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Día 328: Cenita y poker en Mosta

Día 328: Cenita y poker en Mosta

Hoy hemos estado trabajando todo el día, que durante el fin de semana siempre se nos acumula bastante trabajo. Por la tarde nuestra idea era ir a Kalkara a visitar a Patri, pero no ha podido ser, porque ayer estuvieron de Boat Party y hoy no tenían cuerpo, así que hemos pospuesto la quedada para despedirnos a las ocho en Valletta y tomarnos algo por allí.

Concatedral de San Juan (Valletta)

Concatedral de San Juan (Valletta)

A Valletta hemos ido con el Rojito, ya que luego habíamos quedado para cenar en Mosta, en casa de Lola. Con Patri habíamos quedado en encontrarnos en el Albert’s, pero como hoy era lunes, estaba cerrado, así que hemos decidido ir al Tico-Tico y hemos tenido la misma mala suerte. Así que ya sabéis, el lunes no es un buen día para ir a Valletta. Finalmente nos hemos sentado en la terraza de uno de los bares que hay al lado de la concatedral. Después, queríamos que Patri se viniera a Mosta a cenar, pero como su vuelo sale mañana bien prontito, no ha podido ser, así que nos hemos despedido y hemos partido hacia casa de Lola.

Antes de dirigirnos hacia Mosta hemos pasado a recoger a Cristina, que casi nos fulmina con la mirada, ya que llevaba esperándonos un buen rato por un malentendido. Una vez hemos llegado a Mosta, hemos bajado a comprar unas pizzas y hemos cortado un poco del queso manchego que me trajeron mis padres, acompañándolo con un vino blanco La Torre, uno de nuestros favoritos de Malta. Después de cenar hemos echado una timba de póker y Nerea y yo les hemos dado un buen repaso a todos. Se han querido consolar pensando que era la suerte del principiante, pero la verdad es que no hemos jugado nada mal. Después de darle un achuchón a Lola, que se va a España por una semana, nos hemos venido para casa.

Día 303: Nuestra primera vez en un karaoke maltés

Día 303: Nuestra primera vez en un karaoke maltés

Después de la celebración de ayer, hoy he estado todo el día bastante tranquilo en casa, hasta he tenido tiempo de echarme un poco la siesta. Por la noche, habíamos quedado para ir a cenar al Gochi y despedirnos de Ana Paredes y de paso dar una vuelta por las fiestas de St Julian’s. El caso es que la Paredes, que mañana abandona la isla definitivamente, al final no ha podido venir, pero allí estábamos todos los demás a las nueve, como clavos en la taberna, con una nueva excusa para vernos.

Con motivo de las fiestas de St Julian’s han colocado más mesas de las que suele haber en este mítico bar que está situado justo enfrente del LOVE. Allí, en una de estas mesas, hemos estado tomando un par de Cisk mientras nos reuníamos todos. A la cita han acudido Cristina, Piotr, Laura, James, Lola, Alberto y Elena. Juntos, nos hemos ido a cenar al Gochi, y a algunas menos aficionadas al sushi, como Lola y Elena, les ha convencido. Después de cenar, ya nos habían abandonado Laura, James y Alberto, pero el resto hemos continuado juntos la noche.

Cristina y Elena dando el cante

Cristina y Elena dando el cante

El siguiente destino que hemos elegido ha sido el Corks, un bar karaoke que está situado a la entrada de Paceville. Ha sido la primera vez de todos en un karaoke maltés y tenemos que decir que ha sido igual de divertido que humillante. Eufóricos y emocionados hemos cantado varias canciones, si llega a ser por nosotros no soltamos el micro en toda la noche, aunque al que controlaba el tema creo que no le hemos caído demasiado bien. Después de pedirle varias veces que nos pusiera ‘Wannabe’ de las Spice Girls y que se negara en rotundo, hemos cantado ‘La vida es un carnaval’ (porque él ha querido), ‘Twist and shout’ y hemos destrozado totalmente ‘I love it’, nuestro hit de este verano. También Piotr se ha animado con una en solitario y Cristina y Elena se han marcado ‘The Passenger’ a duo. Una vez hecho el destrozo de ‘I love it’, hemos tardado segundos en abandonar el bar, que no queríamos ser nominados.

