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Día 296: Fiestas de Mosta

Día 296: Fiestas de Mosta

Hoy 15 de Agosto, día festivo en Malta, había quedado por la mañana con James y Laura para que me vinieran a recoger con el coche e ir juntos a Mosta, a vivir sus fiestas desde por la mañana, ya que nos han dicho que los malteses viven las fiestas mucho más de día. Habíamos quedado a eso de las doce, y yo me estaba empezando a rajar, ya que no había descansado mucho, pero al final me han dicho que venían a buscarme a la una, así que mucho mejor. Los tres hemos tirado hacia Mosta donde esperábamos juntarnos con Elena, su hermano y su cuñada, que llegaron ayer, y con Lola y sus hermanas.

En las fiestas de Mosta

En las fiestas de Mosta

Cuando hemos llegado ya había gente bebiendo y comiendo por las calles, aunque esperábamos que hubiera mucho más ambiente. Eso sí, la charanga no podía faltar, que aquí en Malta también son muy de eso. Después de habernos tomado la primer cerveza han aparecido Elena and company y hemos empezado a hacer la ruta de bares para ver el ambiente que había. En algunos la gente estaba muy animada, aunque para ser fiestas tampoco era nada del otro mundo. Entre cerveza y cerveza, hemos acabado otra vez en el Dingles, el bar del barrio, y Lola por fin ha bajado para unirse a nosotros. Ahí ya llevábamos unas cuantas cervezas, así que a las cuatro de la tarde, hora en la que hemos decidido comer, ya íbamos bastante perjudicados. Después de comer un par de pizzas y tomas la última allí, hemos decidido hacernos un café del mar, a ver si se nos bajaba un poco el melocotón en la piscina.

Para allá hemos ido los seis en un coche, Lola no ha venido porque tenía que ir a ver un piso. Una vez allí, hemos ido directos a la piscina, y la verdad que después de todo el día de calor y cervezas, lo hemos agradecido y nos hemos quedado mucho más despejados. De allí James y Laura se han ido y los demás hemos ido a cenar algo en un bar de Qawra, situado justo en la plaza de la estación de autobuses. Una vez que hemos llenado el estómago, yo me he venido a casa en autobús (12) y Elena and company han ido a tomarse algo al Ta’ Fra Ben, el bar de reggae que hay justo al lado del Café del Mar.

Día 287: Lola y Fran bajo el agua de la Azure Window

Día 287: Lola y Fran bajo el agua de la Azure Window

Hoy martes hemos decidido alquilar un coche mientras el Rojito está en el taller para dejar a David y Dei descansar un poco de nosotros, que deben estar un poco harticos… Nos han ofrecido un Chevrolett Spark, que hemos conseguido a través de Budget (Avis) a razón de unos 29 € al día. Como nos salía más barato alquilarlo tres días (martes, miércoles y jueves) en lugar de dos, hemos optado por aprovecharlo. Este primer día con coche hemos cogido el Ferry en Cirkewwa para ir hasta Gozo. Nos ha costado 20€ el traslado de dos personas y un coche- ida y vuelta- hasta la isla vecina. Un trayecto que por cierto se paga a la vuelta, en el puerto de Mgarr.

Għajnsielem

Għajnsielem

Allí es, precisamente, dónde hemos desembarcado a las 13.00h. Desde este punto de la isla de Gozo hemos decidido recorrer todos los pueblos de Este a Oeste. Pasando por Ghajnsielem (ciudad que- creo- acoge la enorme cúpula que se ve desde Malta y Comino), Qala y Nadur, hemos llegado hasta la Ramla Bay, una playa al norte, pero en la que no nos hemos bañado porque yo ya la conocía de la última vez que estuve en Malta con Dei y David y porque Fran prefería descubrir otros lugares. Hemos estado en Marsalforn, un pueblo cercano a Ramla Bay, también al norte de la isla con una pequeña bahía donde hemos comido un sandwich que habíamos preparado.

