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¿Qué hacer en Malta en cinco días?

¿Qué hacer en Malta en cinco días?
¿Qué hacer en Malta en cinco días?

¿Qué hacer en Malta en cinco días? Nos parece interesante volver a compartir este post ahora para que tengáis una idea de que ver. Este ha sido el diario de viaje que nos han dejado Joaquín y Ana Belén tras su visita a Malta:

Día 1: Llegada a Malta 

Hoy hemos emprendido una aventura con destino a Malta con mucha ilusión por ver el país y también por compartir unos días con nuestro amigo David (excompañero de trabajo) y su compi Dei.

Hemos cogido el avión a las 14:00 en la T-4 del aeropuerto Madrid-Barajas. Ana va un poco con miedo en el avión y se agarra fuerte a mi brazo.

A las 17:30 tomamos tierra en Malta, el tiempo parecía que no acompañaba y ya se había hecho de noche. Nos hemos desplazado hacia St Julian’s con la compañía Maltatransfer. Fue bastante cómodo, ya que te llevan a cualquier hotel de la isla y en caso de que te alojes en alguna casa te pueden dejar en algún hotel. Eso sí, aquí conducen de pena y encima por la izquierda. A nosotros nos han dejado en el hotel “Le Meridien”, que es el más cercano a la casa de David y Dei. Una vez hemos llegado, allí estaban hemos para recogernos y nos han llevado a su casa para dejar las maletas y relajarnos un poco.

Hemos salido a dar una vuelta y de paso recoger la que será nuestra cama hinchable durante cinco días. Hemos quedado con unos amigos suyos españoles en un pub-taberna llamado Simon’s. Tenían decoración de Halloween y otros objetos peculiares que le daban bastante encanto. Nos hemos pedido unas cervezas Cisk, tipo la Mahou en España, que la verdad estaba muy rica.

Pasadas dos rondas y de escuchar bastantes conversaciones en inglés mezcladas con español, hemos vuelto a casa para cenar unas pizzas hemos pedido al Mum’s Pizza para que nos las trajeran a casa. Ya había hambre, pero estaban muy ricas y además eran baratas. Después de cenar hemos planeado la ruta que vamos a seguir mañana y por fin nos hemos ido a descansar, que del viaje estábamos un poco cansados. A eso de las 2 o las 3 ha caído una tormenta que parecía que la casa iba a volar, pero en hora y media todo se ha calmado.

Día 2: Visita a Mdina 

Hoy nos hemos levantado, y tras un desayuno copioso nos hemos ido en busca de nuestro coche de alquiler. Lo reservamos por internet con la compañía Budget a buen precio, aunque cuando hemos llegado a por él, nos ha tocado soltar bastante pasta por el seguro, ya que si no quieres que te retengan 1500€ de la cuenta, que te devuelven en caso de que no le pase nada al coche, tienes que pagar bastante. Teniendo en cuenta que aquí se conduce por la izquierda, hemos preferido la opción del seguro a todo riesgo. Dei nos ha ayudado con las gestiones.

Después de dejar a Dei en su casa hemos tomado rumbo a Mdina, una de las ciudades de interior más bonitas de Malta. De camino, hemos comprobado cómo es la conducción Maltesa, un poco agresiva, en la que los intermitentes no sirven para nada. Nuestra primera parada en el camino ha sido Naxxar, que aunque no estaba prevista, al pasar por ahí hemos parado para ver la Iglesia Parroquial de Naxxar. De vuelta al coche nos hemos percatado de que los bares en Malta son muy curiosos y bonitos.

Hemos continuado nuestro camino hacia Mdina haciendo una nueva parada en Mosta, esta vez sí que estaba prevista. Allí nos hemos acercado a ver la iglesia con la tercera cúpula más grande de Europa. La verdad es que impresiona bastante.

Por fin hemos llegado a Mdina, y enseguida nos hemos dado cuenta de que es un lugar muy turístico, y al haber tantos autobuses y coches, hemos tenido que aparcar en la Parla de Malta. Aquí las cabinas de teléfono son rojas al estilo inglés, aunque después nos dimos cuenta que era así en todo Malta, debe ser porque fue colonia inglesa, jeje. La ciudad se encuentra en la cima de una colina, es amurallada y preciosa, ya sólo la entrada por el puente bajo el arco de piedra te da una idea de lo que vas a encontrar por dentro.

Hemos visitado la catedral, que por 5 € está bastante bien (incluye visita al museo). La catedral tiene dos relojes con diferentes horas, en uno está la hora correcta y en el otro la hora falsa para engañar al diablo. Al salir hemos entrado en un hotel con restaurante, que tiene unas grandes vistas de Malta y hemos pensado en si comer ahí. Cuando por fin nos hemos decidido, ha empezado a caer el diluvio universal sobre Mdina y hemos entrado al salón de dentro, en el cual hemos comido mientras pasaba la tormenta.

Una vez ya comidos, hemos ido al restaurante Fontanella por recomendación de David. Allí nos hemos metido para el cuerpo una tarta de chocolate y otra de queso, ambas estaban de muerte. Cuando hemos salido del Fontanella ha empezado a caer la noche, así que hemos decidido ir hacia el coche, ya que el tiempo no acompañaba. De camino al coche, ha sido genial pasear por las calles de Mdina en silencio y con las luces de color amarillo tenue.

A las 18:00 ya estábamos de vuelta en casa de David, ya que luego habíamos quedado para ir a Valletta a ver un concierto de su amiga Carmen. Emprendemos camino con David, Dei y Miriam, que también se ha unido para ver el concierto. Antes de las ocho ya estábamos en Valletta y nos hemos adentrado en la ciudad, también amurallada, camino al sitio del concierto. Hemos pasado por el Buckingham Palace de Malta, en el cual hay una plaza con una fuente de colores que se mueve al son de la música clásica cada hora. Es bastante curioso y bonito.

Después hemos continuado bajando la calle fijándonos en las típicas casas maltesas con balcones de madera pintados de colores, que son muy bonitos. Antes del concierto nos perdimos con David un poco por Valletta para conocerlo mejor mientras Dei y Miriam se han quedado tomando algo en un bar llamado Ġugar, que por lo visto ha abierto hace poco. Llegó la hora del concierto de Carmen, la verdad es que ha empezado un poco fuerte, ya que se ha quitado la ropa de repente y se ha marcado una danza bastante erótica con su guitarra, pero luego todo ha vuelto a la normalidad. Su voz es muy buena y prácticamente no hacía falta el equipo de sonido para escucharla. Esperamos que triunfe la chiquilla.

Para finalizar hemos vuelto a St Julian’s para cenar algo rápido e ir a tomar algo al bar donde trabaja Miriam. El tamaño de las copas es de coña, pero eso sí, son muy baratas. A eso de las tres hemos vuelto a casa a dormir un poco, que ya iba siendo hora.

Día 3: Playmobil Fun Par

PlayMobil Fun Park

PlayMobil Fun Park

Hoy nos hemos levantado más pronto de lo esperado. Pero para variar, esta mañana ha caído otra tormenta de la que parece que no nos vamos a librar en todas las vacaciones.

Después de otro desayuno de reyes, hemos ido a ver el Playmobil Fun Park con los dos Davides, que es como la ciudad de playmobil pero en tamaño grande. Es muy curioso, ya que los playmobil son gigantes, e incluso puedes montarte en las vacas y caballos. Hay un montón de niños jugando, ya que hay un espacio para ellos en el que pueden jugar con todos los playmobil que quieran. Nosotros como niños grandes, también hemos hecho algunas compras de llaveros playmobil.

