Día 237: Ahora sí que sí… ¡Llegó el calor!

Día 237: Ahora sí que sí… ¡Llegó el calor!

Hoy ha sido el primer día de auténtico calor en Malta. Todos decían que llegaba tarde, pero al fin está aquí para quedarse por una larga temporada. Como tenemos la misma franja horaria que en España aún estando bastante más al Este, amanece como casi dos horas antes y también el sol se pone, como corresponde, dos horas antes de lo que lo hace en España, anocheciendo pasadas las ocho de la tarde. Esta mañana me ha impactado muchísimo levantarme a las ocho y que el termómetro ya marcara más de 25 grados, y no es que me levantara por gusto, sino porque tenemos obras al lado de casa y los albañiles empiezan a trabajar a las 7 de la mañana para evitar el calor. Por lo visto, esto sólo es el comienzo, ya que en Julio y Agosto está previsto que superemos los 40 grados.

Hoy la mayor parte de nuestro día ha transcurrido en casa. Como teníamos muchas cosas que hacer, nos hemos puesto manos a la obra para dejar todo al día. Es increíble la cantidad de emails que se pueden acumular en un par de días sin mirar el correo. Después de echarle unas horas, hemos dejado todo resuelto.

Kiosko Balluta Bay

Kiosko Balluta Bay

Para despejarnos, a última hora de la tarde, nos hemos ido con la intención de dar un paseo e ir a cenar al Gochi, que es uno de los mejores, por no decir el mejor, restaurante de sushi de la isla. Además es baratísimo, ojalá hubiera restaurantes de sushi así en España. Por desgracia, al ser lunes estaba cerrado, así que nos hemos quedado con las ganas. En su lugar, hemos ido al Sir Alez, una de las terrazas que hay en el paseo marítimo de St Julian’s, llegando a Balluta Bay. La comida no es nada del otro mundo, y muy económico no es, pero con la buena noche que hacía, las vistas a la bahía hacen que sea un sitio agradable.

Cuando nos dirigíamos el Gochi nos hemos encontrado a Guillem y Marta, dos chicos de Granollers que vinieron recientemente a la isla. Ya que habíamos quedado con Ana y Dani para tomar algo, hemos quedado con ellos en tomarnos algo después de cenar. Hemos quedado en vernos en el kiosko de Balluta, que como son vecinos, también les pilla cerca de casa. Así que después de cenar, hemos ido para allá y allí nos hemos encontrado todos. También se han unido Miriam y Neus, que desde esta semana también son vecinas nuestras. Allí hemos pasado un rato agradable, hablando de famoseos y de la vida de los buzos profesionales, ya que Dani lo era y nos ha contado varias anécdotas y cosas peculiares de la vida que llevan, como por ejemplo, cómo hacen sus necesidades debajo del agua. Muy interesante.

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