Día 141: Teletransporte

Día 141: Teletransporte

Como ya dijimos ayer, anoche nos tuvimos que quedar en Bugibba a dormir, ya que perdimos el último autobús, que pasaba a las 22:50. Pero después de ver el desayuno que Carmen nos tenía preparado esta mañana, fue una gran idea haber decidido quedarnos allí a dormir, ojalá perdamos más autobuses. Así que, con el estomago lleno y las pilas cargadas, nos hemos venido a casa a eso de las once de la mañana, que habíamos quedado con Mikel para llevar el coche al taller. Finalmente Mikel no ha podido venir, pero hemos conseguido encontrar el taller y hemos dejado el coche allí. Mañana tenemos que llamar sobre las tres para saber si nos lo pueden arreglar o no. Crucemos los dedos.

Spinola Bay

Día soleado en Spinola Bay

Deprisa y corriendo, nos hemos ido a Paceville ya que teníamos una nueva reunión en Footloose. Allí nos hemos encontrado con Carmen y hemos avanzado en una idea que no podemos hacer pública aún, pero en cuanto terminemos de concretarla os lo haremos saber. Después de la reunión y con el socecillo que hacía, nos hemos ido el trío lalala y Lucía, una gallega encantadora que trabaja en el Footloose, a Spinola Bay a tomar una cerveza en una de sus terrazas. Como la mayoría estaban cerradas y hacía un día espléndido, hemos comprado un par de latas de cerveza en un pequeño bar y nos las hemos tomado al lado del mar. Como podéis ver, las vistas que teníamos eran impresionantes, así las cervezas saben mucho mejor.

Ya por la noche, después de salir del gimnasio, había un acontecimiento importante también aquí en Malta, ya que el Barça-Real Madrid lo es alrededor de todo el planeta. Cómo no, nosotros nos unimos a la quedada para ver el partido en el Surfside, que estaba repleto de españoles. Durante el partido, nos enteramos de que era el cumple de Carlos, otro gallego que, aunque no lleva mucho en la isla, nos dejará próximamente. Después del partido hemos ido al Footloose a celebrarlo, que además Lucía le tenía preparada una pequeña sorpresa en forma de champán. En días como hoy, no estaría mal que existiera el teletransporte, que aunque la isla sea pequeña, uno termina agotado de estar todo el día de un sitio para otro.

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