Del parque de Playmobil nos hemos ido a ver Vittoriosa (Birgu), unas de las 3 ciudades por las que Malta logró que no la conquistaran (Vittoriosa, Senglea y Cospicua). Una ciudad muy bonita con un gran puerto. Hemos comido en la plaza principal a buen precio, algo menos de 10€ por persona.

La siguiente parada ha sido Kalkara, en la que hemos visto una preciosa puesta de sol con Valletta de fondo.

De vuelta a St Julian’s hemos hecho una parada en Valletta para tomamos una copilla en el Monaliza, un sitio muy chulo enfrente del mar. Eso sí, muy solitario, éramos los únicos que estábamos allí.

Ya en St Julian’s hemos bajado a dar una vuelta por el paseo marítimo que es bastante bonito. De vuelta, hemos ido a casa de una amiga Italiana de David, que organizaba una fiesta por la inauguración de su piso. Hemos llevado un par de botellas de vino y una empanada de dátiles y bacon que ha hecho Dei y que estaba muy rica. Fueron muchos de sus amigos españoles y hemos pasado muy buen rato. Sobre las dos nos hemos ido a dormir, que estábamos cansados después de un día tan largo.

Día 4 – Mercado de Marsaxlokk 

Marsaxlokk

Marsaxlokk

Hoy nos vamos de visita al Mercado de Marsaxlokk. Es el típico mercadillo de puestos que puede haber en España. El encanto es que esta al lado de un puerto pesquero con las típicas barcas maltesas de pescadores (Luzzu). También tiene un mercado muchos puestos para comprar pescado y recuerdos de Malta. El sitio es precioso. Después de recorrernos el mercadillo y hacer las compras necesarias nos hemos ido a comer. Hemos estado en  bar que conoce David y al que suelen llevar a todas sus visitas, el Rising Sun Bar. Hemos comido pescado y pulpo con patatas y pisto cocinados al estilo maltés.

La siguiente parada ha sido Marsaskala, donde las vistas desde el acantilado de St Thomas Bay son una pasada. También hemos paseado por el puerto, que también es muy bonito.

De vuelta en St Julian’s, ya de noche, hemos ido a dar un paseo por Sliema. Hemos llegado hasta un mirador desde el que se puede observar Valletta desde la noche maltesa. Sin duda la zona más lujosas de Malta, ya que se veían hoteles, edificios y tiendas de alto standing.

Día 5 – Gozo 

Azure Window

Azure Window

Hoy emprendemos la aventura hacia Gozo, la hermana mediana de Malta. Hemos bajado a desayunar a un bar de St Julian’s, en el cual nos han tratado muy bien. Y en el que me he dejado olvidados 40€ que me han dado de vueltas. Menos mal que el camarero se ha acordado de mí cuando cuando he vuelto.

Después del desayuno hemos partido con el coche hacia Cirkewwa, donde se coge el ferry a Gozo. La duración del trayecto es de unos 40 minutos. De camino hemos parado en el pueblo de Popeye. Un sitio con mucho encanto en el que las casitas son de colores. Lo hemos visto desde fuera, ya que es un parque temático. Es sobre todo para niños y no era nuestro objetivo para visitar.

Hemos llegado al ferry y nos hemos montado con coche incluido. El trayecto ha sido bastante agradable. Se paga a la vuelta y nos ha costado unos 20€ los dos con el coche incluido. A las 11:45 por fin hemos llegado a Gozo. Hemos salido del ferry con el coche y hemos empezado el camino.

La primera parada ha sido Xewkija. Allí hay que visitar una iglesia en la que destacan sus dos grandes torres. Es curioso como iluminan las iglesias en Malta por la noche, están todas llenas de bombillas de colores.

La segunda ciudad fue Xlendi, un pequeño pueblo de la costa metido en un valle. El sitio es alucinante. Es la ciudad costera más bonita de malta para mi gusto.

Desde ahí hemos cruzado la isla hacia el norte y hemos visitado Marsalforn. No es que sea gran cosa después de todo lo que hemos visto en Malta, pero su puerto y sus vistas son muy buenas.

Luego nos hemos desplazado al centro de Victoria, la capital de Gozo, en la que destaca su Ciudadela. Me la esperaba un poco más grande. Pero aún siendo pequeña es bonita y puedes divisar toda la isla desde lo alto de su muralla. Hemos comido en un bar bastante cutre algo rápido, aunque la comida estaba muy buena.

Después de comer hemos cogido el coche dirección Noroeste camino de la Azure Window. Pero antes hemos para ver el Ta-Pinú, una catedral enorme en la cual puedes encontrar numerosas historias sobre milagros que se realizaron allí.

Por fin a las 16:20 hemos llegado a la Azure Window. Es un acantilado en el que el mar con el paso de los años ha hecho un arco en la roca. Por lo que ha quedado hueca y haciendo como si fuera una ventana. Todo esto explicado parece sencillo, pero es enormemente grande. Allí nos hemos quedado para ver la puesta de sol. Aunque antes hemos subido a lo alto de la roca para ver las vistas desde arriba. Había bastante gente a esa hora esperando para ver la puesta de sol.

A las 19:30 hemos cogido el ferry de vuelta a Malta, después de pasar un gran día en Gozo. Hemos vuelto con tristeza por lo que dejamos atrás.

Ya en St Julian’s, David y Dei nos han llevado a cenar a el restaurate Piccolo Padre. Es un restaurante Italiano que está situado justo en Balluta Bay. Además de ser un sitio muy bonito, la comida está muy buena y las raciones son enormes.

Por fin nos hemos acostado, después de un día inolvidable.

Día 6: Vuelta a casa 

Concatedral de St. John

Concatedral de St. John

Hoy es el día de volver a Madrid, y desde ahí Ana se tiene que ir hasta Córdoba la pobre. Hay que ver lo rápido que han pasado estos días. Lo primero que hemos hecho después de desayunar en casa, es ir con David, que nos ha acompañado con su mini, a Budget para devolver el coche de alquiler. Malta estaba inundado de todo lo que ha llovido por la noche y por la mañana.

Después nos hemos dirigido de nuevo a Valletta a ver la concatedral de San Juan. La entrada son 6 € con audio guía incluida. Es impresionante. La visita dura 1 hora y pico debido a las numerosas cámaras que hay que ver. Impresionan las tumbas en el suelo con numerosas calaveras.

A eso de las dos hemos vuelto a casa y hemos comido una pasta que se ha currado Dei. Un poco después  nos hemos despedido de Dei y nos hemos dirigido al aeropuerto en el coche de David y a las cinco ya estábamos cogiendo el avión.

Con esto decimos adiós a una aventura maravillosa en la que hemos disfrutado de Malta. Gracias a nuestros amigos David y Dei, ha sido mucho mejor de lo esperado. Muchas gracias chicos de todo corazón.

¿Qué hacer en Malta en cinco días?

¿Qué hacer en Malta en cinco días?

Este ha sido el diario de viaje que nos han dejado Joaquín y Ana Belén tras su visita a Malta:

Día 1: Llegada a Malta (31/10/13)

Hoy hemos emprendido una aventura con destino a Malta con mucha ilusión por ver el país y también por compartir unos días con nuestro amigo David (excompañero de trabajo) y su compi Dei.