Para aprovechar el tiempo, pensamos en tomar café en Victoria, donde había mercadillo, pero tras dar un paseo por la ciudad, el calor nos ha empujado directamente a buscar la Azure Window. Era el destino más esperado, sobre todo para Fran, que no lo conocía, había visto las fotos y además le habían comentado que era una de las localizaciones de Juego de Tronos. Nos ha costado llegar hasta ella porque hemos pasado por diferentes pueblos como Zebbug, Ghasri, Gharb y San Lawrenz, y porque hemos intentado encontrar la referencia que hacía en un cartel a Ulises. Llamados por la curiosidad al intuir que la leyenda tendría protagonismo en algún punto de la isla, hemos dado unas cuantas vueltas sin encontrar finalmente nada. Ahora desde casa y con ayuda de Internet, sí hemos conocido que cuenta la tradición que Gozo es la Ogigia de la Odisea, y cerca de Xaghra está la cueva de Calypso, que al parecer fue la hermosa ninfa que cautivó a Ulises durante siete años, mientras Penélope le esperaba. ¿Qué romántico, verdad? Bueno…Aquí os dejo un artículo de Público donde explica algo más de este mito y del protagonismo de la isla de Gozo en la leyenda de Ulises.

Zona para bañarse en la Azure Window

Zona para bañarse en la Azure Window

Preparados con gafas y tubo, hemos buceado debajo de la Azure Window, que hasta ahora yo siempre había visto desde arriba y que Fran aún no conocía. Como era de esperar, nos ha sorprendido la inmensidad del azul mediterráneo en todas sus tonalidades (desde el turquesa al azul oscuro), los peces, los corales y la vegetación marina. Además las vistas desde abajo también son impresionantes, te sientes muy pequeño bajo esa enorme roca. Por cierto, no olvidéis llevar “cangrejeras” o chanclas atadas porque resbalan mucho las piedras que llevan al acceso del agua bajo la “Ventana”. Las probabilidades de caer al agua con la mochila puesta (cámara de fotos, tabaco y cartera incluidas), son muy altas. Un último cigarro en el lugar donde Khaleesi y Drogo, uno de los protagonistas de Juego de Tronos, se casaron y tras habernos hecho las correspondientes fotos hemos vuelto hacia Mgarr para coger el Ferry de vuelta a casa de David y Dei.

Iglesia de Mosta

Iglesia de Mosta

Lo destacable de Gozo es que tiene más vegetación y la vista es más bonita que en Malta mientras recorres la isla en coche. Un día más hemos disfrutado del mar, del sol y los atardeceras desde este punto del Mediterráneo, de cada pueblo, cada uno de ellos, con su iglesia enorme, sus calles y casas de color arena. Casi todos, por cierto, preparados para las fiestas o reponiéndose de ellas.

Esta noche de martes hemos cenado en Mosta en casa de Lola y Elena con Cristina, David, Dei y María (hermana de Lola que también está de visita en la isla). Con cervezas, vino, tortilla de patatas, ensalada, pisto, humus y lomo hemos terminado un día estupendo.  A la luz de las velas en la terraza de la casa de Lola y Elena, con la cúpula de la catedral de Mosta al fondo y con lluvia de estrellas incluida.

Día 267: Cada mochuelo a su olivo

Día 267: Cada mochuelo a su olivo

Después de dos días encerrados en casa de Elena celebrando el cumpleaños de Carmen como si estuviéramos en Gran Hermano, hoy ya tocaba que cada uno se fuera a su casa. Yo creo que si hubiéramos hecho el amago de quedarnos un minuto más, a Elena le habríamos escuchado eso de “cada mochuelo a su olivo”, pero para no hacerle pasar por ese mal trago, hemos abandonado voluntariamente. Eso sí, cuando ella ya se había ido a trabajar.

