Día 267: Cada mochuelo a su olivo

Día 267: Cada mochuelo a su olivo

Después de dos días encerrados en casa de Elena celebrando el cumpleaños de Carmen como si estuviéramos en Gran Hermano, hoy ya tocaba que cada uno se fuera a su casa. Yo creo que si hubiéramos hecho el amago de quedarnos un minuto más, a Elena le habríamos escuchado eso de “cada mochuelo a su olivo”, pero para no hacerle pasar por ese mal trago, hemos abandonado voluntariamente. Eso sí, cuando ella ya se había ido a trabajar.

Antes de irnos, teníamos que solucionar el pinchazo del coche, así que nos hemos dispuesto a intentar solucionarlo en alguna de las gasolineras cercanas. En una de ellas nos han dicho que si les llevábamos la rueda, en media hora nos la arreglaban, así que hemos optado por esa opción. Quitar la rueda no ha sido tarea fácil, ya que tanto nuestro gato como la llave para sacarla no funcionaban, así que hemos conseguido un gato prestado y hemos comprado una llave para ruedas por 10 euros en la misma gasolinera. Una vez la hemos conseguido sacar, la hemos llevado a arreglar y mientras tanto hemos terminado de recoger la casa y de hacer las maletas, que parece que en lugar de irnos de cumpleaños, nos habíamos ido de casa rural. Cuando hemos terminado, nos hemos despedido de Carmen, que se ha ido en dirección a Bugibba y Laura, David y yo nos hemos ido con el Rojito ya arreglado hacia Msida, donde hemos dejado a Laura antes de volver a casa.

Alejandro

Alejandro haciendo un masaje tailandés

La verdad es que tengo que decir que me ha encantado la experiencia de pasar estos dos días conviviendo con esta gente tan maravillosa, que ya son casi como hermanas. Eso sí, tenemos que decir que los finalistas hemos sido Elena, Carmen, Laura, David y yo, que el resto no ha vivido ni la mitad de este cumpleaños gitano.

Por la tarde, tenía cita con Alejandro Frechoso para darme un masaje terapéutico. A Alejandro le conocemos desde hace tiempo, ya que es un habitual de The Parranda y, como está empezando y quiere promocionarse, el sábado se ofreció a darme un masaje gratis para que lo probara, así que ante una oferta así no podía decirle que no y esta tarde he ido a su casa. La verdad es que tengo que decir que he quedado encantado, han sido más de dos horas de masaje y me ha aliviado muchísimo la tensión que tengo desde hace tiempo en la espalda. Alejandro trabaja como masajista en Medasia Playa, pero es recomiendo que si estáis intererados, contactéis con él a través de su Facebook personal, ya que os va a salir mucho más barato (20€) si os lo hace en su casa.

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