Día 325: El reencuentro con Patri

Día 325: El reencuentro con Patri

Aunque lleva ya dos días en la isla, todavía no he visto a mi amiga Patri, que ha venido a visitarnos a nosotros pero también a otro amigo suyo que vive en Kalkara, donde se está quedando a dormir. Como no estamos muy bien comunicados y además han estado de turismo a saco estos días, nuestro encuentro no se ha producido hasta hoy, cuando ha venido a Sliema para tomar algo con nosotros y sailr. La idea era haber ido también a la playa, pero se nos ha hecho tarde.

Hemos quedado con ella en el Times Square, un bar que está situado justo enfrente del Fortizza (Sliema), en donde también habíamos quedado con María, Nuria, César, Christian, etc… en definitiva, con nuestra family maltesa, que son muy aficionados a este bar. Además los viernes hacen karaoke, y como estos son muy de karaoke, no suelen faltar a su cita semanal cada viernes. Una vez hemos llegado y tras el reencuentro con Patri, nos hemos puesto al día de nuestras vidas, que no la veía desde que estuvimos en Londres, ciudad donde ella reside, allá por Febrero.Después de cenar y bebernos alguna que otra cerveza, hemos decidido salir un poco por Paceville, junto con su amigo Dani, que se nos acababa de incorporar.

Con Nerea y Patri en el Footloose

Con Nerea y Patri en el Footloose

Cuando hemos llegado a St Julian’s también se han incorporado Laura y Nerea, así que todos juntos hemos ido hacia el Coconut, un bar de rock que está situado en la calle que va desde el Burguer King hasta el BarCelona. Allí hemos tomado la primera y cuando hemos decidido cambiar de sitio, hemos tenido las dos primeras bajas de la noche, la de David y la de Dani, que no parecían muy emocionados con la idea de ir al Footloose, nuestra siguiente parada. Siempre que voy a Paceville, me gusta pasar por aquí, ya que allí trabaja Lucía, una amiga nuestra a la que vemos muy poco, y así de paso la saludo. Además tienen ofertas muy buenas en la bebida, así que es lo que más barato sale para beber. Después de echarnos unos bailes como podíamos y de que nos abandonara Laura, hemos decidido ir al Habana, aunque ha sido entrar y salir e irnos al Native. Siempre intentamos evitarlo yendo a otros lugares, pero al final siempre acabamos aquí. Allí ya hemos empezado con chupitos y Nerea, que mañana tiene que madrugar, nos ha dejado a Patri y a mí solos ante el peligro. Sólo os digo que hemos acabado en el Clique y hemos tenido que coger un taxi (con regateo incluído) para volver a casa. Una vez hemos llegado a casa, ya de día, les he pedido a los obreros, que por favor no hicieran ruido, que no nos dejan tranquilos ni los sábados.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.