Category Archives: Birbirkara

Día 321: De compras por Birkirkara

Día 321: De compras por Birkirkara

Comenzamos de nuevo una semana más en la isla después del intenso fin de semana. Hoy como cada lunes, nos hemos levantados dispuestos a ponernos al día contestando a todos los correos de la gente que nos escribe. Como no teníamos ningún plan en mente, hemos decidido que fuera todo sobre la marcha. Así que hemos comido tranquilamente y después hemos visto dos capítulos de una serie española llamada Buenagente, que se puede ver a través de la página de La Sexta.

Eurosport de Birkirkara

Eurosport de Birkirkara

Ya después de comer, nos hemos propuesto hacer algo que teníamos pendiente. En Reyes, le regale a Dei un snorkel para que pudiera disfrutarlo en las playas de la isla, pero no le gustó el modelo y decidimos cambiarlo, con la mala suerte de que no tenían el que él quería, así que nos dieron un ticket de compra para que volviéramos más adelante. Después de varios intentos y no encontrarlo, hoy hemos decidido volver a ir al  Eurosport, así que hemos cogido el Rojito y nos hemos ido hasta Birkirkara, que es donde se encuentra el Eurosport más grande. Aunque hoy tampoco tenían el modelo que Dei quería, nos hemos dado cuenta de que aún seguían las rebajas, así que al final Dei se ha decidido por un bañador Adidas (24€) y yo aproveche para comprarme unas zapatillas, también Adidas (36€). Hemos tenido suerte ya que ambas cosas estaban rebajadas casi a la mitad, así que nos hemos ido con la sensación de haber realizado una buena compra.

Cuando hemos salido del Eurosport, ya estaban cerradas el resto de tiendas, así que nos hemos vuelto a casa. Después de cenar, hemos hecho noche de cine, al cual estamos muy aficionados últimamente. Hoy hemos visto “El secreto de sus ojos”, un thriller impecable protagonizado por Ricardo Darín.

Día 229: De cañas con Cristina

Día 229: De cañas con Cristina

Esta mañana hemos seguido poniéndonos al día con todo el trabajo acumulado de estos días, ya que ayer no nos dio tiempo a hacerlo todo, así que de esta forma se nos ha pasado todo el día y parte de la tarde. Pasadas las seis, hemos ido al Eurosport de Birkirkara a intentar conseguir mi equipo de Snorkel. Llevamos intentando conseguirlo desde que me lo trajeron los Reyes Magos por Navidad,  me dijeron que por estas fechas ya lo tendrían, pero nada, no ha habido suerte.

A la vuelta, hemos pensado en llamar a Cristina para tomarnos algo con ella y desconectar un poco, que estábamos saturados de tanto ordenador. Cristina, por lo que se ve, ha recibido la llamada como agua de Mayo, ya que estaba acicalándose, precisamente, para salir a tomar algo. Le hemos pedido que nos llevara a algún bar de su barrio (Msida) y, así ha sido, nos ha llegado a un bar muy maltés situado justo al lado del mar, enfrente del Jubilee. El sitio era bastante cutre, de los que a mí me gustan, pero bien de precio y bien de vistas al mar, todo un fichaje. Mientras nos bebíamos una Cisk (1,50€), se nos ha ocurrido ir al Albert (o L-Ingliz) en Valletta, a esperar a Lola y Elena que salían de trabajar sobre las ocho y media.

Llegando a L-Ingliz con Cristina

Llegando a L-Ingliz con Cristina

Con el Rojito, hemos partido los tres hacia allá y lo hemos aparcado en el parking público que hay en Floriana, justo antes de entrar a Valletta. En el Albert, nos hemos sentado en la terraza y enseguida han llegado Lola y Elena, a las que hacía bastante que no veíamos. Allí nos hemos puesto un poco al día y nos hemos bebido otra cerveza (1,50€), acompañada, como siempre en este sitio, de algo de picoteo. En este punto de la noche, ya le había prometido a Cristina que después me iba con ella al Juuls, así que, a pesar de no estar hoy con espíritu festivo, me he propuesto cumplir mi promesa. A Lola esta vez le ha salido el punto responsable y ha sido imposible liarla.

