Día 173: Noche improvisada

Día 173: Noche improvisada

Aunque ayer estuve todo el día medio malo, seguramente por haberme confiado con el buen tiempo de estos días, hoy ya me encontraba bastante mejor. Por la mañana, mientras David se ha ido a una reunión con la escuela Elanguest, yo me he quedado en casa trabajando un poco. Elanguest es una escuela pequeñíta y familiar en la que trabaja de profesora Lara, una amiga nuestra. Está situada en Paceville y parece ser que a partir de ahora también colaboraremos con ellos. La verdad es que se nota que empieza la temporada alta y mucha gente empieza a planificarse para venir a estudiar inglés en verano.

Por lo demás, el día ha transcurrido de lo más normal y tranquilo hasta que ha llegado la noche. Por la tarde, Lucía nos ha propuesto ir a su casa para cenar y despedir a Jesús, compañero suyo del Footloose, que se marcha en unos días de Malta. Al final nos hemos animado y hemos decidido ir a la cena. Había que preparar algo y, para variar, nosotros hemos recurrido a uno de nuestros platos de siempre, el hummus, que se prepara muy rápido y hace bien el apaño como aperitivo. Vamos a tener que empezar a aprender recetas nuevas, que últimamente nos estamos repitiendo demasiado.

En Footloose

En Footloose con un poco de humo

En la cena, aparte de Jesús y Lucía, también estaban Miriam, los compañeros de piso de Lucía, y Elo y sus dos amigos franceses, a los que Lucía había conocido la noche anterior. Tenemos que decir que Lucía nos ha sorprendido como cocinera, ya que ha preparado unas albóndigas de soja que estaban buenísimas. Para la sobremesa hemos podido disfrutar de las coreografías de Mathieu, uno de los franceses, que no tiene nada que envidiar a Britney Spears. Después de cenar nos han liado y hemos ido a tomar algo con ellos al Footloose. Allí han empezado a correr las jarras de bebida y lo que pretendía ser una copa, se ha ido de madre. De lo que viene después, no nos acordamos mucho.

 

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