado hacerlo sobre todo por el sonido, ya que había bastante ruido en la calle, sobre todo de los coches y de un señor que estaba podando los árboles del edificio de enfrente. Creemos que los podan una vez al año y ha tenido que ser hoy.

Después he empezado a montarlo un poco para ver cómo quedaba y enseguida nos hemos puesto a hacer la comida. Hemos comido pasta que nos sobró de ayer, una ensalada y hummus, que Laura quería aprender a hacerlo y le he enseñado la receta en directo. Después, un rato de sobremesa y enseguida se han marchado Laura y Cristina y yo me he puesto a terminar de montar el vídeo. Podéis ver el resultado aquí:

Por la noche, nos hemos pasado por el Melounge, ya que habíamos quedado con Emilio y Mari para hablar acerca de un proyecto que tenemos pendiente desde hace un par de meses y que no termina de arrancar. Cuando hemos llegado, como hacía tan mal tiempo, nos lo hemos encontrado cerrado y hemos quedado en vernos con ellos en el Prestige, un poco antes de que empezara la Parranda.

Carmen y Cristina con la Kinky Blonde

Carmen y Cristina con la Kinky Blonde

Una vez hemos terminado de hablar, nos hemos metido a la fiesta, que hoy ha sido “un cachondeo constante”, como diría la sevillana Lola. La gente estaba muy animada desde el principio, y como el tiempo ha dado un poco de tregua, han venido muchos más de los que creíamos. Hoy tenemos que confesar que nos ha dado un poco de pereza y no hemos sacado el mítico photocall pero aún así Martin se ha encargado de hacer algunas fotos, como ésta de Carmen y Cristina dándolo todo con la Kinky Blonde. Al final de la fiesta han aparecido Fran y Jorge, unos conocidos de David que han venido a pasar unos días de vacaciones. Con ellos y con todos los demás hemos ido al Native, que nos hemos quedado con ganas de más. Y para terminar la noche Fran y Jorge nos han invitado a tomar la última en el Vallette Resort, que es el hotel en el que están alojados.

Día 182: Yoga en el Centru Tbexbix

Día 182: Yoga en el Centru Tbexbix

Como sabéis, tenemos mucha relación con la mayor parte de los voluntarios europeos que están en Malta. De entre todos ellos, hay un grupo que trabaja en el Centru Tbexbix, en Birgu. Este centro se dedica a promover un estilo de vida saludable entre los más peques, que acuden al centro una vez salen del colegio para comer, hacer actividades y deportes como el Yoga. Como podéis imaginar en un centro así, la comida que les preparan es comida vegetariana, aunque luego los niños en sus casas no están privados de comer carne. Por las mañanas, los voluntarios se dedican a preparar las actividades y la comida, para tener todo listo cuando llegan los peques. Además, los miércoles por la mañana, Ángela imparte una clase de Yoga para los voluntarios a la que hoy nos habían invitado.

Centru Tbexbix

Centru Tbexbix

Con el rojito, hemos pasado a recoger a Laura, Marco y su hermana, que está en la isla visitándole por unos días. Íbamos con la hora justa, así que para no variar, hemos llegado un poco tarde. Una vez hemos entrado en el centro, nos ha invadido una sensación de calma y silencio y hemos quedado encantados con su bonito patio. Cuando hemos subido hasta la habitación donde era la clase, nos hemos dado cuenta de que ya habían empezado, pero Ángela ha sido muy amable y ha vuelto a empezar para enseñarnos el saludo al sol. Allí también estaban otros voluntarios como Alessia, Selina, Irina y Ron, que también asistían como alumnos a la clase. Para David y para mí, era nuestra primera clase de Yoga y nos ha encantado, así que seguramente nos verán por allí muy a menudo. Una vez hemos terminado nos han enseñado un poco el centro y hemos subido a la azotea.

Después, con Marco y Laura hemos salido en busca de la hermana de Marco, que mientras nosotros estábamos en clase, había aprovechado para hacer turismo. Una vez la hemos encontrado, para seguir con el estilo de vida saludable, nos hemos tomado una cerveza en un kiosko de Birgu. Después hemos dejado a Marco y compañía por allí y, con Laura, hemos ido a su casa para recoger a Cristina y Piotr e irnos a la playa. Allí hemos cogido algo de comer, entre otras cosas, un tupper de las lentejas que había cocinado Cristina para comer. Después hemos pasado por nuestra casa a ponernos el bañador y, con el coche de nuevo, hemos partido los cinco hacia la playa que está al lado del Surfside.

Allí hemos comido y bebido los distintos y variopintos manjares que habíamos encontrado por casa. Sin duda, lo mejor han sido las lentejas de Cristina, a ver si conseguimos que nos de la receta. Nada más terminar, sin digestión ni nada, nos hemos dado un chapuzón en el mar, el primero del año. Ha sido algo rápido para combatir el calor, que se hacía un poco insoportable. La verdad es que, aunque el agua todavía está bastante fría, nos hemos quedado como nuevos. A eso de las cinco de la tarde, nos hemos despedido y cada cual se ha ido por su camino. Nosotros nos hemos venido a casa que teníamos bastante trabajo por hacer.

Día 117: Carmen celebra su primer año en Malta

Día 117: Carmen celebra su primer año en Malta

Aunque nosotros acabamos de cumplir los cuatro meses en la isla, muchos amigos nuestros llevan mucho más tiempo, la mayoría llevan por lo menos un año y algunos incluso dos. Es el caso de Carmen, que hoy nos reunía a todos para celebrar el primer aniversario de su llegada a Malta. Como su casa de Buggiba no tiene una zona común muy amplia, nos ha citado en el castillo de Laura y Cristina, en Birkirkara.

