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Día 324: Una comida junto al mar

Día 324: Una comida junto al mar

Esta mañana hemos hecho rápidamente todo lo que teníamos acumulado de trabajo para irnos prontito a la playa de Sliema, que está justo al lado del Surfside (a la derecha según miras al mar), ya que allí nos estaban esperando Laura y su amiga Nerea. Justo cuando hemos llegado nosotros, ha llegado también Lola, que se unía al plan en el último momento. Allí nos hemos dado un par de chapuzones y nos hemos puesto un poco al día, que se nos acumulan las historias en esta isla. Tengo que decir que este rincón de la playa de Sliema, es de mis favoritos para bañarme. El agua suele estar tranquila y muy limpia, además tiene mucha profundidad, por lo que también es un buen sitio para hacer snorkel.

Como hoy estábamos bastante contentos y Lola quería celebrar que había cobrado, hemos ido a comer al Surfside. Nos hemos sentado en la planta de abajo, ya que es la que está más cerca del mar, y tenemos que decir que hemos estado muy a gusto. Hemos cogido tres pizzas para compartir acompañadas de sus correspondientes cervezas. No es porque nosotros trabajemos aquí, pero hay que reconocer que la comida de este sitio está buenísima. Como Laura tenía prisa, nada más terminar de comer se han ido ella y Nerea y nosotros nos hemos quedado tomando un café con Lola y disfrutando de las vistas. Después hemos vuelto juntos, ya que ella tenía que ver un piso en Balluta Bay.

En el Triq Cinemoon Festival

En el Triq Cinemoon Festival

Por la noche, tocaba Triq Cinemoon Festival, que ya está llegando a su fin, ya que sólo quedaban dos sesiones, la de hoy y la del 26 de Septiembre. Para los que no lo sepáis, Triq Cinemoon es un festival de cine al aire libre que organizan unos amigos en Valletta y que ha tenido un éxito enorme este verano. Hoy la película elegida era Match Point de Woody Allen, y tenemos que decir que la hemos disfrutado mucho comentando un poco para darle más emoción al asunto. El final no nos ha gustado mucho, pero creo que de todas las veces que he ido al festival, hoy ha sido el día que más he disfrutado. El Albert, dueño de L-Ingliz, se ha comportado genial como siempre, y ha sacado bastantes cosas para picar, así que además de disfrutar de la peli nos hemos ido cenados a casa.

 

Día 322: ¡Y otra despedida más!

Día 322: ¡Y otra despedida más!

Después de estar toda la mañana trabajando y como últimamente no lo hacemos mucho, esta tarde hemos decidido darnos un descanso e irnos a la playa de Golden Bay. La idea era ir después de comer con Lola y Enrica, pero nosotros hemos acabado llegando a eso de las cinco y ellas casi a las siete de la tarde, así que lo que hemos hecho más bien es ver el atardecer. La verdad es que esta playa tiene un atardecer muy bonito, ya que el sol cae de lleno sobre el mar.

Llegando a L-Ingliz con Cristina

L-Ingliz (o el Albert’s)

Una vez se ha ocultado el sol y después de dejar a Enrica en Msida, hemos partido hacia Valletta con el Rojito, donde habíamos quedado con Lozano Cano, Ángela y Cristina para despedirnos de Javi, que tiene su vuelo de vuelta a España este jueves. Javi ha estado sólo tres meses en Malta, así que cuando hemos empezado a tener más trato con él ha sido justo cuando ya se tenía que ir. Es una pena, pero es algo muy frecuente en Malta, ya que la mayoría de la gente viene para estancias muy cortas.

El sitio donde hemos quedado ha sido el L-Ingliz, aunque para nosotros es más conocido como el Albert’s, haciendo honor al nombre de su dueño, un tipo bastante majete, que de vez en cuando se tira el rollo y nos saca alguna tapita, aunque cada vez lo hace menos. También es el sitio en el que se celebra el Triq Cinemoon Festival, que para los que no lo conozcáis es un festival de cine al aire libre que está teniendo lugar cada dos semanas durante este verano 2013. El próximo pase será este mismo jueves bajo la temática «Killing». Pues bien, allí hemos estado tomándonos nuestras últimas cervezas con Javi, al que le deseamos mucha suerte en su nueva vida en Londres.

