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Día 280: Lola y Fran llegan a Malta

Día 280: Lola y Fran llegan a Malta

Hoy era un día especial, ya que iba a tener lugar la segunda visita de nuestra amiga Lola a la isla, que ya estuvo allá por Noviembre visitándonos, siendo la primera de todas las visitas que hemos tenido. Esta vez venía acompañada de Fran, su novio, así que estos últimos días estábamos contando las horas para que llegaran. Como siempre que viene una visita, durante las horas antes de la llegada, hemos estado limpiando la casa y dejándola decente para cuando llegaran, no es que la tengamos hecha un desastre, pero nunca viene mal darla un repaso. Durante el día hemos tenido que dar la desgraciada noticia de que la Boat Party que estábamos organizando al final no ha salido adelante. Analizaremos el porqué y nos quedaremos con la gran experiencia que ha supuesto para nosotros el intentar organizar una Boat Party. Seguro que el próximo intento saldrá mucho mejor.

Aeropuerto de Luqa

Aeropuerto de Luqa

Lola y Fran han venido desde Madrid con Vueling, ya que ahora en verano sí opera esta compañía, cosa que no ocurre en invierno, cuando sólo hay vuelos desde Madrid con Ryanair. Hay más compañías, pero hablamos de las opciones más baratas. En verano se puede llegar con Vueling desde Madrid y Barcelona y con Ryanair desde Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla. Lástima que no se mantengan todos los servicios en temporada baja. Así que allí estábamos, en el aeropuerto de Luqa para recogerlos con el Rojito, al que por fin esta mañana he pegado un buen lavado.

Lola y Fran llegaban reventados de sus ajetreados días de vacaciones en los diferentes festivales que recorren ahora por la península. Así que una vez que hemos llegamos a casa, pasadas las ocho de la tarde, nos hemos puesto a hacer la cena y hemos cenado a la hora más temprana desde que llegamos a la isla.. Luego para bajar la cena, decidieron ir a dar una vuelta desde Balluta Bay hasta el Spinola, para que Fran conociera un poco la isla y tuviera su primera impresión. Yo me he quedado en casa, ya que mis ojos dijeron que ya no podían aguantar las lentillas por hoy y sin ellas es imposible salir a la calle. Estos próximos días serán ellos los que relaten sus aventuras en Malta.

Día 266: El cumpleaños gitano

Día 266: El cumpleaños gitano

Después de la intensa noche de ayer, esta mañana nos hemos quedado apalacandos en la casa de Elena y Lola. Poco a poco la gente se ha ido yendo a trabajar y los que hemos quedado en la casa, hemos ido levantándonos poco a poco. Yo he sido casi uno de los últimos en levantarme, y cuando lo he hecho, por el salón ya estaban Carmen, Laura, Elena y Lola. Lola estaba preparando su maleta, ya que a la una volaba a Sevilla con Ryanair. En verano hay vuelos a Madrid, Barcelona, Sevilla y Valencia, por lo que llegar a la isla desde España es mucho más fácil que en invierno, cuando sólo hay vuelos desde Madrid.

Una vez que Lola ha terminado de hacer la maleta, he ido a llevarla con el coche al aeropuerto. Desde Mosta el viaje en coche no es más de veinte minutos. Si hubiera hecho el mismo trayecto en autobús habría tardado más del doble, una simple demostración de cómo funciona aquí el transporte público. Como no tenía que facturar, hemos llegado al aeropuerto como quince minutos antes de la hora de cierre de puerta, suficiente para este aeropuerto, que es muy pequeño y funcional. En el camino, el Rojito ha pasado un mal trago, ya que con las altas temperaturas, el radiador se calienta mucho, así que he tenido que parar un poco en el Mc Donalds que se encuentra a doscientos metros del aeropuerto para que descansara.

Cuando ya estaba menos caliente, he vuelto a casa para recoger los bañadores, ya que el plan de la tarde iba a ser irnos a la playa, pero después de comer, la idea ha cambiado radicalmente y nos hemos puesto a ver la película “Así en el cielo como en la tierra”, una disparatada comedia española al estilo de “La vida de Brian”. Todos hemos caído en la siesta durante la película, ya que estábamos tumbados en los colchones que habíamos colocado estratégicamente en el salón.