Hemos cogido el avión a las 14:00 en la T-4 del aeropuerto Madrid-Barajas. Ana va un poco con miedo en el avión y se agarra fuerte a mi brazo.

A las 17:30 tomamos tierra en Malta, el tiempo parecía que no acompañaba y ya se había hecho de noche. Nos hemos desplazado hacia St Julian’s con la compañía Maltatransfer, bastante cómodo, ya que te llevan a cualquier hotel de la isla y en caso de que te alojes en alguna casa te pueden dejar en algún hotel, eso sí, aquí conducen de pena y encima por la izquierda. A nosotros nos han dejado en el hotel “Le Meridien”, que es el más cercano a la casa de David y Dei. Una vez hemos llegado, allí estaban hemos para recogernos y nos han llevado a su casa para dejar las maletas y relajarnos un poco. Después hemos salido a dar una vuelta y de paso recoger la que será nuestra cama hinchable durante cinco días. Hemos quedado con unos amigos suyos españoles en un pub-taberna llamado Simon’s. Tenían decoración de Halloween y otros objetos peculiares que le daban bastante encanto. Nos hemos pedido unas cervezas Cisk, tipo la Mahou en España, que la verdad estaba muy rica. Después de dos rondas y de escuchar bastantes conversaciones en inglés mezcladas con español, hemos vuelto a casa para cenar unas pizzas hemos pedido al Mum’s Pizza para que nos las trajeran a casa. Ya había hambre, pero estaban muy ricas y además eran baratas. Después de cenar hemos planeado la ruta que vamos a seguir mañana y por fin nos hemos ido a descansar, que del viaje estábamos un poco cansados. A eso de las 2 o las 3 ha caído una tormenta que parecía que la casa iba a volar, pero en hora y media todo se ha calmado.

Día 2: Visita a Mdina (01/11/13)

Hoy nos hemos levantado, y tras un desayuno copioso nos hemos ido en busca de nuestro coche de alquiler. Lo reservamos por internet con la compañía Budget a buen precio, aunque cuando hemos llegado a por él, nos ha tocado soltar bastante pasta por el seguro, ya que si no quieres que te retengan 1500€ de la cuenta, que te devuelven en caso de que no le pase nada al coche, tienes que pagar bastante. Teniendo en cuenta que aquí se conduce por la izquierda, hemos preferido la opción del seguro a todo riesgo. Dei nos ha ayudado con las gestiones.

Después de dejar a Dei en su casa hemos tomado rumbo a Mdina, una de las ciudades de interior más bonitas de Malta. De camino, hemos comprobado cómo es la conducción Maltesa, un poco agresiva, en la que los intermitentes no sirven para nada. Nuestra primera parada en el camino ha sido Naxxar, que aunque no estaba prevista, al pasar por ahí hemos parado para ver la Iglesia Parroquial de Naxxar. De vuelta al coche nos hemos percatado de que los bares en Malta son muy curiosos y bonitos.

Hemos continuado nuestro camino hacia Mdina haciendo una nueva parada en Mosta, esta vez sí que estaba prevista. Allí nos hemos acercado a ver la iglesia con la tercera cúpula más grande de Europa. La verdad es que impresiona bastante.

Por fin hemos llegado a Mdina, y enseguida nos hemos dado cuenta de que es un lugar muy turístico, y al haber tantos autobuses y coches, hemos tenido que aparcar en la Parla de Malta. Aquí las cabinas de teléfono son rojas al estilo inglés, aunque después nos dimos cuenta que era así en todo Malta, debe ser porque fue colonia inglesa, jeje. La ciudad se encuentra en la cima de una colina, es amurallada y preciosa, ya sólo la entrada por el puente bajo el arco de piedra te da una idea de lo que vas a encontrar por dentro. Hemos visitado la catedral, que por 5 € está bastante bien (incluye visita al museo). La catedral tiene dos relojes con diferentes horas, en uno está la hora correcta y en el otro la hora falsa para engañar al diablo. Al salir hemos entrado en un hotel con restaurante, que tiene unas grandes vistas de Malta y hemos pensado en si comer ahí. Cuando por fin nos hemos decidido, ha empezado a caer el diluvio universal sobre Mdina y hemos entrado al salón de dentro, en el cual hemos comido mientras pasaba la tormenta. Después de comer, hemos ido al restaurante Fontanella por recomendación de David. Allí nos hemos metido para el cuerpo una tarta de chocolate y otra de queso, ambas estaban de muerte. Cuando hemos salido del Fontanella ha empezado a caer la noche, así que hemos decidido ir hacia el coche, ya que el tiempo no acompañaba. De camino al coche, ha sido genial pasear por las calles de Mdina en silencio y con las luces de color amarillo tenue.

A las 18:00 ya estábamos de vuelta en casa de David, ya que luego habíamos quedado para ir a Valletta a ver un concierto de su amiga Carmen. Emprendemos camino con David, Dei y Miriam, que también se ha unido para ver el concierto. Antes de las ocho ya estábamos en Valletta y nos hemos adentrado en la ciudad, también amurallada, camino al sitio del concierto. Hemos pasado por el Buckingham Palace de Malta, en el cual hay una plaza con una fuente de colores que se mueve al son de la música clásica cada hora. Es bastante curioso y bonito. Después hemos continuado bajando la calle fijándonos en las típicas casas maltesas con balcones de madera pintados de colores, que son muy bonitos. Antes del concierto nos perdimos con David un poco por Valletta para conocerlo mejor mientras Dei y Miriam se han quedado tomando algo en un bar llamado Ġugar, que por lo visto ha abierto hace poco. Llegó la hora del concierto de Carmen, la verdad es que ha empezado un poco fuerte, ya que se ha quitado la ropa de repente y se ha marcado una danza bastante erótica con su guitarra, pero luego todo ha vuelto a la normalidad. Su voz es muy buena y prácticamente no hacía falta el equipo de sonido para escucharla. Esperamos que triunfe la chiquilla. Después hemos vuelto a St Julian’s para cenar algo rápido e ir a tomar algo al bar donde trabaja Miriam. El tamaño de las copas es de coña, pero eso sí, son muy baratas. A eso de las tres hemos vuelto a casa a dormir un poco, que ya iba siendo hora.

Día 3: Playmobil Fun Park (02/11/13)

PlayMobil Fun Park

PlayMobil Fun Park

Hoy nos hemos levantado más pronto de lo esperado, pero para variar, esta mañana ha caído otra tormenta de la que parece que no nos vamos a librar en todas las vacaciones.

Después de otro desayuno de reyes, hemos ido a ver el Playmobil Fun Park con los dos Davides, que es como la ciudad de playmobil pero en tamaño grande. Es muy curioso, ya que los playmobil son gigantes, e incluso puedes montarte en las vacas y caballos. Hay un montón de niños jugando, ya que hay un espacio para ellos en el que pueden jugar con todos los playmobil que quieran. Nosotros como niños grandes, también hemos hecho algunas compras de llaveros playmobil.

Del parque de Playmobil nos hemos ido a ver Vittoriosa (Birgu), unas de las 3 ciudades por las que Malta logró que no la conquistaran (Vittoriosa, Senglea y Cospicua). Una ciudad muy bonita con un gran puerto. Hemos comido en la plaza principal a buen precio, algo menos de 10€ por persona.

