Día 205: Primer cegedino de visita

Día 205: Primer cegedino de visita

Domingo es un día de descanso. No podíamos hacer otra cosa que respetarlo y más con la ajetreada noche del día anterior. Las parrandas te dejan exhausto, así que más remolones que de costumbre, nos hemos levantado muy tarde. Sin ganas de cocinar, hemos hecho una lasaña de verduras que teníamos en el congelador reservada para un día como el de hoy. Como ya sabéis hacemos la compra por internet , la marca de la lasaña es Alberto y está muy buena.

Como Dei se encontraba aún un poco pachucho, yo, bien entrada la tarde noche, he quedado para cenar con Luis, el primer ex-compañero de trabajo que ha venido a visitarnos. Ayer, por desgracia, no encontró el sitio donde hacemos la fiesta y cansado de caminar se fue a casa. Tampoco tuvo la idea de llamarme por teléfono, cosa que yo en un arranque de lucidez sí hice, pero ya estaba durmiendo. Para recuperar el tiempo perdido, he ido a recogerle al Fortizza con el Rojito. Como la mayoría, se ha quedado alucinado cuando lo ha visto.

Piccolo Padre

Piccolo Padre

Nos hemos puesto camino del Piccolo Padre, un restaurante que se encuentra en Ballutta Bay con unas vistas al mar impresionantes. Allí Luis se ha decidido por probar algo maltés, un poco alentado por mi, y ha elegido una pizza al estilo maltés con patata, queso y salchicha maltesa. No le gustó absolutamente nada, y yo he de decir que la pizza estaba seca y no tenía buena pinta. Yo he elegido un rissotto de mar que estaba buenísimo. Allí hemos estado hablando de todo, del curro, de Madrid, de los días por Malta. Aprovecho para dar un saludo a todos los cegedinos o ex-cegedinos con los que trabajé, a ver si os animáis a visitarnos.

Para terminar el día, hemos ido a la zona de fiesta a tomarnos algo para que Luis la conociera. Nos hemos decidido por el Hugo’s, que es una discoteca de cuatro plantas con diferentes ambientes. Nos hemos quedado en la terraza, que es más tranquila y allí nos hemos pedido un mojito (6 euros) y una pinta (4 euros). Es un poco caro para lo que suelen ser los precios en Paceville. Después, cada mochuelo a su olivo con vistas a vernos de nuevo mañana.

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