Antes de irnos, teníamos que solucionar el pinchazo del coche, así que nos hemos dispuesto a intentar solucionarlo en alguna de las gasolineras cercanas. En una de ellas nos han dicho que si les llevábamos la rueda, en media hora nos la arreglaban, así que hemos optado por esa opción. Quitar la rueda no ha sido tarea fácil, ya que tanto nuestro gato como la llave para sacarla no funcionaban, así que hemos conseguido un gato prestado y hemos comprado una llave para ruedas por 10 euros en la misma gasolinera. Una vez la hemos conseguido sacar, la hemos llevado a arreglar y mientras tanto hemos terminado de recoger la casa y de hacer las maletas, que parece que en lugar de irnos de cumpleaños, nos habíamos ido de casa rural. Cuando hemos terminado, nos hemos despedido de Carmen, que se ha ido en dirección a Bugibba y Laura, David y yo nos hemos ido con el Rojito ya arreglado hacia Msida, donde hemos dejado a Laura antes de volver a casa.

Alejandro

Alejandro haciendo un masaje tailandés

La verdad es que tengo que decir que me ha encantado la experiencia de pasar estos dos días conviviendo con esta gente tan maravillosa, que ya son casi como hermanas. Eso sí, tenemos que decir que los finalistas hemos sido Elena, Carmen, Laura, David y yo, que el resto no ha vivido ni la mitad de este cumpleaños gitano.

Por la tarde, tenía cita con Alejandro Frechoso para darme un masaje terapéutico. A Alejandro le conocemos desde hace tiempo, ya que es un habitual de The Parranda y, como está empezando y quiere promocionarse, el sábado se ofreció a darme un masaje gratis para que lo probara, así que ante una oferta así no podía decirle que no y esta tarde he ido a su casa. La verdad es que tengo que decir que he quedado encantado, han sido más de dos horas de masaje y me ha aliviado muchísimo la tensión que tengo desde hace tiempo en la espalda. Alejandro trabaja como masajista en Medasia Playa, pero es recomiendo que si estáis intererados, contactéis con él a través de su Facebook personal, ya que os va a salir mucho más barato (20€) si os lo hace en su casa.

Día 265: La gran noche de Carmen

Día 265: La gran noche de Carmen

Hoy le voy a dedicar el post a la persona más importante que he conocido en esta aventura, Carmen. La conocimos un 5 de Octubre, sólo tres días después de aterrizar en Malta, en una manifestación por la visita de Rajoy en Valletta. Después de esta mini concentración, decidimos ir a tomar algo juntos al Bridge y allí pudimos conocernos un poco mejor. Parece que conectamos, así que cuando íbamos de vuelta a casa, antes de bajarnos del autobús, nos intercambiamos los teléfonos rápidamente.

Mi Teta

Con mi Teta en The Parranda

Cuando nos propusieron la locura de hacer una fiesta española, ya era una de nuestras grandes amigas aquí en Malta y quisimos que formara parte de esto, así que le propusimos formar un equipo juntos y ella aceptó encantada. De esa forma nació The Parranda hace ya ocho meses. Eso hizo que nuestra relación se estrechara aún más y que empezáramos a compartir las alegrías y, a veces, las penas. Durante todo este tiempo ha sido uno de mis grandes apoyos en la isla y seguro que sin ella esta aventura habría sido completamente distinta.

Hoy era la celebración de su cumpleaños, que en realidad es mañana, pero como teníamos pensado dormir todos juntos, a partir de las doce podríamos felicitarla. Desde hace una semana le veníamos preparando una sorpresa, que sabíamos que sería algo que le haría muy feliz, una colecta entre todos sus amigos para que pueda grabar su primer EP. Además de que se lo merezca como persona, todos los que la hemos escuchado sabemos que se lo merece como artista. Durante todos estos días hemos estado intentando recaudar lo máximo posible entre toda su gente sin que ella se enterara y hemos conseguido que así fuera hasta hoy.

La prueba del delito

La prueba del delito

La celebración de su cumpleaños consistía en una fiesta de pijamas en la azotea de Elena y Lola, en Mosta. A eso de las ocho hemos salido de casa con la intención de llegar lo antes posible, pero ha habido un inconveniente. Cuando hemos ido a buscar el coche, nos hemos dado cuenta de que nos lo habían movido. Cuando ayer lo aparcamos, lo dejamos en posición horizontal, alineado con el resto de coches, y cuando lo hemos encontrado hoy, para nuestro asombro, estaba colocado en posición vertical obstruyendo un poco la calle. Además, como no podía ser de otra forma, teniamos una multa. Con todo esto hemos decidido ir a comisaría para intentar aclarar la historia, pero nos han mareado de una comisaría a otra y al final no hemos solucionado nada. En fin, esto es Malta.

