Día 163: Jamming Fest

Día 163: Jamming Fest

Cuando estuvimos en Kalkara el martes nos contaron que este fin de semana había un festival organizado por la gente de Why Not? que consistía en una Jam Session, con acampada incluída, durante todo el fin de semana en un bosque muy cerca de Armier Bay, al norte de la isla. Al principio pensamos en pasar el fin de semana entero, pero finalmente decidimos ir a pasar sólo el sábado. A eso de las 12 habíamos quedado en casa con Laura, Cristina, Lola, Elena y David, el Lozano Cano, que era el venía conduciendo el coche naranja. Nosotros en nuestro Rojito, les hemos guiado hasta el Lidl de San Gwan, donde teníamos que hacer la primera parada para hacer la compra.

Jaming Fest

Jamming Fest

Allí hemos comprado sobre todo bebidas y también pan y embutidos para hacer los bocadillos de la cena, ya que para comer teníamos dos tortillas, entre ellas la mía que conseguimos rescatar ayer, y una ensalada de pasta. Una vez que hemos comprado todo, hemos vuelto a pasar por casa para coger un cubo que nos iba a hacer de nevera para enfriar las cervezas. De ahí hemos partido hacia Armier Bay, haciendo una parada en la gasolinera más cercana, ya que al coche naranja le urgía un poco de alimento. Nosotros también queríamos aprovechar para echarle algo al Rojito, pero en ese momento nos hemos dado cuenta de que hemos perdido la llave del depósito. Nos hemos preocupado ya que no sabíamos si tendrías gasolina suficiente para llegar al festival y luego volver a casa, pero hemos decidir correr el riesgo y tirar pa’ lante.

Entre unas cosas y otras no hemos llegado hasta el festival hasta las dos y media, del mediodía. Allí ya estaba sonando la música que era el motivo principal de este encuentro. Como era la hora perfecta para comer, hemos tirado una manta en una parte del bosque con vistas al mar y hemos dejado todos los bártulos alrededor. Lo primero que hemos hecho ha sido disfrutar del sol que teníamos en ese lugar privilegiado mientras nos tomábamos unas cervezas y enseguida hemos sacado las tortillas y la ensalada y hemos empezado a comer. Después de comer, hemos seguido disfrutando del sol, hasta que ha empezado a atardecer, momento en el que nos hemos situado en una roca al borde del acantilado y Bea y Carmen han empezado a deleitarnos con su guitarra y sus canciones.

Después hemos disfrutado de actuaciones de música y también de danza, como el espectáculo de danza del vientre que han protagonizado dos chicas perfectamente vestidas para la ocasión. También algunos nos hemos atrevido a darle un poco a los djembes y timbas que había por allí para ser tocados por quien tuviera ganas de echarle ritmo al asunto. Ya bien entrada la noche, hemos hecho una candela para calentarnos un poco mientras cenábamos los bocadillos y de paso marcar un poco más nuestro punto de encuentro. Por allí hemos seguido deambulando hasta las 4 de la mañana, con visita a Melieha incluída para comprar más cervezas, que después de todo el día nos habíamos quedado sin existencias. A esa hora hemos vuelto, divididos entre el coche naranja y una van que ha ido a recogernos hasta allí. David se había ido horas antes en el Mini, que por cierto, ha conseguido llegar a casa sin quedarse sin gasolina por el camino.

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