Baroque Bar

Baroque Bar

Después de la siesta, por fin hemos decidido salir un rato a la calle, y nuevamente el Rojito nos ha deparado una nueva sorpresa. Una de las ruedas estaba pinchada. Es la cuarta en poco tiempo y estamos empezando a pensar que tenemos mal de ojo. Como no podíamos hacer nada, ya que era tarde, hemos decidido quedarnos a dormir una noche más en Mosta y continuar con el cumpleaños gitano de Carmen. Hemos ido a cenar a la plaza del Domme, a un pequeño restaurante que se lama Baroque Cafe and Wine y para terminar la noche, nos hemos vuelto a tirar en los colchones del salón para ver un capítulo de Gandia Shore y reírnos un poco con los personajes que aparecen en este programa.

Día 239: La suerte nos acompaña

Día 239: La suerte nos acompaña

Ayer Carmen regresó de España, después de estar una semana visitando a amigos y familia. Como Dei se va el jueves también a ver a su familia, hoy era casi un día obligado para vernos. Teníamos pensado ir a comer pero al final no hemos conseguido hablar a tiempo y hemos tenido que retrasarlo todo y dejarlo para la tarde. Durante la comida se nos ha ocurrido que podíamos grabar un vídeo para The Parranda con la temática del robo del photocall del último día que el otro, así que hemos contactado con Martin y Carmen para ver si podíamos llevar a cabo la idea.

Gasolineras por la isla

Gasolineras por la isla

Aprovechamos la mañana para hacer cosas y ver la última entrega de Masterchef, que por cierto cada día está más interesante, aunque nos ha dado pena que se haya ido Maribel. A eso de las seis hemos arrancado para Bugibba y el Rojito ha vuelto a hacer una de las suyas. Por la mañana ya había escuchado un ruido un poco raro, aunque no le he dado mucha importancia, pero cuando íbamos por la carretera hacia Bugibba, el ruido ha ido incrementándose hasta el punto de que el coche ha empezado a temblar y no hemos tenido más remedio que parar en una de las gasolineras que están en la carretera, muy cerca de la salida de Paceville. Nada más parar, unos de los trabajadores nos ha visto y se ha interesado por el tema, así que le hemos contado lo que le pasaba al coche y nos ha indicado que a menos de 100 metros había un mecánico fanático de los Austin Mini que nos podía reparar cualquier avería que tuviéramos. Como no teníamos más opciones, hemos ido donde nos ha indicado. El sitio en cuestión estaba dentro de un garaje, no muy visible la verdad. Allí hemos hablado con Christian, el mecánico, que nos ha dicho que en ese momento ya estaba cerrado el taller pero que le dejáramos el coche y mañana nos llamaba, así que no hemos tenido más remedio que ir en el autobús 222 (también se puede ir con el 12).

Por fin, hemos llegado a la casa de Carmen que esta semana tiene la visita de Vir. También se nos ha unido Martin, que ha llegado con el nuevo photocall para intentar arreglarlo y grabar el nuevo vídeo de promoción para la fiesta de este sábado. Lo hemos hecho después de una lluvia de ideas que se ha prolongado durante toda la tarde. Aquí podéis ver el resultado:

Día 238: Cumple de Lidia

Día 238: Cumple de Lidia

No sé si os acordáis de que hace unos días reventé una rueda, pues bien, la de repuesto también la teníamos un poco chunga, así que hemos aguantado unos días con ella hinchándola de vez en cuando hasta que la rueda dijo basta. Por alguna razón, el tamaño de la rueda de los Austin Mini es muy especial, por lo que es muy difícil encontrar una del mismo tamaño. Durante estos días me he pasado por muchos talleres intentando encontrar una, pero no había manera. Al final, en un pequeño establecimiento que hay en el paseo de Sliema, muy cerca de la bola del mundo, y justo enfrente de la gasolinera, me han podido resolver el problema. Allí he encontrado una nueva rueda y, además, el chico, muy majo, me va a reparar la de repuesto. Os recomiendo totalmente este lugar si tenéis coche y necesitáis pequeños apaños, cambios de ruedas, aceite o batería. No es un taller al uso, ya que no reparan problemas más graves, pero para estas pequeñas cosas está muy bien.