De ahí hemos ido al Juuls y hemos perdido a otro miembro del grupo más, Piotr, que a pesar de ser polaco, hoy se ha despedido a la francesa. Después, Cristina, Lola, Elena y yo hemos ido hasta el Native, donde nos ha abandonado Lola y los tres que quedábamos hemos acabado en el Habana, en el que nunca habíamos estado y que nos ha sorprendido para bien. Allí Elena nos ha abandonado porque, según ella, íbamos muy ralentizados para su gusto (palabras textuales). Después los campeones de la noche, Cristina y yo, hemos vuelto al Native, que por suerte, no ha tardado mucho en cerrar. A la salida nos hemos encontrado con Belén (Alegría) y un amigo y los cuatro juntos nos hemos cogido un taxi de vuelta a casa. Tengo que decir que ha sido una de las noches más divertidas que recuerdo en la isla. ¡Qué grandes sois, pandilla!

Día 287: Lola y Fran bajo el agua de la Azure Window

Día 287: Lola y Fran bajo el agua de la Azure Window

Hoy martes hemos decidido alquilar un coche mientras el Rojito está en el taller para dejar a David y Dei descansar un poco de nosotros, que deben estar un poco harticos… Nos han ofrecido un Chevrolett Spark, que hemos conseguido a través de Budget (Avis) a razón de unos 29 € al día. Como nos salía más barato alquilarlo tres días (martes, miércoles y jueves) en lugar de dos, hemos optado por aprovecharlo. Este primer día con coche hemos cogido el Ferry en Cirkewwa para ir hasta Gozo. Nos ha costado 20€ el traslado de dos personas y un coche- ida y vuelta- hasta la isla vecina. Un trayecto que por cierto se paga a la vuelta, en el puerto de Mgarr.

Għajnsielem

Għajnsielem

Allí es, precisamente, dónde hemos desembarcado a las 13.00h. Desde este punto de la isla de Gozo hemos decidido recorrer todos los pueblos de Este a Oeste. Pasando por Ghajnsielem (ciudad que- creo- acoge la enorme cúpula que se ve desde Malta y Comino), Qala y Nadur, hemos llegado hasta la Ramla Bay, una playa al norte, pero en la que no nos hemos bañado porque yo ya la conocía de la última vez que estuve en Malta con Dei y David y porque Fran prefería descubrir otros lugares. Hemos estado en Marsalforn, un pueblo cercano a Ramla Bay, también al norte de la isla con una pequeña bahía donde hemos comido un sandwich que habíamos preparado.

Para aprovechar el tiempo, pensamos en tomar café en Victoria, donde había mercadillo, pero tras dar un paseo por la ciudad, el calor nos ha empujado directamente a buscar la Azure Window. Era el destino más esperado, sobre todo para Fran, que no lo conocía, había visto las fotos y además le habían comentado que era una de las localizaciones de Juego de Tronos. Nos ha costado llegar hasta ella porque hemos pasado por diferentes pueblos como Zebbug, Ghasri, Gharb y San Lawrenz, y porque hemos intentado encontrar la referencia que hacía en un cartel a Ulises. Llamados por la curiosidad al intuir que la leyenda tendría protagonismo en algún punto de la isla, hemos dado unas cuantas vueltas sin encontrar finalmente nada. Ahora desde casa y con ayuda de Internet, sí hemos conocido que cuenta la tradición que Gozo es la Ogigia de la Odisea, y cerca de Xaghra está la cueva de Calypso, que al parecer fue la hermosa ninfa que cautivó a Ulises durante siete años, mientras Penélope le esperaba. ¿Qué romántico, verdad? Bueno…Aquí os dejo un artículo de Público donde explica algo más de este mito y del protagonismo de la isla de Gozo en la leyenda de Ulises.

