Día 93: Vuelta a las clases de inglés

Día 93: Vuelta a las clases de inglés

Hoy empezaban de nuevo las clases del curso de inglés del Ministerio de Educación y a eso de las 16:30, después de comer y estar toda la mañana enviando e-mails, estaba saliendo de casa para llegar a tiempo. Las clases las tengo en Hamrun, muy cerca de Msida, así que en veinte minutos en autobús estoy allí. Al llegar me he encontrado a Patricia, una cordobesa majísima que viene a clase conmigo, no la veía desde hacía un mes por lo menos, ya que ella se fue antes de que llegara la Navidad a España. Nos hemos puesto un poco al día y enseguida hemos empezado la clase siendo sólo dos alumnos.

Mosaico en el túnel de Bombi

Mosaico en el túnel de Bombi

Un poco más tarde han llegado dos compañeros más, así que en total hemos sido cuatro alumnos hoy. Está genial porque gracias a eso podemos avanzar mucho más rápido. Además Steph, la profesora, nos ha dicho que va a subir un poco el nivel y hoy ya lo hemos notado. Tenía muchas ganas de volver a clase porque últimamente he practicado muy poco inglés y me notaba muy estancado. Hoy me he vuelto a dar cuenta de que estoy mejor de lo que yo pensaba.

Como éramos tan pocos, a las siete hemos terminado la clase. Me ha venido muy bien salir antes porque a las ocho Carmen actuaba en Marsa y había quedado con Laura y Cristina para ir a verla. Como he salido antes en lugar de ir directamente para Marsa, he ido a Valletta, donde estaban Cristina y Laura tomándose algo en L-Ingliz, o el Alberto’s, que es como ellas lo llaman. De camino a Valletta, he pasado por el túnel que hay en bombi y lejos de dar miedo, te encuentras fotografías y mosaicos tan bonitos como el que veis en la foto. Una vez he llegado al Alberto’s, nos hemos tomado una juntos y hemos ido en busca un autobús a Marsa. En Valletta es fácil saber qué autobús tienes que coger porque hay un puesto en el que te informan. Además el conductor de hoy ha sido muy majo y nos ha indicado donde teníamos que bajarnos.

Angka Café

Cumpleaños del Angka Café

El sitio que buscábamos, era el Angka Café, un café-restaurante de comida vegana y vegetariana donde se realizan numerosas actividades como danza vital, meditación, yoga, proyecciones,… El centro está dirigido por una doctora experta en nutrición que también tiene consulta médica. Hoy celebraban su primer cumpleaños y allí estaban Carmen y su banda para amenizar la noche. Mientras esperábamos, hemos tomado un té y hemos probado dos de las deliciosas tartas que hacen. Los precios no parecen caros, como suele ocurrir normalmente en este tipo de sitios, aunque tampoco nos hemos aventurado a cenar allí. Al final el concierto se ha retrasado bastante y como íbamos a perder el último autobús, sólo nos hemos podido quedar a dos canciones, aunque han sido suficientes para percibir la buena energía que emanaba en el lugar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.