Author Archives: Mari Cruz

Día 315: Llegó el momento de la despedida

Día 315: Llegó el momento de la despedida

Hoy es nuestro último día en Malta. Por la mañana hemos ido Javi, David y yo a devolver el coche de alquiler, no han puesto ninguna pega así que ha sido bastante rápido. Luego hemos ido a lavar el Mini que estaba bastante guarrete después de haber salido del taller y estar aparcado en la calle 15 días…. ¡Ha quedado impecable! Después, Javi y yo nos hemos acercado al hotel de mis padres por si tenían algún problema con el check out. Cuando hemos llegado habían hecho el check out, por lo visto el chico que estaba en recepción, no hablaba español pero si que lo entendía, así que hemos cogido las maletas cuesta arriba a casa de los Davices.

En el mirador del The Point (Sliema Ferries)

En el mirador del The Point (Sliema Ferries)

Una vez recuperados del sofoco de las cuestas, hemos decidido ir a dar una vuelta por Sliema Ferries con la idea de comer fuera. Hemos entrado en algunas tiendas de souvenir y en Talira, una tienda de «todo a cien», aunque en este caso era a 2€. Después de comprar algunas cositas para la casa de los Davices hemos seguido paseando por el puerto hasta que se ha puesto a llover cada vez más fuerte y nos hemos tenido que refugiar en la terraza cubierta del Burger King. Una vez ha parado hemos ido al mirador del The Point, desde donde se hay unas vistas muy bonitas de Valleta. La verdad es que nos ha resultado raro que estando tan cerca no hayan construido un puente para llegar hasta la capital. De este modo se tardaría en llegar poco más de 5 minutos.

Hoy comer ha sido tarea difícil, no sabíamos muy bien donde comer, al principio pensábamos en ir a Valleta pero con la lluvia se nos han quitado las ganas de desplazarnos. Cerca del mirador, David conocía un restaurante así que hemos ido hacía él a mirar la carta. De camino al restaurante ha empezado a llover cada vez más fuerte y no había ningún sitio donde poder refugiarnos, así que cuando hemos llegado al restaurante estábamos literalmente empapados. Allí hemos estado resguardándonos de la lluvia en una zona acristalada donde estaba el ascensor para bajar al restaurante. Mientras esperábamos a que escampara, le hemos echado un vistazo a la carta, que era más de los mismo (ensaladas, pasta, pizza, etc). Pero mi padre prefería ir al Surfside a comer costillas y como no estaba muy lejos, hemos caminado hasta allí.

En la playa de Sliema

En la playa de Sliema

Con el tiempo que hacía, hemos preferido quedarnos en la zona interior del restaurante. Hemos compartido unas bruschettas como aperitivo. Han tardado bastante en servirnos la comida, algo que es bastante habitual en la isla. Hoy había dos bandos, por un lado hemos compartido pescado y por otro costillas. La verdad es que las costillas estaban muy buenas, aunque el pescado también estaba bueno. De postre hemos pedido dos porciones de tarta para compartir, mi padre y yo hemos compartido una banoffee pie, y Javi y mi madre, una tarta de chocolate. La banoffee pie lleva plátano, caramelo y galleta, estaba deliciosa. Tengo que decir que tanto el dueño del restaurante como los camareros nos han tratado muy bien y, aunque ha habido un error con la comida, lo han solucionado con bastante rapidez.

De vuelta a casa, hemos preferido ir por la playa de rocas de Sliema ya que iba a ser la última vez que escuchábamos el sonido del mar. Cuando hemos llegado a casa, Javi y yo nos hemos puesto a hacer la maleta y allí hemos estado charlando y escuchando las últimas instrucciones de mis padres hacia mi hermano sobre jardinería y otros temas. Sobre las 18:30 ha venido el taxi que previamente habíamos solicitado a la empresa e-cab, se han presentado con una furgoneta en la que cabían 8 personas, así que hemos ido tan a gusto. Esta vez la despedida ha sido menos dramática que las anteriores en Madrid y en poco menos de 20 minutos ya estábamos en el aeropuerto, ni que decir tiene que el conductor nos ha llevado a toda pastilla como si fuésemos a perder el vuelo. Nos ha quedado claro que aquí en Malta conducen bastante rápido y de forma agresiva.