Zona para bañarse en la Azure Window

Zona para bañarse en la Azure Window

Preparados con gafas y tubo, hemos buceado debajo de la Azure Window, que hasta ahora yo siempre había visto desde arriba y que Fran aún no conocía. Como era de esperar, nos ha sorprendido la inmensidad del azul mediterráneo en todas sus tonalidades (desde el turquesa al azul oscuro), los peces, los corales y la vegetación marina. Además las vistas desde abajo también son impresionantes, te sientes muy pequeño bajo esa enorme roca. Por cierto, no olvidéis llevar “cangrejeras” o chanclas atadas porque resbalan mucho las piedras que llevan al acceso del agua bajo la “Ventana”. Las probabilidades de caer al agua con la mochila puesta (cámara de fotos, tabaco y cartera incluidas), son muy altas. Un último cigarro en el lugar donde Khaleesi y Drogo, uno de los protagonistas de Juego de Tronos, se casaron y tras habernos hecho las correspondientes fotos hemos vuelto hacia Mgarr para coger el Ferry de vuelta a casa de David y Dei.

Iglesia de Mosta

Iglesia de Mosta

Lo destacable de Gozo es que tiene más vegetación y la vista es más bonita que en Malta mientras recorres la isla en coche. Un día más hemos disfrutado del mar, del sol y los atardeceras desde este punto del Mediterráneo, de cada pueblo, cada uno de ellos, con su iglesia enorme, sus calles y casas de color arena. Casi todos, por cierto, preparados para las fiestas o reponiéndose de ellas.

Esta noche de martes hemos cenado en Mosta en casa de Lola y Elena con Cristina, David, Dei y María (hermana de Lola que también está de visita en la isla). Con cervezas, vino, tortilla de patatas, ensalada, pisto, humus y lomo hemos terminado un día estupendo.  A la luz de las velas en la terraza de la casa de Lola y Elena, con la cúpula de la catedral de Mosta al fondo y con lluvia de estrellas incluida.

Día 251: De Valletta a Mosta

Día 251: De Valletta a Mosta

Hoy nos hemos quedado todo el día trabajando en casa, que después del fin de semana teníamos bastantes cosas por hacer. Por la tarde, Lola, que está sola estos días en casa porque Elena está opositando en Madrid, nos ha invitado a cenar con ella para sentirse un poco menos sola. Pasadas las ocho, hemos ido a recogerla a Valletta, que es donde se encuentra la asociación en la que trabaja como voluntaria europea. El coche lo hemos dejado en la parte izquierda de Valletta, justo al lado del mar, donde hay algunos aparcamientos. Después nos hemos puesto a buscar la asociación sin mucho éxito por las pequeñas calles de la capital, hasta que al final Laura, que también trabaja en la misma oficina, ha salido a buscarnos.

Allí hemos estado esperando a que Lola encontrara algún apartamento para su familia, que vendrá a visitarla en breve. Lo ha estado buscando en la web Holiday Lettings, que facilita la búsqueda de apartamentos en alquiler para temporadas cortas. Nosotros no teníamos ni idea de que existía una web así, que seguro que a muchos de vosotros os sirve de gran ayuda.

Dimples Bar

Dimples Bar

Después de convencer a Laura para que también se viniera a cenar con nosotros, nos hemos montado los cuatro en el coche y hemos partido hacia Mosta, donde se encuentra la casa de Lola. Una vez en Mosta, nos hemos tomado una cerveza en el Dimples, el bar que hay justo enfrente de su casa, en el que se reúne la gente más peculiar y variopinta de Malta. Una vez matada la sed, hemos subido a casa de Lola a cenar. Entre los dos, hemos preparado una cena de lo más improvisada usando prácticamente todo lo que le quedaba en la nevera. De entrante, hemos preparado una tosta de jamón serrano con tomate, queso y huevo frito, y como plato principal, hemos hecho berenjenas con pollo, tomate, nata y queso. Todo buenísimo. Después, un poco de sobremesa y enseguida nos hemos venido para casa a descansar.

Día 200: Una cena para celebrar los doscientos días en la isla

Día 200: Una cena para celebrar los doscientos días en la isla

Cómo pasa el tiempo, ya llevamos nada más y nada menos que doscientos días en la roca, como Malta es conocida para muchos. Después de siete meses en la isla, seguimos con las mismas ganas de vivir esta ventura que al principio. Además, por mucho que digan que la isla es pequeña, todavía nos quedan muchísimos rincones por descubrir.