Sir Alex

Sir Alex

Al igual que ayer, hacía bastante calor, así que nos hemos quedado en casa trabajando y sólo hemos salido a última hora de la tarde. Teníamos el cumpleaños de nuestra amiga Lidia y para celebrarlo habíamos quedado en el City of London, pero a última hora lo hemos cambiado por una terraza que hay debajo del sitio donde estuvimos ayer cenando, el Sir Alex. La protagonista, que llevaba todo el día diciendo que cumplía 25 cuando en realidad eran 26, estaba radiante como siempre. Para celebrar su cumpleaños también han venido Vanesa, Ana, Dani, Alba y Noe. Juntos, nos comido la tarda de frutas que ha preparado Ana, inmediatamente después de que Lidia soplara las velas con el número 25. La terraza está bastante chula, ya que tienen muchos sofás y puedes estar al lado del mar, pero eso sí, ni se os ocurra pedir un mojito, estaban malísimos.

Después de pasar allí un buen rato, al final nos hemos decidido terminar el cumple en el City of London. Allí hemos tomado la última y nosotros ya nos hemos retirado.

Día 234: Inma’s Pool Party

Día 234: Inma’s Pool Party
Despedida de Inma

Despedida de Inma

El plan de hoy era la despedida de una de las mejores personas que hemos conocido en la isla. Inma, una gaditana de la Linea de la Concepción, nos deja para volver a España a trabajar en la temporada de verano. Hoy nos ha invitado a pasar el día en la piscina comunitaria que tiene en su casa. No es nada habitual esto en Malta, ya que pocas casas lo tienen, así que qué mejor despedida de la isla. La única condición era llevar algo de picar, por lo que Dei ha realizado, a petición de Inma, una de sus especialidades, el hummus.

Con el Rojito, hemos ido hasta Swieqi, que es donde se encuentra la casa de Inma. La casa es espectacular, sobre todo por fuera, ya que además de la piscina tiene un bonito jardín trasero repleto de plantas e incluso una fuente. Allí nos hemos reunido unas veinte personas a disfrutar de una tarde de amigos, sol, buen rollo y cerveza. Al final de la tarde, Inma nos ha prometido que volvería, así que esperamos que cumpla su palabra. Antes de irnos, hemos quedado para recogerla y llevarla al aeropuerto mañana, ya que va a llevar tres maletas y es imposible que una persona sola las maneje. Esperamos poder meterlas en el Mini.

Al salir de la casa, el Rojito ha vuelto a ser protagonista, aunque esta vez he tenido yo la culpa. Cuando llegamos esta mañana, me dejé las luces dadas, así que como imagináis la batería murió. Nos ha sido imposible arrancarlo, ni si quiera empujándolo, así que hemos tenido que pasar al plan B parando coches para ver si nos podían hacer el puente con unas pinzas. Después de casi media hora intentándolo, al final un amable maltés, que para más inri se llamaba también David, nos ha ayudado y hemos conseguido que reviviera. Después de darle las gracias mil veces, nos hemos venido a casa a cambiarnos ya que teníamos una cena en La Valeta.

Bridge Bar

Bridge Bar

Como consecuencia de todo el tiempo perdido, no nos ha dado tiempo a llegar a la cena en el restaurante sudaní, ya que cuando hemos salido de casa ya estaban terminando, así que hemos cenado algo rápido en el Mc Donalds y de ahí hemos ido al Bridge, el siguiente punto de encuentro. Todos los viernes organizan un concierto de Jazz debajo del puente que hay justo al lado del Bridge Bar, de ahí el nombre. Además decoran las escaleras con cojines y velas para que la gente se siente creando un ambiente muy bueno. Sin duda, es un buen plan para un viernes por la noche, sobre todo para los que os gusten los planes diferentes y al aire libre. Allí hemos estado tomando una cerveza mientras esperábamos la llegada de Cristina, Elena, Laura, Lola y sus amigos sevillanos. También han venido Mari Cari y Piotr, así que nos hemos juntado un buen grupito. Una vez terminado hemos ido a tomar la última al Tico Tico, el bar donde trabaja Lola, ya que quería que su gente lo viera. Hemos llegado por los pelos, ya que eran ya las dos de la mañana y estaban a punto de cerrar.

