Tag Archives: autobuses

Día 299: Una peoná pa’ llegar a Marsaskala

Día 299: Una peoná pa’ llegar a Marsaskala

Según nuestra amiga Lola, una ‘peoná» es cuando algo te cuesta mucho o empleas mucho tiempo y esfuerzo en hacerlo. El termino vendría a ser un sinónimo de ‘jornal’, ahora adaptado a los tiempos modernos. Pues bien, eso es lo que me ha pasado a mí hoy, que ha sido una peoná el llegar hasta Marsaskala, donde había quedado con Laura, Cristina, Elena y visitantes para ir al Zion, el bar de reggae que hay allí. Como ellos iban a pasar la tarde en St Peter’s Pool, no ha salido de casa hasta las siete y media.

St Thomas Bay (Marsaskala)

St Thomas Bay (Marsaskala)

Lo primero que he hecho ha sido esperar el autobús 24, que me llevaba hasta el Mater Dei. He tenido que esperar por lo menos 20 minutos, aunque en unos 15 ya estaba allí. Una vez he llegado al Mater Dei, me he dado cuenta de que el autobús que tenía que coger, el 204, acaba de pasar y no iba a volver a hacerlo hasta dentro de una hora, con lo que me he puesto a mirar otras opciones. Mirando los recorridos, me he dado cuenta de que el 135 también me llevaba hasta allí,  eso sí, tardaba más de una hora en llegar, mientras que con el otro eran 40 minutos. Al final calculando, me he dado cuenta de que llegaría antes con el 135, al que he tenido que esperar 20 minutos, que con el 204, al que tendría que esperar una hora. En fin, más que elegir ninguna opción daban ganas de volverse a casa, pero no quería que el transporte supusiera un obstáculo para desarrollar mis planes de hoy.

Después de las dos horas de autobús, entre trayectos y esperas, llego a Marsaskala y me pongo a preguntar dónde está el Zion, ya que las otras veces que he ido, lo he hecho coche con David. Pues bien, la gente empieza a poner cara de póker y cuando por fin encuentro a alguien que sabe de qué le habló, me dice que estoy lejísimos, como a una hora andando por la costa, ya que el bar realmente se encuentra en St Thomas Bay, otra zona de Marsaskala. Pues bien, me he puesto manos a la obra, porque ya que estaba allí, no me iba a volver a casa. Al final preguntando he conseguido atajar un poco, pero vamos, que mínimo 40 minutos andando me he tirado.

Con Cristina en el Zion

Con Cristina en el Zion

Después de casi tres horas para recorrer una distancia de lo que en línea recta serían unos 5km, por fin he llegado a la meta. Lo primero que he hecho al llegar al Zion, pasadas las diez de la noche, ha sido buscar a estos. Ellos tampoco habían llegado mucho antes, porque también han tenido su peculiar odisea con las van maltesas, así que iban a cenar y yo me he unido a ellos, que después del recorrido, necesitaba reponer fuerzas. Yo me he decidido por una hamburguesa vegetariana, que me ha costado 5€ con patatas. Para beber, cómo no, una Cisk (1,50€). La verdad es que la hamburguesa, aunque tampoco era nada del otro mundo, me ha sabido bien. Una vez hemos terminado, hemos entrado al concierto, por el que había que pagar 3€, aunque cuando hemos entrado ya se había terminado.

Allí hemos estado a ver si empezaba otro grupo, pero al ver que no ha sido sido, hemos bailado un poco de reggae y hemos decidido volvernos a casa, que estábamos todos reventados. Para volver hemos decidido hacerlo en van (4€ por cabeza). Nos ha dicho que en 20 minutos nos recogía, pero al final hemos tenido que esperarle más de una hora. Para más inri, le llamamos por teléfono para ver dónde estaba, después de 20 minutos esperando, y nos echa la bronca diciendo que nos estaba buscando. Totalmente mentira porque ha tardado como 40 minutos más. En fin, por lo menos nos hemos echado unas risas con estas situaciones surrealistas.

Día 295: David se va de vacaciones

Día 295: David se va de vacaciones

Hoy David se iba a España y cogía el vuelo por la noche, a eso de las 00:·30, así que teníamos todo el día para aprovecharlo. Por la mañana hemos estrado trabajando en casa hasta la hora de comer. Después de recoger todo y de que hiciera la maleta, hemos ido a la playa que hay cerca de casa, para pegarnos un bañito, que David hasta que no vuelva ya no lo va a probar. Allí nos hemos encontrado con Belén, una habitual de la pequeña playa de arena que hay justo detrás del restaurante Fresco’s. Nosotros tampoco hemos estado mucho tiempo ya que David todavía tenía que terminar de hacer la maleta y además habíamos quedado con los Paredes en el City of London, que se van la semana que viene de Malta y David ya no les ve.

Hemos quedado en el City of London a eso de las siete, aunque casi todos hemos llegado tarde. También han venido Nuria, María, Alejandro, Leandro y su novia (de la que ahora mismo no recuerdo el nombre). Allí hemos tomado una cerveza y enseguida he ido con David a recoger la maleta en casa y le he acompañado a la parada de autobús de Gzira, para coger el X2. Hemos ido con tiempo, ya que con los autobuses no te puedes arriesgar, y antes de las diez ya estaba cogiéndolo.