Esta mañana Carmen recibía una visita muy especial, ya que su hermana y dos amigas llegaban para estar con ella durante una semana. Como se iban a juntar cuatro en la casa, necesitaban un colchón para dormir dos de ellas, así que Carmen nos ha invitado a comer a su casa con la condición de que le dejáramos nuestro colchón hinchable. A eso de las dos, nos hemos puesto camino de Bugibba con el Rojito, que últimamente se está portando muy bien y no nos ha vuelto a dar más problemas. Nada más aparcar, hemos visto una chica con toda la pinta de ser española entrando en una tienda y nosotros, sin contarnos un pelo, la hemos seguido y hemos descubierto que se cumplían nuestras sospechas, era Cristina, la hermana de Carmen.

David con Carmen, Patricia, Ana y Cristina

David con Carmen, Patricia, Ana y Cristina

Ya en casa de Carmen, hemos conocido a Ana y Patricia, las otras dos huéspedes que nos faltaban. Allí estaban manos a la obra preparando la comida y los aperitivos. Nada más llegar, nos hemos dado cuenta de que se nos había olvidado el colchón, nos hemos emocionado tanto con la comida, que se nos ha olvidado lo principal. Como cada vez que viene alguien de visita, hemos podido disfrutar de algunos manjares de nuestra tierra, hoy teníamos queso manchego, lomo y chorizo. Para comer, un plato de pasta con calabacín y tomate natural que estaba buenísimo. Durante el té, hemos tenido tiempo de conocer un poco más a estas tres albaceteñas antes de que se echaran la siesta, que después de todo el día de viaje, estaban reventadas. Nosotros nos hemos quedado hablando un rato con nuestra “teta” y, como tenía que ir a recoger su coche a Mdina, hemos quedado en vernos allí y llevarle el colchón.

Después de pasar por casa, hemos partido hacia Mdina, esta vez asegurándonos de que no se nos olvidaba nada. La idea era visitar un poco la ciudad con ellas, pero el abuelo, como Carmen apodó a su coche, amenazaba con no volver a arrancar si estas paraban el coche. Así que les hemos entregado el colchón con el coche en marcha y hemos quedado en vernos mañana.  Como habíamos salido con la idea de cenar fuera, David me ha propuesto ir a cenar la Valletta, así que para allá que nos hemos ido.

D'Office

D’Office

Habíamos pensado en ir al Monalizza, pero hemos visto la carta y era todo muy minimalista y bastante caro, así que hemos decidido ir a un restaurante con el que nos quedamos con ganas de ir otra vez, el restaurante D’Office, situado en la calle Triq L-Arcisqof. Es fácilmente reconocible porque tiene una bicicleta apoyada en su fachada que forma parte de la decoración. David ha pedido unos rollos de ternera rellenos acompañados de una salsa muy buena y yo filetes de pollo también con otra salsa riquísima, todo acompañado de verduras y patatas. El personal ha sido muy amable y el sitio es muy acogedor, nosotros hemos decidido sentarnos en las mesas de fuera que están alumbradas por bombillas colgadas. Además nos ha parecido que estaba muy bien de precio, hemos salido por unos 30 euros, con copa de vino, pan y demás.

St George's Square

St George’s Square en la Malta Fashion Week

Después, hemos ido al Albert, como le llaman los voluntarios en honor a su dueño, o L’Ingliz, su nombre real. Está situado en la calle San Gwann, muy cerca de la concatedral de St John. De camino nos hemos encontrado con la plaza de St George decorada como veis en la foto con motivo de la Malta Fashion Week. En el Albert, nos hemos encontrado con Laura y sus amigas, que nos han llamado durante la cena para ver si luego nos tomábamos algo. El sitio es un pequeño bar de vinos en el que normalmente suelen ponerte alguna tapa para picar. De precio está bastante bien, las copas de vino cuestan 2,50€ y el botellín de Cisk 1,50€. Nos hemos tomado un par y a eso de las doce de la noche nos hemos ido casa. Ha sido un gran día, uno más de los muchos que hemos tenido en estos 200 días que llevamos en la isla. Muchas gracias a todos los que hacéis que nuestra estancia aquí sea tan genial.

Día 198: Psicoanálisis en Golden Bay y cena en Mosta

Día 198: Psicoanálisis en Golden Bay y cena en Mosta

Últimamente parece que se está convirtiendo en costumbre lo de ir a pasar la tarde del domingo a Golden Bay. Después de levantarnos sin muchas ganas de nada después de unos días de mucho movimiento, Lola y Elena nos han propuesto ir para allá y hemos pensado que pasar la tarde del domingo tirados en la arena era una buena opción. Con el Rojito una vez más, nos hemos puesto rumba hacia Golden Bay y en menos de media hora estábamos allí. Hoy por suerte no había mucho tráfico en la carretera.