Pasadas las tres, cuando en el bar ya nos estaban poniendo cara de “iros a vuestra casa”, nos hemos puesto rumbo al coche con Laura y Piort, pero el Rojito ha seguido con su afán de protagonismo. Creíamos que con dejarlo arrancado mientras nos cambiábamos y con el viaje a Valletta la batería se habría cargado. Ingenuos de nosotros, ya que cuando hemos llegado, el Rojito decía que ni de broma. Hemos intentado arrancarlo de nuevo a empujón sin éxito, así que hemos tenido que ponernos a parar coches en un escenario peculiar, concretamente en el monumento en memoria de la guerra a la entrada de la ciudad. Si no hemos parado treinta coches, no hemos parado ninguno, pero no ha habido suerte, ninguno llevaba pinzas. Ya como medida desesperada, hemos decidido empujar el coche y dejarlo aparcado allí, pero al hacerlo, hemos hecho la última intentona de arrancarlo y lo hemos conseguido, así que al final hemos llegado a casa motorizados.

Día 220: El primer pinchazo del Rojito

Día 220: El primer pinchazo del Rojito

Levantarme pronto y que Dei siga durmiendo es una constante, así que hoy, que me he levantado especialmente pronto y que hacía un día espectacular, he decidido poner rumbo a Golden Bay a aprovechar un poco la mañana. Desde St Julians con el Rojito se tarda unos 25 a 30 minutos dependiendo del tráfico. Si optáis por el transporte público tenéis que coger el 225 hasta el final de la línea. El viaje puede durar como una hora, ya que pasa por todo el centro de la isla (va vía Mosta), con el inconveniente de que el 225 es una de las peores líneas de la isla, pasa una o dos veces cada hora, y eso si pasa.

En Golden Bay ha pegado el sol como ningún día de los que llevamos en la isla, tanto que es la primera vez que me he sentido achicharrado. Una vez que Dei se ha levantado, me ha llamado para saber donde estaba y venir, pero hacía tanto calor que he decidido irme a casa para comer. A la vuelta me esperaba una gran sorpresa, y es que ya en los alrededores de Pembroke se me ha reventado una rueda. Sinceramente no me sorprende que se reventara, sino que no haya sucedido antes ya que el estado de las carreteras es un poco deficiente en casi todos los tramos. He tenido que aparcar lo más cerca al guardarrail, ya que los coches pasaban muy cerca.

La rueda reventada

La rueda reventada

En este punto ha empezado una nueva aventura, una de tantas que hemos tenido con el coche, así que otra experiencia más. Me he puesto a cambiar la rueda, pero la suerte no ha estado conmigo hoy, ya que el gato que tenemos en el Mini, también se puede calificar como mini y no me daba lo suficiente como para levantar el coche, ya que se caía todo el tiempo. En ese momento he decidido llamar al seguro del coche para que vinieran a asistirme y la mala suerte ha continuado. En Malta los seguros a terceros no te incluyen la grúa, a menos que en un accidente seas tú el damnificado, así que si quería grúa tenía que pagarla de mi bolsillo. El plan B, era recurrir a nuestro ángel de la guarda Raúl, que ha venido con Dei y su furgoneta a intentar levantar el coche con su gato. Esta vez la suerte nos ha acompañado y hemos podido cambiar la rueda con facilidad. Al ponerla nos hemos dado cuenta de que estaba deshinchada, así que hemos tenido que ir lentamente hasta la gasolinera más cercana para hincharla un poco.

Como veis, una nueva aventura en Malta. Con todo lo pasado, solo tenía ganas de llegar a casa y ducharme, ya que en la carretera pasé un calor tremendo y bastantes sudores, ya que los coches pasaban muy cerca. Después acerqué a Dei hasta Mdina, que había quedado para reunirse con Carmen y Martin mientras yo me quedaba tranquilo en casa recuperándome del susto.