Una vez ha empezado a hacer frío nos hemos retirado y, antes de ir al Juuls, hemos pasado por casa para abrigarme un poco, que como habíamos salido por la tarde, iba yo demasiado veraniego para el tiempo que está haciendo por las noches. David se ha rajado y ha preferido quedarse en casa. Cristina y yo nos hemos ido con la idea de pasarnos por la jamming del Gochi y, de paso, cenar algo de Sushi, pero cuando hemos llegado nos hemos encontrado que lo estaban cerrando, así que hemos ido directamente al Juuls. Allí nos hemos encontrado con Piotr y su amiga de Polonia que ha venido a visitarle estos días y juntos nos hemos quedado tomando algo en las escaleras que hacen la función de terraza del bar.

Día 117: Carmen celebra su primer año en Malta

Día 117: Carmen celebra su primer año en Malta

Aunque nosotros acabamos de cumplir los cuatro meses en la isla, muchos amigos nuestros llevan mucho más tiempo, la mayoría llevan por lo menos un año y algunos incluso dos. Es el caso de Carmen, que hoy nos reunía a todos para celebrar el primer aniversario de su llegada a Malta. Como su casa de Buggiba no tiene una zona común muy amplia, nos ha citado en el castillo de Laura y Cristina, en Birkirkara.

Cada uno tenía que cocinar un plato para la cena, mandar una canción que nos recordara a Malta y cinco preguntas, en plan trivial, sobre Malta. Así que nada, una vez hechos nuestros deberes hemos partido con nuestro coche hacia Birkirkara. Apenas hemos tardado quince minutos, muy poco si lo comparamos con lo que tardé la semana pasada, cuando fui yo solo en autobús, que tardé más de una hora. A las nueve llegábamos al castillo, con cacerola de cous cous en mano, botella de vino y altavoces para amenizar la noche con música.

El castillo

El castillo

El encuentro pretendía ser algo íntimo y parecía que así iba a ser cuando hemos llegado, pero poco a poco el castillo se ha ido llenando de gente y la cosa se nos ha ido un poco de las manos. Aparte de los amigos de Carmen, entre los asistentes había algunos voluntarios amigos de Laura y Cristina y muchos amigos de Marco y Piotr, sus compañeros de casa.

Carmen ha preparado una especie de concurso por equipos con varias pruebas. En la primera teníamos que pensar dos anécdotas que nos han pasado en Malta, una verdadera y una falsa, y el resto de grupos tenían que adivinar cuál era la buena y cuál la mala. Ésta se nos ha dado bastante mal a los Bruschettas, mi equipo, no hemos conseguido ni un triste Pastizzi (punto). En la segunda, ha ido poniendo las canciones que le enviamos y el más rápido en responder se llevaba el Pastizzi. Aquí hemos conseguido remontar un poco. Y en la última, hemos hecho una especie de concurso de preguntas con rebote, en el que ha ido preguntando una pregunta a cada grupo de las que le habíamos enviado. Aquí la cosa se ha alargado hasta el infinito y lo hemos tenido que dejar un poco a medias. Después hemos estado charloteando, bebiendo,… y a eso de las dos, David y yo nos hemos retirado a casa, que estábamos un poco cansados y no teníamos el cuerpo para marcha.

Día 109: Vuelta al castillo

Día 109: Vuelta al castillo

Aunque ayer no terminamos la noche demasiado tarde, nos hemos levantado ya rozando el mediodía y la mañana ha transcurrido sin mucha actividad. Por la tarde ha caído una gran tormenta que me ha impedido ir a comprar los ingredientes para hacer una empanada y llevarla a la cena que teníamos en el castillo, la impresionante casa de Laura y Cristina en Birkirkara. Así que en lugar de eso, en el momento que ha escampado, he pasado rápidamente por el Towers a comprar una pizza y unas cervezas, y de ahí he ido directamente a esperar el autobús.

Para ir a Birkirkara desde St Julian’s o Sliema, la opción directa es el 202 o el 203, se van alternando, cada media hora pasa uno. Debe ser que he llegado justo cuando acababa de pasar, porque me ha tocado esperar prácticamente media hora bajo el frío que hacía esta noche después de la tormenta. Justo antes de que llegara, me he encontrado con Toni que salía del gimnasio y se ha venido conmigo en el autobús hasta Sliema. Yo he continuado hasta Birkirkara, en total el trayecto habrá sido de una media hora, que si la sumamos a la media que me ha tocado esperar, es una hora. Una hora para hacer una distancia de apenas 5 kilómetros. Para que comprendáis como funciona el transporte en Malta.