La siguiente parada ha sido Kalkara, en la que hemos visto una preciosa puesta de sol con Valletta de fondo.

De vuelta a St Julian’s hemos hecho una parada en Valletta para tomamos una copilla en el Monaliza, un sitio muy chulo enfrente del mar. Eso sí, muy solitario, éramos los únicos que estábamos allí.

Ya en St Julian’s hemos bajado a dar una vuelta por el paseo marítimo que es bastante bonito. De vuelta, hemos ido a casa de una amiga Italiana de David, que organizaba una fiesta por la inauguración de su piso. Hemos llevado un par de botellas de vino y una empanada de dátiles y bacon que ha hecho Dei y que estaba muy rica. Fueron muchos de sus amigos españoles y hemos pasado muy buen rato. Sobre las dos nos hemos ido a dormir, que estábamos cansados después de un día tan largo.

Día 4 – Mercado de Marsaxlokk (03/11/13)

Marsaxlokk

Marsaxlokk

Hoy nos vamos de visita al Mercado de Marsaxlokk. Es el típico mercadillo de puestos que puede haber en España, pero al lado de un puerto pesquero con las típicas barcas maltesas de pescadores (Luzzu) y muchos puestos para comprar pescado y recuerdos de Malta. El sitio es precioso. Después de recorrernos el mercadillo y hacer las compras necesarias nos hemos ido a comer a un bar que conoce David y al que suelen llevar a todas sus visitas, el Rising Sun Bar. Hemos comido pescado y pulpo con patatas y pisto cocinados al estilo maltés.

La siguiente parada ha sido Marsaskala, donde las vistas desde el acantilado de St Thomas Bay son una pasada. También hemos paseado por el puerto, que también es muy bonito.

De vuelta en St Julian’s, ya de noche, hemos ido a dar un paseo por Sliema y hemos llegado hasta un mirador desde el que se puede observar Valletta desde la noche maltesa. Esta puede ser de las zonas más lujosas de Malta, ya que se veían hoteles, edificios y tiendas de alto standing.

Día 5 – Gozo (04/11/13)

Azure Window

Azure Window

Hoy emprendemos la aventura hacia Gozo, la hermana mediana de Malta. Hemos bajado a desayunar a un bar de St Julian’s, en el cual nos han tratado muy bien, y en el que me he dejado olvidados 40€ que me han dado de vueltas. Menos mal que el camarero se ha acordado de mí cuando cuando he vuelto.

Después del desayuno hemos partido con el coche hacia Cirkewwa, donde se coge el ferry a Gozo. La duración del trayecto es de unos 40 minutos. De camino hemos parado en el pueblo de Popeye. Un sitio con mucho encanto en el que las casitas son de colores. Lo hemos visto desde fuera, ya que es un parque temático, sobre todo enfocado para niños y no era nuestro objetivo para visitar.

Hemos llegado al ferry y nos hemos montado con coche incluido. El trayecto ha sido bastante agradable. Se paga a la vuelta y nos ha costado unos 20€ los dos con el coche incluido. A las 11:45 por fin hemos llegado a Gozo. Hemos salido del ferry con el coche y hemos empezado a visitar todos los lugares que habíamos planificado junto a David.

La primera parada ha sido Xewkija, en la cual hay que visitar una iglesia en la que destacan sus dos grandes torres. Es curioso como iluminan las iglesias en Malta por la noche, están todas llenas de bombillas de colores.

La segunda ciudad fue Xlendi, un pequeño pueblo de la costa metido en un valle. El sitio es alucinante. Es la ciudad costera más bonita de malta para mi gusto.

Desde ahí hemos cruzado la isla hacia el norte y hemos visitado Marsalforn, no es que sea gran cosa después de todo lo que hemos visto en Malta, pero su puerto y sus vistas son muy buenas.

Luego nos hemos desplazado al centro de Victoria, la capital de Gozo, en la que destaca su Ciudadela. Me la esperaba un poco más grande, pero aún siendo pequeña es bonita y puedes divisar toda la isla desde lo alto de su muralla. Hemos comido en un bar bastante cutre algo rápido, aunque la comida estaba muy buena.

Después de comer hemos cogido el coche dirección Noroeste camino de la Azure Window, pero antes hemos para ver el Ta-Pinú, una catedral enorme en la cual puedes encontrar numerosas historias sobre milagros que se realizaron allí.

Por fin a las 16:20 hemos llegado a la Azure Window, que es un acantilado en el que el mar con el paso de los años ha hecho un arco en la roca, quedando ésta hueca y viendo a través del arco como si fuera una ventana. Todo esto explicado parece sencillo, pero es enormemente grande. Allí nos hemos quedado para ver la puesta de sol, aunque antes hemos subido a lo alto de la roca para ver las vistas desde arriba. Había bastante gente a esa hora esperando para ver la puesta de sol.

A las 19:30 hemos cogido el ferry de vuelta a Malta, después de pasar un gran día en Gozo. Hemos vuelto con tristeza por lo que dejamos atrás.

Ya en St Julian’s, David y Dei nos han llevado a cenar a el restaurate Piccolo Padre, un restaurante Italiano que está situado justo en Balluta Bay. Además de ser un sitio muy bonito, la comida está muy buena y las raciones son enormes.

Por fin nos hemos acostado, después de un día inolvidable.

Día 6: Vuelta a casa (05/11/13)

Concatedral de St. John

Concatedral de St. John

Hoy es el día de volver a Madrid, y desde ahí Ana se tiene que ir hasta Córdoba la pobre. Hay que ver lo rápido que han pasado estos días. Lo primero que hemos hecho después de desayunar en casa, es ir con David, que nos ha acompañado con su mini, a Budget para devolver el coche de alquiler. Malta estaba inundado de todo lo que ha llovido por la noche y por la mañana.

Después nos hemos dirigido de nuevo a Valletta a ver la concatedral de San Juan. La entrada son 6 € con audio guía incluida. Es impresionante. La visita dura 1 hora y pico debido a las numerosas cámaras que hay que ver. Impresionan las tumbas en el suelo con numerosas calaveras.

A eso de las dos hemos vuelto a casa y hemos comido una pasta que se ha currado Dei. A las tres nos hemos despedido de Dei y nos hemos dirigido al aeropuerto en el coche de David. A las cinco ya estábamos cogiendo el avión.

Con esto decimos adiós a una aventura maravillosa en la que hemos disfrutado de Malta y que gracias a nuestros amigos David y Dei, ha sido mucho mejor de lo esperado. Muchas gracias chicos de todo corazón.

Día 333: Recorriendo la historia y penúltima Parranda

Día 333: Recorriendo la historia y penúltima Parranda

Como ya pudisteis leer ayer, nos ha venido a visitar Javi, un amigo del pueblo de Dei del mismísimo Corral de Almaguer, también conocido como el pueblo de Sara Carbonero. Después de la fiesta de Gianpula no nos hemos podido levantar muy pronto y hemos dejado que nuestros cuerpos decidieran, así que a las doce o así nos hemos puesto en marcha. Como luego por la tarde noche teníamos The Parranda, no podíamos irnos muy lejos así que hemos decidido recorrer dos de las ciudades más importantes de Malta, Valletta y Mdina.

