Día 258: Despedida a la maltesa

Día 258: Despedida a la maltesa

Hoy ha sido el penúltimo día de Sara y Javi en la isla. Mientras ellos han ido a pasar el día a Comino, nosotros nos quedábamos haciendo nuestras tareas habituales. Luego, para descansar un poco, nos hemos enganchado a Black Mirror. Estos días hemos estado viendo la primera temporada, que te deja impactado desde el primer capitulo, y hoy hemos empezado la segunda. Como son capítulos que no tienen que ver el uno con el otro, puedes verlos sueltos. Eso sí, tienen una temática común, los medios de comunicación.

Ya bien entrada la tarde, han llegado más morenos de lo que vinieron ya que han estado desde las diez de la mañana hasta las seis de la tarde en el pequeño islote que se encuentra en la parte norte de la isla. La lancha para ir a ella les ha costado diez euros y han negociado volver un poco más tarde de lo habitual, ya que la lanchas suelen volver sobre las 5 o 5 y media. Nos han contado que han alquilado una tumbona, para intentar estar más o menos cómodos ante la masificación de la Blue Lagoon, les ha costado cuatro euros todo el día.

Monumento Love en Spinola Bay

Reflejo del monumento Love en Spinola Bay

Para despedirnos, hemos decidido ir a dar una vuelta por St Julian’s y Portomaso, ya que no habían visto esta zona, así que hemos ido andando por el paseo marítimo de St. Julians hasta llegar a Spinola Bay. Allí, después de diez meses viviendo aquí, por fin hemos podido ver el reflejo de la escultura LOVE en el agua. Es algo que habíamos leído pero nunca habíamos conseguido verlo porque pensábamos que teníamos que verlo desde el monumento, y hoy por fin nos hemos dado cuenta de que hay que verlo desde uno de los lados, como podéis ver en la foto. Después del gran descubrimiento, hemos bajado hasta Portomaso y hemos llegado hasta la playa de Paceville. Después de hacer hambre con el paseo, hemos ido a cenar al Gululu, que es un restaurante de comida maltesa que se encuentra en Spinola Bay. Allí hemos pedido un picoteo compuesto de  varios dip malteses, en el que no podía faltar la Bigilla y las famosas Gallettis. También hemos pedido unas Ftira L-form para compartir, que son una versión maltesa de las pizzas italianas. Hemos pedido una que llevaba hummus y otra con la típica salchicha maltesa, todo bastante rico. Para terminar la noche y que se despidieran bien de la isla, nos hemos ido a dar una vuelta por Paceville y hemos hecho una pequeña ronda de chupitos por alguno de sus locales. Hemos estado en el Footloose, en el Coyote y hemos terminado en el Native, como no podía ser de otra manera. El Coyote nos ha sorprendido gratamente, ya que aún no habíamos estado, así que habrá que repetir para salir un poco de la rutina.

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