Día 211: ¡He podido conocer The Parranda Beach!

Día 211: ¡He podido conocer The Parranda Beach!
Amaneciendo en Gozo

Amaneciendo en Gozo

Hoy nos hemos despertado en ese fantástico ‘casoplón’ de Gozo. Poder disfrutar de un buen desayuno sentado al lado de la piscina no tiene precio. Como Dei tardaba más en levantarse, David, César y yo nos hemos ido de paseo con el ‘Rojito’ a conocer un poco más la isla. Hemos entrado en una catedral que se encuentra en Ta’ Pinu, la cual por dentro daba un poco de ‘yuyu’ porque tenía cientos de ofrendas de gente gracias a los supuestos milagros que habían tenido, así que me quedo con la fachada que eso sí era impresionante. Después nos hemos perdido por los caminos para llegar a un acantilado que conocía Cesar y poder disfrutar de unas vistas fantásticas al lado de un campo de cebollas (chicos, no vayáis en chanclas, hacedme caso).

La pena es que en breve teníamos que abandonar Gozo porque mañana teníamos que celebrar el cumple de Dei y había que comprar miles de cosas para la celebración y prepararnos para ‘The Parranda Beach’, que era esta misma tarde. Así que hemos cogido el ferry de vuelta con todo el dolor de mi corazón, porque estaba realmente a gusto, y hemos vuelto a Malta. Nada más llegar Dei y yo nos hemos puesto a hacer la comida, algo rápido y rico, huevos con patatas. Después David y Dei se han ido a comprar las cosas para la fiesta de mañana. Mientras, yo he aprovechado para echarmer la única siesta de quince minutos que he tenido en estos días.

En The Parranda Beach Party

En The Parranda Beach Party

17:30h, llegamos al ‘Surfside’ que es el local donde se celebra la fiesta más importante (porque lo digo yo) de Malta. Allí hemos estado unas horitas de tranqui, escuchando a la Kinki Blonde pinchar buena música española, con un mojito en la mano y a pie de playa con unas vistas espectaculares. A las 19:30h Lola y Laura se han hecho cargo del Photocall y vestidas con bien de ‘avíos’ flamencos se han ido por la calle a promocionar la fiesta, no sin antes hacerse unas fotos con nosotros (vaya terremoto de mujeres y qué encanto tienen).

Poco a poco la fiesta ha ido cogiendo forma, la gente ha ido llegando y he vuelto a reencontrarme con muchos de los que conocí el jueves y con mucha más gente (bien de gente y bien de nacionalidades). Tengo que admitir que la fiesta es cojonuda, no puedes tener más buen rollo en un sítio más idílico. Y si encima a eso le añades que puedes cenar en el sitio y tomarte uno de los mejores risottos que has probado nunca, sólo me queda decir: “¿dónde hay que firmar para vivir aquí?”

A las 0:00 más o menos mi cuerpo me ha dicho que necesitaba descansar y David me ha acercado a casa, así que he podido ver lo que quedaba de Eurovisión y descansar un número de horas dentro de lo normal que el día de mañana va a ser muy grande.

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