Día 292: Pool party y despedida en Valletta

Día 292: Pool party y despedida en Valletta

Reventados del sábado y de las obras que durante la semana tenemos al lado de casa, hoy domingo sólo podíamos dormir del tirón. Así ha sido, nos hemos levantado bastante tarde pero era totalmente merecido. Una vez que hemos conseguido levantarnos y después de comer algo, teníamos dos planes para la tarde, una pool party y la despedida de Ramón, que después de pasar unos meses por Malta, pone rumbo a Dinamarca para empezar una nueva etapa, sin descartar volver a la isla.

Dispuestos a cumplir con los dos planes para hoy, hos hemos ido al Bamba Beach, que está muy cerca de Ill-Fortizza en el paseo de Sliema. Allí se celebraba la pool party que organizan Ruth y Jose y en la que ya estuvimos en la fiesta de inauguración. Justo en esa fiesta, grabaron imágenes para hacer un vídeo promocional en el cual salimos. Os lo dejamos para que lo veáis:


Allí hemos estado con Mayte y unos amigos de Ruth que han venido a pasar unos días por la isla. También hemos visto a muchas caras conocida, parece que hoy nos habíamos puesto de acuerdo todos para ir, ya que conocíamos a casi todo el mundo.

Sobre las nueve, nos hemos puesto rumbo a Valletta. Como tenemos el Austin Mini, más conocido como el Rojito, en el taller, hemos tenido que coger el bus 12 para ir a la capital. En este momento en el que no tenemos el coche, es cuando nos damos cuenta de el gran uso que hace en esta isla. Lo hemos sufrido durante todo el fin de semana y los días que han estado Lola y Fran. Hoy no me quejo porque tardara mucho en llegar, si no porque llevaba el aire acondicionado como si estuviéramos en el polo norte.

Despedida de Ramón

Despedida de Ramón

Al final hemos llegado a Valletta y ya estaba toda la pandilla de voluntarios a la entrada para ir al lugar en el que habíamos quedado todos juntos. La cita era junto al Valletta United Waterpolo Pitch y el Zmerc Pub. Se encuentra muy cerca de la concatedral y del Monalizza y es una zona de pequeños bares y ambiente maltés, no muy transitados, pero con unas vistas a Sliema Ferries que merecen la pena. Hemos cenado allí, en una pequeña zona de baño que se encuentra entre los dos locales. Ramón y dos compañeras más habían preparado mojito y comida vegetariana para despedirse. Todo estaba muy bueno y con esas vistas y la compañía, todo sabía mejor aún. Hacía las once, las López, Elena y yo nos hemos ido a coger el último bus para volver a casa y aún se ha quedado mucha gente por allí, Dei entre ellos. Ramón, esperamos que todo vaya muy bien por Dinamarca.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.