Día 189: Vuelta a Malta en un día

Día 189: Vuelta a Malta en un día

Como terminamos ayer en la habitación de Jorge y Fran tomando la última, nos dio tanta pereza volvernos a casa a las tantas que nos quedamos a dormir allí . Nos hemos levantado como a las doce, todavía con los efectos del alcohol, y hemos venido a casa para ducharnos, ya que ayer en el punto de la exaltación de la amistad, habíamos prometido a los dos que les llevábamos a ver un poco Malta. Han tenido muy mala suerte con el tiempo durante estos días, ya que la semanas pasada tuvimos muy buenos días, incluso nos dimos el primer baño, pero estos tres días que llevan en la isla, solo les han tenido nubes, lluvia y mucho viento.

Blue Grotto

Blue Grotto

Una vez duchados y listos hemos cojito el Rojito y nos hemos puesto rumbo a Paceville para recogerles, después, nuestro destino sería Blue Grotto. Se trata de una serie de cavernas marinas, en las que todos los días desde el amanecer hasta el medio día se puede observar un espectáculo único. La ubicación de la cueva junto con la luz del sol lleva a la “duplicación” del agua que muestra numerosos matices de azules. Varias cavernas espejo tienen brillantes de colores fosforescentes, otras cavernas muestran una profunda sombra oscura de color azul. Pero hemos ido en mal día, ya que al llegar, como el mar estaba revuelto, no han salido los pequeños barcos que te llevan por las cuevas. Así que nuestro gozo en un pozo, nos htemos tenido que marchar. Desde allí, decidimos poner rumbo a los acantilados de Dingli.

Por unas carreteras la muy tortuosas y llenas de baches, llegamos al centro de observación que se encuentra encima de los acantilados. Vistas muy bonitas pero nos lo esperábamos mucho más espectacular, por las fotos que habíamos visto por internet. Con un poco de decepción, un poco de hambre y aunque el día no acompañaba, decidimos ir a Golden Bay para terminar la ruta. Y tuvimos mucha suerte, ya que nos pusimos a comer en uno de sus restaurantes que estaba a pie de playa y ¡nos salió el sol!. Increíble pero por fin Jorge y Fran vieron el sol en su último día en Malta. Estaban tan contentos que palabras textuales, casi se ponen a llorar. Después de comer, los cuatro nos quedamos dormidos en la playa como una hora y a eso de las siete nos hemos vuelto para casa una vez les hemos dejado en su hotel.

Barbacoa en la casa de Ana

Barbacoa en la casa de Ana

Por la noche teníamos una barbacoa en la nueva casa de Ana, ya sabéis, esa chica tan mona de la que muchas veces os hemos hablado. Con unas cuantas cervezas y con bastante cansancio, nos hemos ido para allá. Tenemos que decir que la casa es espectacular, tiene una terraza increíble para disfrutar bien el verano. Allí nos encontramos con un montón de gente como veis en la foto, con ganas de disfrutar y comer las delicias a la brasa de la barbacoa. Pipi, el cocinero de la carne, nos deleitó con su buen hacer y la anfitriona preparó una riquísima ensalada de pasta, además de pan tumaca y muchas otras cosas. Una velada perfecta, en la que nos despedimos de Maria, una chica sueca encantadora que deja Malta para irse a vivir a Marbella. Para terminar la noche, fuimos a rematar al Juuls y un poquito más tarde al Native.

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