Día 220: El primer pinchazo del Rojito

Día 220: El primer pinchazo del Rojito

Levantarme pronto y que Dei siga durmiendo es una constante, así que hoy, que me he levantado especialmente pronto y que hacía un día espectacular, he decidido poner rumbo a Golden Bay a aprovechar un poco la mañana. Desde St Julians con el Rojito se tarda unos 25 a 30 minutos dependiendo del tráfico. Si optáis por el transporte público tenéis que coger el 225 hasta el final de la línea. El viaje puede durar como una hora, ya que pasa por todo el centro de la isla (va vía Mosta), con el inconveniente de que el 225 es una de las peores líneas de la isla, pasa una o dos veces cada hora, y eso si pasa.

En Golden Bay ha pegado el sol como ningún día de los que llevamos en la isla, tanto que es la primera vez que me he sentido achicharrado. Una vez que Dei se ha levantado, me ha llamado para saber donde estaba y venir, pero hacía tanto calor que he decidido irme a casa para comer. A la vuelta me esperaba una gran sorpresa, y es que ya en los alrededores de Pembroke se me ha reventado una rueda. Sinceramente no me sorprende que se reventara, sino que no haya sucedido antes ya que el estado de las carreteras es un poco deficiente en casi todos los tramos. He tenido que aparcar lo más cerca al guardarrail, ya que los coches pasaban muy cerca.

La rueda reventada

La rueda reventada

En este punto ha empezado una nueva aventura, una de tantas que hemos tenido con el coche, así que otra experiencia más. Me he puesto a cambiar la rueda, pero la suerte no ha estado conmigo hoy, ya que el gato que tenemos en el Mini, también se puede calificar como mini y no me daba lo suficiente como para levantar el coche, ya que se caía todo el tiempo. En ese momento he decidido llamar al seguro del coche para que vinieran a asistirme y la mala suerte ha continuado. En Malta los seguros a terceros no te incluyen la grúa, a menos que en un accidente seas tú el damnificado, así que si quería grúa tenía que pagarla de mi bolsillo. El plan B, era recurrir a nuestro ángel de la guarda Raúl, que ha venido con Dei y su furgoneta a intentar levantar el coche con su gato. Esta vez la suerte nos ha acompañado y hemos podido cambiar la rueda con facilidad. Al ponerla nos hemos dado cuenta de que estaba deshinchada, así que hemos tenido que ir lentamente hasta la gasolinera más cercana para hincharla un poco.

Como veis, una nueva aventura en Malta. Con todo lo pasado, solo tenía ganas de llegar a casa y ducharme, ya que en la carretera pasé un calor tremendo y bastantes sudores, ya que los coches pasaban muy cerca. Después acerqué a Dei hasta Mdina, que había quedado para reunirse con Carmen y Martin mientras yo me quedaba tranquilo en casa recuperándome del susto.

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