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Día 303: Nuestra primera vez en un karaoke maltés

Día 303: Nuestra primera vez en un karaoke maltés

Después de la celebración de ayer, hoy he estado todo el día bastante tranquilo en casa, hasta he tenido tiempo de echarme un poco la siesta. Por la noche, habíamos quedado para ir a cenar al Gochi y despedirnos de Ana Paredes y de paso dar una vuelta por las fiestas de St Julian’s. El caso es que la Paredes, que mañana abandona la isla definitivamente, al final no ha podido venir, pero allí estábamos todos los demás a las nueve, como clavos en la taberna, con una nueva excusa para vernos.

Con motivo de las fiestas de St Julian’s han colocado más mesas de las que suele haber en este mítico bar que está situado justo enfrente del LOVE. Allí, en una de estas mesas, hemos estado tomando un par de Cisk mientras nos reuníamos todos. A la cita han acudido Cristina, Piotr, Laura, James, Lola, Alberto y Elena. Juntos, nos hemos ido a cenar al Gochi, y a algunas menos aficionadas al sushi, como Lola y Elena, les ha convencido. Después de cenar, ya nos habían abandonado Laura, James y Alberto, pero el resto hemos continuado juntos la noche.

Cristina y Elena dando el cante

Cristina y Elena dando el cante

El siguiente destino que hemos elegido ha sido el Corks, un bar karaoke que está situado a la entrada de Paceville. Ha sido la primera vez de todos en un karaoke maltés y tenemos que decir que ha sido igual de divertido que humillante. Eufóricos y emocionados hemos cantado varias canciones, si llega a ser por nosotros no soltamos el micro en toda la noche, aunque al que controlaba el tema creo que no le hemos caído demasiado bien. Después de pedirle varias veces que nos pusiera ‘Wannabe’ de las Spice Girls y que se negara en rotundo, hemos cantado ‘La vida es un carnaval’ (porque él ha querido), ‘Twist and shout’ y hemos destrozado totalmente ‘I love it’, nuestro hit de este verano. También Piotr se ha animado con una en solitario y Cristina y Elena se han marcado ‘The Passenger’ a duo. Una vez hecho el destrozo de ‘I love it’, hemos tardado segundos en abandonar el bar, que no queríamos ser nominados.

De ahí hemos ido al Juuls y hemos perdido a otro miembro del grupo más, Piotr, que a pesar de ser polaco, hoy se ha despedido a la francesa. Después, Cristina, Lola, Elena y yo hemos ido hasta el Native, donde nos ha abandonado Lola y los tres que quedábamos hemos acabado en el Habana, en el que nunca habíamos estado y que nos ha sorprendido para bien. Allí Elena nos ha abandonado porque, según ella, íbamos muy ralentizados para su gusto (palabras textuales). Después los campeones de la noche, Cristina y yo, hemos vuelto al Native, que por suerte, no ha tardado mucho en cerrar. A la salida nos hemos encontrado con Belén (Alegría) y un amigo y los cuatro juntos nos hemos cogido un taxi de vuelta a casa. Tengo que decir que ha sido una de las noches más divertidas que recuerdo en la isla. ¡Qué grandes sois, pandilla!

Día 295: David se va de vacaciones

Día 295: David se va de vacaciones

Hoy David se iba a España y cogía el vuelo por la noche, a eso de las 00:·30, así que teníamos todo el día para aprovecharlo. Por la mañana hemos estrado trabajando en casa hasta la hora de comer. Después de recoger todo y de que hiciera la maleta, hemos ido a la playa que hay cerca de casa, para pegarnos un bañito, que David hasta que no vuelva ya no lo va a probar. Allí nos hemos encontrado con Belén, una habitual de la pequeña playa de arena que hay justo detrás del restaurante Fresco’s. Nosotros tampoco hemos estado mucho tiempo ya que David todavía tenía que terminar de hacer la maleta y además habíamos quedado con los Paredes en el City of London, que se van la semana que viene de Malta y David ya no les ve.

Hemos quedado en el City of London a eso de las siete, aunque casi todos hemos llegado tarde. También han venido Nuria, María, Alejandro, Leandro y su novia (de la que ahora mismo no recuerdo el nombre). Allí hemos tomado una cerveza y enseguida he ido con David a recoger la maleta en casa y le he acompañado a la parada de autobús de Gzira, para coger el X2. Hemos ido con tiempo, ya que con los autobuses no te puedes arriesgar, y antes de las diez ya estaba cogiéndolo.