Pizza al baño María

Pizza al baño María

Una vez me he bajado del autobús, aunque más o menos me acordaba de dónde estaba el castillo, he hecho una llamada de confirmación para ver si estaba andando en la dirección correcta. Y sí, tras cinco minutillos andando desde la parada, por fin he llegado al caserón de Laura y Cristina. Allí había ya un montón de gente, entre ellos Carmen, Bea, Alberto, Julia, los compañeros de Laura y Cristina y mucha gente que conocíamos de la otra vez que estuvimos en la casa. Un poco más tarde ha llegado Ana (Paredes) con su novio, así que estábamos casi al completo.

La noche ha transcurrido entre la cocina y uno de los salones de la casa, con cerveza, vino y algo de picar. La anécdota divertida de la noche ha tenido lugar cuando he aparecido yo tan feliz con mis pizzas congeladas y me han dicho que el horno no funcionaba, así que como tampoco tenían microhondas, Laura ha decidido inventarse una receta, la pizza al baño María. Y tengo que decir que después de media hora haciéndose, las pizzas han quedado muy ricas, hasta estaban crujientes y todo. Después del experimento, hemos tenido la suerte de que Carmen y Bea tocaran y cantaran para nosotros y, una vez más, ha sido un regalo.

A eso de las dos, como salía el último coche que nos podía dejar en St Julian’s, hemos abandonado el castillo y, un poco animados por el vino, Bea y yo hemos decidido que queríamos alargar un poco la noche. Así que Julia nos ha dejado en Paceville a los dos y hemos ido a tomar algo al Coconut. Yo nunca había estado en este sitio, está justo enfrente del Prestige y no estaba mal, aunque no había casi nadie. Ponen música rock y la bebida parece bastante barata, hemos pedido una jarra de ron con Coca-Cola y nos ha costado algo más de 13 euros. Después hemos ido al Native, aunque no hemos aguantado mucho allí, y por último, hemos ido al Clique, otro sitio en el que tampoco había estado nunca. Me habían hablado muchas veces de él como un antro y bueno, es bastante antro pero menos de lo que esperaba, aunque sí que es verdad que la gente está un poco desfasada. La música es electrónica, bastante cañera y bastante alta, pero la verdad es que nos ha gustado. Además nos hemos encontrado con María y Emma y allí hemos estado bailando hasta que me he quedado sin pilas y he sido el primero en abandonar.

Día 101: ¡Vuelvo a ser persona!

Día 101: ¡Vuelvo a ser persona!

Después de estar cuatro días encerrado en casa, pasando la mayor parte del tiempo en la cama gracias al gripazo que cogí, hoy por fin he vuelto a salir a la calle. Justo esta semana que he estado enfermo han venido Alba y Fer, dos amigos de Vane y Josito que en su día estuvieron viviendo aquí y que se han estado quedando en su casa estos días. Hoy, aprovechando que me encontraba mucho mejor, por fin hemos podido quedar con ellos. Al mediodía, después de recibir la llamada de Josito, hemos ido en su búsqueda para comer juntos. Después de dar una vuelta buscando un sitio bueno, bonito y barato sin mucho éxito, hemos acabado comiendo en el Burguer King de Paceville. Viviendo al límite…

¡A tope!

¡A tope!

Como no hacía día de estar en la calle, hemos vuelto a casa de Josito para hacer la sobremesa y tomar el café. Alba y Fer han estado recordando su estancia en Malta, contándonos anécdotas de cuando vivían aquí. Después hemos pasado por casa para descansar un poco y prepararnos para ir a la Parranda. Menos mal que ya estaba más o menos recuperado, porque no hubiera podido soportar quedarme un jueves en casa.

Hoy el Prestige ha estado más lleno que nunca para despedir a Jose, que esta noche pinchaba en The Parranda por última vez. Ha venido mucha gente nueva que acaba de llegar a la isla y, por supuesto, los parranderos de siempre. Es genial la sensación de ir a un sitio y saber que te vas a encontrar con gente que te apetece ver. The Parranda se está convirtiendo en un punto de encuentro para un grupo bastante majo de españoles, en el que se respira muy buena energía. Hoy hemos aguantado casi hasta las 4:00 y después hemos intentado ir al Native sin mucho éxito, ya que ha sido entrar por la puerta y apagarnos la música. En ese momento se ha empezado a gestar la idea de hacer una after party en Birkirkara, en el castillo de Laura y Cristina. La idea era que nos llevara una minifurgoneta a todos, pero al final la cosa no ha tenido mucho éxito y hemos acabado unos cuantos en casa de Josito intentando alargar la noche un poco más.

