Día 121: Vaya ritmo llevamos…

Día 121: Vaya ritmo llevamos…

Esta mañana hemos tenido una reunión con Martin. Hemos quedado en el City of London para hablar acerca de The Parranda y otros futuros proyectos que tenemos entre manos. Mientras le esperábamos nos hemos encontrado con Sergio y María, una chica sueca con raíces españolas muy simpática. Cuando estábamos hablando con Martin nos ha llamado Ney, que acaba de llegar a la isla y quería conocernos. Ney, es un brasileño afincado en España que nos escribió antes de venir para que le echáramos una mano con el tema de os cursos y el alojamiento. Como Martín también ha estado viviendo en Brasil, allí hemos estado recordando viejas historias. También ha surgido la idea de organizar una cena brasileña.

Playa de Sliema

El Dixie’s a lo lejos (arriba)

Después nos ha llamado Vane y se ha unido a nosotros para comer. Hemos ido al Dixie’s, que es un kiosko que está justo al lado de la playa de Sliema, y nos hemos comido unos bocadillos. Por unos cuatro euros puedes elegir entre una gran variedad, no son gran cosa pero por lo menos puedes comer por poco dinero al lado del mar. Después me he ido pitando porque había quedado con Raquel a las 16:30 para ir a clase de inglés. Y a esa hora, allí estaba puntual en la parada del autobús esperándola para ir a Hamrun, que es donde tenemos las clases del curso del Ministerio. Solemos coger el 24 o el 32, que nos dejan en Msida, justo al lado del mar, y de ahí caminamos unos cinco minutos hasta la escuela.

Cuando hemos llegado sólo estaban Javi y la profesora, así que hemos empezado la clase con sólo tres personas. Un poco más tarde ha llegado Jose, igual lo conocéis por este vídeo tan chulo que hizo patinando por Malta. Como sólo hemos estado los cuatro españoles y en general tenemos un nivel de inglés aceptable, hemos avanzado bastante. Una vez ha acabado la clase de nuevo hemos ido hacia Msida para coger el bus y allí hemos dejado a Javi que se volvía en su lancha motora hasta Sliema, donde vive durante estos meses de frío hasta que pueda volver a su barco.

Cuando he llegado a casa nos hemos ido al gimnasio para rematar el día. Como veis llevamos una semana bastante movidita, estamos que no paramos. Además los distintos proyectos que tenemos están empezando a dar sus frutos, así que no podemos estar más contentos.

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