Día 266: El cumpleaños gitano

Día 266: El cumpleaños gitano

Después de la intensa noche de ayer, esta mañana nos hemos quedado apalacandos en la casa de Elena y Lola. Poco a poco la gente se ha ido yendo a trabajar y los que hemos quedado en la casa, hemos ido levantándonos poco a poco. Yo he sido casi uno de los últimos en levantarme, y cuando lo he hecho, por el salón ya estaban Carmen, Laura, Elena y Lola. Lola estaba preparando su maleta, ya que a la una volaba a Sevilla con Ryanair. En verano hay vuelos a Madrid, Barcelona, Sevilla y Valencia, por lo que llegar a la isla desde España es mucho más fácil que en invierno, cuando sólo hay vuelos desde Madrid.

Una vez que Lola ha terminado de hacer la maleta, he ido a llevarla con el coche al aeropuerto. Desde Mosta el viaje en coche no es más de veinte minutos. Si hubiera hecho el mismo trayecto en autobús habría tardado más del doble, una simple demostración de cómo funciona aquí el transporte público. Como no tenía que facturar, hemos llegado al aeropuerto como quince minutos antes de la hora de cierre de puerta, suficiente para este aeropuerto, que es muy pequeño y funcional. En el camino, el Rojito ha pasado un mal trago, ya que con las altas temperaturas, el radiador se calienta mucho, así que he tenido que parar un poco en el Mc Donalds que se encuentra a doscientos metros del aeropuerto para que descansara.

Cuando ya estaba menos caliente, he vuelto a casa para recoger los bañadores, ya que el plan de la tarde iba a ser irnos a la playa, pero después de comer, la idea ha cambiado radicalmente y nos hemos puesto a ver la película “Así en el cielo como en la tierra”, una disparatada comedia española al estilo de “La vida de Brian”. Todos hemos caído en la siesta durante la película, ya que estábamos tumbados en los colchones que habíamos colocado estratégicamente en el salón.

Baroque Bar

Baroque Bar

Después de la siesta, por fin hemos decidido salir un rato a la calle, y nuevamente el Rojito nos ha deparado una nueva sorpresa. Una de las ruedas estaba pinchada. Es la cuarta en poco tiempo y estamos empezando a pensar que tenemos mal de ojo. Como no podíamos hacer nada, ya que era tarde, hemos decidido quedarnos a dormir una noche más en Mosta y continuar con el cumpleaños gitano de Carmen. Hemos ido a cenar a la plaza del Domme, a un pequeño restaurante que se lama Baroque Cafe and Wine y para terminar la noche, nos hemos vuelto a tirar en los colchones del salón para ver un capítulo de Gandia Shore y reírnos un poco con los personajes que aparecen en este programa.

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