La aventura del curso de inglés en Malta: Día 3, cena brasileña

La aventura del curso de inglés en Malta: Día 3, cena brasileña

Dos días intensos pasan factura, así que hoy por la mañana me he dedicado a descansar tratando de conocer un poco más a mis compañeros de piso. Tal y como me pasó cuando vine la vez anterior, mis compis son muy majos, en definitiva, un amor. Hemos estado hablando de las diferencias y similitudes entre nuestros países. Tenemos más en común de lo que imaginaba. No ha faltado la complicidad en lo relacionado a los comportamientos de las madres y lad abuelas. Son universales. Como siempre he llegado a la conclusión de que no hay experiencia más enriquecedora que conocer gente.
Antes de ir a la escuela he tenido que ir al médico. Desde que llegué a la isla he tenido molestias en una herida en la  cara. Con el paso de los días el malestar ha ido en aumento y he decidido consultar a un profesional. Si necesitáis asistencia sanitaria en Malta existen dos posibilidades: ir al la sanidad pública o ir a los médicos privados. Me decidí por la segunda porque me olvidé la tarjeta sanitaria europea. Os recomiendo que cuando vengáis no os olvideis de ella. Podéis ver las condiciones y para pedir cita.  También os dejamos consejos y  nuestra experiencia en la sanidad pública y en hospital Mater Dei. Esperamos que no tengáis que pasar por ello.

Esta vez fuí a los médicos que trabajan en las farmacias. Suena raro pero es así. Yo en concreto fui a una que se encuentra cerca de la estación de policía de Sliema. El horario de consulta es de 11am hasta las 1am y cuesta 12 euros. La verdad es que estoy contento con el trato y el diagnóstico porque estoy notando las mejorías antes de lo esperado. Sólo tenéis que preguntar en la farmacia por la consulta y pedir la vez si hay más gente.

Ya en la escuela continuamos con las clases. Esta profesora se centra mucho en speaking and listening, competencias lingüísticas muy importante para los españoles que como sabéis constituyen comúnmente los puntos débiles con el inglés. Con pequeños ejercicios que hacen interactuar a todos los integrantes de la clase, la profesora intenta reforzar la fluidez y la comprensión del idioma. No ha faltado, por supuesto, la introducción de vocabulario nuevo y repaso de gramática, pero la manera que tiene de dar las clases es tan sutil que sinceramente  se hace muy ameno. Uno de los grandes puntos fuertes de la escuela es la terraza en la parte más alta del edificio. En los descansos subimos a tomar un café o comer un pequeño snack disfrutando de unas imponentes vistas a Valleta y alrededores. Una autentica gozada de la que podéis disfrutar mientras socializáis con el resto de compis.

Mi clase en AM

Cena brasileña

Por la tarde-noche, la escuela organizaba una partida de bolos y como yo no soy muy fanático, opté por un plan alternativo: ir a degustar comida brasileña con un nuevo compi de la escuela. El restaurante se llama Buteco y se encuentra en la playa de Paceville. Pedimos Feijoada y alitas de pollo, cantidad más que suficiente para compartir. Y realmente merece la pena. Tocamos a unos 17 euros cada uno con una botella de vino blanco. Es un buen plan para hacer algo diferente en Malta.

Luego fuimos un rato a Habana donde nos reunimos con el resto de compañeros de la escuela tras su partida en la bolera. No tardamos en irnos a casa.

Havana en Paceville

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