Yo he vuelto un rato con estos al City of London y después he ido al evento que organizaba Miriam en el Beer Garden, el bar en el que trabaja. Ya hablamos en su día de este sitio, es un bar aparentemente normal con un patio muy bonito en su interior. Me he decidido a ir solo pero cuando he llegado había muchas caras conocidas y he estado hablando un poco con todo el mundo, aunque con los que más tiempo he pasado ha sido con Raquel y su novio Kyle. De allí, ya pasadas las doce, me he ido a las fiestas de Mosta, donde me esperan Laura, Lola, Elena y compañía.

Iglesia de Mosta en fiestas

Iglesia de Mosta en fiestas

Para ir he cogido el autobús nocturno N21. He tenido mucha suerte porque cuando he llegado a la parada de Paceville, desde donde salen todos los nocturnos, ya estaba allí. Además, sorprendentemente, el conductor era muy simpático, algo no muy habitual entre los conductores de autobuses de Malta. Cuando he llegado hemos dado una vuelta por las calles iluminadas de Mosta, que estaban repletas de gente y puestos de todo tipo. Como podéis ver en la foto, la iglesia hoy estaba aún más bonita con la cantidad de bombillas con las que la han adornado. Otra cosa no, pero por bombillas que no sea. Al final hemos acabado en el Dimples, el bar de la Malta profunda que está enfrente de la casa de Lola y Elena, y tampoco nos hemos recogido muy tarde ya que mañana volvemos a las fiestas, que por lo visto empiezan desde por la mañana.

Día 14: Día caótico

Día 14: Día caótico

Esta mañana han vuelto a venir a terminar de arreglarnos algunas cosillas de la casa. Esto se está empezando a parecer a la obra del Escorial, nunca acaba. Así comenzó nuestro día caótico . Después de eso nos hemos dispuesto a ir a comprar unas zapatillas al Eurosport, un centro comercial de deportes que nos habían recomendado por el precio. El sitio está situado en Birkirkara y hemos tardado como dos horas en llegar porque nos hemos perdido con los autobuses. Al final hemos acabado yendo a la Valletta para coger un autobús que iba directo desde allí. Además a eso hay que sumarle que llovía a ratos, así que el tráfico era increíble. Dicen que Malta es el país con mayor número de coches por metro cuadrado. Así que entre unas cosas y otras, lo que os digo, dos horas.

Después de todo, ha merecido la pena ir hasta allí, porque tenían mucha variedad en ropa y accesorios de deporte y los precios estaban bastante bien comparados con los de la isla. Hemos comprado unas zapatillas para correr por 30 euros, algo difícil en Malta. También tenían el pack de aletas, gafas y tubo para hacer snorkel por 40€, aunque al final no lo hemos comprado, pero seguro que lo haremos en un futuro.

Al salir de allí, otra vez por error, pensábamos que no había autobuses que fueran directos hacia nuestra zona (St Julian’s-Sliema) y nos hemos vuelto a coger otro autobús hacia la Valletta (el 54). Luego ya nos hemos dado cuenta que desde St Julian’s y Sliema se puede ir en los buses 202, 203, pero ya era demasiado tarde. Así que hemos aprovechado y ya hemos comido en la Valletta, que al final nos han dado las cuatro de la tarde.

Para la vuelta no había perdida, nos hemos montado en el 13 que ya lo conocíamos de otros días. El viaje ha sido un poco agobiante, los autobuses tardaban en pasar (no se cumplían los intervalos que vienen en los carteles) y además iban hasta arriba de gente, con el bochorno hacía mucho calor dentro y teniendo en cuenta que los conductores de aquí no son los más prudentes del mundo, os podéis imaginar el viajecito de vuelta.

Why not

Why not

A eso de las 18:00 hemos llegado a casa. Desde las 12 que salimos para comprar unas zapatillas no está mal. Es una de las cosas malas de Malta, que cada vez que quieres ir a comprar algo tienes que mentalizarte y dedicarle su tiempo.

Después teníamos pensado ir a probar un gimnasio que hay por Paceville, el Cynergy, pero cuando hemos llegado allí, no hemos podido pasar porque no habíamos impreso los cupones. Como veis, nuestro día de suerte. Por lo menos hemos aprovechado el viaje y hemos conocido una tienda hippie muy chula, se llama Why not. Tienen cosas como semillas para hacerte un huerto ecológico, inciensos, velas, ropa o instrumentos como el ukelele o la flauta melódica, justo dos instrumentos que tengo y que me encantan. También organizan actividades como debates o jam sesions. Al final no me he podido resisitir y he comprado un inciensario y algunas barritas de incienso natural. Ya va siendo hora de personalizar un poco la casa…

Y ese ha sido nuestro día de hoy. Mucho caos, pero a la vez un día muy bien aprovechado en el que hemos conocido muchas cosas de la isla que no conocíamos.