Javi en Valeta

Javi en Valletta

En ambas, lo ideal es perderse por sus calles y disfrutar de un viaje al pasado, y así lo hacemos cada vez que nos acercamos a ellas. Primero nos hemos puesto en marcha con el Rojito rumbo a Valeta. Allí solemos aparcar en la parte izquierda de la ciudad que queda justo al lado de la catedral, la cual se ve muy bonita desde Sliema Ferries pero una vez en Valletta pierde su notoriedad, ya que parece que su situación no es la más idónea. Como hemos llegado casi a la hora de comer, hemos ido directos al Tico – Tico, un pequeño bar de ambientación española (que no de comida española), que como podéis ver en el enlace, tiene opiniones y comentarios muy diversos. Su especialidad es el pollo con pimientos y os o recomendamos sin lugar a dudas. Ya con nuevas fuerzas, hemos empezado a perdernos por la mayoría de sus calles.

Una vez hemos terminado de dar la vuelta por Valletta, aún nos ha quedado tiempo de ir a Mdina. El plan ha sido el mismo, y por primera vez lo hemos hecho por la tarde-noche, cuando ya los puestos turísticos estaban cerrando.  Como hoy era el día de la independencia maltesa, al igual que en Valletta estaban de preparativos, en Mdina había músicos al lado de la catedral ensayando para el concierto de la noche. Ha sido una maravilla poder escucharles mientras ensayaban. Una vez hemos dado una vuelta por la ciudad, que se ve en apenas quince minutos, nos hemos puesto rumbo a casa y de camino hemos parado a ver la iglesia de Mosta.

Miguelito

Con Miguelito

Alrededor de las siete hemos llegado a casa para ducharnos y prepararnos para ir al Surfside, que The Parranda Beach Party tenía que empezar. Ante la nueva ausencia de DJ Kinky Blonde por vacaciones, Dj Little Curly y Dj de la Hera nos han vuelto a hacer disfrutar hasta las tantas de la mañana. Aunque todavía queda la última Parranda del verano la semana que viene, hoy era la última  para Miguelito, un parrandero de honor que abandona Malta, esperamos que por poco tiempo, al que habréis visto con su camisa de cuadros. Desde aquí te deseamos toda la suerte del mundo, y aunque tu madre Mari Carmen  tiene razón, porque estás siempre en el ‘afterhauer’, también estarás siempre en The Parranda.

 

Virginia

Con Virginia

Lo mismo le pasaba a Virginia, la última chica que Surfside que nos quedaba, que además fue una de las primeras que se puso en contacto con nosotros a través del blog. Nos atosigó a preguntas sobre el tiempo antes de su llegada, que si llovía, que si hacía sol, que hasta cuando…, pero que su gran sonrisa y su cariño nos conquistó el corazón. Luego, desde que empezamos The Parranda Beach Party, junto con Nati, la otra mitad de las chicas Surfside, ha sido uno de nuestros grandes apoyos y sin sus Long Island Ice Tea, o Lolailan como los quieren bautizar, no habría sido lo mismo. Virginia te vamos a echar mucho de menos. Nati a ti ya te llevamos echando de menos desde hace unos días.

Día 312: Un cumpleaños diferente

Día 312: Un cumpleaños diferente
En la puerta de Mdina

En la puerta de Mdina

Hoy es un día especial, es mi 28º cumpleaños! Dei nos ha dejado solos porque con estos días de guía turístico se le ha ido acumulando trabajo. Así que hoy hemos aprovechado y nos hemos levantado un poquito antes para aprovechar el día.  Por la mañana hemos ido a Mdina,  una ciudad amurallada situada en el centro de Malta. Hemos visitado la oficina de turismo para conseguir un mapa y alguna que otra guía de Malta y Gozo, aunque sea un poco tarde, la guardaremos de recuerdo. Justo al lado hay una tienda de Mdina Glass, así que hemos estado echando un vistazo a las pequeñas y algunas no tan pequeñas obras de arte realizadas con cristal. Hemos visto posibles regalos que a la vuelta hemos comprado.

Después hemos estado paseando por la ciudad y hemos entrado en la Catedral de San Pablo, nos ha costado 5 € por persona, también incluye la entrada al museo de la catedral. Allí se pueden ver todo tipo de artilugios de la iglesia (pinturas, monedas,túnicas, etc). Si te gustan todo este tipo de cosas, te parecerá interesante, a nosotros no nos gustó mucho la verdad, bueno a mi madre sí.

Luego decidimos ir a visitar las catacumbas de Rabat, aunque al final no hemos entrado porque costaba otros 5€ por persona y estábamos un poco cansados. Así que hemos vuelto a coger el coche y nos hemos dirigido hacia el noroeste de la isla para ir a Ghajn Tuffieha Bay. De camino nos ha empezado a llover, pero una vez allí, saliendo del coche, ha empezado a llover con más fuerza, así que no hemos tenido que meter en el coche a esperar a ver si dejaba de llover. Después de llegar hasta allí no podíamos irnos sin ver la playa al menos, así que cuando ya no llovía tan fuerte hemos bajado a verla. La verdad es que era una playa bastante bonita, pero la lluvia no nos ha permitido quedarnos más tiempo. Así que después de haber bajado las interminables escaleras, nos ha tocado subirlas y hemos llegado arriba sin aliento.

Hemos vuelto a St Julians para comer, hemos pasado primero por casa de mi hermano, pero seguía liado y ha preferido quedarse en casa. Nosotros hemos comido en el Peppi’s, estaba todo muy bueno. Mi padre ha decidido probar hoy el conejo, parecía estar hecho de forma distinta al que probamos ayer en Xlendi, pero mi padre ha dicho que estaba muy bueno. Así que ahora tenemos la duda de como es el plato típico Maltese Rabbit…

Después de comer, Javi ha ido de nuevo a casa de Dei para ir a recoger a David al aeropuerto, que llegaba hoy después de haber estado más de dos semanas de vacaciones en España. Mientras tanto mis padres y yo nos hemos quedado en la piscina de su hotel, aunque más que una piscina parecía una bañera, pero para refrescarte era suficiente.

The Parranda

The Parranda

Por la noche, nos esperaba la famosa Parranda. Así que una vez estábamos arreglados, sobre las 21:00 , hemos ido a buscar a mi padres y nos hemos dirigido al Surfside. Cuando hemos llegado no había mucha gente ya que por lo visto se empieza a animar sobre las 23:00. Mientras tanto hemos estado cenando en plan picoteo, que hoy no teníamos mucha hambre, el clima húmedo nos la quita. Eso sí, no ha podido faltar una porción de tarta de chocolate para celebrar mi cumpleaños, así que Dei ha improvisado cogiendo una vela de las gordas que tienen en las mesas para que soplara y pidiera el deseo correspondiente.

Allí hemos conocido a muchos de los amigos de mi hermano y David, de algunos ya habíamos oído hablar en alguna ocasión. El ambiente que se crea cada sábado en el Surfside creo que es inmejorable para pasar un buen rato entre amigos. A eso de las 00:00 hemos decidido irnos a casa a descansar ya que estábamos agotados y así hemos dejado a mi hermano y David disfrutar de la Parranda a su aire.

 

Día 259: Despedidas y reuniones

Día 259: Despedidas y reuniones

Hoy se acaban las vacaciones de Javi y Sara en Malta, donde han estado disfrutando desde el jueves. Hay que decir, que se lo han tomado en serio y que han aprovechado bien su estancia sin dejarse casi ningún rincón por recorrer.