Última foto en el balcón de mi hermano

Última foto en el balcón de mi hermano

Una vez hemos hecho el check in en el mostrador, nos hemos dirigido al control de seguridad donde a Javi le han hecho abrir la maleta por llevar una vela que compramos en Mdina Glass, hemos tenido que desenvolver todo el papel para que vieran lo que contenía el paquete. Como aún nos sobraba un poquito de tiempo, hemos dado una vuelta por las tiendas del aeropuerto donde hemos comprado algunas cosillas como cerveza Cisk y las Galletis que tanto nos han gustado. La hora de embarque estaba prevista media hora antes del despegue. Así que ha sido el momento de decirle adiós o hasta pronto a la isla.

He de decir que el primer día que llegamos, Malta no me gustó mucho, pero cada día me ha ido gustando un poco más. Malta tiene un encanto especial. Además, hemos podido acompañar a mis padres en su primera visita al extranjero, aunque probablemente sea la última…jajaja. Muchas gracias a mi hermano y en especial a David, por acogernos en su casa y por aguantarnos que en algunos momentos ha podido ser un poco estresante… ¡Hasta pronto!

Día 313: Marsaxlokk, un pueblo con encanto

Día 313: Marsaxlokk, un pueblo con encanto

Como hoy habíamos quedado más tarde para que los Davices pudieran descansar algo más después de darlo todo en The Parranda, nosotros también hemos aprovechado para dormir un poquito más. Hoy como es Domingo ha tocado visita obligada a Marsaxlokk, un pueblo pesquero situado al sureste de la isla. Los domingos toca mercadillo, allí puedes comprar desde pescado hasta souvenirs… Hemos dado una vuelta por los puestos y hemos comprado algún que otro souvenir. Como hemos llegado tarde, los puestos del pescado ya los estaban recogiendo…

En Marsaxlokk

En Marsaxlokk

Después nos hemos ido a comer a un pequeño bar que conocían mi hermano y David, el Rising Sun Bar. Los dueños nos han demostrado lo efectivas que son sus clases de español, una pareja muy simpática. Hemos comido pescado, pulpo, patatas al estilo maltés y pisto, y mientras esperábamos, ¡nos han puesto de aperitivo caracoles! Con ese detalle se han ganado a mi padre, ya que quizá en otras familias no sea muy normal comer caracoles, pero en la nuestra es bastante habitual. Como ayer fue mi cumpleaños hoy les he invitado a comer y la verdad es que nos hemos puesto las botas y no me ha costado mucho, poco más de 10 € por cabeza… Además nos han invitado a los cafés. ¡Más barato imposible!

Con la barriga llena nos hemos ido a dar un chapuzón a Pretty Bay, que está a pocos minutos de Marsaxlokk. La verdad es que el nombre no tiene nada que ver con la playa, al lado hay un puerto de carga que le quita todo el encanto. A mis padres les ha gustado mucho, porque es del tipo de playas que les gustan a ellos,playa de arena y agua con buena temperatura.

Por la noche hemos salido a cenar fuera. Hemos paseado por la zona pija de Malta (Portomaso) y luego hemos ido a cenar al restaurante Sardinella, cercano a Paceville. Hemos compartido unas pizzas entre todos, la pizza Sardinella era la que estaba más buena. Después de la pizza a algunos les quedaba aún hueco en el estómago para comerse un helado, así que hemos ido a una heladería cercana al Hotel Carlton. El helado de Nutella está buenísimo pero es una bomba explosiva! Después de el helado nos hemos ido a casa a descansar.

Día 312: Un cumpleaños diferente

Día 312: Un cumpleaños diferente
En la puerta de Mdina

En la puerta de Mdina

Hoy es un día especial, es mi 28º cumpleaños! Dei nos ha dejado solos porque con estos días de guía turístico se le ha ido acumulando trabajo. Así que hoy hemos aprovechado y nos hemos levantado un poquito antes para aprovechar el día.  Por la mañana hemos ido a Mdina,  una ciudad amurallada situada en el centro de Malta. Hemos visitado la oficina de turismo para conseguir un mapa y alguna que otra guía de Malta y Gozo, aunque sea un poco tarde, la guardaremos de recuerdo. Justo al lado hay una tienda de Mdina Glass, así que hemos estado echando un vistazo a las pequeñas y algunas no tan pequeñas obras de arte realizadas con cristal. Hemos visto posibles regalos que a la vuelta hemos comprado.

Después hemos estado paseando por la ciudad y hemos entrado en la Catedral de San Pablo, nos ha costado 5 € por persona, también incluye la entrada al museo de la catedral. Allí se pueden ver todo tipo de artilugios de la iglesia (pinturas, monedas,túnicas, etc). Si te gustan todo este tipo de cosas, te parecerá interesante, a nosotros no nos gustó mucho la verdad, bueno a mi madre sí.