Yo he vuelto un rato con estos al City of London y después he ido al evento que organizaba Miriam en el Beer Garden, el bar en el que trabaja. Ya hablamos en su día de este sitio, es un bar aparentemente normal con un patio muy bonito en su interior. Me he decidido a ir solo pero cuando he llegado había muchas caras conocidas y he estado hablando un poco con todo el mundo, aunque con los que más tiempo he pasado ha sido con Raquel y su novio Kyle. De allí, ya pasadas las doce, me he ido a las fiestas de Mosta, donde me esperan Laura, Lola, Elena y compañía.

Iglesia de Mosta en fiestas

Iglesia de Mosta en fiestas

Para ir he cogido el autobús nocturno N21. He tenido mucha suerte porque cuando he llegado a la parada de Paceville, desde donde salen todos los nocturnos, ya estaba allí. Además, sorprendentemente, el conductor era muy simpático, algo no muy habitual entre los conductores de autobuses de Malta. Cuando he llegado hemos dado una vuelta por las calles iluminadas de Mosta, que estaban repletas de gente y puestos de todo tipo. Como podéis ver en la foto, la iglesia hoy estaba aún más bonita con la cantidad de bombillas con las que la han adornado. Otra cosa no, pero por bombillas que no sea. Al final hemos acabado en el Dimples, el bar de la Malta profunda que está enfrente de la casa de Lola y Elena, y tampoco nos hemos recogido muy tarde ya que mañana volvemos a las fiestas, que por lo visto empiezan desde por la mañana.

Día 250: El gran chasco

Día 250: El gran chasco

Hoy era el día de un partido esperado y no iba a ser mucho menos aquí en la isla. Es algo que traspasa fronteras y da igual donde nos encontremos. El plan de por la noche estaba claro, pero ¿y el resto del día?. Ayer ya visteis que fue un gran día. Lo que suele ocurrir es que al día siguiente no suele serlo tanto. Esta vez no podía ser diferente y aunque yo me levante pronto, Dei ha sufrido las consecuencias de la noche anterior.

Mientras Dei se despejaba, no me ha quedado más remedio que ver unas cuantos capítulo de alguna serie que estoy siguiendo, así que el día y la mayor parte de la tarde ha sido de relax total. Una vez que ha revivido, eso sí, ya a altas horas, nos hemos puesto en marcha y hemos ido a la fiesta sorpresa que Ana le ha organizado a Dani por su cumpleaños. El punto de encuentro era el Melounge, un bar en la bahía de Spinola que regentan unos españoles. Aprovecho esto para deciros que The Cañeo vuelve próximamente a este bar, así que estad atentos a la página de Facebook. Aunque nos hemos dado prisa, Ana y Dani ya habían llegado hace unos minutos, así que nos hemos perdido la sorpresa. Allí hemos estado tirados en las camas balinesas con las copas españolas a cinco euros. La verdad es que las copas merecen la pena, porque a parte de que la copa maltesa parece más bien un chupito, la calidad de la bebida es muy buena y tienen marcas como Barceló, que en la mayoría de sitios es imposible encontrar.

Curiosa imagen de Xabi en el fallo de Sergio Ramos

Curiosa imagen de Xabi en el fallo de Sergio Ramos

Antes de ver el partido, hemos hecho una intentona de cenar en el Gochi, que es un restaurante de sushi barato y muy bueno, pero como ya era tarde, estaba cerrado, así que al final nos fuimos al Piazza Cascata, que es un complejo de varios restaurantes al aire libre con cascadas y palmeras de pega. Además, por suerte, iban a retransmitir el partido, así que allí nos hemos plantado. El sitio no es barato, pero tampoco es muy caro, las hamburguesas cuestan unos 6 euros y las pintas 3,10€. Allí hemos vivido el gran chasco de la noche con la derrota de España. Pero bueno, lo importante es el mundial en el que seguro que llegamos mejor preparados. Lo mejor de la noche, la compañía ya que sin Ana, Dani, Lidia, Alba … La derrota aún habría sido más dura. Ya solo nos queda mirar para delante y volver a levantarnos para ir a por el Mundial del año que viene. Y tenemos un buen precedente ya que ya sabemos que paso en Sudáfrica…

Día 221: Enganchados a la televisión española

Día 221: Enganchados a la televisión española

Si algo tiene Malta es que todo el que pasa por aquí, acaba volviendo en algún momento de su vida. Hoy volvía Ana, una amiga de Carmen que estuvo viviendo seis meses en Malta y que en Octubre decidió volverse a España. Tenía ganas de conocerla, ya que Carmen me había hablado un montón de ella y de todas las experiencias que habían compartido juntas en Malta desde que decidieron venirse a vivir hace ya más de un año.