Como nos han dicho que hasta que el agente no llegara el miércoles no podíamos hacer nada, nos hemos olvidado del tema y hemos partido hacia Mosta. Allí nos hemos encontrado con una celebración muy íntima en la que estaban Laura, Cristina, Elena, Bea, Alberto, Lola y la protagonista. En la azotea, con unas vistas impresionantes a la iglesia de Mosta hemos empezado a cenar, compartiendo lo que cada uno habíamos preparado. Después de cenar, mientras nos tomábamos una copita, no podíamos parar de mirar el reloj, teníamos muchas ganas de que fueran las doce, para que Carmen soplara las velas y sobre todo, para ver su reacción al descubrir su regalo.

Crowdfunding

Crowdfunding

Por fin han llegado las doce e inmediatamente después de que soplara las velas y se pusiera a cortar la tarta como si no hubiera un mañana, le hemos entregado una cartulina a modo de vale, en el que podía leerse “Grabación del primer EP de Carmen Toledo” como título. Cuando lo ha leído, se ha quedado como si le hubiéramos regalado un collage, sin asimilar la magnitud del regalo que tenía entre las manos. Una vez ha ido leyendo la descripción de su regalo, se ha dado cuenta de lo que conllevaba éste y su emoción ha aumentado infinitamente hasta convertirse en lágrimas. También le hemos dado un ordenador para que viera con sus ojos de qué estabamos hablando y tecleando como ha podido, por fin ha conseguido entrar en la página y descubrir que había un Crowdfunding detrás de todo esto. La verdad es que el resto también estabámos muy emocionados por verla tan feliz, yo me he tirado un buen rato temblando por los nervios de darle el regalo, me suele pasar cada vez que hago un regalo. No hay nada más bonito que poder hacer feliz a alguien. Si queréis participar en el crowdfunding, todavía estáis a tiempo, con sólo 5 euros tendréis el cd una vez esté fabricado.

Después del gran momento, hemos visto el vídeo que le había grabado su hermana en el que su familia y amigos le felicitaban y también el de su amiga Ana de Albacete. Carmen se ha vuelto a emocionar al ver ambos. Además, para seguir con los sentimientos a flor de piel, había preparado un juego de preguntas en el que nos teníamos que sincerar y contarte nuestros secretos. Unas cuatro horas de preguntas y respuestas bastante sinceras y emotivas, hasta que hemos ido cayendo uno a uno, algunos durmiendo en los colchones que habíamos colocado en la azotea y otros en las camas de Lola y Elena. Una noche inolvidable.

Día 255: Gozo ni te lo imaginas

Día 255: Gozo ni te lo imaginas

Antes de nada, somos Javi y Sara, los amigos que están visitando a “los davices” estos días. Hoy nos hemos ido a pasar el día a Gozo. La primera premisa era la de conseguir un coche, a sabiendas, claro está, de la caótica red de autobuses maltesa. Aviso a navegantes: Para alquilar un coche (renting) lo mejor es hacerlo por Internet (en nuestro caso antes de venir) desde España. Así te evitas sorpresas, cambios inesperados y algún que otro intento de “abuso” por parte de la compañía. Como consejo os diré que, si tenéis pasta, es mejor alquilar uno automático, ya que si hay que unir la agresividad maltesa al volante, con el hecho de conducir por la izquierda y cambiar de marchas con esa mano… ojito.

En la Azure Window

En la Azure Window

En fin, tras dejar de lado el papeleo comienza la aventura de circular por la isla… no entraré en más detalles sobre el recorrido, a parte de unas impresionantes vistas, pero digamos que hemos llegado bastante bien al norte de la isla donde hemos cogido el ferry que nos llevaba a Gozo. Tras bajar en esta “segunda isla” maltesa, el primer objetivo era Azure window y el ya consabido encanto natural de este rincón, en el que se rodó la boda entre Daenerys y Drogo, en Juego de Tronos. Tras eso nos hemos dirigido a Ramla Bay, una de las pocas playas de arena de todo Malta, que se caracteriza por tener un tono rojizo. Antes de volver a casa hemos pasado por San Lawrenz, y la verdad es que hemos flipado un poco con la puesta de sol.