Día 172: Más historias del Rojito

Día 172: Más historias del Rojito

Esta mañana por fin hemos podido dejar a nuestro Austin Mini en buenas condiciones. La última aventura con el Rojito fue que perdimos la llave del depósito. Después de eso fuimos al mecánico para que nos abriera la tapa y poder echar gasolina, así que la forzó y la volvió a cerrar haciendo presión con un trapo. Supuestamente con eso podríamos pasar el fin de semana y luego comprar una nueva tapa, pero el sábado, al volver de la fiesta reggae, perdimos la tapa y el depósito quedó al descubierto. Las soluciones temporales nunca fueron buenas, así que esta mañana hemos ido por fin a un mecánico que nos recomendaron hace tiempo. Sólo sabíamos que se llamaba “Joe, the mechanic”, o por lo menos todo el mundo lo conoce así. Nos decían que estaba debajo del puente, que siempre creíamos que se referían al puente de Balluta Bay, pero es el puente que hay en Triq Birkirkara, llegando a la carretera que lleva a Valleta. Está justo donde la gasolinera y tienen todo tipo de piezas de coche. Allí hemos encontrado la tapa del depósito del Mini por tan sólo 10 euros. Ya con esto nos hemos quedado más tranquilos.

El Rojito viendo el atardecer

El Rojito viendo el atardecer

Por la tarde, Dei se ha empezado a encontrar mal. Después de llevar unos días con síntomas, al final ha caído. Esto es por los cambios bruscos de temperatura que estamos teniendo estos días. Durante el día pega mucho el sol y tenemos unos 22 grados, pero cuando atardece, unido a la brisa marina, hace fresquillo y hace falta una buena sudadera. Yo aproveché para ir a una entrevista que me hizo Spot on Connections, una de las muchas recruitment que existen en Malta, sobre todo orientadas a las Betting Companies. Espero tener noticias pronto

Ya para terminar el día he quedado para jugar mi último partido de este trimestre en la liga de Squash de Malta. He ganado el último partido y he subido de categoría. Ya estoy en quinta división, a ver que tal se da el siguiente trimestre. Me está viniendo muy bien para conocer a gente maltesa y de otros países, y así de paso practicar el inglés o simplemente tomar unas cañas. El deporte siempre une.

Día 155: De vuelta al taller

Día 155: De vuelta al taller

Perdía agua y ahora pierde aceite. El rojito últimamente tiene afán de protagonismo. Después de la reparación del radiador, estos días nos hemos dado cuenta de que perdía aceite cada vez que lo dejábamos aparcado, así que al final no hemos tenido más remedio que volver a llevarlo a nuestro taller de confianza. A primera hora, haciendo un gran esfuerzo por levantarme después de salir de marcha ayer, lo he llevado y me he encontrado con el simpático mecánico al que una vez más os recomendamos si tenéis coche. Es barato y te dice el presupuesto antes de arreglártelo.

El siguiente paso del día ha sido ir a la escuela ESE, para acompañar a un nuevo alumno que quería apuntarse. Así que me he puesto rumbo al monumento LOVE en Spinola Bay, punto de encuentro que viene a ser el oso y el madroño de St Julian’s. Allí me estaba esperando Ricardo, un encantador valenciano que ya lleva unas semanas por la isla. Juntos hemos ido hasta la escuela donde nos hemos encontrado con Macarena.

Squash

Squash

Después de comer, ya sólo me faltaba la última actividad del día, un partido de squash. Hacía mucho que no hablaba de ello, pero el squash es un deporte bastante popular en Malta. En la mayoría de gimnasios o espacios deportivos tienen una o varias pistas para practicarlo. Las instalaciones más populares y baratas se encuentran en la Piscina Nacional TalQroqq, en la que podéis reservar una pista por 3,50€ durante una hora. Para hacer la reserva, podéis hacerlo a través de la página SportMalta. Yo estoy apuntado en la Liga de Malta y hoy me ha tocado jugar en el Union Club, un centro deportivo de Sliema, que antes estaba abierto a cualquier persona, pero ahora han restringido el acceso sólo a miembros del club y de la liga. Es un deporte muy dinámico y divertido que os animo a practicar.

Día 144: Renovando el seguro del coche

Día 144: Renovando el seguro del coche

Hoy ha sido el día que mejor nos hemos levantado después de una Parranda. Seguramente ha influido que después de terminar la fiesta, no continuáramos por los bares de Paceville bebiendo chupitos y demás. Gracias a eso, ha sido el viernes que más hemos aprovechado.