Día 100: Cien días son pocos para tanta aventura

Día 100: Cien días son pocos para tanta aventura

Hemos llegado a una cifra mágica en nuestra aventura de Malta. Después de 100 días en la isla la valoración no puede ser nada más que positiva. Todavía recordamos nuestra llegada a Malta, donde nuestro primer destino fue Buggiba, ya que Dei se equivocó pensando que St. Paul’s Bay estaba en St.Julians. Ese primer día y los siguientes buscamos casa con nuestra ángel de la guarda Vanesa, que nos encontró nuestro hogar y fue quién nos ofreció la primera oportunidad de trabajo haciendo la web de su inmobiliaria. Vanesa ha sido y será un gran apoyo y una gran amiga en la isla. Sin olvidarnos de Josito, Andrea y Ana, que también nos hicieron sentir como en casa los primeros días.

Al cuarto día, nos enteramos de que Rajoy venía a la isla, así que no nos quedó más remedio que ir a manifestarnos. Eso nos dió la oportunidad de conocer a gente como nuestra teta Carmen, una de esas personas que alegran la vida a cualquiera. Gracias a ella, vivimos una gran noche en Birgu, donde conocimos a nuestra family maltesa: Cesar, Christian, Nuria, Maria, Ainhoa Toni, a los que luego se unieron María la portuguesa y Lio. También conocimos a mucha otra gente durante todos esos días.

Seguimos disfrutando de la isla, conociendo gente como el día que se nos fue de las manos con Rafa, Paloma, Alba, Ana y Vanesa, apuntándonos a clases de inglés y aprendiendo a nadar. También estuvimos en un concierto en el Juuls y salimos en el periódico. Siempre nos ocurría algo.

Como ya sabéis nos compramos nuestro coche, un Austin Mini de 1971, con el que hemos podido disfrutar de grandes días como cuando vino nuestra amiga Lola a visitanos, y fuimos a Gozo o Marsaxlokk. Después de su visita tuvimos una entrevista de trabajo e hicimos nuestra primera fiesta en casa en la que conocimos a las grandes María Pita y Ana Paredes.

Gracias al blog, Martin se puso en contacto con nosotros y surgió nuestro primer gran proyecto en Malta. Al principio la gente se preguntaba lo que era, pero llegó la inauguración y todo el mundo conoció en qué consistía “The Parranda“. Estamos muy contentos y orgullosos, ya que la gente está haciendo que la fiesta tenga un buen rollo impresionante. Por esos días también conocimos a Laura y Cristina, nuestras voluntarias favoritas, con su puesto navideño de comercio justo en Valletta.

Antes de Navidad, tuvimos un gran susto y pisamos por primera vez el hospital, justo un día antes de mi cumpleaños, pero todo quedo en eso, en un susto. Así que pudimos irnos a casa por Navidad y volver con fuerzas renovadas, ya que íbamos a celebrar la Nochevieja por primera vez fuera de España. Fue tan espectacular que hasta la utilizamos para un vídeo The Parranda e incluso salió en el periódico. Descubrimos también que los Reyes Magos pasan por Malta y nos dejaron muchos regalos. Lo último que nos ha pasado es que Jose, nuestro DJ, se nos va y tenemos que buscar un nuevo DJ para la fiesta.

Sólo queremos daros las gracias a todos los que nos seguís y nos habéis enviado correos con vuestro cariño y afecto, a toda la gente que conocemos en Malta y no hemos podido nombrar pero que habéis hecho que nuestra estancia aquí esté siendo increíble y por su puesto a Dei, mi compañero de viaje y de ilusiones, ya que sin él esto no habría sido posible. Sólo una cosa más y la más importante, seguimos con la misma ilusión que al principio en esta genial “Aventura de Malta”.

La Aventura de Malta

La Aventura de Malta

Día 96: Cumpleaños de Cristina

Día 96: Cumpleaños de Cristina

Hoy ha sido un gran día. Desde que nos propusieron el plan, ya prometía: un cumpleaños en Birkirkara, con una barbacoa en la terraza y, teniendo en cuenta el tiempo de los últimos días, con la esperanza de un día soleado. Así que, con muchas ganas, hemos cogido el bus dirección a la casa de Cristina y Laura, nuestras dos voluntarias favoritas.

