Día 182: Yoga en el Centru Tbexbix

Día 182: Yoga en el Centru Tbexbix

Como sabéis, tenemos mucha relación con la mayor parte de los voluntarios europeos que están en Malta. De entre todos ellos, hay un grupo que trabaja en el Centru Tbexbix, en Birgu. Este centro se dedica a promover un estilo de vida saludable entre los más peques, que acuden al centro una vez salen del colegio para comer, hacer actividades y deportes como el Yoga. Como podéis imaginar en un centro así, la comida que les preparan es comida vegetariana, aunque luego los niños en sus casas no están privados de comer carne. Por las mañanas, los voluntarios se dedican a preparar las actividades y la comida, para tener todo listo cuando llegan los peques. Además, los miércoles por la mañana, Ángela imparte una clase de Yoga para los voluntarios a la que hoy nos habían invitado.

Centru Tbexbix

Centru Tbexbix

Con el rojito, hemos pasado a recoger a Laura, Marco y su hermana, que está en la isla visitándole por unos días. Íbamos con la hora justa, así que para no variar, hemos llegado un poco tarde. Una vez hemos entrado en el centro, nos ha invadido una sensación de calma y silencio y hemos quedado encantados con su bonito patio. Cuando hemos subido hasta la habitación donde era la clase, nos hemos dado cuenta de que ya habían empezado, pero Ángela ha sido muy amable y ha vuelto a empezar para enseñarnos el saludo al sol. Allí también estaban otros voluntarios como Alessia, Selina, Irina y Ron, que también asistían como alumnos a la clase. Para David y para mí, era nuestra primera clase de Yoga y nos ha encantado, así que seguramente nos verán por allí muy a menudo. Una vez hemos terminado nos han enseñado un poco el centro y hemos subido a la azotea.

Después, con Marco y Laura hemos salido en busca de la hermana de Marco, que mientras nosotros estábamos en clase, había aprovechado para hacer turismo. Una vez la hemos encontrado, para seguir con el estilo de vida saludable, nos hemos tomado una cerveza en un kiosko de Birgu. Después hemos dejado a Marco y compañía por allí y, con Laura, hemos ido a su casa para recoger a Cristina y Piotr e irnos a la playa. Allí hemos cogido algo de comer, entre otras cosas, un tupper de las lentejas que había cocinado Cristina para comer. Después hemos pasado por nuestra casa a ponernos el bañador y, con el coche de nuevo, hemos partido los cinco hacia la playa que está al lado del Surfside.

Allí hemos comido y bebido los distintos y variopintos manjares que habíamos encontrado por casa. Sin duda, lo mejor han sido las lentejas de Cristina, a ver si conseguimos que nos de la receta. Nada más terminar, sin digestión ni nada, nos hemos dado un chapuzón en el mar, el primero del año. Ha sido algo rápido para combatir el calor, que se hacía un poco insoportable. La verdad es que, aunque el agua todavía está bastante fría, nos hemos quedado como nuevos. A eso de las cinco de la tarde, nos hemos despedido y cada cual se ha ido por su camino. Nosotros nos hemos venido a casa que teníamos bastante trabajo por hacer.

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