Día 281: Atardecer en Għajn Tuffieħa

Día 281: Atardecer en Għajn Tuffieħa

Me presento, soy Fran, y llegué ayer junto a Lola a esta pequeña isla del mediterráneo para visitar a los “Davices”. Vamos a estar 8 días en Malta, así que estos días narraremos nosotros nuestras aventuras en Malta. Nuestro primer miércoles en Malta lo hemos dedicado, como es de recibo, a disfrutar de una de las playas de arena que se encuentran por la isla, “Għajn Tuffieħa”, junto con unas amigas de nuestros aventureros anfitriones. Para llegar hasta allí, he tenido el placer de conducir a ese bólido apodado como Rojito, que nos ha brindado algunos inestimables momentos de tensión cuando se ponía cabezón y no me dejaba meter las marchas. Todo era cuestión de mimo, así que con algo de paciencia y una vez aislado de los pitidos de los malteses que me querían comer, las marchas engranaban y hemos conseguido llegar sanos y salvos a nuestro destino (cosa ya de por sí admirable teniendo en cuenta el estado del asfalto por estos lares). El mar estaba bastante agitado (la bandera roja que había en la playa creo que tenía algo que ver…), pero eso no ha hecho sino hacer el baño algo más divertido. Primer baño de sol en Malta, cervezas, música y risas a orillas del Mediterráneo.

Atardecer en Għajn Tuffieħa

Atardecer en Għajn Tuffieħa

Una vez el sol ha empezado a ponerse, y en vista de que en el chiringuito de la playa habían puesto una zona con cojines y velas, nos hemos plantado allí no sin antes pasar por la barra a por un gin tonic por 2,30 euros (precio bastante barato y acorde al tamaño del vasito; entre unas cosas y otras cayeron 3 o 4). El alma yogui de María se ha despertado y ha despedido al sol del miércoles con algunas asanas (me acaba de chivar el palabro). Un poquito de música entre Ganyahmun, Muchachito y los Martires del Compás amenizaron la impresionante vista de la puesta de Sol y a la luz de las velas hemos seguido allí hasta pasadas las diez, hora en la que hemos levantado el campamento, más que nada porque había gente que se tenía que volver en bus.

Nosotros, de nuevo a bordo del bólido rojo y su divertido sistema de embrague “ahoraSí-ahoraNo”, hemos llegado a casa y hemos puesto fin a un primer día en la isla que hace presentir lo a gusto que vamos a estar por aquí estos días….

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