Allí nos hemos encontrado con Lola, Elena y también con Enrica, otra de las voluntarias, y sus amigas, todas italianas. Hemos hablado en español, en inglés y hasta en italiano, para que veáis lo políglotas que somos. Allí hemos visto el atardecer, es un sitio ideal para verlo, ya que el sol cae justo en el mar. La playa estaba llena de gente, no nos queremos imaginar cómo se pondrá en verano. Hemos decidido que la próxima vez iremos a una que está al lado, que nos han dicho que es mucho más bonita y natural.

Con Elena y Lola en Golden Bay

Con Elena y Lola en Golden Bay

Las italianas han sido las primeras en irse y allí nos hemos quedado los cuatro españoles, psicoanalizándonos. Lola hizo un curso hace tiempo acerca de los temperamentos. Por lo que nos ha contado, existe una rueda que divide los carácteres en cuatro tipos: colérico, sanguíneo, linfático y melancólico. Cada temperamento tiene sus características, por lo que cada persona se identifica con el temperamento del que tenga mayoría de esas características. Nos ha sorprendido porque Lola nos tenía bien caladitos, a mí por ejemplo me ha dicho que soy de temperamento linfático, y cuando me ha dicho las características de éste, me he dado cuenta de que cumplía la mayoría. David y Elena por lo visto son coléricos y Lola es linfático-sanguíneo. La verdad es que ha sido muy interesante conocernos un poco más.

Después de este psicoanálisis ya empezaba a hacer frío y hemos abandonado la playa. Hemos llevado a Elena y Lola a su casa de Mosta y al final nos han invitado a cenar. Lola se ha currado algo que era una mezcla de pan tumaca y pizza. Eran rebanadas de pan con queso, tomate y orégano, unas llevaban jamón y otras bacon. Aunque hay que decir que la cocinera de la casa suele ser Lola, Elena hoy también se ha currado una ensalada. Además de que estaba todo buenísimo, nos ha encantado pasar esta bonita velada en su casita. Las dos llevan poco tiempo en la isla pero en muy poco tiempo se han ganado nuestro cariño. El mejor regalo de Malta es poder conocer a gente así.

Día 173: Noche improvisada

Día 173: Noche improvisada

Aunque ayer estuve todo el día medio malo, seguramente por haberme confiado con el buen tiempo de estos días, hoy ya me encontraba bastante mejor. Por la mañana, mientras David se ha ido a una reunión con la escuela Elanguest, yo me he quedado en casa trabajando un poco. Elanguest es una escuela pequeñíta y familiar en la que trabaja de profesora Lara, una amiga nuestra. Está situada en Paceville y parece ser que a partir de ahora también colaboraremos con ellos. La verdad es que se nota que empieza la temporada alta y mucha gente empieza a planificarse para venir a estudiar inglés en verano.

Por lo demás, el día ha transcurrido de lo más normal y tranquilo hasta que ha llegado la noche. Por la tarde, Lucía nos ha propuesto ir a su casa para cenar y despedir a Jesús, compañero suyo del Footloose, que se marcha en unos días de Malta. Al final nos hemos animado y hemos decidido ir a la cena. Había que preparar algo y, para variar, nosotros hemos recurrido a uno de nuestros platos de siempre, el hummus, que se prepara muy rápido y hace bien el apaño como aperitivo. Vamos a tener que empezar a aprender recetas nuevas, que últimamente nos estamos repitiendo demasiado.

En Footloose

En Footloose con un poco de humo

En la cena, aparte de Jesús y Lucía, también estaban Miriam, los compañeros de piso de Lucía, y Elo y sus dos amigos franceses, a los que Lucía había conocido la noche anterior. Tenemos que decir que Lucía nos ha sorprendido como cocinera, ya que ha preparado unas albóndigas de soja que estaban buenísimas. Para la sobremesa hemos podido disfrutar de las coreografías de Mathieu, uno de los franceses, que no tiene nada que envidiar a Britney Spears. Después de cenar nos han liado y hemos ido a tomar algo con ellos al Footloose. Allí han empezado a correr las jarras de bebida y lo que pretendía ser una copa, se ha ido de madre. De lo que viene después, no nos acordamos mucho.