Como durante ese tiempo también se hizo muy amiga de la family maltesa, hemos quedado todos en la taberna para reencontrarse en su caso y conocerla en el mío. La taberna, o la banda, es uno de los sitios que más solían frecuentar durante aquellos días, así que la decisión de quedar allí no había sido una casualidad. Allí hemos echado la tarde entre cervezas, rememorando anécdotas de cuando Ana estuvo por estas tierras. Ana estaba encantada de volver a estar en Malta y, a pesar de que le costó decidir a venirse, por fin estaba aquí de nuevo.

Master_chefDespués, camino muy agradable de vuelta a casa, cruzando todo el paseo marítimo desde la bahía de Spinola hasta la de Balluta. Cuando he llegado a casa ya era de noche y allí estaba David, recuperándose, que estos días no se encontraba bien. Juntos hemos cenado y hemos visto Master Chef, el programa de Televisión Española al que estamos enganchadísimos. Como muchos nos preguntáis cómo hacemos para ver la tele española aquí, os contamos que no tenemos televisión por cable, lo que hacemos es conectar el portátil a la tele con un cable de HDMI y verla por internet.

Día 200: Una cena para celebrar los doscientos días en la isla

Día 200: Una cena para celebrar los doscientos días en la isla

Cómo pasa el tiempo, ya llevamos nada más y nada menos que doscientos días en la roca, como Malta es conocida para muchos. Después de siete meses en la isla, seguimos con las mismas ganas de vivir esta ventura que al principio. Además, por mucho que digan que la isla es pequeña, todavía nos quedan muchísimos rincones por descubrir.

Esta mañana Carmen recibía una visita muy especial, ya que su hermana y dos amigas llegaban para estar con ella durante una semana. Como se iban a juntar cuatro en la casa, necesitaban un colchón para dormir dos de ellas, así que Carmen nos ha invitado a comer a su casa con la condición de que le dejáramos nuestro colchón hinchable. A eso de las dos, nos hemos puesto camino de Bugibba con el Rojito, que últimamente se está portando muy bien y no nos ha vuelto a dar más problemas. Nada más aparcar, hemos visto una chica con toda la pinta de ser española entrando en una tienda y nosotros, sin contarnos un pelo, la hemos seguido y hemos descubierto que se cumplían nuestras sospechas, era Cristina, la hermana de Carmen.

David con Carmen, Patricia, Ana y Cristina

David con Carmen, Patricia, Ana y Cristina

Ya en casa de Carmen, hemos conocido a Ana y Patricia, las otras dos huéspedes que nos faltaban. Allí estaban manos a la obra preparando la comida y los aperitivos. Nada más llegar, nos hemos dado cuenta de que se nos había olvidado el colchón, nos hemos emocionado tanto con la comida, que se nos ha olvidado lo principal. Como cada vez que viene alguien de visita, hemos podido disfrutar de algunos manjares de nuestra tierra, hoy teníamos queso manchego, lomo y chorizo. Para comer, un plato de pasta con calabacín y tomate natural que estaba buenísimo. Durante el té, hemos tenido tiempo de conocer un poco más a estas tres albaceteñas antes de que se echaran la siesta, que después de todo el día de viaje, estaban reventadas. Nosotros nos hemos quedado hablando un rato con nuestra “teta” y, como tenía que ir a recoger su coche a Mdina, hemos quedado en vernos allí y llevarle el colchón.

Después de pasar por casa, hemos partido hacia Mdina, esta vez asegurándonos de que no se nos olvidaba nada. La idea era visitar un poco la ciudad con ellas, pero el abuelo, como Carmen apodó a su coche, amenazaba con no volver a arrancar si estas paraban el coche. Así que les hemos entregado el colchón con el coche en marcha y hemos quedado en vernos mañana.  Como habíamos salido con la idea de cenar fuera, David me ha propuesto ir a cenar la Valletta, así que para allá que nos hemos ido.