Por la noche hemos tenido barbacoa en la playa junto al SurfSide para celebrar el cumple de Dani, el cual nos ilustró con varias hazañas nobles, y no tanto, de su pasado como submarinista. Un 10 para toda la pandilla maltesa que nos han hecho sentir como uno más.

Día 235: ¡Nos roban el photocall de The Parranda!

Día 235: ¡Nos roban el photocall de The Parranda!

Ayer al final nos liamos bastante y entre eso y el problema que tuvimos con el Rojito llegamos a casa como a las cuatro y media. Hoy nos ha tocado levantarnos más o menos pronto, ya que habíamos quedado a las 12 y media con Inma para llevarla al aeropuerto y teníamos que comprobar si éramos capaces de arrancar el coche. Cuando hemos llegado al sitio donde lo dejamos aparcado ayer no nos lo podíamos crear, estaba toda la calle en obras y nos hemos encontrado el coche subido en la acerca completamente lleno de tierra. Menos mal que los obreros nos han ayudado a moverlo y le han pasado la manguera, porque casi nos da algo. Para arrancarlo ha habido que empujarlo una vez más.

Inma a su llegada en el aeropuerto

Inma a su llegada en el aeropuerto

Una vez solucionado el problema nos hemos puesto rumbo a la casa de Inma, que está situada en Swieqi, otra buena opción para vivir. Swieqi es otro pueblo/ciudad que está situado justo al lado de St Julian’s y es bastante más barato, además aquí se pueden encontrar casas amplias con terrazas, jardines y demás. Cuando hemos llegado ya estaba Ana por allí, que se había acercado a despedirse de la gaditana. Enseguida hemos partido hacia el aeropuerto, ya que no queríamos parar el coche por si luego no lo podíamos arrancar.

Una vez en el aeropuerto, he acompañado a Inma para comprobar que facturaba sin problemas, sólo hemos tenido que recolocar un par de cosas. Después hemos salido y ya nos hemos despedido de ella. Nos ha prometido que volverá en cuanto termine la temporada de verano en España, esperamos que cumpla su palabra. Desde allí, nos hemos ido a recoger unos flyers que nos tenía que dar Martin. Hemos ido a recogerlos al antiguo hospital de San Luqa, que está situado en Pietà, muy cerca de Msida. Desde ahí hemos ido al Lidl para comprar algo de comer, que iban a venir a casa César, Bea y una amiga de Bea.

Por fin hemos llegado a casa después de estar toda la mañana sin parar y me he puesto a cocinar rápidamente para que los invitados no me pillaran con las manos en la masa, pero no ha habido suerte. Enseguida he llegado César, así que él y David me han echado una mano con el cous cous, que parece que no, pero tiene mucho trabajo. Bea y su amiga al final se han rajado, así que finalmente hemos comido solo los tres. Después de comer, he intentado dormir la siesta, ya que llevo un par de días sin descansar bien y quería recuperar fuerzas para esta noche. Dormir no he dormido pero por lo menos he descansado algo. Mientras David y César han estado de sobremesa, con café y tarta.