Día 229: De cañas con Cristina

Día 229: De cañas con Cristina

Esta mañana hemos seguido poniéndonos al día con todo el trabajo acumulado de estos días, ya que ayer no nos dio tiempo a hacerlo todo, así que de esta forma se nos ha pasado todo el día y parte de la tarde. Pasadas las seis, hemos ido al Eurosport de Birkirkara a intentar conseguir mi equipo de Snorkel. Llevamos intentando conseguirlo desde que me lo trajeron los Reyes Magos por Navidad,  me dijeron que por estas fechas ya lo tendrían, pero nada, no ha habido suerte.

A la vuelta, hemos pensado en llamar a Cristina para tomarnos algo con ella y desconectar un poco, que estábamos saturados de tanto ordenador. Cristina, por lo que se ve, ha recibido la llamada como agua de Mayo, ya que estaba acicalándose, precisamente, para salir a tomar algo. Le hemos pedido que nos llevara a algún bar de su barrio (Msida) y, así ha sido, nos ha llegado a un bar muy maltés situado justo al lado del mar, enfrente del Jubilee. El sitio era bastante cutre, de los que a mí me gustan, pero bien de precio y bien de vistas al mar, todo un fichaje. Mientras nos bebíamos una Cisk (1,50€), se nos ha ocurrido ir al Albert (o L-Ingliz) en Valletta, a esperar a Lola y Elena que salían de trabajar sobre las ocho y media.

Llegando a L-Ingliz con Cristina

Llegando a L-Ingliz con Cristina

Con el Rojito, hemos partido los tres hacia allá y lo hemos aparcado en el parking público que hay en Floriana, justo antes de entrar a Valletta. En el Albert, nos hemos sentado en la terraza y enseguida han llegado Lola y Elena, a las que hacía bastante que no veíamos. Allí nos hemos puesto un poco al día y nos hemos bebido otra cerveza (1,50€), acompañada, como siempre en este sitio, de algo de picoteo. En este punto de la noche, ya le había prometido a Cristina que después me iba con ella al Juuls, así que, a pesar de no estar hoy con espíritu festivo, me he propuesto cumplir mi promesa. A Lola esta vez le ha salido el punto responsable y ha sido imposible liarla.

Una vez ha empezado a hacer frío nos hemos retirado y, antes de ir al Juuls, hemos pasado por casa para abrigarme un poco, que como habíamos salido por la tarde, iba yo demasiado veraniego para el tiempo que está haciendo por las noches. David se ha rajado y ha preferido quedarse en casa. Cristina y yo nos hemos ido con la idea de pasarnos por la jamming del Gochi y, de paso, cenar algo de Sushi, pero cuando hemos llegado nos hemos encontrado que lo estaban cerrando, así que hemos ido directamente al Juuls. Allí nos hemos encontrado con Piotr y su amiga de Polonia que ha venido a visitarle estos días y juntos nos hemos quedado tomando algo en las escaleras que hacen la función de terraza del bar.

Día 200: Una cena para celebrar los doscientos días en la isla

Día 200: Una cena para celebrar los doscientos días en la isla

Cómo pasa el tiempo, ya llevamos nada más y nada menos que doscientos días en la roca, como Malta es conocida para muchos. Después de siete meses en la isla, seguimos con las mismas ganas de vivir esta ventura que al principio. Además, por mucho que digan que la isla es pequeña, todavía nos quedan muchísimos rincones por descubrir.