Hoy, como tenían el vuelo por la tarde, hemos aprovechado la mañana para visitar Mdina, la antigua capital de Malta. La verdad es que se recorre rápido, así que es una buena opción para alguna mañana libre. Hemos comido en el Fontanella, el mítico restaurante conocido sobre todo por sus ricas tardas. El sitio tiene unas vistas privilegiadas de casi toda la isla y es bastante asequible, hay bocadillos por 4 euros y medio.

En Playmobil

En Playmobil

Después, como nos sobraba tiempo antes de ir al aeropuerto, y además pilla muy cerca de éste, hemos ido a la fábrica de Playmobil. Es la segunda vez que la visitamos desde que estamos aquí, pero es entrar y querer volver a ser niños para jugar con todo lo que tienen en su tienda. Además, tienen numerosos Playmobil a tamaño gigante con los que te puedes hacer fotos. Tienen varias zonas, el fuerte, la cárcel, la comisaría de policía o la granja. La verdad es que si eres de los que jugaban de pequeño con estos juguetes, merece la pena ir, porque es volver a tu infancia. De todas formas, pensamos que le podían sacar más juego y convertirlo en un parque temático de verdad, cuidándolo un poco mejor y recreando mejor los distintos escenarios.

Después de esta vuelta a la infancia, les hemos llevado al aeropuerto y ha llegado el momento de la despedida. Por lo que nos han dicho se han ido muy contentos y han disfrutado mucho de su experiencia en Malta. Además, han amenazado con volver si seguimos por aquí durante más tiempo. Una vez nos hemos despedido, nos hemos dirigido a casa. Al rato ha venido Carmen, que hoy teníamos reunión con Martin, con el que hemos quedado en el kiosko de Balluta Bay para hablar de futuros proyectos y cosas a mejorar de The Parranda, la fiesta que venimos organizando durante ocho meses. De momento sólo podemos decir que os reservéis el 31 de Julio, que se acerca algo grande…

Día 214 : ¡Hasta pronto Pedro!

Día 214 : ¡Hasta pronto Pedro!

Después de unos días muy intensos, hoy llegaba la despedida de Pedro. Para aprovechar las últimas horas de turismo, nos hemos puesto en pie a una hora razonable. Como siempre, hemos tenido que tirar de Dei para que se levantara, mientras que Pedro llevaba horas levantado y con la maleta preparada desde hace tiempo, incluso le ha dado tiempo a escribir las entradas en el bog que ya habéis visto publicadas. Ya con todo listo, nos hemos puesto rumbo a Mdina.

Pedro en Mdina

Pedro en Mdina

Muchos ya lo sabéis pero insistimos, Mdina es la antigua capital de Malta, situada en lo alto de una colina. Tiene unas vistas impresionantes de toda la isla, y como en el caso de Valletta, perderse por sus calles es su mayor atractivo. Hemos caminado y disfrutado de esta bella ciudad mientras descubríamos nuevos lugares y nos hacíamos las típicas fotos, como veis Pedro hizo lo propio a la entrada de la ciudad. De repente, nos hemos dado de que no había probado los afamados pastizzi, así que nos hemos puesto a buscar una pastizzeria, pero no hemos encontrado ninguna en todo Mdina, imaginamos que la habrá pero tiene que estar muy escondida. Un poco frustrados nos hemos puesto rumbo a Valletta para comer y luego irnos al aeropuerto.

De camino a Valletta, se pasa por una población que se llama Attard, una de las grandes desconocidas para los que vivimos aquí. Buscando un poco de información, he comprobado que tiene muchas cosas interesantes, los jardines botánicos San Anton, el estadio nacional, el parque nacional y «Crafts Village» en Ta’ Qali. La residencia oficial del presidente también está situada en Ħ’Attard). Allí se nos han abierto los ojos, ya que hemos pasado por una pequeña pastizzeria, que en realidad es donde se pueden comer los mejores pastizzi. Hemos frenado con el Rojito casi en seco y Pedro y Dei se han bajado a comprarlos. Después de disfrutarlos, pusimos de nuevo rumbo a la capital.

Tico-Tico

Tico-Tico

Con lo indecisos que somos, hoy no nos costó mucho decidirnos al Tico – Tico, un pequeño restaurante de ambientación antigua y española,  y en las que su menú esta basado en tapas y platos sueltos. Está situado detrás de la plaza donde se encuentra el palacio del presidente, os dejamos la ruta para llegar en este link. Allí hemos pedido tapas (pollo con pimientos, albóndigas y calamares. Todo estaba muy rico, sobre todo el pollo, y además no hemos salido a mucho por cabeza (8 euros con cerveza incluida). De aquí  hemos pasado por el Mc Donald’s a tomar un café y un helado y nos hemos puesto rumbo al aeropuerto.

Allí nos hemos despedido de Pedro y de estos grandes días, con la promesa de que nos volverá a visitar en Septiembre para ver nuestra evolución durante estos meses de verano. Por lo que nos ha dicho, ha disfrutado muchísimo de este viaje y se va con muy buen sabor de boca. ¡Bye bye Mr. Pedro! Apenados nos hemos vuelto a casa, donde hemos pasado el resto de la tarde. Teníamos que reponer fuerzas, ya que mañana tenemos una Boat Party especial.

Día 206: El viento nos acompaña por donde vamos

Día 206: El viento nos acompaña por donde vamos

Hoy con la visita de Luis, teníamos previsto hacer un recorrido por la parte norte de la isla e incluso ir a la playa un rato. Así que me he levantado más o menos pronto para aprovechar el día. He tenido un pequeño percance en la sincronización, ya que nos entendimos mal hablando por Whatsapp, así que cada uno hemos ido a un lado, pero al final hemos conseguido encontrarnos y nos hemos puesto rumbo a la antigua capital maltesa.

Mdina, sobre la que ya hemos hablado en otros post, se encuentra en la parte central de la isla y sobre una de las zona más elevadas. Por ello, además de ser una hermosa cuidad amurallada y de pequeñas calles con mucho encanto, tiene unas vistas impresionantes de toda la isla. Después de recorrerla, ver la plaza de la catedral y el mirador, hemos ido al restaurante del que dicen que tiene la mejor tarta de chocolate de Malta a desayunar. El sitio en cuestión es el Fontanella, que además tiene unas vistas impresionantes. Además de las tartas, os puedo decir que cualquier cosa de su carta está buena. Además, no es nada caro y se encuentra en un sitio privilegiado, así que si vais de visista a Mdina, es un buen sitio para comer.

Dome de Mosta

Dome de Mosta

Después de la visita a Mdina, nos hemos ido a Mosta, que se encuentra a tan sólo unos 4 kilómetros. Con el Rojito nos hemos presentado en un santiamén. Queríamos visitar la fantástica cúpula de su iglesia Asunción de la Virgen María, que es la cuarta mayor de Europa, pero por desgracia cierra las visitas a la hora de comer (de una a tres de la tarde). En su lugar hemos hecho algo típico maltés, comprarnos un pastizzi en un puesto que hay cerca de la iglesia para que Luis lo probara. De ahí nos hemos partido hacia las tres playas de arena que hay en la parte norte de la isla.