La última foto con el photocall

Última foto con el photocall antes de su desaparición

A las cinco y media nos hemos ido al Surfside, ya que hoy la fiesta la empezábamos a las seis y había que preparar algunas cosillas. Enseguida ha llegado la Kinky Blonde y ha empezado la música. Yo hoy me he ido con Laura y Cristina a pasear el photocall por la playa y a repartir flyers, toda una experiencia. La verdad es que estas dos parranderas son unas jefas de las fotos, cada vez se superan más en originalidad. Cuando ya se ha empezado a bajar el sol, hemos vuelto al Surfside y hemos empezado a disfrutar de la fiesta mojito en mano. Poco a poco la cosa se ha ido animando hasta que a las once de la noche, el Surfside estaba hasta arriba de gente. Un poco más tarde hemos decidido hacer fotos con el mítico photocall y para sorpresa nuestra no lo encontrábamos por ningún lado. Después de anunciar la desaparición con el micrófono y de preguntar a la gente que estaba situada al lado de la salida, hemos llegado a la conclusión de que nos lo habían robado. Por lo visto han visto salir a cuatro chicos no españoles con él, la próxima vez, por favor, ¡no dejéis salir a nadie de la Parranda con una polaroid gigante!

La fiesta ha ido llegando a su fin y yo me he animado, incitado por la Kinky, a pinchar durante la última media hora. Aparte de Paloma San Basilio y Mari Carmen de La Pegatina, no recuerdo qué más canciones he puesto. Creo que tengo bastante peligro a los platos. Los del bar ya no nos han dejado alargar la cosa más y nos hemos ido a continuar la fiesta por Paceville, algunos hemos ido al Juuls y otros al Monaliza.

Día 142: El Mini pasa por el taller

Día 142: El Mini pasa por el taller

Desde que compramos el coche, nos dimos cuenta de que el radiador tenía una fuga que hacía que perdiera agua y esto provocaba que el motor se calentara en exceso. La solución temporal por la que optamos fue cargar con botellas y garrafas de agua y rellenar el tanque de agua en cada trayecto que hacíamos.  El problema se ha ido agravando y cada vez la fuga se ha ido haciendo mayor, por lo que últimamente teníamos que parar en mitad del trayecto para reponer agua, así que por fin decidimos llevarlo a arreglar. El otro día Mikel, al que conocimos en nuestra primera semana en la isla durante una protesta contra Rajoy, nos recomendó un taller bastante económico, al que él también había llevado su mini para arreglarle algunas cosillas.

Taller Charlie's

Taller Charlie’s

El taller en cuestión está en Gzira, en la calle Triq Sir Frederick C. Ponsonby y se llama Charlie’s. El mecánico es un hombre maltés bastante majo, aunque es de pocas palabras, creemos que porque no domina demasiado el inglés. Ayer le dejamos el coche y hoy hemos llamado para ver si nos lo había podido arreglar e ir a recogerlo. Cuando hemos llamado a eso de las tres de la tarde, nos han dicho que sí, que ya estaba arreglado y que podíamos pasar a recogerlo, así que a las cinco, después de comer, hemos pasado a por él. El arreglo nos ha costado 60 euros y no nos ha parecido nada caro, ya que pensábamos que la broma nos iba a salir por más.

Por fin podemos decir que el coche funciona perfectamente, ahora sólo le hace falta una limpieza completa. Justo al lado del taller hemos encontrado un garaje donde los limpian por 10 euros por dentro y por fuera, así que la semana que viene lo llevaremos, que falta le hace. Así lo tendremos listo para cuando vengan Rocío (la hermana de David), Laura, Barbara y Javi, que vendrán a vernos el sábado 9 de Marzo y se quedarán unos días en la isla.

Día 119: Una nueva familia en la isla

Día 119: Una nueva familia en la isla

Gracias al blog mucha gente que decide venirse a vivir a Malta está contactando con nosotros para pedir consejos, información y ayuda con el tema del alojamiento y los cursos de inglés. Es el caso de Borja y su familia, que nos escribieron hace algunas semanas porque habían decidido dar un giro a su vida y venirse a vivir a Malta. Decidieron venir en coche desde España, así que después de seis días de viaje, el sábado llegaron a la isla.

Vistas desde el Surfside

Vistas desde el Surfside

Nada más llegar nos escribieron para decirnos que ya estaban por aquí y esta tarde por fin hemos quedado para conocernos en el Surfside. Es raro en nosotros, pero hemos sido los primeros en llegar, aunque no mucho más tarde veíamos llegar a lo lejos una pareja y dos niños, así que no había lugar a dudas de que eran Borja, Carmen y sus dos pequeños Borja y Carmen, de dos y un año respectivamente. Sí, tienen los nombres repetidos.