D'Office

D’Office

Habíamos pensado en ir al Monalizza, pero hemos visto la carta y era todo muy minimalista y bastante caro, así que hemos decidido ir a un restaurante con el que nos quedamos con ganas de ir otra vez, el restaurante D’Office, situado en la calle Triq L-Arcisqof. Es fácilmente reconocible porque tiene una bicicleta apoyada en su fachada que forma parte de la decoración. David ha pedido unos rollos de ternera rellenos acompañados de una salsa muy buena y yo filetes de pollo también con otra salsa riquísima, todo acompañado de verduras y patatas. El personal ha sido muy amable y el sitio es muy acogedor, nosotros hemos decidido sentarnos en las mesas de fuera que están alumbradas por bombillas colgadas. Además nos ha parecido que estaba muy bien de precio, hemos salido por unos 30 euros, con copa de vino, pan y demás.

St George's Square

St George’s Square en la Malta Fashion Week

Después, hemos ido al Albert, como le llaman los voluntarios en honor a su dueño, o L’Ingliz, su nombre real. Está situado en la calle San Gwann, muy cerca de la concatedral de St John. De camino nos hemos encontrado con la plaza de St George decorada como veis en la foto con motivo de la Malta Fashion Week. En el Albert, nos hemos encontrado con Laura y sus amigas, que nos han llamado durante la cena para ver si luego nos tomábamos algo. El sitio es un pequeño bar de vinos en el que normalmente suelen ponerte alguna tapa para picar. De precio está bastante bien, las copas de vino cuestan 2,50€ y el botellín de Cisk 1,50€. Nos hemos tomado un par y a eso de las doce de la noche nos hemos ido casa. Ha sido un gran día, uno más de los muchos que hemos tenido en estos 200 días que llevamos en la isla. Muchas gracias a todos los que hacéis que nuestra estancia aquí sea tan genial.

Día 189: Vuelta a Malta en un día

Día 189: Vuelta a Malta en un día

Como terminamos ayer en la habitación de Jorge y Fran tomando la última, nos dio tanta pereza volvernos a casa a las tantas que nos quedamos a dormir allí . Nos hemos levantado como a las doce, todavía con los efectos del alcohol, y hemos venido a casa para ducharnos, ya que ayer en el punto de la exaltación de la amistad, habíamos prometido a los dos que les llevábamos a ver un poco Malta. Han tenido muy mala suerte con el tiempo durante estos días, ya que la semanas pasada tuvimos muy buenos días, incluso nos dimos el primer baño, pero estos tres días que llevan en la isla, solo les han tenido nubes, lluvia y mucho viento.

Blue Grotto

Blue Grotto

Una vez duchados y listos hemos cojito el Rojito y nos hemos puesto rumbo a Paceville para recogerles, después, nuestro destino sería Blue Grotto. Se trata de una serie de cavernas marinas, en las que todos los días desde el amanecer hasta el medio día se puede observar un espectáculo único. La ubicación de la cueva junto con la luz del sol lleva a la “duplicación” del agua que muestra numerosos matices de azules. Varias cavernas espejo tienen brillantes de colores fosforescentes, otras cavernas muestran una profunda sombra oscura de color azul. Pero hemos ido en mal día, ya que al llegar, como el mar estaba revuelto, no han salido los pequeños barcos que te llevan por las cuevas. Así que nuestro gozo en un pozo, nos htemos tenido que marchar. Desde allí, decidimos poner rumbo a los acantilados de Dingli.

Por unas carreteras la muy tortuosas y llenas de baches, llegamos al centro de observación que se encuentra encima de los acantilados. Vistas muy bonitas pero nos lo esperábamos mucho más espectacular, por las fotos que habíamos visto por internet. Con un poco de decepción, un poco de hambre y aunque el día no acompañaba, decidimos ir a Golden Bay para terminar la ruta. Y tuvimos mucha suerte, ya que nos pusimos a comer en uno de sus restaurantes que estaba a pie de playa y ¡nos salió el sol!. Increíble pero por fin Jorge y Fran vieron el sol en su último día en Malta. Estaban tan contentos que palabras textuales, casi se ponen a llorar. Después de comer, los cuatro nos quedamos dormidos en la playa como una hora y a eso de las siete nos hemos vuelto para casa una vez les hemos dejado en su hotel.