Cada uno tenía que cocinar un plato para la cena, mandar una canción que nos recordara a Malta y cinco preguntas, en plan trivial, sobre Malta. Así que nada, una vez hechos nuestros deberes hemos partido con nuestro coche hacia Birkirkara. Apenas hemos tardado quince minutos, muy poco si lo comparamos con lo que tardé la semana pasada, cuando fui yo solo en autobús, que tardé más de una hora. A las nueve llegábamos al castillo, con cacerola de cous cous en mano, botella de vino y altavoces para amenizar la noche con música.

El castillo

El castillo

El encuentro pretendía ser algo íntimo y parecía que así iba a ser cuando hemos llegado, pero poco a poco el castillo se ha ido llenando de gente y la cosa se nos ha ido un poco de las manos. Aparte de los amigos de Carmen, entre los asistentes había algunos voluntarios amigos de Laura y Cristina y muchos amigos de Marco y Piotr, sus compañeros de casa.

Carmen ha preparado una especie de concurso por equipos con varias pruebas. En la primera teníamos que pensar dos anécdotas que nos han pasado en Malta, una verdadera y una falsa, y el resto de grupos tenían que adivinar cuál era la buena y cuál la mala. Ésta se nos ha dado bastante mal a los Bruschettas, mi equipo, no hemos conseguido ni un triste Pastizzi (punto). En la segunda, ha ido poniendo las canciones que le enviamos y el más rápido en responder se llevaba el Pastizzi. Aquí hemos conseguido remontar un poco. Y en la última, hemos hecho una especie de concurso de preguntas con rebote, en el que ha ido preguntando una pregunta a cada grupo de las que le habíamos enviado. Aquí la cosa se ha alargado hasta el infinito y lo hemos tenido que dejar un poco a medias. Después hemos estado charloteando, bebiendo,… y a eso de las dos, David y yo nos hemos retirado a casa, que estábamos un poco cansados y no teníamos el cuerpo para marcha.

Día 109: Vuelta al castillo

Día 109: Vuelta al castillo

Aunque ayer no terminamos la noche demasiado tarde, nos hemos levantado ya rozando el mediodía y la mañana ha transcurrido sin mucha actividad. Por la tarde ha caído una gran tormenta que me ha impedido ir a comprar los ingredientes para hacer una empanada y llevarla a la cena que teníamos en el castillo, la impresionante casa de Laura y Cristina en Birkirkara. Así que en lugar de eso, en el momento que ha escampado, he pasado rápidamente por el Towers a comprar una pizza y unas cervezas, y de ahí he ido directamente a esperar el autobús.

Para ir a Birkirkara desde St Julian’s o Sliema, la opción directa es el 202 o el 203, se van alternando, cada media hora pasa uno. Debe ser que he llegado justo cuando acababa de pasar, porque me ha tocado esperar prácticamente media hora bajo el frío que hacía esta noche después de la tormenta. Justo antes de que llegara, me he encontrado con Toni que salía del gimnasio y se ha venido conmigo en el autobús hasta Sliema. Yo he continuado hasta Birkirkara, en total el trayecto habrá sido de una media hora, que si la sumamos a la media que me ha tocado esperar, es una hora. Una hora para hacer una distancia de apenas 5 kilómetros. Para que comprendáis como funciona el transporte en Malta.

Pizza al baño María

Pizza al baño María

Una vez me he bajado del autobús, aunque más o menos me acordaba de dónde estaba el castillo, he hecho una llamada de confirmación para ver si estaba andando en la dirección correcta. Y sí, tras cinco minutillos andando desde la parada, por fin he llegado al caserón de Laura y Cristina. Allí había ya un montón de gente, entre ellos Carmen, Bea, Alberto, Julia, los compañeros de Laura y Cristina y mucha gente que conocíamos de la otra vez que estuvimos en la casa. Un poco más tarde ha llegado Ana (Paredes) con su novio, así que estábamos casi al completo.

La noche ha transcurrido entre la cocina y uno de los salones de la casa, con cerveza, vino y algo de picar. La anécdota divertida de la noche ha tenido lugar cuando he aparecido yo tan feliz con mis pizzas congeladas y me han dicho que el horno no funcionaba, así que como tampoco tenían microhondas, Laura ha decidido inventarse una receta, la pizza al baño María. Y tengo que decir que después de media hora haciéndose, las pizzas han quedado muy ricas, hasta estaban crujientes y todo. Después del experimento, hemos tenido la suerte de que Carmen y Bea tocaran y cantaran para nosotros y, una vez más, ha sido un regalo.

A eso de las dos, como salía el último coche que nos podía dejar en St Julian’s, hemos abandonado el castillo y, un poco animados por el vino, Bea y yo hemos decidido que queríamos alargar un poco la noche. Así que Julia nos ha dejado en Paceville a los dos y hemos ido a tomar algo al Coconut. Yo nunca había estado en este sitio, está justo enfrente del Prestige y no estaba mal, aunque no había casi nadie. Ponen música rock y la bebida parece bastante barata, hemos pedido una jarra de ron con Coca-Cola y nos ha costado algo más de 13 euros. Después hemos ido al Native, aunque no hemos aguantado mucho allí, y por último, hemos ido al Clique, otro sitio en el que tampoco había estado nunca. Me habían hablado muchas veces de él como un antro y bueno, es bastante antro pero menos de lo que esperaba, aunque sí que es verdad que la gente está un poco desfasada. La música es electrónica, bastante cañera y bastante alta, pero la verdad es que nos ha gustado. Además nos hemos encontrado con María y Emma y allí hemos estado bailando hasta que me he quedado sin pilas y he sido el primero en abandonar.