 

Día 158: Nuevos aventureros en la isla

Día 158: Nuevos aventureros en la isla

Día extraño, ya que mañana es el día de San Jose y es fiesta en Malta, pero al contrario que en España no se lleva mucho lo de coger puente, ¡con lo que nos gusta a nosotros uno! Lo bueno es que hemos aprovechado la mañana para trabajar un poco. A media mañana Dei se ha ido al encuentro de Miriam, una chica de Guadalajara que acaba de llegar y que estaba interesada en apuntarse a una academia. Al final lo ha hecho con ESE, en la que confiamos bastante, ya que todo el mundo sale muy satisfecho después de realizar el curso.

Por la tarde hemos ido al Towers de St Julian’s, que mañana nos vamos a pasar el día a la playa con barbacoa incluída y como es festivo, teníamos que dejar todo comprado hoy. Por la tarde noche teníamos un plan que nos propusieron ayer en St. Patrick. Valentín es el precursor de la quedada, ya que quería inaugurar su casa que se encuentra en Gzira o en Algegzira como dice en tono jocoso. Fue uno de los protagonistas por llegar solo a una Parranda, ya que nos pareció muy valiente por su parte. Desde ese día ha conocido a mucha gente y siempre bromea diciéndonos que ya tiene amigos. Como podéis ver llegar solo a la isla no es un handicap, sino una forma de abrirte y conocer nueva gente. Valentín lo ha conseguido con creces.

En la casa de Valentin

En la casa de Valentin

El caso es que habíamos quedado en la puerta del Pronovias a las 20:45 y allí no había nadie, muy típico entre los españoles. Luego ya han ido llegando Joselu y Clara, de León y Ferrol respectivamente, que vinieron a trabajar como la mayoría y han empezado con muy bien pie, pero es normal porque son encantadores. Un poco más tarde ha llegado Lucía, que llegó también hace una semana con la misma idea que todos nosotros, prosperar en Malta. Un encanto de chica. Como ya éramos un grupo medianamente numeroso, nos hemos ido al piso para esperar allí al resto de gente. Mientras Valentín nos enseñó la casa, que es la típica casa maltesa de techos muy altos y muy amplía. Además les sale por poco dinero. También se han unido a nosotros los compañeros de piso de Valentín, Diego y Dani y allí hemos estado bebiendo cervezas y comiendo las pizzas que hemos pedido a la pizzería Mum’s. Más tarde ha llegado más gente como Mireia, que está por aquí de Erasmus, o Damian y Felipe, unos extremeños que han venido a realizar prácticas. Como veis, muchas nuevas historias de nuevos aventureros que comienzan en la isla. Sólo esperamos que les vaya muy bien a todos y que sigamos viéndonos, cosa que no es difícil por aquí.

Día 156: De Birgu a Paceville

Día 156: De Birgu a Paceville

Esta tarde, David, uno de los voluntarios, nos había convocado en Birgu para hacer una cena en su casa. A eso de las seis, hemos pasado a recoger a Laura y Cristina y de paso, conocer su nueva casa. Hace unas semanas, por fin dejaron el castillo, la famosa maisonette en la que hemos hecho tantos eventos. El cambio ha sido a mejor, ya que, aunque su antigua casa de Birkirkara era impresionante, por su tamaño, su decoración antigua y su terraza, la de ahora es mucho más acogedora y está mucho mejor situada, en Msida, a cinco minutos del mar.

Preparados para salir

Cena en Birgu

Una vez echado el ojo a su nuevo hogar, como hemos podido, nos hemos metido en el rojito. A Laura, bautizada temporalmente como “la duquesita”, la hemos dejado delante porque iba con muletas y, aunque le ha costado un poco meterse, nos hemos apañado bien. En unos quince minutos estábamos en Birgu y allí ya estaba David junto con Selina y Adina, dos voluntarias alemanas. Mientras esperábamos, hemos empezado a jugar a un juego de cartas muy parecido al que en España llamamos “culo”. Creo que ha sido la primera vez que jugaba a las cartas en otro idioma y la verdad es que la experiencia ha sido divertida. Enseguida han llegado Alessia y Alberto con la compra de la cena y la bebida, y al rato también se nos ha incorporado Marco, el compañero de piso y voluntariado de Laura y Cristina. Hoy la verdad es que estábamos un poco vagos y hemos dejado que nos hicieran la cena Alberto, David y Alessia.