Luego decidimos ir a visitar las catacumbas de Rabat, aunque al final no hemos entrado porque costaba otros 5€ por persona y estábamos un poco cansados. Así que hemos vuelto a coger el coche y nos hemos dirigido hacia el noroeste de la isla para ir a Ghajn Tuffieha Bay. De camino nos ha empezado a llover, pero una vez allí, saliendo del coche, ha empezado a llover con más fuerza, así que no hemos tenido que meter en el coche a esperar a ver si dejaba de llover. Después de llegar hasta allí no podíamos irnos sin ver la playa al menos, así que cuando ya no llovía tan fuerte hemos bajado a verla. La verdad es que era una playa bastante bonita, pero la lluvia no nos ha permitido quedarnos más tiempo. Así que después de haber bajado las interminables escaleras, nos ha tocado subirlas y hemos llegado arriba sin aliento.

Hemos vuelto a St Julians para comer, hemos pasado primero por casa de mi hermano, pero seguía liado y ha preferido quedarse en casa. Nosotros hemos comido en el Peppi’s, estaba todo muy bueno. Mi padre ha decidido probar hoy el conejo, parecía estar hecho de forma distinta al que probamos ayer en Xlendi, pero mi padre ha dicho que estaba muy bueno. Así que ahora tenemos la duda de como es el plato típico Maltese Rabbit…

Después de comer, Javi ha ido de nuevo a casa de Dei para ir a recoger a David al aeropuerto, que llegaba hoy después de haber estado más de dos semanas de vacaciones en España. Mientras tanto mis padres y yo nos hemos quedado en la piscina de su hotel, aunque más que una piscina parecía una bañera, pero para refrescarte era suficiente.

The Parranda

The Parranda

Por la noche, nos esperaba la famosa Parranda. Así que una vez estábamos arreglados, sobre las 21:00 , hemos ido a buscar a mi padres y nos hemos dirigido al Surfside. Cuando hemos llegado no había mucha gente ya que por lo visto se empieza a animar sobre las 23:00. Mientras tanto hemos estado cenando en plan picoteo, que hoy no teníamos mucha hambre, el clima húmedo nos la quita. Eso sí, no ha podido faltar una porción de tarta de chocolate para celebrar mi cumpleaños, así que Dei ha improvisado cogiendo una vela de las gordas que tienen en las mesas para que soplara y pidiera el deseo correspondiente.

Allí hemos conocido a muchos de los amigos de mi hermano y David, de algunos ya habíamos oído hablar en alguna ocasión. El ambiente que se crea cada sábado en el Surfside creo que es inmejorable para pasar un buen rato entre amigos. A eso de las 00:00 hemos decidido irnos a casa a descansar ya que estábamos agotados y así hemos dejado a mi hermano y David disfrutar de la Parranda a su aire.

 

Día 311: I love Gozo

Día 311: I love Gozo

Hoy ha tocado la visita a Gozo. Por la mañana, hemos cogido de nuevo el coche rumbo a Cirkewwa para coger el ferry. Hemos tenido suerte, ya que hemos llegado justo a tiempo para no hacer cola y el ferry ha zarpado en poco más de cinco minutos. Hemos colocado el coche en el lugar indicado por la tripulación y nos hemos subido a la cubierta a observar el paisaje.

Rumbo a Gozo

Rumbo a Gozo

Cuando estábamos llegando a Gozo, hemos bajado al coche para seguir con nuestro camino. Hemos puesto el Tomtom dirección Victoria, capital de Gozo. Una vez hemos llegado, hemos estado paseando por la ciudadela. Mientras paseábamos, hemos tenido que hacer una paradita, ya que se ha puesto a llover, así que hemos aprovechado para tomar algo en una terracita de la que no recuerdo el nombre. Hemos probado la cerveza local Cisk y unas Bruschetta típicas también de Malta. Con este delicioso aperitivo hemos recargado las pilas y hemos continuado la visita.