Allí en el Surfside, entre las travesuras de los pequeños, nos han estado contando la aventura de su viaje en coche, que, aunque en general fue bastante buena, en el tramo final fue un poco traumática, ya que el barco de Sicilia a Valletta se movía demasiado y venía medio barco mareado. Además no les fue fácil encontrar el hotel, ya que el contacto que tenía les dio las llaves en Valletta y se desentendió del tema, muy típico de Malta. A pesar de esta peculiar llegada, hoy estaban la mar de contentos e ilusionados con la nueva vida que empiezan.

Nosotros también les hemos hablado de nuestra experiencia aquí, dándoles consejos y recomendaciones, sobre todo en el tema del trabajo y los cursos de inglés. Carmen es decoradora y últimamente se dedica a los cupcakes, así que le hemos animado a que abra una tienda de cupcakes, que es algo que no existe en Malta. Podéis ver un ejemplo de su bonito trabajo en su web. Desde aquí deseamos todo lo mejor a esta simpática familia en esta nueva aventura que acaban de empezar.

Día 115: Rodaje, historias de carretera y Parranda

Día 115: Rodaje, historias de carretera y Parranda

Esta mañana a las doce, teníamos una cita en el LOVE para grabar un nuevo vídeo de promoción para The Parranda, ¿qué estaremos tramando de nuevo? A esa hora llegábamos David y yo y nos encontrábamos con Carmen y Bea. Después de ultimar los preparativos, al poco rato, llegaba Ana Paredes que también venía a ayudarnos. Una vez más hemos salido a la calle para preparar un vídeo muy especial.

Hemos estado todo el día grabando en distintas localizaciones de Malta, sobre todo entre St Julian’s y Valletta, con mucha gente que ha querido colaborar con nosotros, y hemos conseguido mucho material para hacer un gran vídeo. Ha sido bastante agotador, aunque a la vez nos lo hemos pasado muy bien. Después de unas cinco horas rodando, nos hemos retirado a casa, que había que reservar fuerzas para la Parranda de esta noche. Como teníamos el coche, nos hemos ofrecido para llevar a Carmen y Bea a Buggiba.

Foto de grupo borrosa

Foto de grupo borrosa

El trayecto ha sido un poco surrealista, ya que después de todo el día, el coche estaba bastante calentito y nos ha vuelto a hacer una de las suyas. Al poco tiempo de comprarlo, nos dimos cuenta de que perdía agua, por lo que siempre tenemos que ir con una garrafa para rellenarlo en cada trayecto. Hoy debe ser que aunque lo hemos rellenado, no le hemos dejado descansar lo suficiente, porque a medio camino de Buggiba, hemos notado que le indicador de temperatura estaba por las nubes y hemos tenido que parar en mitad de la carretera. Después de abrir el capó y que empezara a salir humo, le hemos dejado descansar un poco y lo hemos rellenado con la poca agua que nos quedaba. Cuando se ha recuperado un poco hemos ido hasta el hotel más cercano para rellenar la garrafa y ya con eso hemos podido tirar hasta Buggiba. La vuelta a casa ha transcurrido sin problemas.

Ya en casa, apenas nos ha dado tiempo a merendar algo, porque enseguida habíamos quedado con Alberto hasta el amanecer, el dj de esta noche, que tenía que hacerse con los mandos. También ha venido Ángel, el dj de la semana pasada, para echarle un cable. A las diez ya estaba todo listo para irnos The Parranda una vez más. Hoy el Prestige estaba hasta arriba, bastante más lleno que otros días y no hace falta decir que lo hemos pasado genial.