En la azotea del castillo

En la azotea del castillo

Cuando hemos llegado a “la casa”, lo pongo entre comillas porque más que una casa parece un castillo, nos hemos encontrado con numerosos espacios repartidos en tres plantas, dos terrazas (una de ellas enorme) y una decoración digna de marqueses y gente pudiente. La verdad es que era una gozada estar en esa casa, ya que no todos los días se visitan lugares así. Una vez nos la han enseñado, hemos subido por una escalera de caracol a la azotea, donde poco a poco ha ido llegando la gente, la mayoría voluntarios en distintos proyectos distribuidos en toda la isla (Birgu, Marsaskala, Mosta,..). Ha sido interesante escuchar sus experiencias y sus ilusiones en los proyectos que están llevando a cabo.

Enseguida el sol ha empezado a descender y como hacía un poco de viento, nos hemos bajado al salón y hemos hecho la barbacoa en otra terraza más pequeña que da justo a la cocina. Hamburguesas, verduras fritas, salchichas,… no ha faltado de nada. Tampoco ha faltado el vino, la cerveza y una sangría caliente riquísima que ha preparado Cristina y que calentaba el cuerpo en todos los sentidos. Esperemos que nos pasen la receta ya que estaba deliciosa.

La cumpleañera con Linda

La cumpleañera con Elena

Así ha ido pasando la tarde, con gente de diferentes nacionalidades y en un clima muy bueno que ha tenido su colofón en el concierto con el que Carmen nos ha deleitado a los valientes que hemos estado hasta última hora en la casa. Ha sido realmente espectacular y emocionante hasta el punto de que ha conseguido sacar las lágrimas a más de uno. Y no ha sido la única sorpresa de la noche, ya que Marco, un italiano compañero en el proyecto de voluntariado de Cristina, ha vuelto antes de lo esperado para darle una sorpresa. ¡Qué grande Marco!

Por último hemos decidido ir al Juuls, que hoy era la fiesta de cierre, ya que sus dueños se van de vacaciones a Jamaica durante tres meses. Así que allí hemos estado tomando una cervezas todos juntos hasta que el cuerpo ha aguantado.

 

Día 91: Conociendo Birkirkara

Día 91: Conociendo Birkirkara

Esta mañana me he levantado animado por el sol dispuesto a salir a la calle, aunque cuando me he decidido a salir de casa, ya se había nublado. El tiempo en Malta cambia de un momento a otro, es imposible hacer una previsión, por mucho que lo miremos por internet o en la mejor aplicación de nuestro smartphone. Tenía que ir al Eurosport de Paceville a cambiar las deportivas y el snorkel que me trajeron los Reyes, que se equivocaron un poco y no eran exactamente lo que yo quería. Así que como el tiempo no acompañaba para ir caminando y por la tarde también tenía que coger el autobús, he ido hasta Paceville en el 12. Si tienes el ID Card, por 1,50€ puedes usar el autobús durante todo el día todas las veces que quieras, si no tienes ID Card el precio es 2,60€.

Una vez allí, me ha atendido una chica que estaba bastante perdida y después de hacer varias llamadas y consultar a otros empleado me ha dicho que no tenían lo que yo buscaba, así que le he pedido que me hiciera un vale para poder usuarlo en cualquier tienda. Y así ha sido.

Con la clientela del Hefu Bar

Con la clientela del Hefu Bar

Después de comer, he cogido el autobús 203 y he ido al Eurosport de Birkirkara, que es mucho más grande. Por poco no llego, porque el autobús da bastantes vueltas y en Malta las tiendas cierran a las 19:00. Pero sí, a las 18:30 ya estaba allí. Allí sí he encontrado las deportivas que me gustaban, aunque para el snorkel tendré que esperar hasta Abril, que es cuando les llegan los nuevos pedidos. Justo cuando estaba pagando me han llamado Laura y Cristina, que ya habían terminado de trabajar y venían para Birkirkara, que es la zona donde viven ellas. Así que he esperado hasta que llegaran y nos hemos ido a conocer los bares y la fauna y flora de la zona.