Esta mañana Carmen recibía una visita muy especial, ya que su hermana y dos amigas llegaban para estar con ella durante una semana. Como se iban a juntar cuatro en la casa, necesitaban un colchón para dormir dos de ellas, así que Carmen nos ha invitado a comer a su casa con la condición de que le dejáramos nuestro colchón hinchable. A eso de las dos, nos hemos puesto camino de Bugibba con el Rojito, que últimamente se está portando muy bien y no nos ha vuelto a dar más problemas. Nada más aparcar, hemos visto una chica con toda la pinta de ser española entrando en una tienda y nosotros, sin contarnos un pelo, la hemos seguido y hemos descubierto que se cumplían nuestras sospechas, era Cristina, la hermana de Carmen.

David con Carmen, Patricia, Ana y Cristina

David con Carmen, Patricia, Ana y Cristina

Ya en casa de Carmen, hemos conocido a Ana y Patricia, las otras dos huéspedes que nos faltaban. Allí estaban manos a la obra preparando la comida y los aperitivos. Nada más llegar, nos hemos dado cuenta de que se nos había olvidado el colchón, nos hemos emocionado tanto con la comida, que se nos ha olvidado lo principal. Como cada vez que viene alguien de visita, hemos podido disfrutar de algunos manjares de nuestra tierra, hoy teníamos queso manchego, lomo y chorizo. Para comer, un plato de pasta con calabacín y tomate natural que estaba buenísimo. Durante el té, hemos tenido tiempo de conocer un poco más a estas tres albaceteñas antes de que se echaran la siesta, que después de todo el día de viaje, estaban reventadas. Nosotros nos hemos quedado hablando un rato con nuestra «teta» y, como tenía que ir a recoger su coche a Mdina, hemos quedado en vernos allí y llevarle el colchón.

Después de pasar por casa, hemos partido hacia Mdina, esta vez asegurándonos de que no se nos olvidaba nada. La idea era visitar un poco la ciudad con ellas, pero el abuelo, como Carmen apodó a su coche, amenazaba con no volver a arrancar si estas paraban el coche. Así que les hemos entregado el colchón con el coche en marcha y hemos quedado en vernos mañana.  Como habíamos salido con la idea de cenar fuera, David me ha propuesto ir a cenar la Valletta, así que para allá que nos hemos ido.

D'Office

D’Office

Habíamos pensado en ir al Monalizza, pero hemos visto la carta y era todo muy minimalista y bastante caro, así que hemos decidido ir a un restaurante con el que nos quedamos con ganas de ir otra vez, el restaurante D’Office, situado en la calle Triq L-Arcisqof. Es fácilmente reconocible porque tiene una bicicleta apoyada en su fachada que forma parte de la decoración. David ha pedido unos rollos de ternera rellenos acompañados de una salsa muy buena y yo filetes de pollo también con otra salsa riquísima, todo acompañado de verduras y patatas. El personal ha sido muy amable y el sitio es muy acogedor, nosotros hemos decidido sentarnos en las mesas de fuera que están alumbradas por bombillas colgadas. Además nos ha parecido que estaba muy bien de precio, hemos salido por unos 30 euros, con copa de vino, pan y demás.

St George's Square

St George’s Square en la Malta Fashion Week

Después, hemos ido al Albert, como le llaman los voluntarios en honor a su dueño, o L’Ingliz, su nombre real. Está situado en la calle San Gwann, muy cerca de la concatedral de St John. De camino nos hemos encontrado con la plaza de St George decorada como veis en la foto con motivo de la Malta Fashion Week. En el Albert, nos hemos encontrado con Laura y sus amigas, que nos han llamado durante la cena para ver si luego nos tomábamos algo. El sitio es un pequeño bar de vinos en el que normalmente suelen ponerte alguna tapa para picar. De precio está bastante bien, las copas de vino cuestan 2,50€ y el botellín de Cisk 1,50€. Nos hemos tomado un par y a eso de las doce de la noche nos hemos ido casa. Ha sido un gran día, uno más de los muchos que hemos tenido en estos 200 días que llevamos en la isla. Muchas gracias a todos los que hacéis que nuestra estancia aquí sea tan genial.