Barbacoa en la casa de Ana

Barbacoa en la casa de Ana

Por la noche teníamos una barbacoa en la nueva casa de Ana, ya sabéis, esa chica tan mona de la que muchas veces os hemos hablado. Con unas cuantas cervezas y con bastante cansancio, nos hemos ido para allá. Tenemos que decir que la casa es espectacular, tiene una terraza increíble para disfrutar bien el verano. Allí nos encontramos con un montón de gente como veis en la foto, con ganas de disfrutar y comer las delicias a la brasa de la barbacoa. Pipi, el cocinero de la carne, nos deleitó con su buen hacer y la anfitriona preparó una riquísima ensalada de pasta, además de pan tumaca y muchas otras cosas. Una velada perfecta, en la que nos despedimos de Maria, una chica sueca encantadora que deja Malta para irse a vivir a Marbella. Para terminar la noche, fuimos a rematar al Juuls y un poquito más tarde al Native.

Día 165: Poniéndonos al día

Día 165: Poniéndonos al día

Después de tener una semana tan movidita, hoy lunes, tocaba ponerse al día con el blog y el correo. Últimamente llevamos bastante retraso con el blog pero es que tenemos un sólo ordenador para los dos y eso hace que todo sea más lento. El mío murió hace un par de semanas y ahora me lo está arreglando David Arce, que es un chico español muy majo que vive en Malta y se dedica a ello. Ya debe haber arreglado los ordenadores de la mitad de los españoles que estamos en la isla porque siempre está muy solicitado. Si queréis contactar con él, podéis hacerlo a través del grupo de Facebook Españoles en Malta.

AM Language

AM Language

También hemos movido colaboraciones con otras dos escuelas de inglés, ya que teníamos alumnos interesados en ellas. Aunque nosotros siempre recomendamos las que consideramos que son mejores en relación calidad-precio. Siempre que hay algún alumno que quiere otra escuela diferente, intentamos también llegar a un acuerdo con la escuela para conseguirle algún descuento. Hoy hemos intercambiado mails con Sprachcaffe y además David ha ido a hablar con la gente de AM Languages, una escuela que está situada muy cerca de Sliema Ferries y que, la verdad, nos ha dado bastante buena impresión.

Por la tarde hemos aprovechado para ir al gimnasio, que es una muy buena forma de empezar la semana. Hace que te sientas bastante bien después de haber tenido un finde de excesos. Al salir hemos ido a visitar a Vane y Ana, que últimamente las tenemos muy abandonadas y también teníamos que ponernos al día con ellas. Nos ha hecho gracia que parecía que habían pintado un cuadro vanguardista en la pared. Aquí es muy típico que durante el invierno aparezcan manchas de humedad en las paredes, sobre todo en algunas casas. Una solución puede ser ventilar con frecuencia toda la casa, aunque a veces ni con esas. En la nuestra hay algunas en la habitación, pero el casero nos ha dicho que cuando llegue el calor nos la vuelve a pintar. Por lo visto aquí pintan las casas todos los años por este tema.

Día 127: Los días más fríos del año

Día 127: Los días más fríos del año

Hoy ha sido un muy tranquilo, de poner el blog al día, contestar e-mails y de hacer la compra por internet en www.maltasupermarket.com. Hemos estado todo el día y casi toda la tarde en casa, ya que el tiempo no acompañaba para salir a la calle. Estamos teniendo la semana más fría desde que estamos viviendo en Malta, pensábamos que ya el tiempo iría a mejor, pero esta semana no ha sido así. Además con la humedad se hace especialmente insoportable. Esperamos que a partir de la que semana que viene mejore y que en Marzo empiece a llegar el calor.

Gatos callejeros malteses

Gatos callejeros malteses

A media tarde nos han llamado Vane, Josito y Ana diciéndonos que estaban en el Towers comprando y que no podían volver a casa porque estaba lloviendo mucho, así que David se ha acercado a recogerles y de paso nos han invitado a cenar. Cuando han llegado a casa me han llamado y me he unido. De camino a casa de Vane, cuando pasaba por un callejón, me he encontrado con estos gatitos. En Malta es muy frecuente ver gatos por las calles y en la playa, además los malteses les tienen mucho cariño y, en ocasiones, hasta les alimentan. Yo tengo que confesar que también siento debilidad por ellos, de hecho tengo a mi gato Yoru en España y espero traérmelo pronto. Ahora entenderéis por qué aparece un gato junto a nosotros en el logo del blog.

Una vez he llegado, allí estaban liados con las cuentas de la compra, pero enseguida hemos empezado a preparar la cena Vane y yo. Hemos hecho pasta al roquefort y la hemos acompañado con un poco de vino tinto, que ya sabéis que es typical de esta casa. Las bodegas de vino maltesas deben estar muy contentas con clientes como Josito y Ana. Allí hemos estado hasta las doce de la noche con nuestra familia vecina.