Hemos paseado por las calles de Birkirkara, y aunque en general es una zona bastante fea, tiene partes muy bonitas. También nos hemos perdido buscando un bar que suelen frecuentar ellas, aunque al final nos ubicado y lo hemos encontrado. Los bares de Birkirkara son pequeñas tascas bastante peculiares, tienen ese toque cutre que a muchos nos encanta y son muy baratos. Para que os hagáis una idea un botellín de Cisk cuesta 1,20€, está bastante bien teniendo en cuenta que la Cisk no es precisamente barata, a pesar de ser la cerveza local. Y nada, hemos estado en tres bares conociendo la Birkirkara profunda, en el último, el Hefu Bar, nos hemos hecho una foto con los personajes que podéis ver, muy majetes por cierto.

¡Alerta! Tormenta

¡Alerta! Tormenta

A las 22:30 hemos ido hacia la parada del autobús que tenía que traerme de vuelta a St Julian’s, el 202. Pasa cada hora y ese era el último, así que no lo podía perder. Mientras íbamos de camino a la parada, nos hemos encontrado con esta señal y Laura y Cristina me han dado una explicación. Cuando llueve, las calles de Birkirkara se suelen inundar formando grandes riadas que provocan bastante caos. Me han contado, que un día se encontraron con que un coche había perdido su matrícula, arrastrada por el agua. Por eso, cuando llueve en Birkirkara, suena una alarma para que la gente tome las precauciones oportunas. Malta nunca dejará de sorprenderme.

Día 86: ¡Nuestra Nochevieja en el periódico Heraldo de Soria!

Día 86: ¡Nuestra Nochevieja en el periódico Heraldo de Soria!

El título lo describe, ¡volvemos a salir en el periódico! No sé si lo recordáis pero ya salimos en el Diario de Soria hace casi dos meses. Ahora es en el Heraldo de Soria con un artículo sobre sorianos que han pasado la Nochevieja fuera de España. Como en la anterior vez, es todo un orgullo y una emoción salir en un medio en el que gente que te conoce pueda verte, y contarles un poco tu experiencia, en este caso, cómo fue pasar la nochevieja fuera de Soria. Quiero dar las gracias a Veronica, la redactora jefa del diario, que con toda la amabilidad del mundo se puso en contacto con nosotros. Como veis en la imagen, salimos en la cena de Nochevieja, justo antes de probar todos los manjares que teníamos preparados. En la foto falta Toni, que por desgracia estaba haciendo la foto, si queréis leer mejor el artículo os dejo el PDF aquí: Articulo del Heraldo de Soria

Artículo del Heraldo de Soria

Artículo del Heraldo de Soria

Volviendo a Malta, si recordáis la entada de ayer, esta mañana teníamos que ir a recuperar el dinero que la máquina de la gasolinera se quedó misteriosamente. El dependiente ha sido muy amable y he podido repostar sin ningún tipo de problema los 20 euros que ayer la máquina se tragó. Lo único que me ha dicho es que si nos vuelve a pasar, apuntemos la cantidad y la hora y con ello volvamos al día siguiente. De esta manera no te ponen ningún tipo de problema.

¡Y llegaron las rebajas! Así que hemos intentado aprovecharlas, que Dei quería comprarse unas deportivas para el gimnasio, así que con el tanque lleno, hemos cogido nuestro Austin Mini, y nos hemos ido al Eurosport de Birkirkara. Las ofertas no son muy allá, según anuncian el descuento es del 25%, pero en la mayoría de los casos no llega. Al final no nos hemos decidido por ninguna cosa, pero hemos hecho acopio de cotillón para la “The Parranda” de mañana. Para los que estéis en Malta, os recordamos que vamos a volver a celebrar la Nochevieja con uvas incluídas, así que que no se os olviden. Os volvemos a dejar el vídeo para que lo recordéis.

Ya por último hemos ido al supermercado Smart, en el que ya estuvimos comprando la cena de Nochevieja, necesitábamos llenar la nevera que la pobre estaba tiritando. Después de haberla hecho no nos queda tan claro que sea más barato que el Tower o el Lidl, lo que sí sabemos es que lo más cómodo y económico es hacerla por www.maltasupermarket.com.

