La aventura de Malta: partida y regreso

La aventura de Malta: partida y regreso
La aventura de Malta: partida y regreso

Partida y regreso. Vuelvo a casa. Porque volver a Malta es como volver a tu hogar. Así me sentí la primera vez y así vuelvo a sentirme ahora.

Cuatro años han pasado desde que aterricé en la isla por primera vez. Aunque mis circunstancias personales no tenían mucho que ver, los olores, los sonidos, el paisaje… ¡Es como si el tiempo en Malta se detuviera!

Comenzamos el proyecto siendo dos, y hoy he querido volver. Lo hago solo, pero con la sombra de las mismas sensaciones. Así es la magia de Malta, supongo. 

Hoy estoy de vuelta para contaros mi última experiencia en este pequeño rincón del sur de Europa, ‘dulce como la miel’, que dirían los griegos, y refugio de todos, que dirían los fenicios, en sus correspondientes etimologías.

Regreso a Malta

Mi querida Sliema, una de las poblaciones con mas vida de la isla. Concretamente para retomar mi inglés en una de las muchas Escuelas aptas para ello. Como sabréis, en Malta el inglés está tan a la orden del día como el propio maltés.

Pues bien, la escuela a la que podéis acudir siempre que queráis perfeccionar vuestro inglés en un rincón, se llama Linguatime, y podéis encontrarla en Sliema, un conocido centro urbano en donde además de la escuela, encontraremos tiendas, restaurantes y numerosas cafeterías para hacer vida social.

Comienza la aventura

Y es que la isla pone a tu disposición todo lo que necesites. Incluido chofer. El mío me esperaba a las 9:00 am, hora de mi llegada, para llevarme a mi alojamiento desde el mismo aeropuerto. Aprovecho este punto de la redacción para recordaros que para volar a Malta desde Madrid contáis con dos posibilidades igual de eficientes: Iberia Express y Ryanair.

En mi caso, opté por la segunda, siempre un poco más asequible para nuestros bolsillos. Recordaros también que enero y febrero son los dos meses más baratos para volar a la isla. También los dos meses de menor problema para encontrar alojamiento.

Con numerosos planes a realizar y la isla entera a mis pies (no la subestiméis por su tamaño), hoy me alojo con otros tres estudiantes: un armenio, un turco y un estonio, muy cerca de un Surfside que ya conocí antaño y que tantas alegrías trae a mis recuerdos.

Sí. Sin duda mi mente me recuerda que la isla acoge a todo el mundo, de todas las partes del mundo, y cuenta con una gran variedad de cosas por hacer.

¿Una de mis recomendaciones del día? No dejéis de pasear por la playa de Sliema, durante el día, o de engancharos al Paceville, durante la noche. Esta es la zona principal de la fiesta maltesa. EN ella os encontraréis con multitud de posibilidades como la sesión ‘Bass Culture’, que no deja indiferente a nadie.

Fiesta Bass Culture

Vuelvo a casa. Porque volver a Malta es como volver a tu hogar. Así me sentí la primera vez y así vuelvo a sentirme ahora. Hoy he regresado para embarcarme en una nueva aventura: estudiar inglés en Malta. El regreso a una experiencia única

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