Holly

Holly

Yo necesitaba ya un corte de pelo, así que ayer me puse en contacto con Holly, una noruega que estuvo viviendo en Valladolid unos años y que gracias a eso tiene un buen español. Parece una tontería, pero es una ventaja poder explicar cómo quieres el corte de pelo en español. A eso de la una, he ido a su casa, que está en Sliema, a no más de cinco minutos de la nuestra. Me ha recibido con una sonrisa, como siempre, y me ha enseñado el nuevo salón de belleza que está haciendo en una de las habitaciones de la casa. Después de cortármelo, ha posado de la manera que veis para el blog. Es de total confianza y estoy contento con el resultado.

De vuelta a casa, Dei me ha dicho que tendríamos la visita de Carmen y Alberto de la Hera, también conocido como Alberto hasta el amanecer. Cuando han llegado, hemos cocinado pasta, uno de los platos más recurridos para los que vivimos fuera de casa. Más tarde hemos quedado con Martin, ya sabéis, el productor maltés con el que organizamos la fiesta y con el que no conseguimos hacer la comida que tenemos prevista. Como entenderéis hemos hablado de The Parranda y su futuro.

Ya después hemos separado nuestros caminos, yo me he ido a pagar la renovación del seguro del Austin Mini y Dei se ha ido a un encuentro flamenco que se ha organizado en casa de Raúl y Pablo. La renovación del seguro y de las tasas de circulación en Malta sólo se pueden hacer anuales y a nosotros nos tocaba hacerlo ahora. En el caso de una venta, te devuelven la cantidad correspondiente a los meses que no vaya a estar asegurado, que corresponderá pagarla al nuevo propietario. Nosotros tenemos el seguro con Atlas que, por lo que hemos comparado, es lo más económico que hemos encontrado. El impuesto de circulación se llama VRT, y como nuestro coche es un modelo antiguo pagamos relativamente poco, ya que el coche es considerado como vintage. Por un año hemos pagado 33,50 euros.

Ya terminados los trámites, he ido a imprimir los billetes para nuestro viaje a Londres. Vamos a ir del 2 al 5 de Marzo y nos quedaremos en casa de Alfonso y Borja, dos amigos de Madrid que también decidieron buscarse la vida en otro país. Una vez, he llegado a casa, he empezado a preparar la maleta y al rato ha llegado Dei, así que hemos estado ultimando algunos detalles del viaje.

Día 142: El Mini pasa por el taller

Día 142: El Mini pasa por el taller

Desde que compramos el coche, nos dimos cuenta de que el radiador tenía una fuga que hacía que perdiera agua y esto provocaba que el motor se calentara en exceso. La solución temporal por la que optamos fue cargar con botellas y garrafas de agua y rellenar el tanque de agua en cada trayecto que hacíamos.  El problema se ha ido agravando y cada vez la fuga se ha ido haciendo mayor, por lo que últimamente teníamos que parar en mitad del trayecto para reponer agua, así que por fin decidimos llevarlo a arreglar. El otro día Mikel, al que conocimos en nuestra primera semana en la isla durante una protesta contra Rajoy, nos recomendó un taller bastante económico, al que él también había llevado su mini para arreglarle algunas cosillas.

Taller Charlie's

Taller Charlie’s

El taller en cuestión está en Gzira, en la calle Triq Sir Frederick C. Ponsonby y se llama Charlie’s. El mecánico es un hombre maltés bastante majo, aunque es de pocas palabras, creemos que porque no domina demasiado el inglés. Ayer le dejamos el coche y hoy hemos llamado para ver si nos lo había podido arreglar e ir a recogerlo. Cuando hemos llamado a eso de las tres de la tarde, nos han dicho que sí, que ya estaba arreglado y que podíamos pasar a recogerlo, así que a las cinco, después de comer, hemos pasado a por él. El arreglo nos ha costado 60 euros y no nos ha parecido nada caro, ya que pensábamos que la broma nos iba a salir por más.

Por fin podemos decir que el coche funciona perfectamente, ahora sólo le hace falta una limpieza completa. Justo al lado del taller hemos encontrado un garaje donde los limpian por 10 euros por dentro y por fuera, así que la semana que viene lo llevaremos, que falta le hace. Así lo tendremos listo para cuando vengan Rocío (la hermana de David), Laura, Barbara y Javi, que vendrán a vernos el sábado 9 de Marzo y se quedarán unos días en la isla.