Golden BayGħajn Tuffieħa (más conocida como Riviera) y Ġnejna Bay son tres playas que se encuentran a muy poca distancia en el noroeste de la isla. Las más conocidas son las dos primeras, siendo la segunda una playa más natural y dentro de un entorno protegido. La última es la menos conocida y la menos transitada. Hacía tanto viento, que no hemos podido ni bañarnos ni sentarnos en la arena, así que hemos optado por hacer un poco de senderismo por la playa de Għajn Tuffieħa, con las vistas que veis en la foto.

Panorámica de Għajn Tuffieħa y Ġnejna Bay

Panorámica de Għajn Tuffieħa y Ġnejna Bay

Con nuestro gozo en un pozo, hemos vuelto a Mosta y esta vez sí hemos podido visitar la iglesia. Después, casi a las cuatro de la tarde,  hemos comido en un pequeño restaurante que se encuentra a la derecha de la iglesia. Hemos probado los dos platos típicos de Malta, el conejo y la Ftira. Luis, como buen seguidor de Masterchef, era más critico que yo, a mi me pareció que estaba todo muy bueno. Después de comer, vuelta a casa con el Rojito, café en un restaurante al lado de la playa de Sliema y despedida, ya que yo había quedado y Luis se iba a visitar las tres ciudades. Día intenso y en buena compañía.

Aquí un collage resumen del día:

Collage de la visita

Día 200: Una cena para celebrar los doscientos días en la isla

Día 200: Una cena para celebrar los doscientos días en la isla

Cómo pasa el tiempo, ya llevamos nada más y nada menos que doscientos días en la roca, como Malta es conocida para muchos. Después de siete meses en la isla, seguimos con las mismas ganas de vivir esta ventura que al principio. Además, por mucho que digan que la isla es pequeña, todavía nos quedan muchísimos rincones por descubrir.

Esta mañana Carmen recibía una visita muy especial, ya que su hermana y dos amigas llegaban para estar con ella durante una semana. Como se iban a juntar cuatro en la casa, necesitaban un colchón para dormir dos de ellas, así que Carmen nos ha invitado a comer a su casa con la condición de que le dejáramos nuestro colchón hinchable. A eso de las dos, nos hemos puesto camino de Bugibba con el Rojito, que últimamente se está portando muy bien y no nos ha vuelto a dar más problemas. Nada más aparcar, hemos visto una chica con toda la pinta de ser española entrando en una tienda y nosotros, sin contarnos un pelo, la hemos seguido y hemos descubierto que se cumplían nuestras sospechas, era Cristina, la hermana de Carmen.

David con Carmen, Patricia, Ana y Cristina

David con Carmen, Patricia, Ana y Cristina

Ya en casa de Carmen, hemos conocido a Ana y Patricia, las otras dos huéspedes que nos faltaban. Allí estaban manos a la obra preparando la comida y los aperitivos. Nada más llegar, nos hemos dado cuenta de que se nos había olvidado el colchón, nos hemos emocionado tanto con la comida, que se nos ha olvidado lo principal. Como cada vez que viene alguien de visita, hemos podido disfrutar de algunos manjares de nuestra tierra, hoy teníamos queso manchego, lomo y chorizo. Para comer, un plato de pasta con calabacín y tomate natural que estaba buenísimo. Durante el té, hemos tenido tiempo de conocer un poco más a estas tres albaceteñas antes de que se echaran la siesta, que después de todo el día de viaje, estaban reventadas. Nosotros nos hemos quedado hablando un rato con nuestra «teta» y, como tenía que ir a recoger su coche a Mdina, hemos quedado en vernos allí y llevarle el colchón.

Después de pasar por casa, hemos partido hacia Mdina, esta vez asegurándonos de que no se nos olvidaba nada. La idea era visitar un poco la ciudad con ellas, pero el abuelo, como Carmen apodó a su coche, amenazaba con no volver a arrancar si estas paraban el coche. Así que les hemos entregado el colchón con el coche en marcha y hemos quedado en vernos mañana.  Como habíamos salido con la idea de cenar fuera, David me ha propuesto ir a cenar la Valletta, así que para allá que nos hemos ido.

D'Office

D’Office

Habíamos pensado en ir al Monalizza, pero hemos visto la carta y era todo muy minimalista y bastante caro, así que hemos decidido ir a un restaurante con el que nos quedamos con ganas de ir otra vez, el restaurante D’Office, situado en la calle Triq L-Arcisqof. Es fácilmente reconocible porque tiene una bicicleta apoyada en su fachada que forma parte de la decoración. David ha pedido unos rollos de ternera rellenos acompañados de una salsa muy buena y yo filetes de pollo también con otra salsa riquísima, todo acompañado de verduras y patatas. El personal ha sido muy amable y el sitio es muy acogedor, nosotros hemos decidido sentarnos en las mesas de fuera que están alumbradas por bombillas colgadas. Además nos ha parecido que estaba muy bien de precio, hemos salido por unos 30 euros, con copa de vino, pan y demás.

St George's Square

St George’s Square en la Malta Fashion Week

Después, hemos ido al Albert, como le llaman los voluntarios en honor a su dueño, o L’Ingliz, su nombre real. Está situado en la calle San Gwann, muy cerca de la concatedral de St John. De camino nos hemos encontrado con la plaza de St George decorada como veis en la foto con motivo de la Malta Fashion Week. En el Albert, nos hemos encontrado con Laura y sus amigas, que nos han llamado durante la cena para ver si luego nos tomábamos algo. El sitio es un pequeño bar de vinos en el que normalmente suelen ponerte alguna tapa para picar. De precio está bastante bien, las copas de vino cuestan 2,50€ y el botellín de Cisk 1,50€. Nos hemos tomado un par y a eso de las doce de la noche nos hemos ido casa. Ha sido un gran día, uno más de los muchos que hemos tenido en estos 200 días que llevamos en la isla. Muchas gracias a todos los que hacéis que nuestra estancia aquí sea tan genial.

Día 149: Malta vista desde los ojos del Vecino

Día 149: Malta vista desde los ojos del Vecino

Corre el mes de agosto y mi buen amigo David (en plenas fiestas sorianas y con alguna copita de más) me dice que se va a Malta un año. Así, a la aventura. ¿Está loco? Es lo primero que se te viene a la cabeza. Y aquí me encuentro 7 meses después en este extraño país visitando a los «Davices».

Malta, qué poquito sabía yo hasta entonces de Malta. A priori te vienen a la mente esas clases de geografía política de la E.S.O., el ingrediente de la cerveza y los festivales de Eurovisión en los que tantos países raros salen cantando (¿tantos países tiene Europa?). Pero a lo que voy. Resulta que desean narrar día a día lo que van haciendo en un blog. Así que me toca relataros mi primera toma de contacto con Malta.

Sábado, 7:30  de la mañana, suena el despertador y me quiero morir. ¿Qué demonios hago levantándome un sábado a estas horas? Como buen fiestero que soy el viernes salí a dar una pequeña vuelta hasta las 6 de la mañana… Así que con una horita y media de sueño, me ducho, me visto (¿?) y cojo el metro. Para colmo diluvia en la calle aunque me consuela saber que en Malta tendré un clima más… «mediterráneo». Ya en el aeropuerto, con mis compañeras de visita Lauri, Barbi y Roci, y con algún que otro problema en el check-in de la T1 de barajas, me desmorona ver la cola que hay ya montada en la puerta de embarque del vuelo de Ryanair. Qué poquito me gusta esa aerolínea, pero que qué barata es.