 

 

Día 112: Peluquería a domicilio

Día 112: Peluquería a domicilio
Peluquería a domicilio

Peluquería a domicilio

Esta mañana nada más levantarme me he ido a casa de Josito y Vane, que habíamos quedado con Holly para que nos cortara el pelo. Cuando he llegado, estaban todos en la cama y Holly aún no había llegado, pero poco a poco se ha ido levantando la casa. A las 15:00 o así ha llegado nuestra peluquera y el primero en pasar por sus tijeras ha sido Josito. Después ha llegado mi turno y le he explicado cómo lo quería en español, cosa que se agradece mucho. La verdad es que una de las cosas que más me preocupaba de vivir en el extranjero era el cómo explicarle a los peluqueros cómo quieres cortarte el pelo, pero al final hemos tenido la suerte de dar con Holly, que aunque es Noruega, habla español perfectamente y por sólo diez euros te corta el pelo en casa. Ya era la segunda vez que me lo cortaba y he vuelto a quedar satisfecho.

Después era el turno de Vane, pero yo ya me he ido a casa, que David me estaba esperando para comer  Por la tarde hemos estado trabajando un poco contestando e-mails y demás. Y ya por la noche hemos llamado a Vane para que se viniera a cenar a casa, pero como siempre, nos ha acabado liando y al final hemos ido nosotros a su casa, eso sí, con la condición de hacerle una tortilla de patatas. Cuando hemos llegado, ya tenía las patatas en la sartén y los huevos batidos, así que no hemos tenido que hacer mucho. También hemos hecho una ensalada y unas fajitas para acompañar y hemos cenado los tres con Ana, que también estaba por allí.

Nada más terminar, ha llegado Josito y nos ha acompañado en la sobremesa sirviéndonos un buen vino, como buen profesional que es. Tenéis que ver el estilazo que ha adquirido cogiendo la botella gracias al restaurante pijo en el que trabaja. Al poco rato nos hemos ido a casa y hemos empezado a ver Blancanieves, no la de dibujos, sino la versión de 2012 de Pablo Berger. Hemos conseguido ver hasta la mitad, ya que luego nos hemos quedado dormidos. A ver si mañana conseguimos terminarla.

Día 94: La fiesta continúa

Día 94: La fiesta continúa

Después de todas las Navidades sin pisar el gimnasio, hoy me he levantado con fuerzas y he decidido volver a hacer ejercicio. Para mí el ejercicio es básico para sentirme bien tanto físicamente como mentalmente y el cuerpo ya me estaba pidiendo a gritos un poco de deporte. Hoy he empezado bastante flojo y tampoco me he querido dar mucha caña, que después de unos veinte días sin ir, tampoco era plan de acabar reventado.

La tarde la he pasado en casa, sin demasiada actividad, aunque ha sido bastante corta porque a las 20:30 había quedado con Carmen y Ana para ir a cenar sushi antes de irnos The Parranda. Pensaba que íbamos a ir al Gochi pero por variar hemos ido al Sushi Club, situado en Pacevile. El sitio es bastante chulo, aunque mucho más caro que el Gochi, personalmente creo que hay pocos restaurantes de sushi en el mundo que puedan superar al Gochi, tanto en los precios como en el ambiente tan chulo que tiene.

The ParrandaUna vez vaciadas nuestras copas de vino, hemos ido al Prestige a empezar con la Parranda. Allí nos hemos encontrado a Jose, preparado para su penúltima noche como dj de The Parranda. Por compromisos profesionales ya no puede seguir con nosotros y hemos tenido que abrir un casting para buscar al nuevo o a la nueva dj de la fiesta. Hoy la gente ha llegado muy puntual y enseguida hemos empezado con el bailoteo y el copeteo. Es genial porque todas las noches se genera un buen rollo increíble con la gente. Además poco a poco y gracias al boca a boca, la fiesta está empezando a ser conocida, con lo que cada jueves conocemos caras nuevas, como por ejemplo Carlos, que le ha echado valor y se ha venido él solo a ver qué le deparaba la noche.

Una vez ha terminado la fiesta hemos ido en amor y compañía todos juntos a cerrar también el Native. Una vez cumplido nuestro cometido, hemos recorrido nuestro camino de vuelta en compañía de Carmen, que hoy se ha quedado a dormir en casa.