Día 84: Nochevieja

Día 84: Nochevieja

Hoy nos hemos levantado con un día muy soleado, ahora que estamos recién llegados de España hemos podido apreciar el contraste de temperatura de un país a otro. En Madrid ahora mismo es impensable salir de casa sin abrigo, e incluso quedarte en manga corta cuando pega el sol. A las 12 habíamos quedado en el City of London para hacer la compra de la cena de Nochevieja, así que allí nos hemos plantado con el pequeño rojo. Como hemos llegado un poco tarde nos han esperado tomándose una cerveza, cualquier excusa es buena para beber. Después, repartidos en dos coches, hemos comenzado la expedición en busca de la cena de esta noche.

La primera parada ha sido la pescadería Rita, situada en el 383 de la calle Rue d’Argens, en Gzira. Allí hemos comprado dos kilos de langostinos y diez filetes de salmón, todo con muy buena pinta. En total nos hemos gastado 50 euros, no está nada mal. Después hemos pasado por nuestra casa a dejar lo que hemos comprado en la nevera antes de ir al supermercado a comprar todo lo demás.

Una vez guardado el pescado, hemos partido hacia el Smart, un supermercado muy grande que está en Birkirkara con bastante variedad y buenos precios. Allí hemos comprado la bebida, los entrantes y todo lo necesario para preparar la cena. En total nos hemos gastado un poco menos de 100 euros, que para 10 personas no está nada mal. Así que sumando todol, la cena nos ha salido a unos 15 euros por persona. Después cada uno se ha ido a su casa a comer y a prepararse para la noche.

Por la tarde, después de ponernos guapos, hemos empezado a llegar a casa de María y Nuria a eso de las siete de la tarde para empezar a preparar todo. Ahí cada uno ha hecho lo que ha podido, aunque los principales cocinillas hemos sido María la portuguesa, Carmen, Nuria y yo. María la portuguesa y Nuria se han puesto con el salmón y los langostinos, que ambos hemos hecho al horno. Carmen y sus dos pinches David y Toni han hecho los entrantes, canapés varios, una ensalada, queso manchego y jamón ibérico. Y yo he hecho una empanada de dátiles, bacon y queso. Mientras hemos preparado todo ha llegado Laura que también nos ha echado una mano y por último Ana y su tortilla de patatas.

Nuestra cena de Nochevieja

Nuestra cena de Nochevieja

A eso de las nueve ya estaba todo listo y  enseguida hemos empezado a cenar. Tengo que decir que estaba todo buenísimo y que de sólo pensarlo me vuelve a entrar el hambre. Aunque había mucha cantidad de comida, tampoco ha sobrado demasiado, Un poco antes de las once ya habíamos terminado de cenar y hemos empezado con las copas, creo que es la primera vez en mi vida que empiezo con las copas antes de las uvas, pero había que rellenar el tiempo. Veinte minutos antes del nuevo año hemos preparado todo para ver las campanadas de Televisión Española por internet y a las doce, como no podía ser de otra forma, hemos tomado las uvas. Realmente hemos empezado un pelín antes de las doce porque cuando sonaba la primera campanada ya nos las estábamos terminando. En fin, qué difícil es esto de tomarse las uvas, por mucho que pasen los años no aprendemos.

Ya en el 2013, después de besarnos, abrazarnos y brindar hemos llamado a nuestras familias para felicitarles el nuevo año y contarles cómo estaba yendo nuestra Nochevieja en el extranjero. También hemos intercambiado vídeos por Whatsapp para sentirnos un poco más cerca. Y una vez han acabado las felicitaciones, ha empezado la fiesta con David haciendo de dj. Copa va, copa viene y a eso de las tres hemos salido de casa dirección Paceville, cómo no.

Algunos hemos llegado en coche y otros a pie, pero todos hemos ido directos al Native. Nos lo hemos pasado muy bien a pesar de que el ambiente de hoy y la música no era lo mejor, pero lo importante era la compañía. Antes de las seis ya nos estábamos recogiendo, aunque la mayoría ya se habían ido. Los últimos supervivientes hemos sido Laura, Carmen, David y yo, que lo hemos gozado bailando y hablando con algunos españoles más que andaban por allí, entre ellos Manu y Sandra, dos habituales de The Parranda.

Ha sido nuestra primera Nochevieja fuera pero tenemos que decir que nos lo hemos pasado genial y que cada día queremos más a nuestra pequeña familia maltesa por momentos como el de hoy. ¡Muchas gracias por hacernos sentir como en casa, chicos!

¡Feliz 2013!