Encontramos en la cola a César, otro aventurero «maltero», del que ya nos habían avisado de que volaría a la vez que nosotros. Una vez embarcados y despegados, vemos como poco a poco van desapareciendo las nubes que tan amargada me habían hecho la semana. Agua por todas partes y no diferenciar por la ventanilla dónde acaba el mar y dónde empieza el cielo, bonitas sensaciones que van dando forma y color a este viaje. ¡Tierra a la vista! Divisamos lo que parece ser Malta. Sin ningún problema bajamos del avion y vemos el mini aeropuerto cosa que te deja entrever la magnitud de este país.

Los «Davices» se presentan en su mini-MINI, así que siendo nosotros cuatro y ellos dos, con un coche digno de ser comparado con un Micro-machine, alquilamos un coche por 50 euros para 3 días (baratisimos los coches de alquiler aquí), más la gasolina que la pagas por adelantado. Relaciono recoger el coche de alquiler con el comienzo de mi pequeños caos particular. Voy a entrar en el coche como todos lo haríamos pero… AMIGO, ¡es un coche con el volante a la derecha! ¿Pero qué es esto? Aquí en temas de circulación son como los ingleses:  TODO AL REVÉS. Así que no contento con ir de resaca a Malta, tengo que concentrarme en seguir al mini rojo y manejar el coche al contrario de como suelo hacerlo. ¿Porqué en este país no arreglan las carreteras? Por el amor de Dios, ¡que al menos pinten las líneas del suelo!

Con el equipaje en el maletero llegamos a Mdina (Medina castellanizando a los malteses), una pequeña fortaleza que se considera ciudad aquí en Malta. Muros de piedra enormes y antiguos cañones oxidados de grandes batallas navales que ha vivido esta isla. Nos llevan a comer a un pequeño restaurante en Mdina llamado «Fontanela» (bueno bonito y barato) con un gran mirador y unas vistas espectaculares. Comienzo a descubrir que a pesar de ser colonia inglesa durante muchos años, aquí hay mucha influencia italiana debido a su cercanía con el país de la bota. Por lo visto en Malta no hay restaurante que se precie que no oferte en su carta una gran variedad de pizzas y pasta.

Bonito rincón en Valletta

Bonito rincón en Valletta

Cogemos los coches con rumbo a Valleta, la capital. Día de elecciones generales en toda Malta. Todo apunta a que el Partido Laborista ganará y se cambiará de gobierno tras 25 años, pero habrá que esperar a mañana para descubrir el escrutinio. Plaza del ayuntamiento, más fortalezas de piedra, más cañones oxidados, y una gran campana, la cual rezo porque no suene estando yo cerca. Anochece más temprano de lo que imaginaba ya que aún estando muy al Este de mi querida España, hay el mismo horario que allí.

En una zona de pescadores al pie de un fuerte iluminado visitamos una pequeña cala y rápidamente echamos en falta una barbacoa y unas cervecitas para disfrutar más si cabe el momento.

El cansancio empieza a hacer mella en nosotros, pero nuestras ganas de disfrutar al 100% este viaje siguen venciendo. Visitamos por primera vez el pisito de los davices y cenamos pizzas caseras (nada que envidiar a las de los restaurantes). Nos acicalamos y comenzamos a «entonarnos» para salir de fiesta. A partir de aquí mis recuerdos empiezan a menguar vaso a vaso, chupito a chupito y copa a copa.

Solo sé que me invade una gran alegría por estar aquí y un cansancio acumulado que no sé cuando voy a recuperar.

Buenas noches y buena aventura.

Javi (El Vecino)

Día 100: Cien días son pocos para tanta aventura

Día 100: Cien días son pocos para tanta aventura

Hemos llegado a una cifra mágica en nuestra aventura de Malta. Después de 100 días en la isla la valoración no puede ser nada más que positiva. Todavía recordamos nuestra llegada a Malta, donde nuestro primer destino fue Buggiba, ya que Dei se equivocó pensando que St. Paul’s Bay estaba en St.Julians. Ese primer día y los siguientes buscamos casa con nuestra ángel de la guarda Vanesa, que nos encontró nuestro hogar y fue quién nos ofreció la primera oportunidad de trabajo haciendo la web de su inmobiliaria. Vanesa ha sido y será un gran apoyo y una gran amiga en la isla. Sin olvidarnos de Josito, Andrea y Ana, que también nos hicieron sentir como en casa los primeros días.

Al cuarto día, nos enteramos de que Rajoy venía a la isla, así que no nos quedó más remedio que ir a manifestarnos. Eso nos dió la oportunidad de conocer a gente como nuestra teta Carmen, una de esas personas que alegran la vida a cualquiera. Gracias a ella, vivimos una gran noche en Birgu, donde conocimos a nuestra family maltesa: Cesar, Christian, Nuria, Maria, Ainhoa Toni, a los que luego se unieron María la portuguesa y Lio. También conocimos a mucha otra gente durante todos esos días.

Seguimos disfrutando de la isla, conociendo gente como el día que se nos fue de las manos con Rafa, Paloma, Alba, Ana y Vanesa, apuntándonos a clases de inglés y aprendiendo a nadar. También estuvimos en un concierto en el Juuls y salimos en el periódico. Siempre nos ocurría algo.

Como ya sabéis nos compramos nuestro coche, un Austin Mini de 1971, con el que hemos podido disfrutar de grandes días como cuando vino nuestra amiga Lola a visitanos, y fuimos a Gozo o Marsaxlokk. Después de su visita tuvimos una entrevista de trabajo e hicimos nuestra primera fiesta en casa en la que conocimos a las grandes María Pita y Ana Paredes.

Gracias al blog, Martin se puso en contacto con nosotros y surgió nuestro primer gran proyecto en Malta. Al principio la gente se preguntaba lo que era, pero llegó la inauguración y todo el mundo conoció en qué consistía «The Parranda«. Estamos muy contentos y orgullosos, ya que la gente está haciendo que la fiesta tenga un buen rollo impresionante. Por esos días también conocimos a Laura y Cristina, nuestras voluntarias favoritas, con su puesto navideño de comercio justo en Valletta.

Antes de Navidad, tuvimos un gran susto y pisamos por primera vez el hospital, justo un día antes de mi cumpleaños, pero todo quedo en eso, en un susto. Así que pudimos irnos a casa por Navidad y volver con fuerzas renovadas, ya que íbamos a celebrar la Nochevieja por primera vez fuera de España. Fue tan espectacular que hasta la utilizamos para un vídeo The Parranda e incluso salió en el periódico. Descubrimos también que los Reyes Magos pasan por Malta y nos dejaron muchos regalos. Lo último que nos ha pasado es que Jose, nuestro DJ, se nos va y tenemos que buscar un nuevo DJ para la fiesta.

Sólo queremos daros las gracias a todos los que nos seguís y nos habéis enviado correos con vuestro cariño y afecto, a toda la gente que conocemos en Malta y no hemos podido nombrar pero que habéis hecho que nuestra estancia aquí esté siendo increíble y por su puesto a Dei, mi compañero de viaje y de ilusiones, ya que sin él esto no habría sido posible. Sólo una cosa más y la más importante, seguimos con la misma ilusión que al principio en esta genial «Aventura de Malta».

La Aventura de Malta

La Aventura de Malta