Después de cenar, hemos seguido bebiendo algo y poniendo en común, con los italianos Alessia y Marco, los grupos y programas de televisión que eran famosos tanto en Italia como en España. Pensábamos que conocían a las Mamachicho, pero para nuestra sorpresa, nos empezaron a mirar raro cuando les hablamos del tema. Después de ver algunos vídeos frikis, llegó Ángela y nos fuimos repartidos en dos coches hasta Paceville. De camino, dejamos a Laura en su casa, que aunque es una valiente, era un poco peligroso meterse en la boca del lobo con sus muletas. El camino ha estado amenizado por los temazos que nos hemos marcado Cristina y yo, a falta de radiocassette buenas son gargantas.

La segunda parada de la noche fue el Playground, una discoteca bastante peculiar en la que nunca habíamos estado, que está situada en la calle del casino Dragonara. La entrada era un largo pasillo que daba la sensación de cueva. El sitio por dentro era bastante antro, aunque está bien conocer cosas diferentes. Si no fuera porque los djs no estaban teniendo su mejor noche con el drum and bass, nos habríamos quedado más tiempo, pero un mini grupo formado por Ángela, Cristina, David y yo, decidimos desertar antes de que fuera demasiado tarde. Así que, como no podía ser de otra forma, hemos terminado la noche entre el Native y el Footloose. Nos quejamos siempre del Native, pero tiene algo que nos hace volver una y otra vez. ¿Qué será?

Día 117: Carmen celebra su primer año en Malta

Día 117: Carmen celebra su primer año en Malta

Aunque nosotros acabamos de cumplir los cuatro meses en la isla, muchos amigos nuestros llevan mucho más tiempo, la mayoría llevan por lo menos un año y algunos incluso dos. Es el caso de Carmen, que hoy nos reunía a todos para celebrar el primer aniversario de su llegada a Malta. Como su casa de Buggiba no tiene una zona común muy amplia, nos ha citado en el castillo de Laura y Cristina, en Birkirkara.

Cada uno tenía que cocinar un plato para la cena, mandar una canción que nos recordara a Malta y cinco preguntas, en plan trivial, sobre Malta. Así que nada, una vez hechos nuestros deberes hemos partido con nuestro coche hacia Birkirkara. Apenas hemos tardado quince minutos, muy poco si lo comparamos con lo que tardé la semana pasada, cuando fui yo solo en autobús, que tardé más de una hora. A las nueve llegábamos al castillo, con cacerola de cous cous en mano, botella de vino y altavoces para amenizar la noche con música.

El castillo

El castillo

El encuentro pretendía ser algo íntimo y parecía que así iba a ser cuando hemos llegado, pero poco a poco el castillo se ha ido llenando de gente y la cosa se nos ha ido un poco de las manos. Aparte de los amigos de Carmen, entre los asistentes había algunos voluntarios amigos de Laura y Cristina y muchos amigos de Marco y Piotr, sus compañeros de casa.

Carmen ha preparado una especie de concurso por equipos con varias pruebas. En la primera teníamos que pensar dos anécdotas que nos han pasado en Malta, una verdadera y una falsa, y el resto de grupos tenían que adivinar cuál era la buena y cuál la mala. Ésta se nos ha dado bastante mal a los Bruschettas, mi equipo, no hemos conseguido ni un triste Pastizzi (punto). En la segunda, ha ido poniendo las canciones que le enviamos y el más rápido en responder se llevaba el Pastizzi. Aquí hemos conseguido remontar un poco. Y en la última, hemos hecho una especie de concurso de preguntas con rebote, en el que ha ido preguntando una pregunta a cada grupo de las que le habíamos enviado. Aquí la cosa se ha alargado hasta el infinito y lo hemos tenido que dejar un poco a medias. Después hemos estado charloteando, bebiendo,… y a eso de las dos, David y yo nos hemos retirado a casa, que estábamos un poco cansados y no teníamos el cuerpo para marcha.