Día 78: Un día perfecto

Día 78: Un día perfecto

Hoy ha sido un día muy completo. Después de la celebración de ayer del cumpleaños de David, nos ha costado levantarnos, pero no quedaba otra porque habíamos quedado en llevar a Paloma y Rafa al aeropuerto. Y a las 11:15 estaban los dos puntuales en casa, mientras nosotros terminábamos de ducharnos y vestirnos a toda prisa para llevarles a tiempo. Y así ha sido, a las 11:20 salíamos con nuestro mini dirección al aeropuerto después de hacer un auténtico rompecabezas para meternos cuatro personas y cuatro maletas en un espacio muy reducido. Y poco antes de las 12 ya estábamos en el aeropuerto, una hora y media antes de que saliera su vuelo. Después de despedirnos de ellos hasta después de Navidad, hemos espero a ver si llegaba María, que también tenía que coger ese vuelo y así ha sido. Ha sido genial poder despedirnos también de ella, ya que no pudimos ir a su fiesta de despedida por lo que pasó el domingo y, aunque le encantaría, aún no está segura de que vaya a volver después de Navidad.

Una vez que hemos terminado con las despedidas, a David se le ha ocurrido que podíamos acercarnos a Valletta a ver a Carmen actuar, así que para allá que nos hemos ido. Hoy se celebraban una seria de actos por la pluralidad cultural en la casa del Primer Ministro y Carmen era unas de las que actuaba cantando con su guitarra. Aunque a su actuación en acústico no hemos llegado, después han actuado unos amigos suyos que hacen una fusión de música étnica muy bonita y Carmen ha cantado con ellos en un par de temas. A pesar del frío debido al fuerte viento que hacía, ha merecido la pena, La intensidad que se percibía en esa calle era brutal. Aquí os dejo un trocito de esa actuación:

Una vez ha terminado, hemos ido a ver a Cristina y Laura, que a eso de las 2 de la tarde ya tenían recogido el puesto debido al fuerte viento que soplaba hoy en Valletta. Así que nada, los 5 junto con Marco y Amélie, una amiga belga de Carmen, nos hemos ido al L-Ingliz a tomarnos unos vinos. El sitio ha sido todo un descubrimiento, es un pequeño bar con mucho encanto y con un dueño majísimo. Hemos pedido varios vinos y cañas y no ha parado de sacarnos tapas durante todo el tiempo que hemos estado allí, algo muy poco habitual en Malta. Así que, aunque no es especialmente barato (2,50 la copa de vino), no está nada mal por la comida que pone. Allí hemos estado hasta las tres de la tarde, hora en la que hemos decidido venirnos todos a casa a comer y grabar el siguiente vídeo de The Parranda. Marco no ha podido venir porque le tocaba trabajar por la tarde. Repartidos en dos coches, el abuelo y el pequeño rojo, hemos partido hacia nuestro hogar.

L-Ingliz

L-Ingliz

Al llegar, Cristina y yo nos hemos puesto a preparar una tortilla de patatas mientras Carmen nos deleitaba con su guitarra, aunque yo más bien he hecho de pinche, ya que hoy la hemos hecho a su estilo. Con siete huevos, cinco patatas y una cebolla, imaginad qué tortilla ha salido. Con eso y la pasta que traían Cristina y Laura en su ya mítica olla, hemos comido los seis. Todo muy rico.

Con un poco de sobremesa de por medio, después hemos empezado a grabar el vídeo para promocionar la Parranda de este jueves. Y además de reirnos muchísimo, hemos descubierto a tres grandes actrices. Seguro que en cuanto colguemos el vídeo, algún director se pone en contacto con nosotros para contratarlas. Ha sido muy curioso, porque justo cuando hemos terminado de grabarlo, ha habido un apagón en el barrio y hemos estado más de una hora sin luz. Así, a la luz de las velas y mientras fumábamos una cachimba, han surgido conversaciones de lo más interesantes y al final nos ha dado la hora de la cena. Así que otra vez nos hemos puesto manos a la obra y hemos cocinado, esta vez Laura y yo, un revuelto de verduras con setas riquísimo.

Ya a eso de las 12 de la noche David y yo hemos llevado a Laura y Cristina a su casa en Birkirkara, ya que no tenían otra forma de volverse a casa, que entre semana los autobuses terminan a las 11. Y allí las hemos dejado y hemos vuelto a casa a preparle la cama a Carmen, que hoy se ha quedado a dormir en casa. Ha sido un gran día, un día perfecto.