Después de visitar Victoria, hemos decidido ir a comer a Xlendi Bay situado al suroeste de la isla de Gozo. Nos hemos aventurado a elegir un sitio donde comer después de observar las cartas de varios restaurantes de la bahía, y cuando ya nos habíamos decantado por uno, nos han dicho que la cocina ya estaba cerrada. En España nos hubiese resultado raro, pero teniendo en cuenta las costumbres de los Malteses y que eran más de las 15:00… Así que no nos ha quedado más remedio que irnos al restaurante The Stone Crab, que estaba justo al lado. Allí hemos podido disfrutar de comer, literalmente, al lado del mar, tan cerca estábamos que a la camarera se le ha caído un cuchillo al agua, así que nos hemos visto obligados a pedirles a unos niños que estaban bañándose cerca que cogieran el cuchillo con cuidado para evitar posibles daños y que el cuchillo se quedará ahí para los restos de la vida… Hemos decidido compartir varios platos como ensaladas, mixed grill y conejo. Después de casi 11 meses viviendo allí, mi hermano aún no había probado el famoso Maltese Rabbit. Hemos compartido el plato entre los dos, no tenía muchas esperanzas depositadas en él pero había que probarlo. Me ha sorprendido ya que estaba realmente bueno.

En la Azure Window

En la Azure Window

Con la barriga llena nos hemos dirigido al lugar que teníamos más ganas de ver Javi y yo, «The Azure Window». Y tenemos que decir que no nos ha defraudado, es unos de los lugares más impresionantes que he visto surgidos de la naturaleza. Después de hacer la sesión de fotos correspondiente, hemos decidido volver a casa. Así que hemos vuelto al ferry que esta vez no hemos tenido suerte y nos ha tocado esperar más de 30 minutos. Por cierto, el ferry se paga a la vuelta y nos ha tocado pagar 14,70€ (conductor + coche) y 4,65€ por cada persona extra.

Hoy hemos decidido cenar en casa y hemos hecho una cena a lo typical Spanish, unas riquísimas tortillas de patatas hechas por Mamá y picoteo con las típicas gallettis con tuna dip. Después de charlar un rato y ver las fotos que hemos hecho estos días, mis padres se han ido al hotel y nosotros también nos hemos ido a descansar.

Día 309: Un baile en el Tico-Tico

Día 309: Un baile en el Tico-Tico

Hola, soy Mª Cruz (hermana de Dei), ayer llegamos parte de la familia a Malta para conocer la isla durante una semana. Hoy ha sido nuestro primer día completo en la isla. Por la mañana hemos estado Dei, Javi y yo mirando precios de alquiler de coche en varias agencias, al final lo hemos alquilado en Autorentals en Qaliet Street (St Julian’s) por 30 €/día + 5 €/día con el Tomtom. Lo hemos alquilado para cinco días, como ya era un poco tarde hemos preferido cogerlo a partir de mañana. El coche que hemos alquilado es un Daihatsu Sirion, un coche pequeño muy común en la isla.

Después de alquilar el coche nos hemos dirigido a la zona del Carlton Hotel donde se alojan nuestros padres, que estaban esperándonos impacientes. En el camino hemos hecho una parada obligada para hacernos la foto típica en el LOVE. Cuando hemos llegado a la zona del hotel, hemos mirado en la pequeña playa de arena que hay detrás del kiosko Fresco’s y allí estaban. Después de darnos el primer bañito, hemos decidido cambiar de playa porque estaba bastante sucia. Así que hemos recogido el «ato», como dirían en nuestro pueblo, y nos hemos dirigido a las piscinas naturales  que hay al lado del Surfside, con las que hemos quedado encantados. A la hora de comer hemos vuelto a casa de Dei que nos ha deleitado con una de sus especialidades, cous cous con pollo y verduras, aunque ha habido alguna cara rara, al final hemos acabado repitiendo…

Mis padres bailando en Valletta

Mis padres bailando en Valletta

Por la tarde, hemos decidido ir a visitar Valleta. Hemos cogido el autobús número 12. Una vez en la capital hemos probado los famosos pastichi de un puesto cercano a la parada de autobús. La verdad es que no estaba muy bueno y mi hermano lo ha confirmado diciendo que era de los peores que había probado. Después de un buen paseo por la capital, hemos ido a cenar al Tico-Tico, un bar en el que puedes encontrar una variedad de tapas. Un señor situado en la esquina de la calle nos ha amenizado la cena tocando la guitarra y cantando canciones bastante festivas. Al final mis padres le han pedido a uno de los camareros, que hablaba español, que le pidiera alguna canción en español para ellos. Pensábamos que el camarero iba a pasar olímpicamente pero, para nuestra sorpresa, no ha sido así y al final nos ha cantado (creemos que en playback) La Bamba y Bamboleo. Con ésta última nuestros padres se han arrancado a bailar en medio de la calle con un gran público, arrancando aplausos al final. Después del baile hemos ido a coger el bus de vuelta a casa.